{"id":3421,"date":"2010-01-21T06:30:15","date_gmt":"2010-01-21T04:30:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3421"},"modified":"2010-01-21T07:36:23","modified_gmt":"2010-01-21T05:36:23","slug":"la-estacion-del-crepusculo-de-kate-wilhelm","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3421","title":{"rendered":"La estaci\u00f3n del crep\u00fasculo, de Kate Wilhelm"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" zid=\"16\"><span lang=\"ES\" zid=\"17\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"297\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Laestaciondelcrepusculo.jpg\" \/>Ser&iacute;a dif&iacute;cil que se escribiera hoy en d&iacute;a un libro como <i style=\"\" zid=\"18\">La estaci&oacute;n del crep&uacute;sculo<\/i> (1974; Premio Hugo 1976).<span style=\"\" zid=\"19\">&nbsp; <\/span>No es que los escritores actuales sean mejores o peores, es que ya se ha escrito tanto sobre los grandes temas tradicionales de la ciencia ficci&oacute;n (viajes espaciales, imperios gal&aacute;cticos, viajes en el tiempo, los clones, el fin del mundo, etc.) que queda muy poco que a&ntilde;adir.<span style=\"\" zid=\"20\">&nbsp; <\/span>Cada vez hay que rebuscar m&aacute;s para encontrar algo realmente nuevo y fresco que decir. A eso se debe, supongo, ese <i style=\"\" zid=\"21\">ciberpunk<\/i> que nos aflige, o los otros <i style=\"\" zid=\"22\">punks<\/i> que Jos&eacute; Ram&oacute;n V&aacute;zquez tan acertadamente llamaba <i style=\"\" zid=\"23\">retrofuturismo<\/i> en una <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3239 \">reflexi&oacute;n en este mismo sitio web<\/a>, o el m&aacute;s frecuente recurso a las ucron&iacute;as (una fuente inagotable de posibles historias) o a las llamadas <i style=\"\" zid=\"24\">soft sciences<\/i> (ciencias sociales); y, por supuesto, el notable viraje hacia la fantas&iacute;a y (en el cine) los aburrid&iacute;simos superh&eacute;roes. <\/span><span lang=\"ES\" zid=\"26\"><o:p zid=\"27\"><\/o:p><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"29\">Siempre hab&iacute;a cre&iacute;do que el t&iacute;tulo en ingl&eacute;s <i style=\"\" zid=\"30\">(Where Late the Sweet Birds Sang<\/i>) ven&iacute;a del libro seminal sobre el desastre ecol&oacute;gico que se avecinaba, <i style=\"\" zid=\"31\">Primavera Silenciosa<\/i> (1962), de Rachel Carson (aunque de hecho viene de un soneto de Shakespeare), porque me parece que la novela sirve en parte como una dramatizaci&oacute;n de &eacute;ste, tal como la magn&iacute;fica <i style=\"\" zid=\"32\">This is the Way the World Ends<\/i> de James Morrow se puede considerar una respuesta novel&iacute;stica a<i style=\"\" zid=\"33\"> Hiroshima<\/i> de John Hershey. Pero aunque la novela s&iacute; arranca con una serie de cat&aacute;strofes que terminar&aacute;n con toda la humanidad salvo unos pocos, no es este su inter&eacute;s principal. Incluso, para m&iacute;, ese es el aspecto menos logrado, porque nunca se explica satisfactoriamente c&oacute;mo las cosas se vienen abajo tan r&aacute;pidamente, o c&oacute;mo en un solo valle se logra escapar de los peores efectos de los numerosos desastres.<span style=\"\" zid=\"35\">&nbsp; <\/span><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"37\"><o:p zid=\"38\"><\/o:p><\/span><span lang=\"ES\" zid=\"40\">El foco central de <span style=\"font-style: italic;\" zid=\"99\">La estaci&oacute;n del crep&uacute;sculo<\/span> son los clones que crea una familia amplia y muy rica para evitar su propia extinci&oacute;n. Hay quien ha dicho que Wilhelm pinta las cosas demasiado en blanco y negro, que los clones (el colectivo) son malos, y el individuo que se rebela, bueno. Wilhelm es demasiado inteligente como para caer en esta trampa, y precisamente por eso el libro es tan potente. <\/span><\/p>\n<p>Sus