{"id":1953,"date":"2009-07-27T06:30:05","date_gmt":"2009-07-27T04:30:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1953"},"modified":"2009-07-18T12:05:45","modified_gmt":"2009-07-18T10:05:45","slug":"la-maquina-genesis-de-james-p-hogan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=1953","title":{"rendered":"La m\u00e1quina g\u00e9nesis, de James P. Hogan"},"content":{"rendered":"<p zid=\"14\" class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES\" zid=\"15\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"194\" height=\"300\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Lamaquinagenesis.jpg\" alt=\"\" \/>Vamos a poner que uno es un adolescente un tanto impopular en su instituto. Un poco regordete; no mucho, lo suficiente para que, de vez en cuando, alguien diga &ldquo;bola&rdquo; a tu paso. Con su pizca de acn&eacute;, su despiste para eso de vestir elegante o a la moda, y un total y absoluto fracaso con las chicas. Digamos que lo &uacute;nico bueno que tiene ese hipot&eacute;tico adolescente es que es un empoll&oacute;n de tomo y lomo. De los que no sacan menos de 8 y estudian poquito. Un cerebrito privilegiado que, adem&aacute;s, est&aacute; especialmente dotado para las ciencias, abonado al 9&rsquo;95 en f&iacute;sica (porque el de f&iacute;sica es un capullo que nunca pone un 10 bas&aacute;ndose en paridas como que el 10 es la perfecci&oacute;n y ning&uacute;n examen es perfecto) y al 10 en matem&aacute;ticas (que es otro profesor igual de capullo pero con un extra&ntilde;o sentido de la justicia con las notas).<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"20\">Si ese pobre desgraciado existiese y estuviese m&aacute;s solo que la una, siendo adem&aacute;s carne de colleja en los recreos, podr&iacute;amos especular con que leyese libros como una forma de curar la soledad y las calamidades que la vida le ha colocado en el camino, y <i zid=\"21\">La m&aacute;quina g&eacute;nesis<\/i><\/span><span lang=\"ES\" zid=\"22\"> de James P. Hogan ser&iacute;a una de las lecturas que, probablemente, le apasionasen. M&aacute;s que nada porque el libro es chulo, da sensaci&oacute;n de calidad. Igual la traducci&oacute;n le parece un poco rara a trozos, como si hubiese sido hecha por alguien del otro lado del Atl&aacute;ntico, pero nuestro adolescente no es muy exigente con el tema y obviar&aacute; con facilidad este ligero escollo. Adem&aacute;s, la portada es impresionante como ella sola. Discreta, comparada con otras de la editorial, pero igual de potente. Es seguro que a nuestro adolescente el t&eacute;rmino <i zid=\"23\">pulp<\/i><\/span><span lang=\"ES\" zid=\"24\"> no le suena lo m&aacute;s m&iacute;nimo. No seamos malos con &eacute;l y no le soltemos el rollo correspondiente. Respetemos su inocencia.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"29\">Bueno, al principio es seguro que se encontrar&aacute; algo desconcertado. No creo que mirase en la letra peque&ntilde;a de las primeras p&aacute;ginas (&iquest;qui&eacute;n lo hace?), por lo que desconocer&aacute; que el libro se escribi&oacute; en 1978. Por tanto, el futuro que aparece en la novela (un futuro ambientado en 2007) le sonar&aacute; a chino. &iquest;Guerra Fr&iacute;a? &iquest;Occidente democr&aacute;tico contra malvados comunistas chinos? &iquest;El Tercer Mundo alz&aacute;ndose contra los pa&iacute;ses ricos a golpe de misil? Pero, una vez que hubiese descartado esta peque&ntilde;a incongruencia, el resto le parecer&aacute; una aut&eacute;ntica maravilla.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"34\">Porque hay que saber que en las diez primeras p&aacute;ginas de <i zid=\"35\">La m&aacute;quina g&eacute;nesis<\/i><\/span><span lang=\"ES\" zid=\"36\">, Hogan se inventa una nueva f&iacute;sica que manda a hacer g&aacute;rgaras a la relatividad de Einstein y a la mec&aacute;nica cu&aacute;ntica. Una f&iacute;sica sorprendente en la que, b&aacute;sicamente, es posible sacar energ&iacute;a, materia, gravedad y lo que de la gana de la nada y a coste energ&eacute;tico cero.