{"id":1717,"date":"2009-06-17T15:00:20","date_gmt":"2009-06-17T13:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1717"},"modified":"2009-06-16T17:32:33","modified_gmt":"2009-06-16T15:32:33","slug":"entrevista-a-elia-barcelo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1717","title":{"rendered":"Entrevista a Elia Barcel\u00f3"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"350\" width=\"483\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/15-21%2006%202009\/Elia.jpg\" alt=\"\" \/>Acaba de publicarse la antolog&iacute;a <em>Perturbaciones<\/em>, dedicada a la literatura fant&aacute;stica espa&ntilde;ola, en la que incluyes un cuento. En ella se pone distancia con la ciencia ficci&oacute;n&#8230; y seguidamente se incluyen varios relatos que s&iacute; son tem&aacute;ticamente del g&eacute;nero. &iquest;C&oacute;mo ves la relaci&oacute;n actual entre la cf y los medios acad&eacute;micos y de la literatura &quot;establecida&quot;?<\/strong><br \/>\nEn comparaci&oacute;n con el panorama de hace digamos veinte a&ntilde;os, yo creo que hemos mejorado mucho. Antes la ciencia ficci&oacute;n era considerada, en general, un subg&eacute;nero de la narrativa popular y casi nadie la consideraba literatura &ndash;ni siquiera la mayor parte de los lectores aficionados&ndash;. En muchos casos los relatos y novelas de ciencia ficci&oacute;n (casi todos traducidos &ndash;casi siempre mal traducidos&ndash; del ingl&eacute;s) interesaban sobre todo por su trama, por su novedad y por las impresionantes im&aacute;genes que ofrec&iacute;an; los lectores est&aacute;bamos bastante dispuestos a perdonar graves fallos de construcci&oacute;n, una lengua pobre y poco precisa, y unos personajes que sol&iacute;an ser planos como sellos. Es decir, que no era de extra&ntilde;ar que los estudiosos de la literatura, acad&eacute;micos o cr&iacute;ticos literarios, consideraran a la ciencia ficci&oacute;n como un entretenimiento trivial sin relaci&oacute;n con el arte.<br \/>\nSin embargo, poco a poco se ha ido produciendo una evoluci&oacute;n muy positiva. Los escritores, cada vez mejor formados y m&aacute;s convencidos de que el tema elegido no tiene por qu&eacute; disminuir la altura literaria de los textos, nos hemos hecho cada vez m&aacute;s exigentes con nosotros mismos y con nuestros colegas (ya nadie celebra en p&uacute;blico un texto con faltas de ortograf&iacute;a o con di&aacute;logos torpes, por muy original que sea la idea central, por ejemplo).<br \/>\nLos editores, d&aacute;ndose cuenta de que el g&eacute;nero fant&aacute;stico empieza a resultar lucrativo y &ldquo;presentable&rdquo;, han empezado a mostrarse dispuestos a leer manuscritos que en otros tiempos habr&iacute;an sido rechazados sin una mirada, y han decidido publicarlos, incluso fuera de colecciones especializadas, como simples novelas generalistas para no &ldquo;alarmar&rdquo; a los posibles compradores, y se han dado cuenta de que pueden colocar una novela de ciencia ficci&oacute;n sin m&aacute;s problemas que si se tratara de una hist&oacute;rica, o negra o de aventuras, aunque siguen sin querer usar las palabras &ldquo;ciencia ficci&oacute;n&rdquo; en el texto de contraportada y las sustituyen por t&eacute;rminos menos cargados de significado negativo, como &ldquo;fant&aacute;stico&rdquo;, &ldquo;ut&oacute;pico&rdquo; o &ldquo;extrapolativo&rdquo;.<br \/>\nA rengl&oacute;n seguido, algunos cr&iacute;ticos (este grupo es a&uacute;n algo recalcitrante), y algunos acad&eacute;micos, viendo que estas novelas tienen aceptaci&oacute;n por parte de los lectores y son publicadas casi sin cortapisas incluso por grandes editoriales, han empezado a leerlas y se han dado cuenta de que, como en todos los g&eacute;neros, hay algunas de gran calidad junto con otras m&aacute;s mediocres.<br \/>\nMe parece que vamos por buen camino y, con un poco de paciencia, llegar&aacute; el momento en que una novela vuelva a ser una novela, sin etiquetas, ya que la hibridaci&oacute;n aumenta cada vez m&aacute;s y cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil deslindar los g&eacute;neros.<\/p>\n<p><strong>En <em>Futuros peligrosos <\/em>volviste al relato de nuestro g&eacute;nero. &iquest;Fue un hecho casual, una decisi&oacute;n intencionada&#8230;?