clones no son malos en s&iacute; mismos, no tienen malas intenciones, son muy inteligentes, aprenden asombrosamente r&aacute;pido, se cuidan y se aman mucho entre s&iacute;, y se preocupan por las generaciones venideras (lo que no hab&iacute;an hecho los humanos, de ah&iacute; el recurso fren&eacute;tico a la clonaci&oacute;n). Reconocen que no son humanos, pero sinceramente creen que su sociedad es mejor. Y s&iacute; lo es en algunos aspectos (es muy superior, por ejemplo, a ciertas sociedades religiosas que matan o mataban o matar&iacute;an a los no creyentes si todav&iacute;a tuvieran el poder, aunque &eacute;stos no representen ning&uacute;n peligro real).<\/p>\n<p>El problema aparece cuando surge una persona diferente, con ideas y deseos independientes. La presencia, la mera existencia, de tal individuo les hiere a los dem&aacute;s, les duele, les hace sufrir. En una familia de clones, si uno es herido, o simplemente piensa de una forma distinta, todos sienten un dolor an&iacute;mico e incluso f&iacute;sico; este dolor los pueden hacer enloquecer. Lo mismo pasa si un clon se encuentra a solas. Por eso (y no por ser por naturaleza autoritarios o crueles) temen a alguien que se muestra un poco diferente, ni siquiera pueden tolerar su presencia.<\/p>\n<p>Con este planteamiento (y no creo que sea importante si es o no probable en el sentido cient&iacute;fico), que sea genuino y profundo el sufrimiento de los miembros de esta peque&ntilde;a sociedad si alguien se sale de lo normal, la autora mantiene una tensi&oacute;n constante y evita dar respuestas f&aacute;ciles, si bien es verdad que en todo momento opta emocionalmente por el individuo. Para la sociedad que tienen los clones (la matizaci&oacute;n es importante), una persona independiente (e incluso dispuesta a acabar con la sociedad) s&iacute; es y ser&aacute; siempre un peligro. Aun as&iacute;, pasan a&ntilde;os hasta que incluso los enemigos m&aacute;s ac&eacute;rrimos de tal individuo lleguen al punto de decidir matarlo. Al final un clon incluso se sacrifica para tratar de salvar a este individuo.<span style=\"\" zid=\"47\">&nbsp; <\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"49\"><o:p zid=\"50\"><\/o:p><\/span><span lang=\"ES\" zid=\"52\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"250\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/KateWilhelm.jpg\" alt=\"\" \/>Dicho esto, los clones no son humanos y su sociedad tiene cimientos fundamentalmente fallidos. La primera se&ntilde;al viene cuando hay un accidente en el molino; s&oacute;lo sacan a los suyos, dejan a los humanos heridos all&iacute;. Despu&eacute;s, cuando no quedan humanos, la solidaridad de las &quot;familias&quot; de clones excluye al otro. Aunque el sexo en grupo en las esteras puede ser visto al principio como un buen ejemplo de la ausencia de los celos humanos tan destructivos, no es un amor real, sino una forma de amor a s&iacute; mismo. El tratamiento de las criadoras (unas pocas clones que se quedan embarazadas a la antigua usanza) es repugnante y cruel (de hecho, es un poco extra&ntilde;o que los clones desprecien a las criadoras en vez de adularlas; se puede hacer comparaciones aqu&iacute; con <i style=\"\" zid=\"53\">El cuento de la criada<\/i> de Margaret Atwood). Adem&aacute;s, a lo largo de la novela, los clones se degradan cada vez m&aacute;s con cada generaci&oacute;n, llegando, por fuerza de las circunstancias, a optar por crear esclavos especializados para realizar distintas tareas.