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"41\">Digo yo que ese tipo de cosas le deben de molar mogoll&oacute;n a chicos como nuestro adolescente. A servidor de ustedes, que es de letras y no distingue una ecuaci&oacute;n cu&aacute;ntica de un escarabajo pelotero, todo esto le aburre soberanamente. Especialmente porque Hogan coloca esta informaci&oacute;n en largu&iacute;simos p&aacute;rrafos de varias p&aacute;ginas que se repiten m&aacute;s que el ajo. Cada 50 p&aacute;ginas hay una reuni&oacute;n cient&iacute;fica en que hay que explicarle a alguien la nueva f&iacute;sica de las narices y vuelta a soltar el mismo rollo. Como dec&iacute;a, aburrido al principio, y aburrido o peor las otras tropecientas veces.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"46\">Pero nuestro adolescente perdonar&aacute; esta torpeza porque, seguramente, se siente fascinado por el protagonista del libro: Brad Clifford, genio de la f&iacute;sica, joven, guapo, listo, desenfadado y que se ha ligado a un bomb&oacute;n que le perdona todas sus excentricidades. Clifford es la repera, el &uacute;nico que conoce al dedillo la nueva f&iacute;sica y el &uacute;nico que es capaz de plantarle cara a esa pandilla de aburridos y est&uacute;pidos funcionarios de Washington que se niegan a prestar m&aacute;s fondos para investigaci&oacute;n pura y que prefieren centrarse en la Tercera Guerra Mundial que est&aacute; a la vuelta de la esquina.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"51\">Un inciso. La verdad es que, despu&eacute;s de haberme encontrado en tantas novelas de ciencia ficci&oacute;n a tantos funcionarios y administradores r&aacute;canos con los fondos, de aspecto gris, oscuras motivaciones (del tipo: no quiero que me echen a la pu&ntilde;etera calle por culpa de este cient&iacute;fico idiota, tengo una hipoteca que pagar) y nula capacidad para lidiar con genios prepotentes y extravagantes, estoy empezando a cogerles cari&ntilde;o. A fin de cuentas, los pobres s&oacute;lo intentan controlar el d&eacute;ficit, que parece que es una cosa importante en esto de la econom&iacute;a, peque&ntilde;os h&eacute;roes de nuestra sociedad post-capitalista (o lo que sea)<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"56\">Pero bueno, como dec&iacute;a, es seguro que nuestro adolescente no haga mucho caso de estos infelices gestores y prefiera disfrutar con el muy listo y muy guapo Clifford y su extravagante pero igual de listo y fiel amigo Philipsz, otro cient&iacute;fico brillante.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"61\">Que Clifford mande a tomar viento su trabajo porque no quiere que Washington (ya ven, el que paga) le controle, le emocionar&aacute;. Que su mejor amigo (&eacute;l, que no tiene amigos) le imite, le har&aacute; aplaudir. Que su mujercita (muy lista tambi&eacute;n pero s&oacute;lo radi&oacute;loga, que da menos cach&eacute;, y s&oacute;lo a tiempo parcial que el resto de la semana hay que cuidar la casa y adorar a Clifford el genio) aplauda la idea y no se plantee cosas tan mundanas como las facturas, seguro que le har&aacute; babear (m&aacute;xime cuando uno a las chicas s&oacute;lo las ve de lejos y con el ce&ntilde;o fruncido).<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"66\">En fin, no s&eacute; si les suena el concepto fantas&iacute;a masturbatoria para adolescentes. &iquest;S&iacute;? Pues por ah&iacute; van los tiros, secci&oacute;n cient&iacute;ficos geniales contra el mundo para ser m&aacute;s exactos.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"71\">Estos cient&iacute;ficos que son la pera, la verdad. Tienen hasta un c&oacute;digo &eacute;tico que les dice que eso de la Tercera Guerra Mundial es idiota y que no van a mover un dedo para participar en ella. A pesar de que esta nueva f&iacute;sica les proporciona el ARMA DEFINITVA (mucho tardaba en llegar) que va a mandar a hacer pu&ntilde;etas a toda esa panda de rojos mao&iacute;stas que andan cerca de dominar el mundo. Y es que Clifford dice, enf&aacute;ticamente (porque &eacute;l siempre habla enf&aacute;ticamente), que no piensa participar directamente en la muerte de un solo ser humano (&eacute;nfasis estruendoso en &ldquo;un solo&rdquo;). Eso es &Eacute;tica, s&iacute; se&ntilde;or, y no el co&ntilde;azo que ense&ntilde;a el de filosof&iacute;a que est&aacute; medio chiflado y no hay Dios que le entienda. Por cierto, &iquest;les he comentado que los chinos han invadido Corea del Sur y Taiw&aacute;n? &iquest;Qu&eacute; hay una guerra civil en la India donde se est&aacute; empleando armamento nuclear t&aacute;ctico? Puede que nuestro adolescente est&eacute; lanzado y no se de mucha cuenta, pero a m&iacute; esta &eacute;tica cient&iacute;fica de nuestro protagonista me chirr&iacute;a un poco, ya ven.