<\/strong><br \/>\nFue totalmente intencionado porque siempre he pensado que una de las ramas m&aacute;s potentes de nuestro g&eacute;nero es la extrapolativa, o prospectiva, y sin embargo ha sido poco explotada en los &uacute;ltimos quince o veinte a&ntilde;os en favor de la <em>space opera<\/em>, el <em>cyberpunk<\/em>, el <em>steampunk <\/em>o el <em>fantasy<\/em> puro. Pero cuando yo era adolescente este tipo de temas eran los que m&aacute;s me interesaban y las novelas que se basaban en el &ldquo;&iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si&#8230;?&rdquo; me fascinaban, porque me hac&iacute;an pensar y ver el mundo desde otra perspectiva. Entonces los temas que m&aacute;s preocupaban eran la destrucci&oacute;n at&oacute;mica, la superpoblaci&oacute;n, el hambre global, la rebeli&oacute;n de las m&aacute;quinas&#8230; todo muy alegre&#8230; Y sol&iacute;an acabar bastante mal, adem&aacute;s. Pero me encantaban.<br \/>\nComo hace ya doce a&ntilde;os que me dedico tambi&eacute;n a la literatura juvenil y he hecho novela policiaca (<em>El caso del artista cruel, El caso del crimen de la &oacute;pera<\/em>), novela hist&oacute;rica (<em>La roca de Is, Caballeros de Malta<\/em>), novela fant&aacute;stica (<em>El almac&eacute;n de las palabras terribles<\/em>), o novela realista (<em>Si un d&iacute;a vuelves a Brasil<\/em>), pens&eacute; que estar&iacute;a bien ofrecer a los j&oacute;venes la posibilidad de acceder a ese tipo de extrapolaci&oacute;n social que tanto me gustaba a m&iacute; en mi juventud (y que me sigue gustando, pero es cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de encontrar). Adem&aacute;s, en varias conversaciones con profesores de instituto, de literatura y de &eacute;tica, amigos y conocidos, me di cuenta de que hac&iacute;an falta textos en espa&ntilde;ol, no muy largos pero lo bastante potentes y originales como para animar a los alumnos a discutir en clase. Pens&eacute; que, obviamente, la ciencia ficci&oacute;n era lo mejor para ese objetivo y por eso escrib&iacute; estos relatos que, salvo el primero que es fant&aacute;stico general, forman parte del g&eacute;nero m&aacute;s cl&aacute;sico y se basan en el &ldquo;&iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si dentro de muy pocos a&ntilde;os nuestro futuro fuera as&iacute;?&rdquo;<br \/>\nParece que el libro est&aacute; gustando mucho, aunque s&eacute; que hay lectores j&oacute;venes que piensan que alguien que escribe ese tipo de relatos tiene que ser paranoico, pero como dec&iacute;a Henry Kissinger: &ldquo;tambi&eacute;n los paranoicos tienen enemigos reales&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Los cuentos de esa antolog&iacute;a son m&aacute;s bien pesimistas, aunque con la &ndash;relativa&ndash; moderaci&oacute;n que impone el p&uacute;blico juvenil. &iquest;Es esa tu visi&oacute;n predominante del futuro?<\/strong><br \/>\nPor desgracia s&iacute;. No s&eacute; si viene del hecho de que, escribiendo dentro de los par&aacute;metros del g&eacute;nero, el pesimismo viene casi dado o si se trata de que, con la edad, cada vez tengo menos confianza en el ser humano como especie. Poco a poco he llegado a creer dos cosas que antes &ndash;en mi adolescencia&ndash; no estaba dispuesta a aceptar: que algunos humanos pueden ser malos (malos de verdad, sin justificaciones) y que much&iacute;simos humanos, aunque no sean malos, son tan est&uacute;pidos que resultan mucho m&aacute;s peligrosos que los pocos malos que hay.<br \/>\nMe asusta la necedad de nuestras sociedades &ldquo;desarrolladas&rdquo;, la banalidad de nuestras aspiraciones y costumbres, la falta de reflexi&oacute;n y pensamiento cr&iacute;tico, la despolitizaci&oacute;n de la juventud, el consumismo a ultranza, el culto a la fachada, al envoltorio&#8230; todo ese tipo de cosas que se nos quieren vender como &ldquo;progreso&rdquo;.<br \/>\nCuando iba al colegio y en la clase de historia nos contaban la ca&iacute;da del imperio romano, siempre nos dec&iacute;an que Roma se perdi&oacute; porque se volvieron &ldquo;decadentes&rdquo;. Ning&uacute;n profesor supo explicarnos nunca qu&eacute; quer&iacute;a decir exactamente con ese t&eacute;rmino: s&oacute;lo nos imagin&aacute;bamos a los romanos vomitando para comer m&aacute;s, tumbados en los triclinios con unas uvas en la mano mirando a las bailarinas desnudas y acudiendo al circo a ver c&oacute;mo se mataban los gladiadores.