{"id":2309,"date":"2009-09-24T06:30:44","date_gmt":"2009-09-24T04:30:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=2309"},"modified":"2009-11-15T11:49:09","modified_gmt":"2009-11-15T09:49:09","slug":"te-vigilo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=2309","title":{"rendered":"Te vigilo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"194\" height=\"300\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/1984.jpg\" \/>A mediados del pasado mes de agosto, el gobierno chino reconoci&oacute; p&uacute;blicamente haber puesto en marcha el equivalente real del Gran Hermano descrito en la archifamosa <em>1984 <\/em>de George Orwell, una de las cumbres de la Literatura Universal, y por supuesto de nuestro g&eacute;nero. En realidad, el sistema empez&oacute; a funcionar el 1 de julio en el distrito de Pujiang, en la provincia oriental de Zhejiang, para, cito textualmente, &ldquo;controlar el comportamiento antisocial de los ciudadanos&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl plan de las autoridades chinas pasa por registrar inform&aacute;ticamente las &ldquo;desviaciones&rdquo; de todas aquellas personas mayores de 18 a&ntilde;os halladas culpables de &ldquo;delitos sociales&rdquo;, una definici&oacute;n bastante ambigua en la que entra casi cualquier cosa.&nbsp; El propio director local del Departamento de Propaganda (es lo bueno de las dictaduras: que no camuflan la realidad bajo eufemismos como hacemos en las democracias, donde a este cargo le habr&iacute;amos llamado, por ejemplo, Departamento de Relaciones P&uacute;blicas y Publicidad), un tal Zhou Shunlong, resum&iacute;a p&uacute;blicamente algunos de esos delitos. Desde &ldquo;conducir bajo los efectos del alcohol&rdquo; hasta &ldquo;contaminar o tirar basura&rdquo; pasando por &ldquo;tratar mal a los padres, escupir, abusar, ser un profesor que discrimina a los alumnos lentos&rdquo; y otros pecadillos. <br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPero es que adem&aacute;s la intenci&oacute;n es que los vecinos, amigos y conocidos denuncien los &ldquo;comportamientos inapropiados&rdquo; al m&aacute;s puro estilo de la Inquisici&oacute;n. Y hay alg&uacute;n otro dato delirante como el hecho de que esta base de datos (en la que tarde o temprano acabar&aacute;n entrando todos los chinos y, si no, al tiempo) no s&oacute;lo la podr&aacute;n consultar agentes policiales sino &iexcl;empresarios! que as&iacute; podr&aacute;n decidir si contratan o no a un futuro empleado.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nUna vez m&aacute;s la realidad supera a la ficci&oacute;n o como dijo Lenin, &ldquo;Libertad, &iquest;para qu&eacute;?&rdquo;.Desde luego, no para los ciudadanos corrientes, como se refleja en la brillante distop&iacute;a literaria de Orwell, rid&iacute;culamente banalizada hoy d&iacute;a por las incultas e histri&oacute;nicas Mercedes Mil&aacute; de turno. El t&iacute;tulo original era <em>El &uacute;ltimo hombre en Europa <\/em>pero, por cuestiones de marketing, los editores lo cambiaron por el de <em>1984<\/em> buscando el toque futurista adem&aacute;s de hacer un juego de palabras o, en este caso, de n&uacute;meros, con la fecha en la que el autor lo termin&oacute;: 1948. De todas formas, el texto se public&oacute; al a&ntilde;o siguiente y fue un &eacute;xito de ventas. Sinceramente y viendo el panorama actual, empiezo a dudar de que llegara a ser publicada (y mucho menos que alcanzara la categor&iacute;a de <em>bestseller<\/em>) si el bueno de George la hubiera escrito en nuestros d&iacute;as.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>1984 <\/em>describe a la perfecci&oacute;n lo que es, y sobre todo c&oacute;mo se sostiene, una sociedad totalitaria. En ese sentido contiene una maravillosa sucesi&oacute;n de siniestros hallazgos literarios que, para nuestra inquietud, vemos hoy reflejados en el mundo contempor&aacute;neo: la Polic&iacute;a del Pensamiento (que hoy se aplica respecto a ciertos temas tab&uacute; sobre los que no se puede disentir de la opini&oacute;n socialmente aceptada), la Habitaci&oacute;n 101 (donde se podr&iacute;a aplicar sin problemas el trato a los prisioneros que reflejan los informes de torturas de la CIA publicados hace bien poco), la Neolengua (la misma que hablan todos los d&iacute;as nuestros pol&iacute;ticos), el Ministerio de la Paz (que es precisamente el que se ocupa de la guerra, igual que hoy a nuestros antiguos Ministerios de la Guerra &ndash;como a&uacute;n se llamaban a principios del siglo XX&ndash; les llamamos Ministerios de Defensa aunque sirvan m&aacute;s para agredir que para defender), el Ministerio de la Verdad (que reescribe la Historia constantemente seg&uacute;n convenga, de la misma forma que hoy se hace ante la llamativa ignorancia de los ciudadanos presuntamente mejor informados de todos los tiempos)&hellip; <br \/>\n&nbsp;<br \/>\nY el final. El pavoroso, perturbador y realista final de la novela, que explica por s&iacute; solo el porqu&eacute; del &eacute;xito de una dictadura, sea &eacute;sta del corte que sea. En resumidas cuentas, hablamos de una de las lecturas imprescindibles para cualquier lector con dos dedos de frente.