{"id":3409,"date":"2010-01-19T06:30:06","date_gmt":"2010-01-19T04:30:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3409"},"modified":"2010-01-15T21:19:23","modified_gmt":"2010-01-15T19:19:23","slug":"entrevista-a-cesar-mallorqui","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3409","title":{"rendered":"Entrevista a C\u00e9sar Mallorqu\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"294\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/cesar.jpg\" \/>&iquest;Por qu&eacute; dejaste el g&eacute;nero como escritor?<\/strong><br \/>\nPor dos motivos. A mediados de los 90 abandon&eacute; definitivamente la publicidad y decid&iacute; dedicarme profesionalmente a la escritura. Es evidente que en Espa&ntilde;a resulta imposible vivir de la ciencia ficci&oacute;n (al menos como escritor), as&iacute; que tuve que abandonar el g&eacute;nero y buscar otros nichos creativos. En segundo lugar, desde los ochenta ven&iacute;a advirtiendo la decadencia de la ciencia ficci&oacute;n, algo que en la d&eacute;cada siguiente qued&oacute; patente. No me gustaba, ni me gusta, el camino que hab&iacute;a tomado el g&eacute;nero, as&iacute; que no ten&iacute;a sentido seguir escribiendo en un contexto con el que yo no estaba de acuerdo y en el que el tipo de relatos que yo escrib&iacute;a sencillamente no encajaban.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>&iquest;Qu&eacute; balance haces de los seis o siete a&ntilde;os que estuviste escribiendo ciencia ficci&oacute;n regularmente?<br \/>\n<\/strong>Creo, o quiero creer, que mi forma de abordar el g&eacute;nero influy&oacute;, aunque s&oacute;lo sea un poquito, en algunos de autores de la generaci&oacute;n que surgi&oacute; en Espa&ntilde;a durante los 90. Por un lado, en lo que respecta a mi insistencia en abordar el g&eacute;nero desde nuestra propia cultura, espa&ntilde;ola o europea, da igual. Por otro, en la profesionalidad a la hora de escribir. Aparte de eso, hay cinco o seis relatos de aquella &eacute;poca de los que me siento muy orgulloso. En particular de mi novela corta &ldquo;La casa del doctor P&eacute;talo&rdquo;, que a&uacute;n sigo considerando lo mejor que he escrito.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"250\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/ElcirculoJerico.jpg\" alt=\"\" \/>Has manifestado en distintas ocasiones tu desenga&ntilde;o como lector de ciencia ficci&oacute;n. Con perspectiva, ahora que no est&aacute;s implicado en &eacute;l,&nbsp;&iquest;puedes explicar qu&eacute; crees que ha ocurrido?<\/strong><br \/>\nPara explicar esto tenemos que remontarnos a la <em>New Thing. <\/em>La ciencia ficci&oacute;n alcanz&oacute; la madurez en los 50 y, durante la d&eacute;cada siguiente, evolucion&oacute;, alej&aacute;ndose de sus or&iacute;genes pulp y aproxim&aacute;ndose a los est&aacute;ndares de calidad de la literatura general. Ese proceso cristaliz&oacute; en el movimiento <em>New Thing<\/em>, que incurri&oacute; en muchos excesos, es cierto, pero al mismo tiempo produjo un buen n&uacute;mero de obras de gran madurez y calidad (lo mejor de Silverberg, Le Guin, Ballard o Disch, por ejemplo). El problema fue que los lectores no respondieron. Las ventas bajaron alarmantemente y el p&uacute;blico le dio la espalda a la ciencia ficci&oacute;n para fijar la mirada en el fantasy.