{"id":1108,"date":"2009-04-23T15:00:56","date_gmt":"2009-04-23T14:00:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1108"},"modified":"2009-04-21T17:56:58","modified_gmt":"2009-04-21T16:56:58","slug":"los-cantos-de-hyperion-de-dan-simmons","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1108","title":{"rendered":"Los cantos de Hyperion, de Dan Simmons"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"250\" width=\"164\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/19-26%2004%2009\/LoscantosdeHyperion.jpg\" alt=\"\" \/>Me ha ca&iacute;do en suerte escribir una rese&ntilde;a sobre <em>Los cantos de Hyperion<\/em>. Y digo en suerte porque he tenido el inmenso privilegio de rese&ntilde;ar uno de los libros que m&aacute;s me ha influenciado en mi propio estilo. Pero antes de ninguna otra cosa, contaremos de qu&eacute; va, si es que puede resumirse, aunque sea someramente, la sorprendente trama de esta barroca historia.<\/p>\n<p>Esta es la historia de un viaje. El que emprenden siete seres humanos para ir al misterioso planeta de Hyperion, donde deber&aacute;n llegar hasta sus mismas entra&ntilde;as para encontrarse con la criatura m&aacute;s temida y adorada de toda la historia del Universo: el Alcaud&oacute;n, tambi&eacute;n conocido como El Se&ntilde;or del Dolor. Un monstruo de pesadilla que ha poblado las de los siete viajeros, cada uno de ellos con su particular historia y motivaciones para emprender tan ardua cruzada. En nombre de la humanidad, amenazada por la guerra contra los temibles &Eacute;xter, deber&aacute;n realizar el viaje con el fin de recuperar tan arcana costumbre y, tal vez, frenar as&iacute; el destino de la contienda. Pero detr&aacute;s de toda luz siempre hay sombras, y cada viajero posee secretas intenciones, e incluso sospechan que hay un traidor entre ellos, trabajando para el enemigo&hellip;<\/p>\n<p>Inicialmente este libro fue publicado en dos entregas, y como prueba de su calidad, cabe destacar que <em>Hyperion<\/em>, como se conoce a la primera de ellas, obtuvo los Premios Hugo y Locus en el a&ntilde;o 1990, antes siquiera de que apareciera la continuaci&oacute;n. Y no era, ni mucho menos, una novela autoconclusa, sino que estaba claro que quedaba extremadamente coja si no se prosegu&iacute;a con la trama iniciada.<\/p>\n<p>Esta primera parte es lo que se conoce t&eacute;cnicamente como un fix-up, esto es, una novela subdividida a su vez en m&uacute;ltiples relatos cortos. A lo largo de la historia de la literatura ha habido muchos libros con este estilo, algunos de ellos, adem&aacute;s, muy recientes, como puede ser por ejemplo <em>Fantasmas<\/em>, de Chuck Palahniuk. Sin embargo la inspiraci&oacute;n directa de <em>Hyperion <\/em>son <em>Los cuentos de Canterbury, <\/em>que responden a una factura similar de viajeros que narran sus vivencias.<\/p>\n<p>Este primer libro sienta las bases de un mundo que resulta ser poco menos que magistral en complejidad. Para empezar, cada uno de los viajeros posee una profesi&oacute;n, motivaci&oacute;n y hasta religi&oacute;n distintas, con lo que m&uacute;ltiples puntos de vista enriquecen un universo enorme y lleno de matices contradictorios. Adem&aacute;s de eso, las historias est&aacute;n intercaladas en el viaje que los protagonistas efect&uacute;an dentro del planeta Hyperion, de modo tal que primero nos creamos unas expectativas acerca de sus personalidades y m&aacute;s adelante conocemos la historia de primera mano de sus narradores.