{"id":2298,"date":"2009-09-22T07:10:15","date_gmt":"2009-09-22T05:10:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=2298"},"modified":"2009-09-17T11:14:09","modified_gmt":"2009-09-17T09:14:09","slug":"ciencia-literaria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=2298","title":{"rendered":"Ciencia literaria"},"content":{"rendered":"<p>Tal vez sea por deformaci&oacute;n personal, pero en ocasiones, cuando por mi trabajo me veo obligado a leer un art&iacute;culo cient&iacute;fico y descubro expresiones como &ldquo;anisotrop&iacute;a en los &aacute;ngulos de incidencia&rdquo; o &ldquo;renormalizaci&oacute;n de las constantes de acoplamiento&rdquo; debo reconocer que me gustan. No por su valor cient&iacute;fico, o por las implicaciones filos&oacute;ficas que puedan tener. Me refiero a&nbsp;c&oacute;mo&nbsp;suenan,&nbsp;a su valor&nbsp;literario&nbsp;si prefieren. Pensaba que era un tipo raro, que encontraba &ldquo;bonitas&rdquo; cosas que son en apariencia aburridas (partes de la c&eacute;lula como ax&oacute;n o dendrita,&nbsp;me parecen nombres de&nbsp;extra&ntilde;a belleza), pero leyendo&nbsp;<em>La ni&ntilde;a del pelo raro<\/em>&nbsp;de David Foster Wallace me encontr&eacute; con el siguiente p&aacute;rrafo:<\/p>\n<p>&quot;Es el aqu&iacute;. Es el ahora. Las bellezas por venir deber&aacute;n ser nuevas. La invit&eacute; a ver el renacimiento de un cristal: fr&iacute;o y plano como una pastilla. Fibras brillantes parpadeando en matrices est&eacute;ticas bajo un floreciente amanecer de sodio. Lo que nos conmueve y por tanto nos gu&iacute;a es lo que est&aacute; vigente. Preveo el surgimiento inminente de una enorme desnudez, de una limpieza inmensa que borbotear&aacute; en todos los rincones del significado. Huelo cambios, que traer&aacute;n consigo alivio, igual que la h&uacute;meda promesa de un chaparr&oacute;n de verano. Una nueva era y una nueva comprensi&oacute;n de la belleza como campo y ya no como lugar geom&eacute;trico. Se acabaron los conceptos uni-objetivos, la contemplaci&oacute;n, el c&aacute;lido efluvio de los tr&eacute;boles, los regazos que respiran agitadamente, las historias como s&iacute;mbolo, los colosos. Se acab&oacute; el hombre, el apoyar la frente en el pu&ntilde;o, el llevarse la mano al escote, entendidos en t&eacute;rminos de mamporros, de ruidos sordos, de naturaleza agitada, una naturaleza a su vez concebida como algo coloreado, dotado de forma e investido de un olor, algo que ofrece significado en virtud de sus cualidades. Se acabaron las cualidades. Se acabaron las met&aacute;foras. N&uacute;meros de G&ouml;del, gram&aacute;ticas libres de contexto, aut&oacute;matas finitos, funciones de correlaci&oacute;n y espectros. Un aqu&iacute; que ya no sea sensual sino causal y eficaz. Un aqu&iacute; entendido de la manera m&aacute;s &iacute;ntima. Electr&oacute;nica de plasmas, sistemas de gran escala, amplificaci&oacute;n operacional. Admito que me veo a mi mismo como un esteta de lo frio, de lo nuevo, de lo correcto, del Aqu&iacute; veraz e impecable. Variable como la ley de Poisson y morfol&oacute;gicamente denso: piezas cuya forma, dimensi&oacute;n, car&aacute;cter e implicaci&oacute;n puedan expandirse como sargazos a partir de un criterio de funci&oacute;n y una estructura de relaci&oacute;n simple. Odas a y de Green, Bessel, Legendre y Eigen. S&iacute;, ha habido momentos en este &uacute;ltimo a&ntilde;o en que casi he tenido que resguardar mis ojos ante el reflejo del procesador de texto: yo mismo me he convertido en axioma, en lenguaje, en regla de formaci&oacute;n y al parecer he desprendido un brillo blanco como un filamento incandescente por un fuego justiciero.