{"id":3029,"date":"2009-11-25T06:30:03","date_gmt":"2009-11-25T04:30:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3029"},"modified":"2010-02-16T11:02:35","modified_gmt":"2010-02-16T09:02:35","slug":"el-adepto-de-la-reina-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3029","title":{"rendered":"El adepto de la reina, de Rodolfo Mart\u00ednez"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"302\" width=\"200\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/eladeptodelareina(4).jpg\" \/>Y&aacute;xtor Brandan, un hombre sin pasado, una m&aacute;quina de matar, debe salvar el mundo. En su camino se encontrar&aacute; con bellas mujeres, malvados enemigos y un oscuro pasado que le har&aacute; dudar incluso de sus propios amigos. Si Y&aacute;xtor Brandan tuviera amigos, claro. Con estas premisas, &iquest;alguien duda que este libro me haya gustado?<\/p>\n<p>Una de las primeras preguntas que me vino a la mente tras terminar <em>El adepto de la reina&nbsp;<\/em>fue: &iquest;es esto ciencia ficci&oacute;n? Ya hab&iacute;a descartado desde un principio que esta novela encajara dentro de la nueva definici&oacute;n de literatura prospectiva que esta misma p&aacute;gina web defiende, pero lo cierto es que incluso situarla dentro del g&eacute;nero de ciencia ficci&oacute;n me resulta dif&iacute;cil. S&iacute;, es f&aacute;cil clasificarla dentro de lo que llamamos <em>space opera<\/em>, pero incluso tengo mis dudas de que ese sea su g&eacute;nero. El adepto de la reina, como indica en la contraportada, mezcla g&eacute;neros, y si tuviera que colocarla en las estanter&iacute;as de una librer&iacute;a, no dudar&iacute;a en hacerlo junto a, por ejemplo, las novelas de esp&iacute;as que escrib&iacute;a G&eacute;rard de Villiers en la colecci&oacute;n SAS antes que en la secci&oacute;n de novelas<em> pulp <\/em>de Robert E. Howard y compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Rodolfo Mart&iacute;nez ha escrito un libro que se adscribe con facilidad a las novelas de esp&iacute;as de los a&ntilde;os setenta y ochenta, cuyo principal referente es sin duda la obra de Ian Fleming, como &eacute;l mismo reconoce. <em>El adepto de la reina&nbsp;<\/em>narra la historia de un antih&eacute;roe como Bond, enfrentado a su mayor enemigo (no en vano se denominan en la novela espectros) y dispuesto a salvar el mundo como si la cosa no fuera con &eacute;l.&nbsp;Y a acostarse con algunas mujeres.&nbsp;Y a castigar a los malos como se merecen,&nbsp;claro. En ese sentido, la novela se lee&nbsp;con ansia, pues mantiene un ritmo fren&eacute;tico que no decae en ning&uacute;n instante. Adem&aacute;s juega perfectamente con las expectativas del lector, ofreci&eacute;ndole desde el primer momento un personaje acorde a lo narrado, rodeado de mujeres que utiliza a su antojo&nbsp;(s&iacute;, ya hab&iacute;amos dicho que esto iba de personajes a lo James Bond, as&iacute; que no hay concesiones a lo pol&iacute;ticamente correcto)&nbsp;y de malvados de opereta ajustados a la perfecci&oacute;n a su papel.<\/p>\n<p>Muchos se preguntar&aacute;n al llegar aqu&iacute;: &iquest;merece la pena leer el libro? La respuesta es:&nbsp;sin duda alguna, s&iacute;. Este tipo de obras son necesarias, al menos para m&iacute;. Reivindican el placer la lectura como diversi&oacute;n. Son novelas palomiteras, si se me permite la expresi&oacute;n y la comparaci&oacute;n con el g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico. Completamente disfrutables y meritorias, pues en el apartado t&eacute;cnico est&aacute;n muy cuidadas y en el argumental, siempre que no le busques tres pies al gato, funcionan como deben. Martinez demuestra con <em>El adepto de la reina&nbsp;<\/em>que no es necesario ahondar en temas presuntamente&nbsp;profundos para ofrecer una gran obra, basta con contar una buena historia con estilo y personalidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, s&iacute; me gustar&iacute;a mencionar algunos detalles que no permiten que la obra sea redonda. En primer lugar, la ausencia casi absoluta de descripciones de &Eacute;rvinder. Es muy probable que el autor haya querido obviarlas para acelerar el ritmo, pero la verdad es que en muchas ocasiones el lector debe rellenar tanta informaci&oacute;n que se siente casi como si estuviera contemplando un escenario vac&iacute;o. No es tanta la sensaci&oacute;n de falta de presupuesto para los decorados como la ausencia absoluta de los mismos. En segundo lugar, el escenario apenas entrevisto es un remedo demasiado burdo de nuestro mundo. En este caso es evidente la intencionalidad del autor, y a&uacute;n as&iacute; algunos detalles llaman la atenci&oacute;n por lo poco elaborados, como la referencia directa a La princesa prometida&nbsp;o los nombres de algunos personajes.&nbsp;En tercer y &uacute;ltimo lugar, el final, con un tono par&oacute;dico muy Bond, no se ajusta demasiado al tono del resto del libro. Es adem&aacute;s un final precipitado, que no ahonda en detalles, quiz&aacute; porque esos detalles puedan formar parte de un nuevo libro.<\/p>\n<p>En cualquier caso, no me gustar&iacute;a cerrar esta rese&ntilde;a de forma negativa. El adepto de la reina&nbsp;es un libro que he disfrutado de principio a fin y que recomendar&iacute;a sin miedo a cualquier lector que disfrute de la aventura (pues, al fin y al cabo, esta es una novela de aventuras) y de la buena literatura con el &aacute;nimo de pasar un rato sumergido en un nuevo mundo que, sin ocultarlo, es el nuestro. Otra muestra m&aacute;s de lo que Rodolfo Mart&iacute;nez es capaz de ofrecer, y si el autor volviera de nuevo a &Eacute;rvinder en una nueva obra, no dudar&iacute;a ni un segundo en hacerme con ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y&aacute;xtor Brandan, un hombre sin pasado, una m&aacute;quina de matar, debe salvar el mundo. En su camino se encontrar&aacute; con bellas mujeres, malvados enemigos y un oscuro pasado que le har&aacute; dudar incluso de sus propios amigos. Si Y&aacute;xtor Brandan [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[216],"class_list":["post-3029","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-rodolfo-martinez"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3029"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3029\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3729,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3029\/revisions\/3729"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}