{"id":3666,"date":"2010-02-24T06:30:20","date_gmt":"2010-02-24T04:30:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3666"},"modified":"2010-02-23T21:50:41","modified_gmt":"2010-02-23T19:50:41","slug":"los-hugo-de-1955","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3666","title":{"rendered":"Los premios de la cf: Hugo 1955"},"content":{"rendered":"<p>La decimotercera Worldcon (Cleveland) fue, en cierto sentido, una de las m&aacute;s importantes de la historia. En dicha convenci&oacute;n se decidi&oacute; volver a otorgar los premios Hugo. De ser la idea de un grupo local de aficionados pas&oacute; a convertirse en patrimonio de todos. Desde entonces hasta hoy, los Hugo han acudido puntuales a su cita, Worldcon tras Worldcon, premiando a ficciones maravillosas y a otras m&aacute;s discutibles, pero siempre files a su esp&iacute;ritu; nos guste o no, son los premios de los lectores, de los <em>frikis<\/em> que acuden a la Worldcon y votan a las historias que les han fascinado ese a&ntilde;o. Recorrer su palmar&eacute;s no s&oacute;lo es uno de los caminos posibles para afrontar una historia de la ciencia ficci&oacute;n. Es, adem&aacute;s, una muy interesante manera de descubrir c&oacute;mo los gustos, nuestros gustos, han evolucionado con el paso de los a&ntilde;os.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"316\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Lamaquinadelaeternidad.jpg\" \/>En este sentido el Hugo otorgado a la mejor novela en 1955 es revelador. Los ganadores fueron Mark Clifton y Frank Riley por<em> La m&aacute;quina de la eternidad<\/em>, un<em> fix-up<\/em> de cuatro relatos que hab&iacute;an aparecido en la revista <em>Astounding <\/em>a lo largo de 1954 con el t&iacute;tulo <em>They&rsquo;d Rather Be Right<\/em>. Existe una rara unanimidad en se&ntilde;alar que esta es la peor de las novelas ganadoras de un Hugo y con gran diferencia respecto a un hipot&eacute;tico segundo puesto. Despu&eacute;s del magn&iacute;fico inicio que signific&oacute; El hombre demolido, un resbal&oacute;n clamoroso.<\/p>\n<p>En este sentido, es interesante observar la peque&ntilde;a historia de la edici&oacute;n de este t&iacute;tulo en espa&ntilde;ol. Teniendo en cuenta las fechas llama poderosamente la atenci&oacute;n lo tard&iacute;o de su llegada a nuestro pa&iacute;s. <em>La m&aacute;quina de la eternidad f<\/em>ue publicada por Ediciones B en su colecci&oacute;n Nova en 2002, nada menos que casi medio siglo desde su edici&oacute;n original en ingl&eacute;s. Ning&uacute;n premio Hugo ha tenido una suerte similar. Hoy en d&iacute;a suelen ser uno de los proyectos estrella de las editoriales de turno. Todos sabemos que en el pasado no fue as&iacute;, probablemente porque la mayor&iacute;a de los lectores espa&ntilde;oles de los 60 no ten&iacute;an muy claro qu&eacute; era eso del Premio Hugo. Pero, poco a poco, los Hugo fueron llegando con puntualidad y los antiguos ganadores fueron reedit&aacute;ndose sin problemas. Excepto el libro de Riley y Clifton.<\/p>\n<p>Esta situaci&oacute;n proyect&oacute; una cierta leyenda negra sobre el libro, que se confirm&oacute; tras su publicaci&oacute;n en espa&ntilde;ol y su r&aacute;pido saldo. Una novela que pas&oacute; sin pena ni gloria y de la que s&oacute;lo habl&oacute; bien su editor, Miquel Barcel&oacute;, que, aparentemente, se dej&oacute; llevar por el completismo&nbsp; (&iquest;c&oacute;mo era posible que un Hugo a&uacute;n estuviese sin traducir?).<\/p>\n<p>&iquest;Y entonces? &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? &iquest;Se volvieron locos los fandomitas yankees? &iquest;No se dieron cuenta que despu&eacute;s de Bester, Riley y Clifton chirriaban de mala manera?