{"id":1704,"date":"2009-06-15T15:00:02","date_gmt":"2009-06-15T13:00:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1704"},"modified":"2013-07-17T16:03:54","modified_gmt":"2013-07-17T14:03:54","slug":"la-invasion-de-los-ultraductores","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1704","title":{"rendered":"La invasi\u00f3n de los ultraductores"},"content":{"rendered":"<p>por\u00a0<strong>Manuel de los Reyes<\/strong>.<\/p>\n<p>Cuando comenc\u00e9 mi andadura como traductor literario, hace diez a\u00f1os, tard\u00f3 poco en llamarme la atenci\u00f3n el curioso hecho de que se preste tanta atenci\u00f3n a las traducciones dentro del f\u00e1ndom, en ocasiones con una meticulosidad disectiva rayana en el sadismo. Y digo \u00abcurioso\u00bb, porque estas cr\u00edticas se dividen casi invariablemente en dos y s\u00f3lo dos categor\u00edas, a saber: desfavorables e inexistentes. En muy contados casos podemos encontrar traductores que hayan sabido ganarse un hueco en el acerado corazoncito de ese lobo feroz que es el lector de literatura fant\u00e1stica medio (me vienen a la mente Cristina Mac\u00eda, Mila L\u00f3pez o Jos\u00e9 Mar\u00eda Faraldo, por poner unos pocos ejemplos contempor\u00e1neos r\u00e1pidos), peculiar circunstancia que se me antoja no muy dis\u00edmil del fen\u00f3meno entrenador de f\u00fatbol que todos parecemos llevar dentro, da igual que no hayamos tocado un bal\u00f3n desde los recreos de EGB u otra \u00e9poca igual de cret\u00e1cica.<\/p>\n<p>Al contrario que en el f\u00fatbol, no obstante, donde el aficionado desde joven encuentra un \u00eddolo y se propone seguir sus admirados pasos para convertirse en el nuevo Maradona, Pel\u00e9 o el jugador que m\u00e1s gane hoy en d\u00eda, la vocaci\u00f3n por la traducci\u00f3n suele entrar en el torrente sangu\u00edneo del San Jer\u00f3nimo en ciernes por la vena mala. O, por decirlo de otra manera, donde uno aspira a seguir los pasos de su estrella predilecta (\u00abesos goles son los que a m\u00ed me gustar\u00eda meter siempre\u00bb), el otro ambiciona todo lo contrario (\u00abesos errores son los que a m\u00ed no me gustar\u00eda cometer nunca\u00bb). Yo nunca fui de los primeros, la verdad, pero s\u00ed un poco de los segundos, y puedo dar fe de lo crueles que son a veces las lecciones de la vida. O \u2014y aun a riesgo de repetirme\u2014 por decirlo de otra manera: esto no es tan f\u00e1cil como parece.<\/p>\n<p>En palabras de Antonio Gil de Carrasco, del Instituto Cervantes: \u00abEl desarrollo del proceso de traducci\u00f3n literaria no es, en principio, diferente del de otras clases de traducci\u00f3n, como son la traducci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica, legal, b\u00edblica y de otros escritos religiosos, etc. El problema reside en establecer criterios de calidad, criterios que nos permitan calificar el producto de acertado. No se puede juzgar una traducci\u00f3n ni de buena, ni de mala, ya que son juicios subjetivos y globales que bloquean la posibilidad de un an\u00e1lisis detallado. Adem\u00e1s, bueno y malo son posiciones extremas que se asemejan a criterios morales que nada tienen que ver cuando juzgamos un producto de la inteligencia y del esp\u00edritu humano.\u00bb Y sin embargo, polarizar es algo que llevamos dentro, es un impulso at\u00e1vico inevitable, de ah\u00ed que pr\u00e1cticamente a diario nos encontremos en revistas, foros y portales online alusiones a las bondades (maldades, m\u00e1s bien) de las traducciones de nuestras editoriales especializadas en literatura fant\u00e1stica. Lo peor es que muchas veces las cr\u00edticas van bien atinadas y le pegan en toda la frente a unas traducciones sin un m\u00ednimo de calidad admisible. \u00bfPor qu\u00e9 se traduce tan mal nuestro g\u00e9nero favorito? Aunque la pregunta sea medio ret\u00f3rica, se me ocurren varias respuestas.