{"id":3531,"date":"2010-02-02T06:30:35","date_gmt":"2010-02-02T04:30:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3531"},"modified":"2010-02-02T08:46:59","modified_gmt":"2010-02-02T06:46:59","slug":"%c2%bfquien-necesita-a-cleopatra-de-steve-redwood","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3531","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n necesita a Cleopatra?, de Steve Redwood"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"291\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/QuiennecesitaaCleopatra.jpg\" \/>Es muy dif&iacute;cil escribir (buena) literatura de humor; tanto m&aacute;s si de lo que se trata es de literatura de humor en nuestro g&eacute;nero favorito. Aparte de Sir Terry Pratchett y su exitoso universo de Mundodisco (dicen los que saben que es el segundo autor m&aacute;s vendido a nivel mundial en el conjunto del g&eacute;nero fant&aacute;stico despu&eacute;s de J. K. Rowling), no se me ocurren muchos m&aacute;s ejemplos con los que comparar la novela de Steve Redwood<em> &iquest;Qui&eacute;n necesita a Cleopatra?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nSin embargo, hay un par de diferencias obvias entre ambos. La primera es el car&aacute;cter m&aacute;s bien parco de la producci&oacute;n de Redwood respecto a la de Pratchett (inmensamente m&aacute;s prol&iacute;fico), ya que se trata de su segunda novela tras <em>El pescador de demonios<\/em>, que no he le&iacute;do pero s&iacute; he visto que ha cosechado buenas cr&iacute;ticas. Adem&aacute;s, posee algunas docenas de cuentos (el formato en el que parece encontrarse m&aacute;s c&oacute;modo escribiendo) publicados en su idioma original, el ingl&eacute;s, y de hecho <em>&iquest;Qui&eacute;n necesita&#8230;? <\/em>fue concebida inicialmente como un cuento, seg&uacute;n reconoce el propio Redwood.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa segunda diferencia radica precisamente en el sentido del humor empleado. Ambos son brit&aacute;nicos y ambos poseen una capacidad innata para el sarcasmo. No obstante, lo que en Pratchett funciona sin estridencias, como un acompa&ntilde;amiento natural bien amoldado a lo largo de sus historias, en Redwood se ve forzado demasiado a menudo. Aunque ofrece grandes hallazgos humor&iacute;sticos (como el programa televisivo Gran Beb&eacute;, una r&eacute;plica del espacio de telebasura Gran Hermano), da la impresi&oacute;n de estar obsesionado con hilar una interminable sucesi&oacute;n de gags con risas enlatadas, al estilo de las viejas <em>sitcoms <\/em>televisivas brit&aacute;nicas como <em>Los Roper <\/em>o <em>Un hombre en casa<\/em>. En este sentido, hay referencias muy contempor&aacute;neas a ciertos asuntos que hoy entendemos porque pertenecen a la actualidad pero que probablemente se convertir&aacute;n en un arcano para el lector de dentro de treinta a&ntilde;os. En todo caso, el af&aacute;n por arrancar una sonrisa en cada p&aacute;rrafo resta fuerza a un argumento que, por lo dem&aacute;s, est&aacute; perfectamente dise&ntilde;ado y rematado para que al final encajen todas las piezas: algo b&aacute;sico en una novela como &eacute;sta, que trata sobre viajes en el tiempo y que funciona (valga la iron&iacute;a) como un reloj.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl protagonista de la novela, relatada en primera persona, es un misterioso y c&iacute;nico narrador que se identifica a s&iacute; mismo como N y que recibe en su mansi&oacute;n la inesperada visita de tres poderosas mujeres que llegan del futuro: las &ldquo;damas de negro&rdquo;, que se presentan como historiadoras y le exigen toda la informaci&oacute;n posible sobre sus viajes en compa&ntilde;&iacute;a de Bertie. &Eacute;ste es el hijo del millonario fundador de Chronotech, la empresa que patrocina la aventura espaciotemporal, y adem&aacute;s de ser f&iacute;sicamente hediondo posee la habilidad de regresar siempre de las excursiones en muy mal estado: apaleado, mutilado, aplastado e incluso asesinado, aunque gracias al efecto rebote de regreso a su tiempo original los m&eacute;dicos consiguen siempre recuperarle. En el momento en el que comienza la historia, Bertie ha desaparecido misteriosamente.