{"id":1106,"date":"2009-04-22T06:30:22","date_gmt":"2009-04-22T05:30:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1106"},"modified":"2009-12-25T21:14:08","modified_gmt":"2009-12-25T19:14:08","slug":"el-juego-de-ender-de-orson-scott-card","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1106","title":{"rendered":"El juego de Ender, de Orson Scott Card"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"158\" height=\"250\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/19-26%2004%2009\/Eljuegodeender.jpg\" \/>La edici&oacute;n que conservo de este libro, de Ediciones B, es de 1987, contiene alguna que otra errata, y fue una compra de segunda mano. Esto &uacute;ltimo quiere decir que lo le&iacute; realmente hace &ldquo;s&oacute;lo&rdquo; quince a&ntilde;os, no m&aacute;s de veinte como su fecha de edici&oacute;n podr&iacute;a sugerir. Recuerdo de esa primera lectura que me gust&oacute; mucho y me enganch&oacute;. Lo mismo ha sucedido ahora. Pero esta columna, aun siendo escrita desde la perspectiva de un subjetivista literario, no es para hablar de gustos (subjetivismo inexplicable), sino para hacer algo parecido a un an&aacute;lisis (subjetivismo racional). As&iacute; que all&aacute; vamos.<\/p>\n<p><em>El juego de Ender <\/em>trata de la manipulaci&oacute;n de personas por personas. Con la particularidad de que todos sus protagonistas son ni&ntilde;os. Los personajes que no lo son, o son irrelevantes, como los padres de Ender, o quedan la mayor parte del tiempo en la sombra, como los instructores (el polivalente Graff). Todos sabemos que los ni&ntilde;os manipulan, y mucho. Pero, ah, esta novela no trata de c&oacute;mo manipulan los ni&ntilde;os. Porque aqu&iacute; no son ni&ntilde;os normales, sino superdotados, todos, sin excepci&oacute;n. As&iacute; que sus formas de hablar son cortantes y afiladas, sus razonamientos son de adultos, y sus estrategias son de adultos.<\/p>\n<p>&iquest;Es entonces una novela sobre incre&iacute;bles inteligencias en conflicto, limitadas &uacute;nicamente por sus peque&ntilde;os cuerpos, manipul&aacute;ndose en una lucha mental de proporciones &eacute;picas? &iquest;Es, pensando mal, una novela normalita de un escritor incapaz de escribir sobre ni&ntilde;os y que los hace superdotados como excusa para que hablen y piensen como adultos, que es m&aacute;s f&aacute;cil?<\/p>\n<p>No a ambas cuestiones. El asunto que trata es m&aacute;s interesante, real y mundano. Mucha gente no se suele plantear algunas cosas importantes sobre los ni&ntilde;os superdotados: para empezar, que un ni&ntilde;o superdotado no lo es nunca emocionalmente. Que, adem&aacute;s, muchos de ellos son hu&eacute;rfanos de facto, ya que sus padres no suelen comprenderles m&aacute;s que al comportamiento cu&aacute;ntico de un tr&iacute;o de quarks. As&iacute; es que <em>El juego de Ender <\/em>trata de la manipulaci&oacute;n de ni&ntilde;os superdotados e inmaduros y desprotegidos por otros ni&ntilde;os superdotados e inmaduros y desprotegidos, y tambi&eacute;n por algunos adultos. Es por su inmadurez&nbsp; emocional y especial desprotecci&oacute;n que pueden aprender, y sufrir, y ser manipulados, y es por su inteligencia por la que pueden manipular a su vez, hacer planes impropios de su edad y extraer conclusiones que ning&uacute;n otro ni&ntilde;o so&ntilde;ar&iacute;a jam&aacute;s (en algunas ocasiones todo esto se muestra con verdadera maestr&iacute;a y simpleza). Es realmente por eso por lo que la novela se construye con una no despreciable carga de belleza: porque, aun siendo sus personajes excepcionales, son vulnerables.