<br \/>\nAhora, por fin, entiendo qu&eacute; significa &ldquo;decadencia&rdquo; y no me hace ninguna gracia, porque siempre he pensado que se puede aprender de los errores de otros, de nuestra propia historia, pero parece que no nos damos cuenta de nos deslizamos por la misma pendiente (ahora electr&oacute;nica, eso s&iacute;). Quiz&aacute; m&aacute;s adelante vuelva a escribir m&aacute;s historias de este tipo para la siguiente generaci&oacute;n de lectores j&oacute;venes, y por mi gusto a&uacute;n ser&iacute;an m&aacute;s pesimistas y m&aacute;s brutales, pero ah&iacute; topamos con lo que las editoriales y las AMPAS consideran correcto para los adolescentes.<\/p>\n<p><strong>&iquest;C&oacute;mo funcion&oacute; comercialmente la reedici&oacute;n de <em>El mundo de Yarek<\/em> respecto a tus otros libros recientes de corte fant&aacute;stico?<\/strong><br \/>\nFatal, como era de esperar. Yo creo que es el libro menos vendido de todos los m&iacute;os. Y tengo la sospecha de que algo que result&oacute; muy perjudicial fue precisamente la imagen de cubierta, el astronauta. La gente que no conoce la ciencia ficci&oacute;n o que la asocia con memeces, explosiones en el espacio y hombrecitos verdes, al ver el astronauta solt&oacute; el libro como si quemara. Los aficionados de siempre o ya lo ten&iacute;an o ni se enteraron de su existencia porque no sali&oacute; en una colecci&oacute;n especializada ni tuvo ning&uacute;n tipo de publicidad en los foros adecuados.<br \/>\nA m&iacute; me sigue pareciendo una buena historia y, a pesar de su ubicaci&oacute;n, yo le veo m&aacute;s puntos de contacto con Stevenson o con Conrad que con obras m&aacute;s de g&eacute;nero. Pero hay publicaciones m&aacute;s afortunadas que otras y hay que tomarlo con tranquilidad.<\/p>\n<p><strong>En nuestra web se ha hablado mucho de mujeres y cf. Como &quot;decana&quot; femenina del fandom, &iquest;crees que ha habido una evoluci&oacute;n suficiente o a&uacute;n falta una mayor voz femenina en el g&eacute;nero?<br \/>\n<\/strong>Tambi&eacute;n ha habido una mesa de &ldquo;mujer y ciencia ficci&oacute;n&rdquo; en casi todas las Hispacones y en la Edad Media se hablaba mucho del sexo de los &aacute;ngeles. A algunos humanos nos gusta mucho hablar de cosas inexistentes o de dudosa existencia. <br \/>\nNo creo que haga falta ser la &ldquo;decana&rdquo;, ni la &ldquo;gran dama&rdquo; ni nada por el estilo para opinar que no hay pr&aacute;cticamente presencia femenina en la ciencia ficci&oacute;n espa&ntilde;ola. Si abrimos un poco el foco para cubrir g&eacute;neros emparentados, s&iacute; que somos unas cuantas las que producimos regularmente en la gran casa de lo fant&aacute;stico: Cristina Fern&aacute;ndez Cubas, Pilar Pedraza, Susana Vallejo, Laura Gallego&#8230;, otras que lo practican ocasionalmente (por ejemplo Lola Beccaria tiene una preciosa novela fant&aacute;stica: <em>Mariposas en la nieve<\/em>) y otras m&aacute;s que no conozco, aunque he le&iacute;do sus nombres en blogs y revistas online. Pero definitivamente faltan mujeres que quieran ampliar la ya considerable lista de obras de ciencia ficci&oacute;n &ldquo;femenina&rdquo;.<br \/>\nPor suerte ahora ya no es tan importante el hecho de que el autor de una novela sea hombre o mujer. Las mujeres escritoras ya somos aceptadas a todos los niveles y en todos los g&eacute;neros y no tenemos que comportarnos de un modo especial (femenino) ni tocar unos temas concretos.<br \/>\nEs cierto que hay muy pocas mujeres escritoras de ciencia ficci&oacute;n en Espa&ntilde;a, pero tampoco es que los escritores varones sean tant&iacute;simos.<br \/>\n<strong><br \/>\nEn tu faceta acad&eacute;mica, &iquest;empleas la ciencia ficci&oacute;n, crees de veras que hay literatura de cf que sea susceptible de tener una presencia en la historia de la literatura reciente?