{"id":4792,"date":"2010-06-01T06:30:30","date_gmt":"2010-06-01T04:30:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=4792"},"modified":"2010-05-30T22:37:15","modified_gmt":"2010-05-30T20:37:15","slug":"la-chica-del-atomo-dorado-ray-cummings","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=4792","title":{"rendered":"La chica del \u00e1tomo dorado, Ray Cummings"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/lachicadelatomodorado.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4810\" title=\"lachicadelatomodorado\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/lachicadelatomodorado-197x300.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/lachicadelatomodorado-197x300.jpg 197w, http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/lachicadelatomodorado.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a>Viva lo retro. Parece mentira que una novela de ciencia ficci\u00f3n escrita en 1929 pueda conservarse tan fresca m\u00e1s de 80 a\u00f1os despu\u00e9s, aun lastrada por la inevitable inocencia que desprenden hoy ante nuestros ojos unos personajes acostumbrados a relacionarse entre s\u00ed y con el mundo de acuerdo con estrategias y reglas de conducta anticuadas e incluso un tanto infantiles.<span id=\"zw-128d04e32e3DRio71399b9\"><em>La chica del \u00e1tomo dorado<\/em><\/span><span id=\"zw-128d04e32e3gkVChD1399b9\"><em> <\/em>es un buen ejemplo de por qu\u00e9 la literatura <\/span><span id=\"zw-128d04e32e4vOCFys1399b9\"><em>pulp<\/em><\/span><span id=\"zw-128d04e32e4M4RyLd1399b9\"> enganch\u00f3 a nuestros abuelos, m\u00e1xime en una \u00e9poca en la que los conocimientos cient\u00edficos de los lectores eran notablemente inferiores a los que hoy podemos tener cualquiera de nosotros gracias a internet, sin ir m\u00e1s lejos.<\/span><\/p>\n<p>El punto m\u00e1s original de la novela (aunque tambi\u00e9n es el punto d\u00e9bil a la luz de lo que hoy sabe la ciencia contempor\u00e1nea) radica en el escenario donde transcurre la acci\u00f3n: nada de tierras ex\u00f3ticas e inexploradas de nuestro planeta ni de ning\u00fan otro que podamos alcanzar viajando hacia las estrellas&#8230;, sino el \u00a0\u00e1tomo de un anillo de oro de uno de los protagonistas: el Qu\u00edmico. Por cierto, los nombres de los personajes los vamos conociendo a lo largo del texto cuando ellos se dirigen los unos a los otros, pero el autor siempre se refiere a ellos por su profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>El Qu\u00edmico es un cient\u00edfico adelantado a su tiempo que, gracias a un microscopio potent\u00edsimo dotado de una lente \u00fanica, deduce que la creaci\u00f3n es infinita en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra, tanto en la escala de lo grande como en la de lo peque\u00f1o. Es decir, que nuestro universo no es m\u00e1s que el \u00e1tomo de un superuniverso por encima del primero y \u00e9ste a su vez mantiene la misma relaci\u00f3n en orden creciente. Y lo mismo sucede en el decreciente: las cosas no acaban en el nivel at\u00f3mico, sino que \u00e9ste se convierte en un aut\u00e9ntico universo en relaci\u00f3n con otras medidas inimaginablemente menores para nuestra concepci\u00f3n del tama\u00f1o&#8230; Durante sus observaciones, un d\u00eda contempla asombrado a una hermosa mujer que vive en un \u00e1tomo de su propio anillo. \u00c9sta es la chica que da t\u00edtulo a la historia, que originalmente se public\u00f3 en 1919 como relato breve de cinco cap\u00edtulos. El gran \u00e9xito que cosech\u00f3 le anim\u00f3 a ampliar el cuento primero hasta convertirlo en la posterior novela de cuarenta y un cap\u00edtulos cortos que public\u00f3 diez a\u00f1os m\u00e1s tarde y que reci\u00e9n ahora ha sido editada en Espa\u00f1a por Ediciones Nalvay.<\/p>\n<p>Decidido a encontrar a la bella y min\u00fascula dama en ese mundo desconocido, el Qu\u00edmico hace honor a su nombre y logra desarrollar una f\u00f3rmula que le permite reducir o aumentar su tama\u00f1o a voluntad (y adem\u00e1s vestido, para salvaguardar las buenas costumbres). Entonces convoca a sus amigos, con los que se re\u00fane en el cl\u00e1sico \u201cclub para caballeros\u201d de la \u00e9poca: el Gran Hombre de Negocios, el Doctor, el Joven y el Banquero. \u00c9stos escuchan su historia con escepticismo (a excepci\u00f3n del Joven, que tambi\u00e9n hace honor a su nombre y se pasa buena parte de la novela en celo: a la caza y captura de su propia chica del \u00e1tomo) pero enseguida comprueban asombrados la eficacia de las p\u00f3cimas desarrolladas por el intr\u00e9pido Qu\u00edmico y se prestan a ayudarle a introducirse en el interior del anillo.