<\/p>\n<p>A partir de estos mimbres Card consigue, con una literatura simple, eficiente, correcta, sin emplear descripciones f&iacute;sicas -no hay apenas im&aacute;genes superficiales de los personajes-, sin introducirse tampoco en sus pensamientos m&aacute;s de lo necesario -como hubiera hecho, sin poder evitarlo, Stephen King, maestro del pensamiento infantil-, bas&aacute;ndose casi exclusivamente en acciones y reacciones externas, consigue, digo, hacer visibles perfectamente los sentimientos &iacute;ntimos de esos ni&ntilde;os: miedo, crueldad, indefensi&oacute;n, desligaz&oacute;n del resto del mundo; hace su estudio particular de c&oacute;mo crece un ni&ntilde;o de este tipo, tambi&eacute;n de c&oacute;mo se ense&ntilde;a y aprende en general, es decir, de c&oacute;mo se es alumno y profesor, de c&oacute;mo se llega a ser l&iacute;der o seguidor, de c&oacute;mo se puede arruinar la vida a alguien oblig&aacute;ndole a seguir un curso determinado cuando no puede escoger. Todo esto est&aacute; conseguido m&aacute;s que bien con la ayuda de una ambientaci&oacute;n militar que act&uacute;a de muro de contenci&oacute;n de muchas otras posibilidades que desenfocar&iacute;an las intenciones del autor.<\/p>\n<p>Hay algunas fallas en la realizaci&oacute;n de los objetivos de Card, que se le perdonan sin grandes problemas: resoluci&oacute;n de ciertos conflictos personales de manera predeterminada -apenas existe el factor azar, todo termina saliendo como Ender planifica, por ejemplo cuando consigue el liderazgo de su primer grupo por un intercambio de mensajes an&oacute;nimos que igualmente podr&iacute;a no haber llevado a nada-; resoluci&oacute;n de enfrentamientos f&iacute;sicos y batallas de manera mal definida -aunque suficientemente cre&iacute;ble, o quiz&aacute;s es que sean elementos irrelevantes, como las luchas para ganar en situaciones aparentemente imposibles entre equipos en la sala de batalla o en los simuladores contra los alien&iacute;genas enemigos, o la &uacute;ltima pelea de Ender en las duchas-; exceso de conocimientos de los adultos\/monitores sobre peque&ntilde;os detalles que suceden en la escuela militar y menci&oacute;n constante a su vigilancia de los ni&ntilde;os -cuando en la escuela militar nunca se tropiezan f&iacute;sicamente con un adulto ni se describe sistema de vigilancia alguno-; aparici&oacute;n repentina de la ambientaci&oacute;n sociopol&iacute;tica de la Tierra a mitad del libro, sin haber mencionado nada al respecto antes -&iquest;quiz&aacute;s Card se encontr&oacute; de repente con pocos elementos para poder seguir expandiendo la historia del aprendizaje de Ender&#8230; o quiz&aacute;s es s&oacute;lo que soy muy mal pensado?-; finalmente, y lo que m&aacute;s me duele, el no terminar de desarrollar el personaje de Valentine (hermana de Ender) con todos sus matices y contradicciones: sus ansias de poder, especialmente sobre su desquiciado hermano Peter, su bondad y amor por Ender, su propia capacidad de manipulaci&oacute;n, su indefensi&oacute;n ante la manipulaci&oacute;n de los adultos cuando usan a su hermano peque&ntilde;o. Nada m&aacute;s Valentine merecer&iacute;a una novela aparte, y no los otros personajes que luego han generado una segunda saga paralela a la serie original, de la que prefiero no hablar porque ya he dicho que en esta columna no entran los gustos, y mis opiniones respecto a la segunda saga son bastante negativas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"192\" height=\"250\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/19-26%2004%2009\/EljuegodeEnder2.jpg\" \/>Quedan tambi&eacute;n algunos puntos dudosamente resueltos en la trama, como por ejemplo por qu&eacute; Ender es el &uacute;nico en modificar