<span style=\"\" zid=\"54\">&nbsp; <\/span><span style=\"color: blue;\" zid=\"55\"><o:p zid=\"56\"><\/o:p><\/span><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"58\"><o:p zid=\"59\"><\/o:p><\/span><i style=\"\" zid=\"61\"><span lang=\"ES\" zid=\"62\">La estaci&oacute;n del crep&uacute;sculo<\/span><\/i><span lang=\"ES\" zid=\"63\"> es lo que se llama en ingl&eacute;s un <i style=\"\" zid=\"64\">fix-up<\/i>. Junta tres relatos relacionados para crear una novela. Pero eso yo ni lo sospechaba en el momento, porque la forma es perfecta para lo que quiere contar. Los tres episodios tienen protagonistas distintos: un joven m&eacute;dico, David, y los desastres que impulsan la creaci&oacute;n de unos clones y los peligros que se vislumbran; las debilidades y las crueldades insospechadas de la sociedad resultante cuando una clon hembra, Molly, desarrolla su propia personalidad (la primera &ldquo;defectuosa&rdquo;); y la lucha por la supervivencia del hijo humano de &eacute;sta, Mark, que ve claramente que la sociedad de clones esta abocada a la extinci&oacute;n por su propia rigidez. Tres estados de la sociedad cl&oacute;nica vistos por tres protagonistas que luchan por retener, o conseguir, su humanidad. Para m&iacute;, la primera parte es la m&aacute;s apasionante, con un ritmo que parece pausado pero que es en realidad fren&eacute;tico, llena de suspense y tensi&oacute;n, y que contiene una historia de amor maravillosamente contada. La segunda parte es m&aacute;s dolorosa, m&aacute;s tr&aacute;gica, cuando el colectivo entra en conflicto con la primera clon con imaginaci&oacute;n. La tercera parte es la menos lograda, y yo al menos no llegu&eacute; a identificarme con Mark, quien va a ser posiblemente el salvador de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"66\"><o:p zid=\"67\"><\/o:p><\/span><span lang=\"ES\" zid=\"69\">Con menos de doscientas p&aacute;ginas, es casi un relato corto en s&iacute; mismo comparado con los tochos de hoy en d&iacute;a, pero el estilo es tan econ&oacute;mico, tan sugerente, con un impacto emocional e intelectual tan fuerte, que parece un libro mucho m&aacute;s largo de lo que es. Muchos han destacado las magn&iacute;ficas descripciones de la naturaleza, pero tambi&eacute;n creo que los di&aacute;logos son una <i style=\"\" zid=\"70\">masterclass<\/i> sobre c&oacute;mo plasmar conversaciones tal y como suceden: preguntas a las cuales el otro no trata de contestar, cada personaje persiguiendo sus propios pensamientos, destilaciones de puras emociones no expresadas. La relaci&oacute;n de David y Celia es una maravilla de compresi&oacute;n, lo dice todo en pocas palabras, y esta t&eacute;cnica de dejar que el lector imagine lo que piensa o siente una persona se aplica aun m&aacute;s en el caso de Ben, el amante de Molly. Wilhelm tampoco nos hace perder tiempo leyendo &quot;transiciones&quot; obvias, ni sermonea, dejando que las acciones hablen por s&iacute; mismas.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"72\"><o:p zid=\"73\"><\/o:p><\/span><span lang=\"ES\" zid=\"75\">Despu&eacute;s de tantos halagos, unas pegas.<span style=\"\" zid=\"76\">&nbsp; <\/span>Ya he mencionado unos fallos en el escenario de la cat&aacute;strofe. Lo que ocurre al final &ndash;sin desvelarlo&ndash; tambi&eacute;n me decepcion&oacute; un poco, ya que no surge inevitablemente de las debilidades internas de la sociedad cl&oacute;nica. El estilo el&iacute;ptico, aunque por lo general es la mejor forma de mostrar cambios a lo largo del tiempo sin aburrir al lector, a veces parece servir de excusa para que la autora simplemente se salte algunas cosas que podr&iacute;an haberle causado problemas argumentales. Eso pasa especialmente en la tercera parte, que adem&aacute;s peca un poco de <i style=\"\" zid=\"77\">filling<\/i> (rellenar), de a&ntilde;adir escenas s&oacute;lo para poder llegar a tener un libro m&aacute;s extenso. &Uacute;nicamente en la relaci&oacute;n de Mark con Barry, el m&aacute;s viejo de los clones (y uno de los responsables de la muerte de sus padres), se atisba el fino y exquisito tratamiento de las emociones que hay en las historias de David y Molly.