&nbsp;&quot;<\/p>\n<p>Probablemente haya&nbsp;quien considere esto un mamotreto ilegible, pero a m&iacute; me dej&oacute; en shock. No es la primera vez que leo un texto total y absolutamente literario que usa el lenguaje propio de los cient&iacute;ficos. No en vano el &uacute;ltimo&nbsp;enfant terrible&nbsp;y ni&ntilde;o mimado de la cr&iacute;tica espa&ntilde;ola, Agust&iacute;n Fern&aacute;ndez Mallo (f&iacute;sico de formaci&oacute;n y profesi&oacute;n) declara en&nbsp;<em>Nocilla Dream&nbsp;<\/em>que su haiku preferido es:<br \/>\nE2=m2c4+p2c2, <br \/>\nsi p=0 (masa en reposo) ??? <br \/>\nE=mc2<\/p>\n<p>Es&nbsp;decir, las ecuaciones de la teor&iacute;a de la relatividad de Einstein. El propio Fern&aacute;ndez Mallo dice querer buscar un nuevo paradigma que mezcle la poes&iacute;a y la ciencia (lo que &eacute;l llama poes&iacute;a postpo&eacute;tica). M&aacute;s all&aacute; de de poses y estilos parece interesante comprobar que la inclusi&oacute;n de palabras y expresiones propias de la ciencia puede crear y de hecho&nbsp;algunos demuestran que crea, esa sensaci&oacute;n extra&ntilde;a que se tiene cuando se lee un texto especialmente evocador.&nbsp; Parece que las fronteras de esa abominable separaci&oacute;n de la humanidad en gente de &ldquo;letras&rdquo; y de &ldquo;ciencias&rdquo; son cada vez m&aacute;s difusas.<\/p>\n<p>La ciencia ficci&oacute;n, por supuesto, no s&oacute;lo no es ajena a esta hibridaci&oacute;n, es probablemente precursora (pienso en&nbsp;<em>Neuromante<\/em>, por ejemplo, en el que la reiteraci&oacute;n de t&eacute;rminos y met&aacute;foras tecnol&oacute;gicos nos traslada a un ambiente fr&iacute;o y carente de vida), pero parece haber olvidado por completo esa posibilidad. Los libros m&aacute;s rigurosos con la ciencia (los llamados de ciencia ficci&oacute;n hard)&nbsp;tienden a regodearse en&nbsp;presentar una teor&iacute;a o especulaci&oacute;n nueva, describi&eacute;ndola de forma aburrida y tediosa, al menos para mi gusto.&nbsp;Es lugar com&uacute;n&nbsp;lo que llamo el efecto&nbsp;pijirondolos de floroncillos,&nbsp;que consiste en sustituir esa bonita expresi&oacute;n por un p&aacute;rrafo&nbsp;(a veces un cap&iacute;tulo entero)&nbsp;en el que&nbsp;autor&nbsp;explica&nbsp;con todo lujo de plomizos detalles&nbsp;c&oacute;mo funciona el motor de la nave o el salto translum&iacute;nico. Por otro lado, los autores supuestamente literarios huyen&nbsp;de&nbsp;esas palabras tan raras, a veces parece que por temor al ataque de los talibanes de lo cient&iacute;ficamente correcto, o simplemente por demostrar que lo suyo es otro cosa, m&aacute;s &ldquo;c&aacute;lida&rdquo; en el sentido peyorativo que introduce David Foster Wallace en su p&aacute;rrafo.<\/p>\n<p>Sin embargo, como en todo, la cosa est&aacute; cambiando.&nbsp;Y esta vez no hay que irse a idiomas b&aacute;rbaros para encontrar ejemplos, que los hay, como Ian McDonald.&nbsp;Dentro de&nbsp;la&nbsp;ciencia ficci&oacute;n escrita&nbsp;en castellano hay cada vez m&aacute;s autores que emplean estos recursos, como Jorge Baradit o Francisco Javier P&eacute;rez, escritores con un estilo propio marcado que emplean el lenguaje cient&iacute;fico como otro licor m&aacute;s en su c&oacute;ctel de influencias.&nbsp;Moda sin visos de durar o tendencia que ha llegado para quedarse, la v&iacute;a ha sido abierta&nbsp;y tiene posibilidades que deben ser exploradas, especialmente en el g&eacute;nero literario que m&aacute;s relaci&oacute;n tiene con la ciencia y tecnolog&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos creadores relevantes est\u00e1n explorando las posibilidades del lenguaje cient\u00edfico como herramienta para la creaci\u00f3n literaria.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2298","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reflexiones"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2298"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2299,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2298\/revisions\/2299"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}