<\/p>\n<p>Otro aspecto magistral de esta primera parte es la impresionante caterva de estilos utilizada por el autor en cada relato. A veces los conocemos en primera persona y a veces en tercera, y es muy meritorio el esfuerzo por diferenciar los estilos narrativos y que no parezca siempre la misma persona la que habla. Por ejemplo, uno de ellos se nos presenta en forma de diario, otro como una cr&oacute;nica b&eacute;lica cruda y fr&iacute;a. En cuanto a los g&eacute;neros, el autor recurre a muchos de ellos y muy distintos, desde el humor hasta la novela negra, pasando por los m&aacute;s cl&aacute;sicos de la ciencia ficci&oacute;n, como la <em>space opera<\/em>. El orden elegido para contar las historias, si bien nos hace el autor creer que es aleatorio (los protagonistas sacan un papelito para decidir qui&eacute;n empieza a contar su historia), no tiene nada de arbitrario. Uno puede pasar de estar ri&eacute;ndose a carcajadas a la tristeza m&aacute;s horrenda y desoladora. Y es que las historias de los viajeros son tan diversas como diverso es el mundo en el que vivimos.<\/p>\n<p>La segunda parte, que fue conocida como<em> La ca&iacute;da de Hyperion<\/em>, tiene que lidiar con importantes problemas heredados de la anterior. El m&aacute;s acuciante de ellos, como es l&oacute;gico, es cerrar de manera adecuada todos los argumentos empezados en la primera, algo nada f&aacute;cil teniendo en cuenta la alucinante imaginaci&oacute;n de Dan Simmons a la hora de hablar, ya no s&oacute;lo del misterioso y cuasiomnipotente Alcaud&oacute;n, sino tambi&eacute;n de las Tumbas del Tiempo, el &Aacute;rbol de Espinas, los Mundos Laberinto, el Tecnon&uacute;cleo y una larga lista de conceptos tan rica en detalles como complejos de entroncar entre s&iacute;.<\/p>\n<p>Esa es, de hecho, la gran duda inicial de esta continuaci&oacute;n: uno ha le&iacute;do un mont&oacute;n de historias fant&aacute;sticamente bien elaboradas, pero que son piezas de un puzzle mayor. &iquest;Encajar&aacute;n bien o habr&aacute; que presionar un poco?<\/p>\n<p>La respuesta no es ni entusiasta ni cr&iacute;tica. Encajan de manera perfectamente correcta y no hay trampa ni cart&oacute;n. Eso s&iacute;, personalmente apreci&eacute; m&aacute;s la primera parte del libro que la segunda. El motivo de ello es completamente l&oacute;gico y humano: habiendo abierto tantos caminos y teniendo que ofrecer una conclusi&oacute;n, Simmons se empieza a ver obligado a elegir unos en detrimento de otros, y esa elecci&oacute;n le aleja de unos gustos y le acerca a otros. El p&uacute;blico no se sinti&oacute; defraudado con el resultado de este segundo libro, por otro lado. De hecho, fue finalista de los Premios Hugo y Nebula, pero gan&oacute; nuevamente el Locus (premio otorgado por los lectores de esta revista).<\/p>\n<p>En esta segunda parte cobra mucha importancia, adem&aacute;s, una figura que ya era parte esencial de la trama en la primera: John Keats. Este genial poeta, por quien Simmons profesa sin duda devoci&oacute;n, es otro de los pilares clave del libro, pues se puede decir que una gran parte de lo que sucede est&aacute; motivada por los escritos de este hombre, y adem&aacute;s de ello el libro en s&iacute; es un homenaje a toda su obra y, m&aacute;s a&uacute;n, a su vida, por un lado de manera indirecta en la tremenda l&iacute;rica y sentido tanto po&eacute;tico como paisaj&iacute;stico que recorre todo el argumento, y por otro de manera directa haci&eacute;ndose m&uacute;ltiples referencias a numerosos episodios de su vida (y muerte).<\/p>\n<p>Por eso, en resumen, no deben dejar de leer esta obra maestra indiscutible del g&eacute;nero, y hacerlo sin ninguna clase de prejuicio, porque les aseguro que una vez empiecen a leerla todos sus esquemas correr&aacute;n el serio peligro de romperse en pedazos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reciente reedici\u00f3n en un solo volumen invita a un repaso de la obra magna de Simmons, quiz\u00e1 el \u00fanico cl\u00e1sico no discutido del g\u00e9nero en los \u00faltimos 20 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[240],"class_list":["post-1108","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-dan-simmons"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1108"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1108\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1171,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1108\/revisions\/1171"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}