<\/p>\n<p>Hay una serie de posibles respuestas a estas preguntas. Primero que hoy tenemos m&aacute;s de medio siglo de perspectiva para juzgar ambas obras y los aficionados de 1955 no gozaban de semejante distancia &iquest;Cu&aacute;ntos de los libros que hoy nos parecen buenos pasar&aacute;n el juicio del tiempo? Efectivamente, muy pocos. Leer las cr&iacute;ticas de cualquier revista sobre ciencia ficci&oacute;n 20 a&ntilde;os despu&eacute;s no deja de ser un experimento interesante,; en ocasiones parece estar en un idioma que entendemos m&aacute;s o menos pero, de repente, se convierte en un galimat&iacute;as indescifrable.<\/p>\n<p>Y luego, por supuesto, est&aacute;n las alternativas. Vale, <em>La m&aacute;quina de la eternidad <\/em>es una porquer&iacute;a, pero &iquest;qu&eacute; elegimos a cambio? Y responder a esa pregunta nos va a dar m&aacute;s de una sorpresa. Y es que si en el art&iacute;culo anterior coment&eacute; que la cosecha del 53 hab&iacute;a sido excelente, no se puede decir lo mismo de la del 54, un aut&eacute;ntico erial (l&oacute;gico, la mayor&iacute;a de los grandes no se hab&iacute;an recuperado del parto de semejantes obras maestras. Dile a Sturgeon que repita <em>M&aacute;s que humano<\/em> dos meses despu&eacute;s de acabar el libro, o mejor no se lo digas, que el bueno de Ted era muy sensible e igual se tiraba desde un s&eacute;ptimo piso).<\/p>\n<p>As&iacute; que veamos algunas alternativas. Est&aacute;<em> La onda cerebral<\/em> de Poul Anderson y <em>B&uacute;squeda estelar <\/em>de Frederik Pohl&nbsp; y C. M. Kornbluth y&hellip; se acab&oacute;. Lo dem&aacute;s son obras menores: otra novelita de <em>Lucky Starr<\/em> de Asimov, un juvenil de Heinlein divertido y poco m&aacute;s (<em>La bestia estelar<\/em>) y un par de artesanos sacando sus dignas pero rutinarias novelitas del mont&oacute;n (E. C. Tubb y <em>El mundo en peligro<\/em> o Wilson Tucker y <em>Poder extra&ntilde;o<\/em>). Desde luego, la cosecha no es para tirar cohetes. Es cierto que los libros de Anderson y el duo Pohl-Kornbluth son mejores que la obra de Clifton y Riley, pero tampoco tan excelentes como para que en 1955 la cosa fuese tan obvia (y, ciertamente, son dos t&iacute;tulos que hubiesen desentonado en la lista de los Hugo casi igual que <em>La m&aacute;quina de la eternidad<\/em>).<\/p>\n<p>&iquest;Era por tanto el libro de Riley y Clifton la &uacute;nica opci&oacute;n posible? &iquest;Un mal Hugo inevitable dentro de un mal a&ntilde;o? No exactamente. Y ahora es cuando debo de ponerme un poco duro con los aficionados del 55. Probablemente sea injusto pero las cosas son como son. Porque tambi&eacute;n podr&iacute;an haber tenido en cuenta una novela tan destacable como <em>Mes&iacute;as <\/em>de Gore Vidal, pero esto es posible que hubiera sido pedirle demasiado a estos muchachos. Gore Vidal era un autor serio, no un escritor de ciencia ficci&oacute;n, su libro se public&oacute; en una editorial ajena al g&eacute;nero y trataba un tema (la religi&oacute;n) que era tab&uacute; para los editores de ciencia ficci&oacute;n, sin olvidar que su acercamiento a este fen&oacute;meno era cr&iacute;tico y mordaz. En fin, demasiado para ellos.<\/p>\n<p>Bueno, &iquest;y qu&eacute; tal la fantas&iacute;a? Antes de que alguien empiece a gritar &ldquo;&iexcl;Herej&iacute;a!