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nNo deja de ser un sarcasmo que precisamente el Reino Unido, otrora considerado ideal de la libertad individual personal, se haya deslizado en los &uacute;ltimos quince o veinte a&ntilde;os por la pendiente del Granhermanismo con la proliferaci&oacute;n de sistemas de control y monitoreo de la sociedad hasta el punto de que ahora mismo sus ciudadanos son los m&aacute;s vigilados del mundo occidental ya que tocan aproximadamente a una docena de personas por c&aacute;mara instalada. En tiendas, grandes almacenes, oficinas bancarias, gasolineras, museos, aeropuertos, restaurantes&hellip;, e incluso puestos de trabajo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"195\" height=\"300\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Unmundofeliz.jpg\" \/>Orwell no fue el primero. Con la misma fuerza o m&aacute;s que <em>1984 <\/em>considero obligatoria la lectura de Un mundo feliz, publicada en 1932 con el t&iacute;tulo (extra&iacute;do de un verso de Shakespeare y cuya traducci&oacute;n espa&ntilde;ola, a su aire, mejora en mi opini&oacute;n el original) de <em>Brave New World <\/em>(Un mundo nuevo y valiente). Esta novela nos habla tambi&eacute;n de una dictadura, en este caso mucho m&aacute;s parecida todav&iacute;a a lo que vivimos hoy d&iacute;a por su car&aacute;cter &ldquo;buenrrollista&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn el a&ntilde;o 2540 de nuestra era, el sue&ntilde;o pacifista se ha hecho realidad al desaparecer la pobreza y la guerra en una sociedad controlada, previsible y plena de comodidades gracias a la tecnolog&iacute;a. El precio es la destrucci&oacute;n de todo lo que hace hombre al hombre: la espiritualidad, la ciencia, la lilosof&iacute;a, la cultura, la familia, la individualidad&hellip;, la misma voluntad de ser. Es la eterna lucha entre dos conceptos que suelen presentarse como parejos y alcanzables al mismo tiempo pero que en realidad se contradicen uno al otro: la Libertad y la Igualdad.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nHuxley describe un planeta globalizado bajo un gobierno mundial y compuesto por una aborregada masa de consumidores repartidos en castas de acuerdo con las letras griegas, donde los humanos de clase Alfa son los dominantes inteligentes y superiores, los Beta son los inmediatamente inferiores, y detr&aacute;s vienen en orden sucesivo los Gamma, los Delta y al fin los &Eacute;psilon, que aparecen como los m&aacute;s embrutecidos y encargados de los trabajos m&aacute;s duros. El Estado se encarga de distribuir a los ni&ntilde;os, seg&uacute;n nacen, en una u otra casta, y de acondicionarles desde peque&ntilde;itos para que lo acepten, proporcion&aacute;ndoles adem&aacute;s una droga llamada televisi&oacute;n&hellip;, digo, soma, para reafirmar su acondicionamiento.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSe parece tanto lo que all&iacute; se cuenta hacia el mundo real al que nos est&aacute;n empujando en la actualidad que no me canso de leer este libro una y otra vez como si fuera un texto prof&eacute;tico.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPara no dejar un sabor de boca excesivamente amargo, terminar&eacute; recomendando una pel&iacute;cula que, sin ser de ciencia ficci&oacute;n, s&iacute; est&aacute; muy relacionada con el concepto de Hormiguero Controlado y la lucha contra los abusos de poder a la hora de controlar la sociedad. Es una historia que brinda un hilo de esperanza al elogiar la fuerza de la individualidad y el ingenio personal como t&eacute;cnicas para escapar al totalitarismo del Ojo que Todo lo Ve. Me refiero a <em>Enemigo p&uacute;blico<\/em>, dirigida por Tony Scott y protagonizada por Gene Hackman y Will Smith, en la que &eacute;ste es un ingenuo abogado laboralista que vive confiado hasta que de repente se ve envuelto en un asesinato de Estado y descubre lo f&aacute;cil que es amargarle la vida a un ciudadano respetable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mediados del pasado mes de agosto, el gobierno chino reconoci&oacute; p&uacute;blicamente haber puesto en marcha el equivalente real del Gran Hermano descrito en la archifamosa 1984 de George Orwell, una de las cumbres de la Literatura Universal, y por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[448,450,108,451,276,449],"class_list":["post-2309","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hal9mil2","tag-448","tag-aldous-huxley","tag-distopia","tag-enemigo-publico","tag-george-orwell","tag-un-mundo-feliz"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2309"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2311,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2309\/revisions\/2311"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}