<span style=\"\" zid=\"78\"> <\/span>Tambi&eacute;n, aunque las descripciones de la naturaleza son brillantes &ndash;los bosques cambiantes, el r&iacute;o, el gigante roble blanco que reaparece en cada secci&oacute;n&ndash; las que se refieren al tiempo, en especial las de la lluvia, se hacen demasiado reiterativas. Y, lo peor de todo, pero ineluctable debido a la composici&oacute;n formal del libro, no podemos permanecer junto a un personaje m&aacute;s de una tercera parte del libro, y yo a&ntilde;or&eacute; tanto a David como a Molly.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"83\">La edici&oacute;n es muy buena, con una portada atractiva y llamativa, y un tama&ntilde;o de fuente quiz&aacute;s un poquit&iacute;n peque&ntilde;o. La traducci&oacute;n me parece excelente. Claro, yo no tengo el nivel de castellano suficiente para comentar con autoridad el estilo, pero me parece una prosa muy fluida que capta la escritura l&iacute;mpida, tensa y directa, a veces sumamente po&eacute;tica y hermosa, de la autora, sin una palabra de m&aacute;s, que marca el original. He contrastado (por inter&eacute;s, y para mejorar mi propio espa&ntilde;ol) m&aacute;s de la mitad del libro con la versi&oacute;n inglesa, y he llegado a admirar mucho el ingenio del traductor, Manuel de los Reyes, a la hora de captar el sabor del ingl&eacute;s sin pecar ni de traducir de una forma demasiado literal, ni de conformarse con una mera aproximaci&oacute;n al original (lo que suele pasar en muchas traducciones al espa&ntilde;ol). Hay alg&uacute;n que otro peque&ntilde;o error tipogr&aacute;fico, pero s&oacute;lo he podido cazar un error de traducci&oacute;n que tiene importancia. En la p&aacute;gina 148, donde dice que &quot;alguien hab&iacute;a envenenado a los clones&quot;, en ingl&eacute;s s&oacute;lo dice que hab&iacute;an sido envenenados: la diferencia resulta bastante importante.&nbsp; <\/span><span lang=\"ES\" zid=\"86\"><o:p zid=\"87\"><\/o:p><\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES\" zid=\"89\">Una cosa m&aacute;s. No se tiene que ser <i style=\"\" zid=\"90\">friki<\/i> ni mucho menos para apreciar este libro. En el fondo es un estudio de lo que implica ser humano, ser distinto, ser &uacute;nico. Wilhelm es una autora muy sensible pero a la vez dura y realista; no deja escapatoria ni para David ni para Molly. No nos enga&ntilde;a con felices perdices al estilo de <i style=\"\" zid=\"91\">Star Trek<\/i> o <i style=\"\" zid=\"92\">Star Wars<\/i>. <span style=\"color: black;\" zid=\"93\">El libro es un canto a la libertad, al individuo, a la imaginaci&oacute;n, a la creaci&oacute;n, a la propia naturaleza, pero el camino es penoso. No creo<\/span> que llamar a esta novela obra maestra sea exageraci&oacute;n alguna.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una obra maestra recientemente recuperada que defiende valores de la cf cl\u00e1sica.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[575,705,703,444,702,584,704],"class_list":["post-3421","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-alamut","tag-clonacion","tag-donde-solian-cantar-los-dulces-pajaros","tag-kate-wilhelm","tag-la-estacion-del-crepusculo","tag-steve-redwood","tag-where-late-the-sweet-birds-sang"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3421","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3421"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3421\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3462,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3421\/revisions\/3462"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3421"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3421"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3421"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}