<\/p>\n<p>Del mismo modo que la labor del editor de literatura fant\u00e1stica es m\u00e1s arriesgada que la ya de por s\u00ed bastante arriesgada labor del editor de cualquier otro g\u00e9nero, la labor del traductor de literatura fant\u00e1stica est\u00e1 peor remunerada que la ya de por s\u00ed poco remunerada labor del traductor de cualquier otro g\u00e9nero. La traducci\u00f3n jurada, t\u00e9cnica, m\u00e9dica\u2026 de cualquier tipo, en definitiva, se paga mejor que la literaria; y dentro de \u00e9sta, la generalista, la rom\u00e1ntica, la detectivesca etc., se pagan mejor que la fant\u00e1stica, por dos razones principalmente: 1) Se vende menos literatura fant\u00e1stica que de otros g\u00e9neros, las tiradas son m\u00e1s peque\u00f1as y el sueldo de todos los implicados en el proceso editorial debe ajustarse en consecuencia. 2) A menor media salarial, menor atractivo para el profesional de la traducci\u00f3n, que tiene muchos y variados pastos m\u00e1s verdes donde elegir. S\u00famese a esto el hecho de que la inmensa mayor\u00eda de la literatura fant\u00e1stica se traduce del ingl\u00e9s, lengua que hoy por hoy domina todo el mundo (o eso se creen\u2026 o eso nos creemos) y su gato.<\/p>\n<p>Por echar unas cuentas r\u00e1pidas, a modo de ejemplo ilustrativo, si un traductor se ventila diariamente un promedio de 10 p\u00e1ginas, trabajando sus ocho horas de lunes a viernes, lo normal es que tenga 200 p\u00e1ginas listas en un mes (en crudo, sin revisar, s\u00f3lo traducidas). Para una novela de 300 p\u00e1ginas (de las que cada vez van quedando menos, ahora se lleva el ladrillo de 400, 500 o m\u00e1s), necesitar\u00e1 seis semanas. Sin fallar ni un solo d\u00eda. En funci\u00f3n de la tarifa acordada con el editor, esto puede suponer entre 900 y 1.200 euros. Por menos ni siquiera merece la pena levantarse de la cama, que dec\u00eda aquella, y\u00a0 es dif\u00edcil encontrar editoriales de g\u00e9nero que paguen m\u00e1s. Cuando pagan, que \u00e9sa es otra; y cuando se respetan los derechos de autor, que tambi\u00e9n\u2026 \u00c9chale los d\u00edas que se tarde en revisar la traducci\u00f3n, los d\u00edas \u00abtontos\u00bb (visitas al m\u00e9dico, gestiones administrativas varias\u2026 todo eso que para el trabajador aut\u00f3nomo supone una inversi\u00f3n de tiempo\/dinero), los d\u00edas no tan tontos pero que se atasca uno con tal o cual t\u00e9rmino o expresi\u00f3n\u2026 Es f\u00e1cil darse cuenta de que algo no cuadra: Ning\u00fan titulado universitario va a someterse por gusto a los rigores de un trabajo que posiblemente nunca llegue a reportarle m\u00e1s de 1.000 euros al mes, y eso con suerte. O no en exclusiva, al menos.<\/p>\n<p>Aunque no queramos hablar de traducciones \u00abbuenas\u00bb o \u00abmalas\u00bb, hay varios criterios que ayudan a determinar la calidad de un texto literario traducido, sin limitarnos meramente a lo superficial (variedad l\u00e9xica, ortograf\u00eda, ortotipograf\u00eda\u2026) o a atributos meramente subjetivos (el \u00abesta novela no s\u00e9 si no se puede leer por culpa del autor o del traductor\u00bb tan incomprensiblemente de moda \u00faltimamente), como ser\u00eda la adecuada traslaci\u00f3n de las particularidades afectivas, ideoexpresivas, interculturales o extraling\u00fc\u00edsticas entre el texto de partida (TP) y el de llegada (TL). Que las palabras del TL tengan sentido de por s\u00ed no lo es todo (\u00abEst\u00e1n lloviendo gatos y perros\u00bb es una frase tan sint\u00e1cticamente correcta como sem\u00e1nticamente improbable, pero todav\u00eda tendr\u00eda un pase si no fuera una \u00abmala\u00bb traducci\u00f3n, interculturalmente hablando), no basta con colocar palabras a vuela pluma y confiar en nuestra pericia para poner cada uve y cada be donde toca mientras miramos el reloj o el calendario y pensamos que otra vez no llegamos a la fecha de entrega, o que la semana que viene toca pagar el agua y la luz.