{"id":202,"date":"2009-02-19T06:30:13","date_gmt":"2009-02-19T04:30:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=202"},"modified":"2009-11-15T11:55:57","modified_gmt":"2009-11-15T09:55:57","slug":"who-wants-to-live-forever","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=202","title":{"rendered":"Who wants to live forever?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"277\" height=\"250\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/Whowantstoliveforever1LafugadeLogan.jpg\" \/>William F. Nolan y George C. Johnson publicaron en 1967<em> Logan&rsquo;s Run<\/em>: literalmente &quot;La carrera de Logan&quot;, aunque nosotros la conocimos en Espa&ntilde;a como <em><a href=\"http:\/\/www.tercerafundacion.net\/biblioteca\/ver\/ficha\/2691\">La fuga de Logan<\/a>, <\/em>sobre todo por la adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Michael Anderson en 1976.<\/p>\n<p>Calificada por los cr&iacute;ticos postmodernos -que tanto saben- de ser una obra un tanto &ldquo;infantiloide&rdquo;, lo cierto es que se trata de un relato entretenido que, como todo, hay que situar en su &eacute;poca. Y para haber sido escrita entonces, lo est&aacute; francamente bien. Describe una sociedad del futuro donde, habida cuenta los recursos disponibles y para evitar los problemas de la superpoblaci&oacute;n y el caos ecol&oacute;gico consecuente, los seres humanos deben renunciar a vivir m&aacute;s all&aacute; de los 21 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Hasta entonces, su vida es un para&iacute;so tecnol&oacute;gico dentro de un domo de cristal protegido del exterior, de acuerdo con esa idea tan generalizada como estupidizante de que el &ldquo;para&iacute;so&rdquo; consiste en limitarse a perder el tiempo mirando a las musara&ntilde;as sin responsabilidades ni desaf&iacute;os que afrontar. Todo lo m&aacute;s, disfrutando de placeres primarios como el sexo, la comida, la siesta y poco m&aacute;s&hellip; Eso s&iacute;: cuando el ciudadano llega a los 21 a&ntilde;os, debe dirigirse voluntariamente (o en alg&uacute;n caso, ser forzado a ello) al Carrusel, espect&aacute;culo p&uacute;blico en el que entrega su vida y deja sitio para que nazca un nuevo ciudadano.<\/p>\n<p>La aventura comienza cuando uno de los aletargados habitantes del domo, el mencionado Logan, se muestra reacio a cumplir su parte del trato con el Estado y, despu&eacute;s de haber disfrutado durante toda su vida de los muelles beneficios de esta especie de pacto diab&oacute;lico, decide escaparse en busca de un lugar conocido como el Santuario, que nadie sabe donde est&aacute; pero que, como su nombre indica, acoge a aqu&eacute;llos que antes de &eacute;l decidieron (y lograron) huir del rob&oacute;tico destino para vivir todo lo que su cuerpo d&eacute; de s&iacute;, en lugar de un simple par de decenios prefijados desde el momento de su nacimiento.<\/p>\n<p>En realidad, el motivo (o la justificaci&oacute;n) de fondo para la huida es acompa&ntilde;ar a Jessica, otra ciudadana del domo de la cual se ha enamorado y que es quien le inicia en el mito del Santuario.  Teniendo en cuenta que en Espa&ntilde;a la esperanza de vida est&aacute; ahora mismo en una media en torno a los 79 a&ntilde;os y que el nuestro es el segundo pa&iacute;s, tras Jap&oacute;n, donde viven m&aacute;s personas con m&aacute;s de un siglo de edad, ser&iacute;a interesante observar las reacciones del ficticio Logan si, en medio de su peripecia, se encontrara de pronto con un se&ntilde;or de Albacete, por poner un caso, que le quintuplicara la edad. Es como si nosotros de pronto nos di&eacute;ramos de frente con una persona de 500 a&ntilde;os. &iquest;Es posible esto: encontrarnos con alguien de medio milenio de edad? &iquest;Llegar a cumplir semejante aniversario nosotros mismo?