{"id":3985,"date":"2010-03-17T06:30:05","date_gmt":"2010-03-17T04:30:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3985"},"modified":"2010-03-22T20:34:59","modified_gmt":"2010-03-22T18:34:59","slug":"flashforward-robert-j-sawyer","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3985","title":{"rendered":"FlashForward, Robert J. Sawyer"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"286\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/FlashForward(1).jpg\" \/>Hay algo a&uacute;n peor que una mala novela y es una novela decepcionante. La primera es disculpable: no le puedes pedir a un ni&ntilde;o de educaci&oacute;n infantil que escriba una redacci&oacute;n de nivel universitario y mucho menos con el estilo de una cr&oacute;nica period&iacute;stica. Pero la segunda deja muy mal sabor de boca ya que, como reza la escueta definici&oacute;n de la Real Academia Espa&ntilde;ola de la Lengua, &ldquo;no responde a lo que se esperaba&rdquo;.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a leer <em>FlashForward<\/em>\/la novela, porque soy uno de los damnificados que se engancharon a <em>FlashForward<\/em>\/la serie, y me molest&oacute; sobremanera que me dejaran a medias con la sorprendente suspensi&oacute;n de la temporada televisiva y los consiguientes m&uacute;ltiples rumores sobre su incierta continuidad. A pesar de los llamativos altibajos de la versi&oacute;n audiovisual y su m&aacute;s que mejorable direcci&oacute;n de actores, me parec&iacute;a una historia interesante y llena de posibilidades (&iexcl;y llamativa incluso para los no aficionados al g&eacute;nero!) y lo cierto es que no entend&iacute; el porqu&eacute; de su deriva, a no ser que los guionistas nunca lo hayan tenido tan claro como se ufanaban los productores.<\/p>\n<p>Por lo general, prefiero leer un libro antes de ver su adaptaci&oacute;n al cine o a la televisi&oacute;n, pero si sucede al rev&eacute;s tampoco suelo leer el texto original hasta que he terminado de digerir su traducci&oacute;n en im&aacute;genes. As&iacute; que opt&eacute; por dejar en el rinc&oacute;n a Sawyer, quien hab&iacute;a aparecido en mi hogar como parte del bot&iacute;n navide&ntilde;o recolectado en casa de algunos familiares, a la espera de terminar al menos con la primera temporada del <em>FF <\/em>televisivo. Al suspenderse la serie y viendo que las cosas no pintan bien para el futuro, reconsider&eacute; mi decisi&oacute;n y me puse manos a la obra (a la obra original). Quer&iacute;a resolver muchas inc&oacute;gnitas, como el de la fotograf&iacute;a a&eacute;rea de las extra&ntilde;as construcciones en el Sud&aacute;n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"169\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/FlashForward2.jpg\" \/>La primera sorpresa me la llev&eacute; al comprobar que esas construcciones televisivas no exist&iacute;an en el texto de Sawyer, quien sit&uacute;a el meollo de la cuesti&oacute;n en&#8230; (vaya, pod&iacute;a haberlo sabido antes de publicar mi &uacute;ltima columna de &ldquo;<a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3367 \" target=\"_blank\">Hal 9 Mil 2<\/a>&rdquo; el pasado mes de enero) &iexcl;el gran colisionador de hadrones del laboratorio de part&iacute;culas del CERN! Es precisamente la coincidencia de un experimento en este laboratorio, que en el momento en el que fue publicada la novela en 2001 a&uacute;n estaba en fase de construcci&oacute;n, con cierto bombardeo de part&iacute;culas espaciales que sufre la Tierra lo que provoca la situaci&oacute;n en torno a la cual gira toda la historia: un &ldquo;cortocircuito&rdquo; mental de la humanidad en el que durante un breve espacio de tiempo cada persona salta 21 a&ntilde;os hacia delante en el tiempo (s&oacute;lo seis meses en la novela) y se contempla a s&iacute; misma haciendo algo concreto en la misma fecha a la misma hora. Las revelaciones obtenidas durante un minuto y cuarenta y tres segundos (dos minutos y diecisiete segundos en la versi&oacute;n televisiva) marcar&aacute;n a la mayor&iacute;a de las personas y les forzar&aacute; a actuar de una u otra manera.<\/p>\n<p>Aunque la novela explora las reacciones e investigaciones personales de los principales personajes implicados en el <em>FF<\/em>, resulta mon&oacute;tona en comparaci&oacute;n con el car&aacute;cter coral de la serie, mucho m&aacute;s rica a la hora de describir la evoluci&oacute;n de diferentes estados de &aacute;nimo en su mayor elenco de protagonistas que, adem&aacute;s, poseen en general vidas m&aacute;s interesantes. Los dos protagonistas en el texto original son el f&iacute;sico de part&iacute;culas Lloyd Simcoe, un tipo previsible y aburrido como buen canadiense que es, y su colega y ayudante el f&iacute;sico griego Theo Procopides, m&aacute;s avispado y gran profesional pero igual de desubicado emocionalmente. Simcoe est&aacute; prometido con Michiko, una investigadora japonesa, cuya hija muere durante el fen&oacute;meno atropellada por un coche sin control lo que, adem&aacute;s de generarle un forzado sentimiento de culpa que vive s&oacute;lo a nivel intelectual, pone en peligro su relaci&oacute;n sentimental; sobre todo, teniendo en cuenta que en su visi&oacute;n del futuro se encontraba con otra mujer y adem&aacute;s no oriental sino blanca. En cuanto a Procopides, &eacute;l no tuvo visi&oacute;n: simplemente se desmay&oacute; pero no lleg&oacute; a captar nada m&aacute;s que oscuridad, lo que significa que en esa fecha del futuro ya estar&aacute; muerto. No s&oacute;lo eso sino que, como pronto se reveler&aacute;, habr&aacute; sido asesinado. Como es l&oacute;gico, semejante noticia le conmociona y se pasa el resto de la novela intentando resolver el caso de su propio crimen.