<br \/>\nEso acab&oacute; definitivamente con la <em>New Thing, <\/em>pero no hab&iacute;a recambio. El g&eacute;nero se encontraba en una encrucijada: seguir el camino de la calidad literaria conduc&iacute;a al desastre econ&oacute;mico, pero tampoco era posible volver a la ciencia ficci&oacute;nn de los 40. La respuesta fue retomar los planteamientos cl&aacute;sicos procurando lavarles la cara. De entrada, se abandon&oacute; la ciencia ficci&oacute;n soft (que hab&iacute;a sido patrimonio de la <em>New Thing<\/em>) y se regres&oacute; al hard m&aacute;s puro. As&iacute; que adi&oacute;s a la ciencia ficci&oacute;n humanista. Luego, se prescindi&oacute; de cualquier asomo de experimentaci&oacute;n literaria. Por &uacute;ltimo, los autores de ciencia ficci&oacute;n buscaron sus fuentes en la misma ciencia ficci&oacute;n, de modo que el g&eacute;nero se volvi&oacute; autorreferente. Pero como no se pod&iacute;an tratar los mismo temas de la misma forma que en d&eacute;cadas anteriores, se pretendi&oacute; renovarlos no a trav&eacute;s de la cualidad, sino mediante la cantidad: el g&eacute;nero se barroquiz&oacute;. Y esos, con las excepciones de rigor, son los males que arrastramos.<br \/>\nHay m&aacute;s motivos, por supuesto. La mercantilizaci&oacute;n de la colecciones y revistas de ciencia ficci&oacute;n anglosajona, que hasta los 60 hab&iacute;an ido por libre (como mercado casi residual). El fracaso de la ciencia ficci&oacute;n a la hora de predecir el futuro. El recelo popular hacia la ciencia. El surgimiento durante los 60 de un neo-seudo-espiritualismo tipo Nueva Era, m&aacute;s inclinado hacia el fantasy. La resistencia de los &ldquo;c&iacute;rculos culturales&rdquo; a aceptar el g&eacute;nero&#8230; En cualquier caso, la principal causa del declive de la ciencia ficci&oacute;n es que su evoluci&oacute;n hacia la madurez se vio truncada de golpe, algo que resulta evidente si lo comparamos con el devenir de, por ejemplo, la novela negra.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>&iquest;Qu&eacute; obras del g&eacute;nero has le&iacute;do en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que te hayan impresionado?<\/strong><br \/>\n&nbsp;Cada vez leo menos ciencia ficci&oacute;n, pues, la mayor parte de las veces que lo intento, el libro acaba cay&eacute;ndoseme de las manos. La &uacute;ltima novela de ciencia ficci&oacute;n que me ha impresionado &ndash;en el sentido literal del t&eacute;rmino- es <em>La carretera<\/em>, de Cormac McCarthy, una verdadera obra maestra. Tambi&eacute;n me gust&oacute; <em>Spin<\/em>, de Robert Charles Wilson. Y, lamentablemente, para encontrar m&aacute;s t&iacute;tulos tendr&iacute;a que remontarme bastante m&aacute;s atr&aacute;s en el tiempo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>En tu blog, los temas de cf son frecuentes. &iquest;Crees que interesan m&aacute;s o menos que otros que tocas?<br \/>\n<\/strong>Una parte de los visitantes de mi blog acuden a &eacute;l porque me conocen a trav&eacute;s de mi actividad en el mundo de la ciencia ficci&oacute;n; l&oacute;gicamente, a ese sector le interesan los temas que tratan sobre el g&eacute;nero. Al resto&#8230; pues menos, claro. Si comento el centenario del nacimiento de Heinlein, por ejemplo, el asunto no les interesar&aacute; especialmente a quienes jam&aacute;s hayan le&iacute;do a Heinlein, es evidente. No obstante, muchas veces intento recomendar autores de ciencia ficci&oacute;n a lectores no habituales del g&eacute;nero. Lo he hecho con Brown, con Disch, con Sheckley, con Cordwainer Smith, con Ballard&#8230; No s&eacute; si sirve para algo, pero al menos lo intento.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>&iquest;Est&aacute; en tus intenciones escribir en alg&uacute;n momento una obra larga de ciencia ficci&oacute;n?