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"76\">Al final Clifford se convierte en Dios. No, no trasciende la carne ni nada de eso. Simplemente demuestra ser m&aacute;s listo que nadie en todo el planeta, se la juega al gobierno de EE UU, a los jodidos chinos y a toda la comunidad cient&iacute;fica internacional. &Eacute;l solito se hace con el control del ARMA DEFINITIVA (a fin de cuentas es su invento) y se coloca en la posici&oacute;n de juzgar a toda la Tierra. El mensaje es claro: o dej&aacute;is de jugar con vuestras guerritas o me enfado y os mando a todos a la Edad de Piedra. Ni que decir que los gobiernos del mundo se lo hacen en los pantalones y se rinden a Clifford. Las guerras quedan prohibidas, los cient&iacute;ficos gobiernan el mundo, hay pasta gansa para la investigaci&oacute;n pura, todos felices y, me imagino, poni&eacute;ndose ciegos a perdices<\/span>.<\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"81\">No est&aacute; mal para 350 p&aacute;ginas. Y no, no voy a desvelar c&oacute;mo se las apa&ntilde;a Clifford para convertirse en &ldquo;el emperador de todas las cosas&rdquo; en un pis pas. L&eacute;anse la novela y disfruten de una argumentaci&oacute;n con m&aacute;s agujeros que un queso de Gruyere. Pero no olviden que nuestro adolescente ya ha debido de alcanzar el s&eacute;ptimo cielo y se ha tragado todo sin complejos. Andar&aacute; cercano al &eacute;xtasis pensando que de mayor ser&aacute; como Brad Clifford, se ligar&aacute; a la m&aacute;s maciza de la clase, salvar&aacute; al mundo, ganar&aacute; un par de premios Nobel y ridiculizar&aacute; a ese cabr&oacute;n que le da collejas en los recreos y que no va a pasar de administrador de tercera.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"86\">Claro que a lo mejor el lector de este libro no es un adolescente con acn&eacute;, sobrepeso y pasi&oacute;n por la matem&aacute;ticas. Igual es un adulto encallecido, con unas cuantas lecturas detr&aacute;s y una visi&oacute;n m&aacute;s madura del mundo. Igual todo esto no le hace mucha gracia y no entiende el por qu&eacute; de esta confianza en Hogan, un tipo que solo puede calificarse como un autor de tercera, al que &uacute;nicamente se le hab&iacute;a publicado una mediocre novela en 1986, <i zid=\"87\">Herederos de las estrellas<\/i><\/span><span lang=\"ES\" zid=\"88\">, la primera de una saga de cinco libros; el resto estaban in&eacute;ditos en nuestro pa&iacute;s porque a nadie le debi&oacute; de gustar el primero. Bueno, a Miquel Barcel&oacute; s&iacute;, pero Barcel&oacute; siempre ha sido un poco rarito. Dice que Hogan recuerda a Heinlein&hellip; Y, sin embargo, nuestro autor est&aacute; viviendo una segunda juventud aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, con tres novelas publicadas en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os (a cual m&aacute;s mala, aunque &eacute;sta se lleva la palma).<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"93\">En fin, es una de esas cosas sencillamente imposibles de entender. &Oacute;micron fue responsable de los otros dos tru&ntilde;os de Hogan y as&iacute; le ha ido. V&iacute;a Magna, una joven editorial, se ha decidido a seguir sus pasos. Ellos ver&aacute;n, pero no s&eacute; si visto lo visto es una buena idea.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vamos a poner que uno es un adolescente un tanto impopular en su instituto. Un poco regordete; no mucho, lo suficiente para que, de vez en cuando, alguien diga &ldquo;bola&rdquo; a tu paso. 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