<\/p>\n<p>El Qu\u00edmico inicia entonces un viaje alucinante en el que describe de manera minuciosa (y a veces incluso excesiva) las sucesivas etapas de su empeque\u00f1ecimiento, y es aqu\u00ed donde flojea el texto, donde se nota el paso de los a\u00f1os, porque todos los paisajes que va recorriendo a medida que se hace m\u00e1s y m\u00e1s diminuto son p\u00e1ramos desolados y carentes de vida, cuando hoy sabemos que podr\u00eda (deber\u00eda) haberse encontrado con multitud de peque\u00f1os seres vivos de apariencia monstruosa para nuestra percepci\u00f3n, como por ejemplo las bacterias.<\/p>\n<p>Finalmente alcanza su objetivo: el \u00e1tomo donde vive la chica que le llam\u00f3 la atenci\u00f3n, a la que encuentra enseguida, y que resulta ser una de las mujeres m\u00e1s importantes de la ciudad de Arite, donde viven los oroides (la verdad es que tampoco se rompi\u00f3 mucho la cabeza para bautizar a la min\u00fascula civilizaci\u00f3n), una sociedad ut\u00f3pica compuesta por hombres y mujeres similares a los humanos que disfrutan del ocio y la paz pero que en el momento de llegar el Qu\u00edmico se enfrentan a una grave crisis pues una naci\u00f3n rival, los malites, han organizado una guerra contra ellos. \u00c9l les echa una mano, convirti\u00e9ndose en un gigante y aplastando a los enemigos de los oroides, y por eso se convierte en un h\u00e9roe. Entonces decide regresar a su tama\u00f1o normal no sin antes prometer a Lylda, la chica de la que se ha enamorado, que volver\u00e1 a por ella. El tiempo transcurre a distinta velocidad, por lo que las semanas que pasa en Arite son apenas unos d\u00edas en nuestro mundo.<\/p>\n<p>Tras un penoso regreso, el Qu\u00edmico cuenta sus aventuras y muestra su intenci\u00f3n de volver al maravilloso mundo peque\u00f1ito para traerse a Lylda. Sin embargo, en esta segunda ocasi\u00f3n sus amigos le esperan en vano y al final deciden ir a buscarlo, gracias a que el cient\u00edfico aventurero ha tenido la precauci\u00f3n de dejarle al Doctor la lista con los ingredientes de su f\u00f3rmula para que puedan componerla y as\u00ed crecer y empeque\u00f1ecer a voluntad. Todos se embarcan en el viaje excepto el Banquero, al que le da p\u00e1nico reducir su tama\u00f1o y queda encargado de guardar el anillo y protegerlo para que nada le suceda, pues si es destruido tambi\u00e9n lo ser\u00e1 el mundo de los oroides&#8230;, y sus amigos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/lachicadelatomodorado2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4811\" title=\"lachicadelatomodorado2\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/lachicadelatomodorado2-196x300.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/lachicadelatomodorado2-196x300.jpg 196w, http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/lachicadelatomodorado2.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a>El resto de la novela cuenta las aventuras del grupo, que logra alcanzar Arite para encontrarse all\u00ed al Qu\u00edmico establecido en su propio hogar fortaleza, casado con Lylda y con un hijo, y respetado con el sobrenombre de El Maestro por la comunidad oroide. Pero las cosas ya no son tan f\u00e1ciles ni ut\u00f3picas como al principio: la sociedad anta\u00f1o feliz se ha deteriorado ante una amenaza peor que los malites y, en su af\u00e1n por ayudar a la raza de los peque\u00f1itos, los \u201cgigantes\u201d acaban contribuyendo a su destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cierto modo, Cummings reproduce en esta novela muchos de los clich\u00e9s de las novelas de aventuras coloniales&#8230;, s\u00f3lo que en lugar de mostrar la superioridad del correspondiente lord del imperio brit\u00e1nico sobre los hind\u00faes o los surafricanos de turno (con sus amenazas a\u00f1adidas de thugs o zul\u00faes), nos muestra a unos oroides inferiores al ingenio y los conocimientos del cient\u00edfico y sus amigos (con las amenazas de otras tribus de su mundo). En un momento determinado del libro, el Gran Hombre de Negocios deja clara su postura ante la compasi\u00f3n mostrada por el Doctor con los problemas de Arite:<span id=\"zw-128d04e32f52tsI-11399b9\"> \u201c\u00bfNo lo entiendes?