<\/p>\n<p>Para intentar comprender el fen&oacute;meno, Simcoe y Procopides crean el Proyecto Mosaico a trav&eacute;s de internet, de manera que todo aqu&eacute;l que lo desee puede dejar un detallado relato de sus visiones que ayude as&iacute; a conformar una imagen lo m&aacute;s perfecta posible de c&oacute;mo ser&aacute; el mundo 21 a&ntilde;os m&aacute;s tarde. Adem&aacute;s, los protagonistas luchan para que la ONU d&eacute; el visto bueno a un intento de repetir el experimento, para saber m&aacute;s acerca del mundo del futuro, pero en esta ocasi&oacute;n previo aviso a nivel mundial para evitar cat&aacute;strofes como las que se produjeron la primera vez cuando nadie estaba advertido de lo que iba a ocurrir. Al final, el experimento se repite realmente y ello le permite a Sawyer desbarrar un poco, tratando de imitar en parte a <em>2001, una odisea del espacio<\/em>: mejor hubiera sido que nos qued&aacute;ramos con la inc&oacute;gnita de si lograban el permiso o no.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"185\" height=\"300\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/FlashForward3.jpg\" \/>En la serie televisiva, ambos f&iacute;sicos son sustituidos por dos agentes del FBI, que son los creadores del Proyecto Mosaico: Mark Benford y Demetri Noh y que, pese a su oficio diferente y a su entorno particular, est&aacute;n bien calcados del libro. Benford va de duro y profesional pero en el fondo es m&aacute;s blando que un flan Duhl. Noh es un hombre obsesionado con su destino y ciego a todo lo dem&aacute;s. En la serie televisiva aparece tambi&eacute;n Simcoe, pero su socio no es griego y no est&aacute; muy claro cu&aacute;l ha sido el experimento en el que han participado (las dichosas construcciones de Sud&aacute;n, imagino).<\/p>\n<p>Ah, por supuesto, y si alguien lo hab&iacute;a dudado, el gran tema de fondo de toda la historia es el mismo que el de cualquier argumento con viaje en el tiempo incluido. Es decir: &iquest;podr&iacute;amos cambiar el futuro si supi&eacute;ramos de alguna forma lo que va a suceder? &iquest;Y c&oacute;mo influir&iacute;a eso en el resto de acontecimientos tanto pasados como presentes?<\/p>\n<p>Con todos estos mimbres, la novela se lee r&aacute;pido, pues est&aacute; escrita correcta y linealmente y adem&aacute;s disfruta de una buena edici&oacute;n (con el &ldquo;gancho&rdquo; de los personajes televisivos, que luego no aparecen en sus p&aacute;ginas, tanto en la portada como en la contraportada). Sin embargo, queda el desagradable poso de que Sawyer ha desperdiciado una idea que podr&iacute;a haber dado mucho m&aacute;s de s&iacute;.<\/p>\n<p>Y, esto es ya una apreciaci&oacute;n muy personal, uno de los defectos para m&iacute; m&aacute;s irritantes de Robert J. Sawyer (seg&uacute;n la solapa del libro, &ldquo;el autor de g&eacute;nero m&aacute;s estudiado en las universidades estadounidenses en la actualidad&rdquo;) radica en el constante uso de t&oacute;picos y estereotipos, tan querido por los escritores norteamericanos de <em>best sellers <\/em>y que destruye la credibilidad general de la historia. Esas cenas con queso y vino s&oacute;lo porque el protagonista vive en Francia (y se ve que no hay otra cosa que comer all&iacute;), ese funcionario alem&aacute;n que por el hecho de ser alem&aacute;n es torpe y lento y obedece &oacute;rdenes respondiendo <em>Jawohl <\/em>de forma militar (y no le describe haciendo chistes sobre jud&iacute;os no s&eacute; por qu&eacute;), esa preocupaci&oacute;n porque su relaci&oacute;n con Michiko desemboque en un matrimonio interracial perfecto como en las pel&iacute;culas (oh, dioses, &iquest;estar&eacute; a la altura de lo que el multiculturalismo de lo pol&iacute;ticamente correcto exige de m&iacute;?)&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La serie qued\u00f3 colgada y la lectura de la novela original demuestra amplias diferencias entre los distintos argumentos.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[654,490,953,111],"class_list":["post-3985","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-cern","tag-flashforward","tag-recuerdos-del-futuro","tag-robert-j-sawyer"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3985","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3985"}],"version-history":[{"count":8,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3985\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4181,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3985\/revisions\/4181"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3985"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3985"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3985"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}