<\/p>\n<p>Cient&iacute;ficos hay que est&aacute;n convencidos de ello y de hecho trabajan desde hace tiempo precisamente por hacer realidad uno de los temas de fondo de la CF: el anhelo de inmortalidad f&iacute;sica. Uno de ellos ha estado recientemente en Espa&ntilde;a. Es el biom&eacute;dico y geront&oacute;logo ingl&eacute;s, presidente de la Fundaci&oacute;n Matusal&eacute;n y redactor jefe de la revista acad&eacute;mica <em>The Rejuvenation Research<\/em> (Investigaci&oacute;n para el rejuvenecimiento) Aubrey de Grey. Autor del celebrado, en c&iacute;rculos especializados, <em>The mitochondrial free radical theory of aging<\/em> (La teor&iacute;a del envejecimiento de los radicales libres mitocondriales), investiga desde hace a&ntilde;os una tecnolog&iacute;a espec&iacute;fica para el rejuvenecimiento del cuerpo humano que recibe el abracadabrante nombre de, ojo, Senescencia Negligible Ingenierizada (&iexcl;supera eso, Asimov!).<\/p>\n<p>Hablando en plata, De Grey (junto a estas l&iacute;neas) ha identificado siete tipos concretos de da&ntilde;os a tejidos causados por el envejecimiento que debemos aprender a sanar y reconstruir m&eacute;dicamente antes de alcanzar lo que cree estar&iacute;a entonces al alcance de sus manos: la reparaci&oacute;n f&iacute;sica de cualquier parte del cuerpo afectada por estas razones y, en consecuencia, el alargamiento de la vida humana por un tiempo indefinido. Lo que es casi como decir: para siempre.<\/p>\n<p>Curiosamente, su profesi&oacute;n contrasta y mucho con su imagen: a medio camino entre el hijo del Mois&eacute;s m&aacute;s hollywoodense y un desvencijado Merl&iacute;n de su primera &eacute;poca. Pero es sin duda uno de los ni&ntilde;os mimados por el siniestro linaje de esos poderosos del mundo con mucho dinero en el bolsillo y ninguna gana de abandonar el planeta Tierra a pesar de su avanzada edad. Hablamos de gente dispuesta a invertir millones en cualquier tecnolog&iacute;a que les permita alargar su estancia en esta realidad tridimensional aunque sea por unas breves horas m&aacute;s.  El dinero circula a trav&eacute;s de sus fundaciones, de aspecto solidario y filantr&oacute;pico, que costean las investigaciones m&aacute;s complejas y los experimentos m&aacute;s radicales, en teor&iacute;a para beneficiar a toda la Humanidad pero en realidad para ser aplicadas si tienen &eacute;xito en quienes aportan los fondos.<\/p>\n<p>El que paga, manda: es una ley universal, aunque De Grey niegue que la eterna juventud que &eacute;l busca pueda llegar a ser un privilegio de ricos o de pa&iacute;ses desarrollados, porque despu&eacute;s de todo &ldquo;hace cien a&ntilde;os ning&uacute;n pa&iacute;s ten&iacute;a sistemas p&uacute;blicos de prevenci&oacute;n de salud y desde entonces han cambiado mucho las cosas&rdquo;. Seguro que s&iacute;. Como que es lo mismo la Seguridad Social en Espa&ntilde;a que la cobertura de salud general en Estados Unidos. O, sin salir de por aqu&iacute;, la medicina p&uacute;blica que la de las cl&iacute;nicas privadas.<\/p>\n<p>Durante su breve estancia en Espa&ntilde;a, De Grey ha pronosticado que seremos capaces de vivir no el medio siglo de nuestro ejemplo albacete&ntilde;o, sino nada menos que mil a&ntilde;os&hellip;, como poco (un Reino de Mil A&ntilde;os&hellip;, &iquest;d&oacute;nde he o&iacute;do esto antes?). Es m&aacute;s, nuestra generaci&oacute;n a&uacute;n llegar&aacute; a verlo, si no a &ldquo;disfrutarlo&rdquo;, porque seg&uacute;n &eacute;l los avances cient&iacute;ficos que posibilitar&aacute;n las reparaciones celulares y moleculares diagnosticadas por su trabajo ser&aacute;n una realidad en unos 30 a&ntilde;os. A m&iacute; me pillar&aacute; un poco talludito, en realidad, aunque podr&iacute;a ser candidato si pudiera &ldquo;evitar el sobrepeso, el tabaco y la hipertensi&oacute;n, seguir una dieta sana y tener suerte desde el punto de vista gen&eacute;tico&rdquo;, seg&uacute;n las condiciones que &eacute;l mismo especifica para hacer realidad su sue&ntilde;o, y que por cierto se parecen a las de tantos m&eacute;dicos para vivir m&aacute;s o menos saludablemente.