{"id":1332,"date":"2009-05-27T15:01:43","date_gmt":"2009-05-27T13:01:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1332"},"modified":"2009-05-27T17:39:27","modified_gmt":"2009-05-27T15:39:27","slug":"la-ultima-reencarnacion-del-doctor-jekyll","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1332","title":{"rendered":"La \u00faltima reencarnaci\u00f3n del doctor Jekyll"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"300\" width=\"240\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/25-31%2005%202009\/Jekyll1.jpg\" \/>Cuando se hace referencia a la Edad de Oro de las series de televisi&oacute;n que podr&iacute;amos estar viviendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, generalmente se hace referencia casi de manera exclusiva a la producci&oacute;n estadounidense. Pero Gran Breta&ntilde;a, por su parte, contin&uacute;a con la tradici&oacute;n venerable que nos ofreci&oacute; joyas como <em>Yo, Claudio<\/em> o <em>Retorno a Brideshead<\/em>. Eso s&iacute;, como entonces, casi siempre con miniseries, es decir, programas con una duraci&oacute;n limitada y conocida de antemano, independiente de la audiencia, lo que posiblemente vaya en detrimento de su popularidad o de la creaci&oacute;n de un n&uacute;cleo de seguidores, pero que por otra parte redunda en una satisfactoria concreci&oacute;n argumental, frente a las vueltas a las que se ven obligadas las series estadounidenses de duraci&oacute;n incierta.<\/p>\n<p>En un par de ocasiones en los &uacute;ltimos tiempos, que yo conozca, han producido series de g&eacute;nero prospectivo. De una de ellas, <em>Dead Set<\/em>, una excelente miniserie sobre una plaga zombi de apenas cinco episodios, habr&aacute; que hablar en su momento. Ahora quiero comentar <em>Jekyll<\/em>, <em>aggiornamiento <\/em>del cl&aacute;sico de Robert Louis Stevenson en seis episodios de cincuenta minutos, ejecutada con brillantez por el escoc&eacute;s Steven Moffatt, que por cierto est&aacute; escribiendo los guiones de Tint&iacute;n para Steven Spielberg y se har&aacute; cargo a partir del pr&oacute;ximo a&ntilde;o de <em>Doctor Who<\/em>.<\/p>\n<p>En resumidas cuentas, <em>Jekyll<\/em> presenta el progresivo despertar de la personalidad Hyde en la vida del doctor Tom Jackman, del que pronto averiguaremos que se trata de un descendiente de Henry Jekyll, que tuvo una existencia real reflejada parcialmente en la novela de Stevenson. Cuando comienza la acci&oacute;n, <em>in media res<\/em>, Jackman y Hyde han llegado a una suerte de acuerdo para compartir el cuerpo, comunic&aacute;ndose por medio de una grabadora y una secretaria com&uacute;n. Jackman ha impuesto a Hyde restricciones claras: se entregar&aacute; a la polic&iacute;a si se produce un asesinato, y se ha separado de su familia &ndash;que oculta a Hyde- para protegerles. Por supuesto, los sucesivos cap&iacute;tulos tratan de la evoluci&oacute;n en la relaci&oacute;n entre las dos personalidades del protagonista, y su eventual ruptura.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"300\" width=\"218\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/25-31%2005%202009\/Jekyll2.jpg\" \/>La serie mantiene algunos de los elementos tem&aacute;ticos que hicieron del original literario una obra arquet&iacute;pica en la literatura universal: el conflicto interior, la constataci&oacute;n del lado oscuro presente en el ser humano, la hipocres&iacute;a frente a los convencionalismos que Hyde rompe sin remordimientos, dosis de tensi&oacute;n m&aacute;s que de terror. Sin embargo, tambi&eacute;n hay detalles que suponen una evoluci&oacute;n interesante, puesto que se apuntan detalles prospectivos adicionales y totalmente distintos acerca del origen y la condici&oacute;n de Hyde, y se a&ntilde;aden elementos de g&eacute;nero al tratarse sobre clonaci&oacute;n o megacorporaciones.<\/p>\n<p>El entusiasmo que despierta <em>Jekyll<\/em> en sus primeros episodios descansa s&oacute;lidamente en el trabajo mod&eacute;lico que realiza James Nesbitt en el doble rol de Jackman y Hyde. Con un maquillaje liviano, pero sobre todo gracias a un trabajo actoral formidable, Nesbitt se transmuta de forma veros&iacute;mil y reconocible, flirteando con el exceso en el que incurrir&iacute;a cualquier aspirante al Oscar de medio pelo pero sin caer en &eacute;l casi nunca. La inquietud que despierta la serie reposa decisivamente en el hecho manifiesto de que Nesbitt es ambas personas, que apenas necesita apoyo externo para transmutarse del padre de familia esforzado a ese &ldquo;otro&rdquo; en verdad amenazador. La realizaci&oacute;n, casi siempre sutil, esconde la violencia de Hyde con acierto e incrementa el desasosiego. El resto del reparto acompa&ntilde;a en la nota alta, salvo por alg&uacute;n error puntual de <em>casting<\/em> &ndash;en particular, la elecci&oacute;n como sufrida enfermera de la bella Michelle Ryan, excesivamente llamativa para el car&aacute;cter de su personaje-.<\/p>\n<p>Sin embargo, <em>Jekyll <\/em>acaba por sucumbir a los mismos problemas de buena parte de las series de televisi&oacute;n recientes. Sus planteamientos demasiado ambiciosos &ndash;Hyde termina por ser el coraz&oacute;n de una conspiraci&oacute;n de car&aacute;cter planetario- no consiguen cerrarse de forma satisfactoria. Los episodios finales, a&uacute;n trufados de ocasionales aciertos &ndash;antol&oacute;gicos los cuatro primeros minutos del &uacute;ltimo-, intentan poner parches a una historia que termina por naufragar completamente, repleta de detalles sin sentido. Pero el balance es positivo, y <em>Jekyll <\/em>puede juzgarse favorablemente tanto como diversi&oacute;n palomitera, como en su aspiraci&oacute;n de actualizar un mito universal. En el reducido territorio de las miniseries de ciencia ficci&oacute;n, disputa la primac&iacute;a con la tampoco muy celebrada <em>La habitaci&oacute;n perdida<\/em>, tambi&eacute;n digna de encomio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una serie de la BBC que pudo pasar inadvertida al espectador espa\u00f1ol y que supone una satisfactoria actualizaci\u00f3n de la obra cl\u00e1sica de Stevenson.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[279,270],"class_list":["post-1332","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-afines","tag-jekyll","tag-robert-l-stevenson"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1332","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1332"}],"version-history":[{"count":10,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1332\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1547,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1332\/revisions\/1547"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}