<\/strong><br \/>\nCuando doy una clase de literatura espa&ntilde;ola reciente y puedo dirigirla a lo fant&aacute;stico (no siempre puedo porque hay que cubrir otros periodos y otros pa&iacute;ses) suelo usar relatos porque hay m&aacute;s variedad y se leen m&aacute;s r&aacute;pido, y ah&iacute; siempre coloco unos cuantos de ciencia ficci&oacute;n, aunque tengo que llevar cuidado de que no sean del tipo &ndash;tan frecuente en nuestro g&eacute;nero&ndash; de &ldquo;s&oacute;lo para iniciados&rdquo;. Por eso en general prefiero relatos con un fuerte elemento fant&aacute;stico, no necesariamente sobrenatural, que traten temas para los que no sea necesario conocer de antemano veinticinco novelas estadounidenses.<br \/>\nEn cuanto a si puede tener presencia en la historia de la literatura, si hay obras que pasar&aacute;n al canon&#8230; eso es pura cuesti&oacute;n de suerte y de inercia por parte de las generaciones siguientes. &iquest;Alguien cree de verdad que <em>Niebla<\/em>, de Unamuno, es de lo mejor que se ha producido en Espa&ntilde;a en el siglo XX? Salvo el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo, con lo del personaje insultando al autor que lo ha creado, el resto de la novela es totalmente prescindible, en mi opini&oacute;n. Pues sin embargo est&aacute; en las listas de lectura obligatoria de la mayor parte de universidades del mundo para los estudiantes de hispan&iacute;stica, igual que<em> La familia de Pascual Duarte<\/em> que, tambi&eacute;n en mi opini&oacute;n, no es gran cosa, o <em>Nada<\/em>, que a d&iacute;a de hoy ya no tiene mucho inter&eacute;s. Sin embargo, una joya como<em> La Saga\/Fuga de J.B.<\/em>, de Torrente Ballester, o su <em>Don Juan<\/em>, no suelen aparecer.<br \/>\nYa digo, es cuesti&oacute;n de suerte y de los gustos de las pr&oacute;ximas generaciones el que alguna novela de nuestro g&eacute;nero pase a la posteridad. Y adem&aacute;s, no es necesariamente algo bueno, porque todos sabemos que en cuanto una obra entra en el canon, pierde casi todos los lectores. Ya es un cl&aacute;sico, &iquest;no? Pues no puede pedir, adem&aacute;s, ser le&iacute;do, parece pensar mucha gente.<br \/>\n<strong><br \/>\nTe le&iacute; emplear el t&eacute;rmino Literatura Prospectiva que defendemos en la p&aacute;gina, &iquest;lo consideras adecuado, crees que vale la pena una nueva etiqueta?<\/strong><br \/>\nA m&iacute; casi cualquier cosa que no sea &ldquo;ciencia ficci&oacute;n&rdquo; me parece bien, ya que es un t&eacute;rmino que induce a error, est&aacute; desprestigiado y no suele tener nada que ver con lo que se ofrece entre tapa y tapa (del libro, me refiero, no del bar).<br \/>\nYo he usado muchas veces &ldquo;literatura extrapolativa&rdquo; por aquello del &ldquo;&iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si&#8230;?&rdquo; y no me parece mal usar ahora &ldquo;literatura prospectiva&rdquo; (aunque me suena mucho a lo de buscar yacimientos petrol&iacute;feros) si nos ponemos todos de acuerdo y empieza a sonar. Pero la verdad es que no creo que cambiarle el nombre vaya a hacer nada por el g&eacute;nero. Pienso que ser&iacute;a mejor usar &ldquo;literatura fant&aacute;stica&rdquo; para todo, igual que se usa &ldquo;novela hist&oacute;rica&rdquo; para todas las que se refieren a un tiempo que no es el nuestro, tanto las que suceden en la antigua Grecia como en el Siglo de Oro espa&ntilde;ol.<br \/>\nSi tengo raz&oacute;n con lo que comentaba antes, pronto no ser&aacute; necesario etiquetar nada porque las novelas tendr&aacute;n elementos fant&aacute;sticos, policiacos, hist&oacute;ricos, etc. sin que se pueda deslindar claramente cu&aacute;l predomina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La autora eldense repasa las \u00faltimas novedades de su trabajo relacionado con el g\u00e9nero y el rol de \u00e9ste en el contexto acad\u00e9mico.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[],"class_list":["post-1717","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sietepreguntas"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1717"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1717\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1744,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1717\/revisions\/1744"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}