sus sistemas de referencias en el espacio sin gravedad mientras a todos los dem&aacute;s les cuesta tanto -siendo igualmente superdotados y no trat&aacute;ndose de ninguna idea especialmente dif&iacute;cil de imaginar-, o por qu&eacute; no usar al antiguo h&eacute;roe de guerra Mazer Rackham en vez de entrenar a Ender durante a&ntilde;os, algo que se resuelve con un simple comentario enigm&aacute;tico que no va a m&aacute;s, o por qu&eacute; es s&oacute;lo este h&eacute;roe el que conoce el secreto\/debilidad de los insectores por el tonto motivo de que los especialistas en xenobiolog&iacute;a decidieron no considerar muy cre&iacute;bles sus teor&iacute;as&#8230;<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n se le suele achacar a Card cierta tendencia a la moralina, pero en este libro en particular -en su ep&iacute;logo en especial- se puede ver un intento de entender al ser humano, no de moralizar, as&iacute; que no me parece que eso deba ser considerado.<\/p>\n<p>Ahora el amable lector que ha llegado hasta aqu&iacute; me va a permitir una digresi&oacute;n desde el an&aacute;lisis del libro al an&aacute;lisis de su clasificaci&oacute;n (esto en realidad lo hago para tratar de dar la impresi&oacute;n de que me alejo con todas mis fuerzas de mi subjetivismo inexplicable -mis gustos-, e intento hacer un an&aacute;lisis verdaderamente honesto y sin prejuicios del libro). Plantear&eacute; al lector una pregunta que, francamente, nunca me hubiera imaginado hacer en p&uacute;blico, dadas mis ideas personales sobre las clasificaciones, los g&eacute;neros, etc.: &iquest;es <em>El juego de Ender <\/em>una novela de ciencia ficci&oacute;n?<\/p>\n<p>Parece obvio que en esta novela, que siempre se ha categorizado as&iacute;, deber&iacute;a haber ciencia proyectada al futuro -o al pasado-, o tecnolog&iacute;a desarrollada sobre ella, o ambas. Pero la tecnolog&iacute;a (y la ciencia que subyace) no se muestra. La de las salas de batalla orbitales donde se enfrentan los equipos de ni&ntilde;os, futuros combatientes en la guerra contra los alien&iacute;genas insectores, se ignora, salvo peque&ntilde;os detalles y descripciones imprecisas e irrelevantes. La tecnolog&iacute;a existente en la Tierra no aparece (la historia se situa m&aacute;s o menos alrededor de 2085 si prestamos atenci&oacute;n a una conversaci&oacute;n en una casa junto a un lago que s&oacute;lo tiene ordenadores antiguos sin conexi&oacute;n a la red, a donde llevan a Ender tras las fases m&aacute;s duras de su entrenamiento). Los dem&aacute;s detalles cient&iacute;fico\/tecnol&oacute;gicos nos recuerdan vagamente a la &eacute;poca en que se escribi&oacute; el libro, sobre todo los juegos de ordenador -los ni&ntilde;os se enfrentan en competiciones que podr&iacute;an muy bien ser uno de los juegos de los ochenta, y alguno aparece expl&iacute;citamente: el del gigante, que hace que Ender desarrolle su habilidad para escapar de situaciones imposibles-; la computaci&oacute;n no aparenta ser muy sofisticada salvo por la intuici&oacute;n del lector de que existe una inteligencia artificial que puede estar detr&aacute;s del juego del gigante. Las naves de guerra que se lanzan contra las flotas insectoras existen, y las de los insectores tambi&eacute;n, pero se describen exactamente con tres palabras: naves de guerra.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n se suele considerar un elemento t&iacute;pico de la ciencia ficci&oacute;n la construcci&oacute;n literaria de la psicolog&iacute;a\/morfolog&iacute;a\/etolog&iacute;a\/sociolog&iacute;a de seres no humanos, y &eacute;ste es un libro que contiene a una raza entera no humana. Pero los insectores son sombras aqu&iacute;; nada se sabe de ellos, nada se dice (esto se remedia en los libros posteriores).