\u00a1Somos hombres, t\u00fa y yo: hombres! Esas criaturas<\/span><span id=\"zw-128d04e32f5HUBT3S1399b9\"> (los oroides) <\/span><span id=\"zw-128d04e32f6hFWnke1399b9\">no son nada m\u00e1s que insectos (&#8230;) y nos los tomamos en serio. \u00bfNo lo entiendes? \u00a1En serio! Por Dios, hombre, esto es divertido, no tr\u00e1gico.\u201d<\/span><\/p>\n<p>El \u00e9xito de <span id=\"zw-128d04e32f9AWnwXK1399b9\"><em>La chica del \u00e1tomo dorado<\/em><\/span><span id=\"zw-128d04e32f9JZ5lFK1399b9\"> influy\u00f3 en la obra de diversos autores de ciencia ficci\u00f3n posteriores en el tiempo pero que no se atrevieron a ir tan lejos como Cummings. Dos de ellas son especialmente conocidas, gracias a sus exitosas adaptaciones al cine. La primera es <\/span><span id=\"zw-128d04e32fa5UQJx1399b9\"><em>El hombre menguante<\/em><\/span><span id=\"zw-128d04e32faiB7rGo1399b9\"> del gran Richard Matheson publicada en 1956, que cuenta la historia de un hombre que comienza a disminuir de tama\u00f1o lentamente pero sin ning\u00fan tipo de control, v\u00edctima de la nube radiactiva (estamos en plena Guerra Fr\u00eda, con el temor a las explosiones at\u00f3micas y las consecuencias de la radiactividad) que le envolvi\u00f3 cuando pasaba unos d\u00edas de vacaciones en un yate con su mujer. El final de la novela no relata la muerte del protagonista sino que sugiere que puede seguir disminuyendo m\u00e1s y m\u00e1s, eternamente, como si fuera un nuevo holand\u00e9s errante.<\/span><\/p>\n<p>La segunda novela es <span id=\"zw-128d04e32fdKTmEPn1399b9\"><em>Viaje alucinante<\/em><\/span><span id=\"zw-128d04e32fd0HUqK31399b9\">, escrita por Isaac Asimov como novelizaci\u00f3n de la pel\u00edcula del mismo t\u00edtulo que se rod\u00f3 en 1966, basada a su vez en un cuento escrito por Otto Klement y Jerome Bixby. Trata de un cient\u00edfico sovi\u00e9tico especialista en miniaturizaci\u00f3n que deserta a EE.UU. y que sufre un atentado a consecuencia del cual queda en estado de coma con una trombosis que amenaza con acabar con su vida. En una carrera contra el tiempo para poder salvarle (o mejor dicho: para salvar los conocimientos que posee) cuatro hombres a bordo de un minisubmarino especial son reducidos hasta el punto de poder ser inoculados en el sistema circulatorio del cient\u00edfico con la misi\u00f3n de llegar al cerebro y destruir la trombosis. El final es muy po\u00e9tico pues, tras diversas aventuras incluyendo la eliminaci\u00f3n de un traidor en el grupo, antes de que se revierta el proceso y empiecen a crecer de nuevo, logran salir del cuerpo gracias a una l\u00e1grima.<\/span><\/p>\n<p>Un apunte final. La edici\u00f3n de <span id=\"zw-128d04e3300bvsoQq1399b9\"><em>La chica del \u00e1tomo dorado<\/em><\/span><span id=\"zw-128d04e3300mD_njC1399b9\"> a cargo de Nalvay es muy correcta aunque cojea con un elemento inesperado: las ilustraciones un tanto infantiles de Juan Bauty que salpican el texto. No es un mal dibujante pero sinceramente me parece que el suyo no es el tipo de trabajo que exig\u00eda este texto recuperado de las arenas del tiempo. Puestos a ilustrar la novela, yo hubiera buceado en los archivos gr\u00e1ficos de alg\u00fan autor m\u00e1s <\/span><span id=\"zw-128d04e3301eJ6BgU1399b9\"><em>ad hoc<\/em><\/span><span id=\"zw-128d04e33012b0kHF1399b9\">, como Virgin Finlay.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una novela de hace un siglo reci\u00e9n reeditada y que mantiene cierto encanto pulp.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1133,64,1131,1134,304,1132],"class_list":["post-4792","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-el-increible-hombre-menguante","tag-isaac-asimov","tag-la-chica-del-atomo-dorado","tag-ray-cummings","tag-richard-matheson","tag-viaje-alucinante"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4792","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4792"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4792\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4797,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4792\/revisions\/4797"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4792"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4792"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}