<\/p>\n<p>&quot;Mis predicciones pueden parecer ciencia-ficci&oacute;n&rdquo;, dec&iacute;a el hombre, &ldquo;pero lo mismo suced&iacute;a a&ntilde;os atr&aacute;s con hechos como los transplantes, que hace cincuenta a&ntilde;os eran impensables y hoy son una realidad, una terapia normal que incluso se puede practicar sin necesidad de inmunosupresi&oacute;n, un hito en la ingenier&iacute;a de los &oacute;rganos&rdquo;. Esta &uacute;ltima expresi&oacute;n, tan corriente entre ciertos m&eacute;dicos especialistas, siempre me ha repugnado especialmente: limita el ser humano a una simple m&aacute;quina, y yo en lo particular me identifico con el conductor de esa m&aacute;quina.<\/p>\n<p>Un poco en la misma l&iacute;nea est&aacute; la siguiente eugen&eacute;sica declaraci&oacute;n: &ldquo;Con estrategias de bioingenier&iacute;a para evitar la senectud las mujeres podr&aacute;n procrear hasta los cincuenta o los setenta a&ntilde;os, lo que supondr&aacute; la desaparici&oacute;n de la selecci&oacute;n natural de la especie que hasta ahora ha garantizado la evoluci&oacute;n&rdquo; (Pero, entonces, &iquest;los ni&ntilde;os no se ir&aacute;n de casa hasta los cincuenta o sesenta a&ntilde;os? No s&eacute; yo si muchos padres estar&iacute;an de acuerdo con esta propuesta).  Esta especie de inmortalidad inducida no suprime la posibilidad de fallecer, pero el &oacute;bito se producir&iacute;a en ese caso s&oacute;lo por causas externas, como los accidentes de tr&aacute;fico o los Apocalipsis que podamos generar, habida cuenta nuestra facilidad para matar a otros seres humanos&hellip;<\/p>\n<p>El debate sobre si es apetecible o no una vida de mil a&ntilde;os puede ser moral pero, ante todo, lo es existencial: &iquest;de verdad estamos dispuestos a deambular tanto tiempo seguido por este mundo? Vale que podr&iacute;amos por fin terminar de leer todos los libros que a&uacute;n nos llaman, suplicantes como sirenas, desde los escollos de nuestras librer&iacute;as. Que podr&iacute;amos, tal vez, terminar por fin nuestra primera novela. O aprender a tocar la guitarra. O incluso graduarnos en ese curso de ingl&eacute;s que ofrecen los peri&oacute;dicos. Pero &iquest;cu&aacute;nto tiempo tardar&iacute;amos en aburrirnos de la vida? &iquest;Cu&aacute;nto en dejar de sorprendernos las cosas y, a&uacute;n m&aacute;s, las personas? &iquest;Hay acaso relaci&oacute;n humana factible (sin un desarrollo interior paralelo) que aguantara tanto tiempo sin deteriorarse? &iquest;Cu&aacute;nto tardar&iacute;amos en empezar a explorar los caminos m&aacute;s s&aacute;dicos, m&aacute;s brutales, en busca de emociones nuevas que dieran alg&uacute;n sentido a nuestra existencia? &iquest;Cu&aacute;nto en empezar a despedazarnos unos a otros s&oacute;lo por pasar el rato? &iquest;Cu&aacute;nto en convertirnos en seres obtusos, desinteresados del universo, como en aquel famoso cuento de Borges?  Por resumirlo a&uacute;n m&aacute;s y como dir&iacute;a Queen en la banda sonora de <em>Los Inmortales: &quot;<\/em>Who wants to live forever?&quot; Yo no: personalmente, me atrae bastante m&aacute;s la reencarnaci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El periodista y escritor nos presentar\u00e1 mensualmente sus reflexiones sobre novedades cient\u00edficas que ya tuvieron presencia en la literatura de ciencia ficci\u00f3n. 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