<\/p>\n<p>Sin restringirnos a la ciencia\/t&eacute;cnica en s&iacute; misma como elemento fundamental del g&eacute;nero, tampoco podr&iacute;amos hablar de un tratamiento del futuro, es decir, de un car&aacute;cter de literatura prospectiva, m&aacute;s all&aacute; de lo leve. La Tierra se gobierna por tres poderes en esa &eacute;poca, al principio algo dif&iacute;ciles de distinguir por el lector: el Polemarch, el Hegem&oacute;n y el Estrategos; pero no se define muy bien c&oacute;mo &eacute;stos se equilibran ni qu&eacute; cubre cada uno. Y a&uacute;n sobrevive el Pacto de Varsovia, siendo los pa&iacute;ses dominantes en 2085 m&aacute;s o menos los de los pasados a&ntilde;os ochenta.<\/p>\n<p>S&oacute;lo me atrever&iacute;a a se&ntilde;alar un elemento que ser&iacute;a considerado t&iacute;picamente de ciencia ficci&oacute;n en este libro, y es la evoluci&oacute;n de las redes de ordenadores, su influencia en la sociedad, y el tratamiento que recibe todo ello bajo las manipulaciones de Dem&oacute;stenes y Locke (los alias en la red de los hermanos, tambi&eacute;n superdotados, de Ender). Lamentablemente eso dej&oacute; de ser ciencia ficci&oacute;n hace algunos a&ntilde;os ya (&iquest;puede un libro de ciencia ficci&oacute;n dejar de ser categorizado as&iacute; cuando se lee en otra &eacute;poca en que la ciencia real la dej&oacute; atr&aacute;s?).<\/p>\n<p>En espera de que los lectores de esta columna tomen sus propias decisiones sobre esta &uacute;ltima digresi&oacute;n (o no lo consideren importante), yo me olvidar&eacute; de ella para terminar. <em>El juego de Ender<\/em> es un libro de ficci&oacute;n bien construido y estimulante que, salvando un uso b&aacute;sico pero efectivo del lenguaje, podr&iacute;a entrar sin problemas en esa nueva clase de novelas de ciencia ficci&oacute;n (o literatura prospectiva, o whatever), &eacute;sas que son escritas actualmente por autores de &ldquo;fuera del g&eacute;nero&rdquo; (qu&eacute; demonios significa eso), &eacute;sas que obvian mencionar en todo momento que son de ciencia ficci&oacute;n, &eacute;sas que son escritas por los considerados por el<em> establishment <\/em>grandes escritores. Podr&iacute;a hoy tener un &eacute;xito entre el p&uacute;blico nada despreciable si se vendiera de esa manera, creo. De hecho ha sido reeditada, al menos en bolsillo, recientemente, pero ay, s&oacute;lo para encajarla en las oscuras estanter&iacute;as dedicadas al difuso g&eacute;nero fant&aacute;stico de los grandes almacenes, las que est&aacute;n llenas de huellas grasientas de frikis y adolescentes buscando la siguiente entrega del Elfo Oscuro. Tambi&eacute;n se habla de una pel&iacute;cula que, roguemos, no reinterprete la esencia de <em>El juego de Ender<\/em> como la salvaci&oacute;n de la humanidad de la amenaza de una raza alien&iacute;gena por medio de una flotilla de naves dirigidas por Will Smith.<\/p>\n<p>En fin, espero que en cualquier caso las reediciones se hagan tambi&eacute;n del resto de la tetralog&iacute;a original (<em>El juego de Ender, La voz de los muertos, Ender el xenocida, Hijos de la mente<\/em>). Porque otra cosa que recuerdo de su lectura de hace quince a&ntilde;os es que algunas de ellas me resultaron tanto o m&aacute;s logradas que la primera entrega. Algo verdaderamente encomiable en una saga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La edici&oacute;n que conservo de este libro, de Ediciones B, es de 1987, contiene alguna que otra errata, y fue una compra de segunda mano. 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