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl plato fuerte de <em>&iquest;Qui&eacute;n necesita&#8230;?<\/em> es el relato de las sucesivas aventuras de N y Bertie, que viajan hacia el pasado en busca de respuestas para algunos famosos enigmas hist&oacute;ricos. Con el material que filman se monta posteriormente en su propio tiempo un exitoso programa de televisi&oacute;n que ayuda a pagar los gastos de la cronoexploraci&oacute;n. De esta manera, conocen a Leonardo da Vinci y a la Mona Lisa, investigan de d&oacute;nde sali&oacute; la primera mujer que tuvo Ca&iacute;n, comprenden las circunstancias del espectacular asesinato de Rasput&iacute;n, descubren qui&eacute;n fue el misterioso &Aacute;ngel Moroni que encarg&oacute; a Joseph Smith la fundaci&oacute;n de la Iglesia Mormona, resuelven el caso de los alien&iacute;genas de Roswell y asisten en directo a la crucifixi&oacute;n de Jes&uacute;s. Algunos de los episodios contienen escenas descacharrantes, como la de los viajeros temporales que interpretan el papel de romanos en el Calvario como si fueran extras de un <em>peplum <\/em>ante la ausencia de los soldados originales, o la historia entera de Moroni, tan delirante como el propio origen m&iacute;tico de la religi&oacute;n fundada por el Smith verdadero.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPersonalmente echo de menos alg&uacute;n viaje m&aacute;s hacia otras &eacute;pocas pret&eacute;ritas, pero es comprensible que Redwood aproveche el &uacute;ltimo tercio del libro para atar cabos y resolver (por cierto muy bien) las numerosas y complejas relaciones y paradojas creadas por los sucesivos cruces de l&iacute;neas temporales. Y es que N y Bertie descubren que al viajar hacia el pasado ellos mismos est&aacute;n interfiriendo en la Historia y alter&aacute;ndola en cierto modo, lo que obliga a compensar los hechos. No s&oacute;lo eso: ellos son s&oacute;lo los primeros viajeros en el tiempo, pero tendr&aacute;n que compartir parte de sus aventuras con viajeros de siglos posteriores a ellos. Las mismas &ldquo;damas de negro&rdquo; provienen de un futuro ignoto en el que se ha producido una rebeli&oacute;n planetaria y su objetivo &uacute;ltimo es extraer a N cierto secreto sobre la m&aacute;quina del tiempo que el propio narrador desconoce. Para colmo, Bertie parece estar implicado en esa rebeli&oacute;n, pero la m&aacute;quina originalmente utilizada por los dos protagonistas s&oacute;lo les permit&iacute;a viajar al pasado as&iacute; que es un enigma c&oacute;mo podr&iacute;a haber llegado al futuro&#8230; <br \/>\n&nbsp;<br \/>\nRespecto al t&iacute;tulo de la novela, hace referencia al inter&eacute;s personal de N por viajar a la &eacute;poca de la popular reina egipcia, si bien su sentido definitivo se hace evidente a medida que nos internamos en la parte final del libro.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEn resumen, <em>&iquest;Qui&eacute;n necesita&#8230;?<\/em> jam&aacute;s ganar&aacute; un Hugo o un Nebula ni tampoco generar&aacute; en el lector sesudas reflexiones sobre el Futuro de la Humanidad o cualquier otro Gran-Concepto-para-Pensar-sobre-Ello, pero s&iacute; proporciona unas horas de diversi&oacute;n y entretenimiento, lo cual ya es mucho teniendo en cuenta el actual panorama.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una novela algo sobrecargada de gags, pero de trama impecable y que se lee con una satisfactoria sonrisa.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[764,765,726,763,584,624],"class_list":["post-3531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-el-pescador-de-demonios","tag-los-roper","tag-pedro-pablo-garcia-may","tag-quien-necesita-a-cleopatra","tag-steve-redwood","tag-terry-pratchett"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3531"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3531\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3581,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3531\/revisions\/3581"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}