&rdquo; recuerdo una cosa.: los Hugo son los premios otorgados por los participantes en la WorldCon a lo que ellos consideran las mejoras obras de ficci&oacute;n del a&ntilde;o, pero en ning&uacute;n sitio se especifica claramente que tengan que ser ciencia ficci&oacute;n. Se sobreentiende porque una WolrdCon es una convenci&oacute;n de ciencia ficci&oacute;n, pero no se especifica, y, de vez en cuando, a los <em>frikis <\/em>se nos va la olla y no votamos a la ciencia ficci&oacute;n. Todos recordamos la novela de Harry Potter que se llev&oacute; el Hugo, pero pocos recuerdan que en una fecha tan temprana como 1959 el Hugo al mejor relato se lo llev&oacute; &ldquo;Tren al infierno&rdquo; de Robert Bloch, una fantas&iacute;a oscura (o terror a secas) sobre un pacto f&aacute;ustico que nada tiene que ver con la ciencia ficci&oacute;n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"299\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Laespadarota.jpg\" \/>As&iacute; que repito, &iquest;por qu&eacute; no la fantas&iacute;a? Y recuerdo que 1954 fue un a&ntilde;o excepcional para la fantas&iacute;a: Poul Anderson escribi&oacute; <em>La espada rota <\/em>y J.R.R. Tolkien empez&oacute; a publicar <em>El Se&ntilde;or de los Anillos<\/em>. Vale, a veces soy un purista, pero si hay que romper una lista con un t&iacute;tulo esp&uacute;reo por lo menos que sea con estilo, y nadie me negar&aacute; que darle un Hugo a Tolkien hubiera sido todo un puntazo. Pero hay un ligero problema&hellip; o dos. El primero es que la fantas&iacute;a, aunque cueste creerlo, no estaba de moda en los 50. De hecho, era un fracaso. Un decenio antes la &uacute;nica revista que publicaba fantas&iacute;a de calidad, <em>Unknown<\/em>, hab&iacute;a muerto sin que nadie la echase de menos. Habr&iacute;a que esperar a los 60 para el boom de este g&eacute;nero, y revistas como<em> Weird Tales<\/em> y afines eran tomadas a cachondeo por parte de los fandomitas de la ciencia ficci&oacute;n. En semejante ambientillo no es raro que el libro de Anderson pasase totalmente desapercibido y no fuese hasta su reedici&oacute;n en 1971 que recibiese la fama que merec&iacute;a.<\/p>\n<p>Y luego est&aacute; Tolkien. Que s&iacute;, que era un genio, y que s&iacute;, que <em>El Se&ntilde;or de los Anillos<\/em> fue un &eacute;xito nada m&aacute;s publicarse&hellip; en Gran Breta&ntilde;a su pa&iacute;s de origen. Lo que en 1955 significaba m&aacute;s o menos igual que un &eacute;xito en Marte. Los <em>yankees <\/em>hablaban de WorldCon con mucha alegr&iacute;a pero eran tremendamente provincianos. WorldCon en los 50 significaba EE.UU. Nadie ten&iacute;a ni idea sobre lo que se hac&iacute;a en otros lugares del mundo, ni siquiera entre los primos ingleses, tan cercanos y lejanos a la vez. Tolkien no fue un bombazo en EE.UU. hasta los 60, cuando sali&oacute; una edici&oacute;n pirata en este pa&iacute;s (propiciando el auge de la fantas&iacute;a que hoy en d&iacute;a parece imparable y propiciando tambi&eacute;n la recuperaci&oacute;n de textos como <em>La espada rota<\/em>).&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"294\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/SoyLeyenda.jpg\" \/>Bueno, parece que estoy siendo muy duro con los aficionados del 55. No le&iacute;an nada m&aacute;s que ciencia ficci&oacute;n, detestaban la fantas&iacute;a y no conoc&iacute;an lo que se publicaba m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. Pecados veniales dir&aacute; m&aacute;s de uno, tampoco es para tanto. Es posible, pero hay que a&ntilde;adirle otro defecto m&aacute;s: cortedad de miras rayana con la estupidez. Por que en 1954 tambi&eacute;n sali&oacute; una obra maestra, una joya que todav&iacute;a hoy se admira por su inteligencia, emotividad y buen hacer. 1954 fue el a&ntilde;o que Richard Matheson public&oacute; <em>Soy leyenda<\/em>. Y si ese libro no se merec&iacute;a el Hugo m&aacute;s que <em>La m&aacute;quina de la eternidad<\/em>, entonces ser&aacute; mejor que dejemos de dar premios porque estamos ciegos e idiotas, todo a la vez.