{"id":1919,"date":"2009-07-27T09:35:31","date_gmt":"2009-07-27T07:35:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1919"},"modified":"2009-07-06T20:40:25","modified_gmt":"2009-07-06T18:40:25","slug":"el-desvan-de-la-tia-abuela","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1919","title":{"rendered":"El desv\u00e1n de la t\u00eda abuela"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\" class=\"MsoNormal\">La t&iacute;a abuela me hab&iacute;a dejado todas sus cosas, excepto la casa que las albergaba. La anciana que hab&iacute;a compartido casa con ella y que se hab&iacute;a quedado como &uacute;nica propietaria se mostr&oacute; amable conmigo, de esa manera tan caracter&iacute;stica y caricaturizada que uno esperar&iacute;a de una solterona ya entrada en a&ntilde;os, con leche y galletas incluidas en una impecable y soleada cocinita. Luego me acompa&ntilde;&oacute; hasta la puerta del desv&aacute;n, dentro del cual la t&iacute;a hab&iacute;a amontonado sus pertenencias, l&eacute;ase <i style=\"\">trastos<\/i>, a lo largo de los a&ntilde;os. No falt&oacute; el <i style=\"\">t&oacute;mate todo el tiempo que quieras, jovencito<\/i> dicho con voz cascada y con un cierto tinte ominoso, antes de bajar las escaleras y dejarme all&iacute; s&oacute;lo plantado y sin saber muy bien qu&eacute; hacer. La puerta se abri&oacute; con un chirrido, c&oacute;mo no. La luz que se filtraba a trav&eacute;s de la ventana sucia y cubierta de telara&ntilde;as iluminaba un paisaje aterrador, compuesto por montones de cajas de cart&oacute;n que yo deb&iacute;a revolver en busca de trofeos. Con la intenci&oacute;n de no ofender la memoria de la t&iacute;a abuela, ni de mi encantadora anfitriona, decid&iacute; coger lo menos asqueroso que encontrase a primera vista y bajar con ello. Sin embargo no me seduc&iacute;a demasiado la idea de meter mis manos entre todos esos acumuladores de polvo y excrementos de rata. Desde que hab&iacute;a dado el primer paso dentro del desv&aacute;n no hab&iacute;a dejado de o&iacute;r, &iquest;o quiz&aacute;s de imaginar?, ruidos de peque&ntilde;as zarpas sobre el suelo de madera. Estornud&eacute; varias veces seguidas antes de animarme a explorar. Tambi&eacute;n hab&iacute;a notado un cierto tufillo que mi mente asociaba a carne descompuesta, tal vez alguna rata muerta, aunque nunca antes hab&iacute;a olido un cad&aacute;ver, si descontamos alg&uacute;n que otro filete pasado. <i style=\"\">Acabemos con esto cuanto antes<\/i>, me animaba a m&iacute; mismo. Por fin vi algo que me interesaba y sin necesidad de escarbar entre la basura, pertenencias, de la t&iacute;a. Un majestuoso aparato de radio de principios del siglo XX, como tarde, se ergu&iacute;a en un rinc&oacute;n, cubierto de telara&ntilde;as y polvo, como ten&iacute;a que ser. Record&eacute; mi ni&ntilde;ez y esa avidez por desmontar todos los aparatos que llegaban a mis manos, afici&oacute;n que me hizo comenzar, sin demasiado &eacute;xito, la carrera de ingeniero. Deb&iacute;a de estar llena de v&aacute;lvulas de vac&iacute;o, nada de transistores o de microchips. No pude contenerme. Ten&iacute;a que abrir esa maravilla. La levant&eacute; no<span style=\"\">&nbsp; <\/span>sin esfuerzo y la dej&eacute; en un espacio vac&iacute;o debajo de la ventana. Saqu&eacute; mi navaja multiusos con su peque&ntilde;o destornillador y arrodillado en el suelo, ya no me importaba la mugre que pudiese llevarme conmigo, me dispuse a desentra&ntilde;ar sus misterios. Tan absorto como estaba no me di cuenta de que el olor se hab&iacute;a agudizado, no antes de levantar la tapa y ver con horror lo que hab&iacute;a dentro. Ten&iacute;an que haber muerto de hambre, abandonados all&iacute;, relegados al desv&aacute;n por mi t&iacute;a gracias a los adelantos, la tele en color y similares. El tufo no proven&iacute;a de los cad&aacute;veres de los peque&ntilde;os m&uacute;sicos, ya que no quedaba carne que pudiese oler, sino m&aacute;s bien tiras de piel apergaminada cubriendo los huesos, momificaci&oacute;n producida por el paso del tiempo y del lugar cerrado. El olor ven&iacute;a de un rat&oacute;n que no s&eacute; c&oacute;mo hab&iacute;a entrado all&iacute; con la intenci&oacute;n de roer los huesos o de jugar con los muertos, no sabr&iacute;a decirlo. Volv&iacute; a atornillar la tapa. Dej&eacute; el aparato de radio en su sitio y me limpi&eacute;, como buenamente pude, la suciedad acumulada en mis pantalones. Cog&iacute; un trofeo de baloncesto que hab&iacute;a ganado un primo m&iacute;o, al que apenas hab&iacute;a visto un par de veces y que ya hac&iacute;a a&ntilde;os que hab&iacute;a muerto en un accidente de coche, y sal&iacute; de ese desv&aacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La t&iacute;a abuela me hab&iacute;a dejado todas sus cosas, excepto la casa que las albergaba. La anciana que hab&iacute;a compartido casa con ella y que se hab&iacute;a quedado como &uacute;nica propietaria se mostr&oacute; amable conmigo, de esa manera tan caracter&iacute;stica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1919","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-efimeros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1919"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1919\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1921,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1919\/revisions\/1921"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}