<\/p>\n<p>El grado de exigencia al que se ve sometido el traductor literario de g\u00e9nero, unido a la dificultad y la heterogeneidad de los textos (ora hay que v\u00e9rselas con t\u00e9rminos inventados, ora con registros arcaizantes, ora con discursos ultramodernos, ora con glosarios inexactos o directamente inexistentes, ora\u2026), m\u00e1s la relativa modestia de los ingresos obtenidos en comparaci\u00f3n con otras ramas de la profesi\u00f3n, convierten a la literatura fant\u00e1stica en terreno abonado para traductores \u00aba tiempo parcial\u00bb, a los que esta actividad s\u00f3lo les supone una bonificaci\u00f3n a\u00f1adida al salario fijo provisto por cualquiera que sea su actividad profesional principal; para traductores \u00abaltruistas\u00bb, a los que traducir novelas por poco o ning\u00fan dinero les trae sin cuidado, todo sea por ver su nombre en los cr\u00e9ditos; para traductores tipo \u00abflor de un d\u00eda\u00bb, a los que el trabajo les llama por el motivo que sea y, tras ver en qu\u00e9 consiste realmente, no les vuelve a apetecer repetir; a traductores \u00abpor inercia\u00bb, a los que la calidad de su trabajo s\u00f3lo les permite optar a colaborar con editoriales poco escrupulosas que anteponen lo asequible a lo excelente\u2026<\/p>\n<p>No todo es tan negro como lo pinto, desde luego, pues todos estos modelos de traductores no son exclusivos del g\u00e9nero, pero s\u00ed es en \u00e9l donde se da una concentraci\u00f3n de ellos lo bastante elevada como para explicar en parte la mala imagen de la profesi\u00f3n entre el f\u00e1ndom y la cr\u00edtica especializada. El lector tiene derecho a quejarse si descubre por ejemplo que, despu\u00e9s de tres n\u00fameros de la serie X traducidos por Fulanito, el cuarto volumen tiene como traductor a Menganito, que no s\u00f3lo parece desconocer por completo el corpus l\u00e9xico consuetudinario a la saga, sino que adem\u00e1s parece haberse pasado el glosario por el forro de la axila. Pero tambi\u00e9n tiene derecho a saber que posiblemente ese glosario ni siquiera exista, que si Fulanito ha dejado de traducir la serie es porque lo mismo ha dejado de traducir por completo y se dedica ahora a pasatiempos m\u00e1s lucrativos, que Menganito se ha visto metido en un berenjenal del que habr\u00e1 intentado salir lo mejor parado posible sin perder dinero en el intento (verbigracia, dedic\u00e1ndole el tiempo justo al necesario proceso de documentaci\u00f3n previo al comienzo de la traducci\u00f3n), y que, a la postre, el editor ya ha tenido todo esto en cuenta y ha publicado ese cuarto volumen de la serie sabiendo a lo que se arriesgaba. Total, como si por mimar las traducciones fuera a vender m\u00e1s, parece ser el pensamiento generalizado.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si en el futuro se traducir\u00e1 mejor que ahora, pero si los aficionados contin\u00faan sin conformarse con mediocridades y los editores siguen reconociendo cada vez m\u00e1s el valor de una \u00abbuena\u00bb traducci\u00f3n frente a una \u00abmala\u00bb, es posible que sean cada vez m\u00e1s los traductores literarios que se sientan atra\u00eddos por la literatura de g\u00e9nero, mejora de las tarifas actuales mediante. Siquiera como reto profesional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un traductor experto en el g\u00e9nero nos explica las dificultades intr\u00ednsecas de la literatura fant\u00e1stica para su labor.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[309],"tags":[506,494,504,505,485],"class_list":["post-1704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-mano-izquierda-de-la-traduccion","tag-antonio-gil-de-carrasco","tag-cristina-macia","tag-jose-maria-faraldo","tag-mila-lopez","tag-traduccion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1704"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9657,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1704\/revisions\/9657"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}