<br \/>\n&nbsp;<\/strong>La estoy escribiendo ahora. Se llamar&aacute; (quiz&aacute;) <em>La isla de san Bowen <\/em>y es un homenaje personal a Julio Verne. Voy por la mitad y ya llevo casi doscientas p&aacute;ginas, de modo que ser&aacute; larga. Pero, claro, probablemente la publique en una colecci&oacute;n de literatura juvenil, y de nada va a valer que insista en que no escribo novelas para j&oacute;venes, sino novelas que tambi&eacute;n les gustan a los j&oacute;venes, as&iacute; que imagino que lo que preguntas es si me planteo escribir una novela de ciencia ficci&oacute;n espec&iacute;ficamente para adultos.<br \/>\nDesde hace a&ntilde;os, ando d&aacute;ndole vueltas a dos argumentos. Uno narra el colapso de la civilizaci&oacute;n en un futuro cercano y los siguientes mil a&ntilde;os de historia de la humanidad. Tengo la trama bastante avanzada en la cabeza, pero todav&iacute;a no he encontrado un final que me satisfaga. El otro argumento entra de lleno en el subg&eacute;nero del retrofuturo (algo que de repente parece haberse puesto de moda). Trata sobre un Imperio Brit&aacute;nico que alcanz&oacute; el viaje espacial a finales del siglo XIX y que, durante la d&eacute;cada de los 30, da el salto a las estrellas, para descubrir que el universo es, sencillamente, aterrador. En realidad, la idea parte de una imagen: una fiesta en un palacio victoriano; entre los asistentes hay numerosos oficiales del ej&eacute;rcito imperial, todos vestidos con smoking, todos j&oacute;venes, nobles, altos y fuertes. De repente, llega una orden de movilizaci&oacute;n y los militares abandonan la fiesta para dirigirse a tierras ex&oacute;ticas y peligrosas. Como el comienzo de<em> Las cuatro plumas<\/em>, vamos. Bueno, pues todo eso, con la misma est&eacute;tica, pero en una base espacial que orbita alrededor de la Tierra. La imagen, no s&eacute; por qu&eacute;, me fascina.<br \/>\n&nbsp;&iquest;Escribir&eacute; alg&uacute;n d&iacute;a esas novelas? Sinceramente, no lo s&eacute;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>&iquest;Qu&eacute; te apetece contarnos de tus m&aacute;s recientes publicaciones en otros campos, como el <em>thriller<\/em>, fant&aacute;stico, juvenil&#8230;?<\/strong><br \/>\n&nbsp;Este mes (enero) se distribuir&aacute; <em>El juego de los herejes<\/em> (Espasa), la segunda novela protagonizada por la detective Carmen Hidalgo. A mediados de a&ntilde;o aparecer&aacute; <em>Leon&iacute;s<\/em>, una novela fant&aacute;stica ambientada en el presente. Mi &uacute;ltima obra juvenil fue <em>La caligraf&iacute;a secreta <\/em>(SM); cuando acabe de escribir <em>La isla de san Bowen <\/em>me pondr&eacute; con la tercera y &uacute;ltima parte de las memorias de Jaime Mercader. Despu&eacute;s, lo confieso con rubor, no tengo la m&aacute;s remota idea de qu&eacute; escribir&eacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor de El c\u00edrculo de Jeric\u00f3 reflexiona sobre su relaci\u00f3n con la cf y anuncia que se encuentra escribiendo su primera novela del g\u00e9nero.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48],"tags":[191,24,189,124,45,413,31,90,271,182,168],"class_list":["post-3409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sietepreguntas","tag-cesar-mallorqui","tag-cordwainer-smith","tag-cormac-mccarthy","tag-fredric-brown","tag-jg-ballard","tag-literatura-juvenil","tag-robert-charles-wilson","tag-robert-sheckley","tag-robert-silverberg","tag-thomas-m-disch","tag-ursula-k-le-guin"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3409"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3427,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3409\/revisions\/3427"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}