<\/p>\n<p>No s&eacute; por que Matheson no se alz&oacute; con el triunfo, pero tengo una peque&ntilde;a sospecha. <em>Soy leyenda<\/em> habla de vampiros pero no como lo har&iacute;a una novela de terror, sino con un estilo y enfoque que es pura ciencia ficci&oacute;n, tanto en su parafernalia (una epidemia con una l&oacute;gica cient&iacute;fica detr&aacute;s y el esfuerzo del &uacute;nico humano inmune para buscar una cura) como en su m&aacute;s profundo objetivo: el estudio del otro, del extra&ntilde;o, del enemigo, que esta vez no es un alien o un mutante sino un vampiro y, a la vez, nosotros mismos, los seres humanon.<\/p>\n<p>En ese sentido <em>Soy leyenda<\/em> es pura ciencia ficci&oacute;n y una ciencia ficci&oacute;n excepcional, ya que trasciende sus propias fronteras y las coloca un poco m&aacute;s all&aacute; a la espera de que otro genio haga lo mismo. Pero es posible que estas ideas fuesen un poquito dif&iacute;ciles de entender para los fans de aquella &eacute;poca, que parece que eran especialmente duros de mollera. Vampiros es lo mismo que terror y aqu&iacute; hemos venido a hablar de ciencia ficci&oacute;n, no de chorradas g&oacute;ticas. Punto final. Y as&iacute; se escribe la historia del g&eacute;nero, con avances impresionantes y retrocesos dolorosos.<\/p>\n<p>Sin embargo, los Hugo de 1955 fueron importantes por otra poderosa raz&oacute;n que daba pie a la esperanza. Fue la primera vez que se otorgaron a las categor&iacute;as de ficci&oacute;n corta. En concreto a &ldquo;El actor&rdquo; de Walter M. Miller Jr. (novela corta) y a &ldquo;Artefacto&rdquo; de Eric Frank Russell (Relato). Dos buenas historias (especialmente la de Miller) que marcaron una interesante pauta para el futuro. En muchas ocasiones fueron los relatos los que salvaron el honor de los Hugo; frente a m&aacute;s de una novela mediocre siempre pudimos disfrutar a cambio de un buen cuento que salvase el a&ntilde;o y no dejase a los votantes del Hugo a la altura del bet&uacute;n. Ocurri&oacute; en 1955 pero, como ya veremos, se repiti&oacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El a\u00f1o en que se premi\u00f3 a una novela tan poco memorable como La m\u00e1quina de la eternidad, de Clifton y Riley, no hab\u00eda muchas opciones de nivel&#8230; dentro de la cf estricta, porque algunas obras maestras de m\u00e1s dif\u00edcil etiquetado vieron la luz.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[603],"tags":[856,303,859,92,818,864,821,816,91,819,772,860,863,855,858,441,815,861,446,817,304,16,820,643,28,857,862,822,699],"class_list":["post-3666","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-senor-aparta-de-mi-esos-premios","tag-856","tag-alfred-bester","tag-busqueda-estelar","tag-cyril-m-kornbluth","tag-ec-tubb","tag-el-senor-de-los-anillos","tag-eric-frank-russell","tag-frank-riley","tag-frederick-pohl","tag-gore-vidal","tag-jrr-tolkien","tag-la-bestia-estelar","tag-la-espada-rota","tag-la-maquina-de-la-eternidad","tag-la-onda-cerebral","tag-lucky-starr","tag-mark-clifton","tag-poder-extrano","tag-poul-anderson","tag-premios-hugo","tag-richard-matheson","tag-robert-a-heinlein","tag-robert-bloch","tag-soy-leyenda","tag-theodore-sturgeon","tag-theyd-rather-be-right","tag-tren-al-infierno","tag-walter-m-miller","tag-wilson-tucker"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3666","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3666"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3666\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3831,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3666\/revisions\/3831"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}