{"id":5706,"date":"2010-09-30T06:30:09","date_gmt":"2010-09-30T04:30:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=5706"},"modified":"2010-09-30T02:58:12","modified_gmt":"2010-09-30T00:58:12","slug":"sobre-encuentros-en-la-tercera-fase","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=5706","title":{"rendered":"Sobre Encuentros en la tercera fase"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/encuentros1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5737\" title=\"encuentros1\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/encuentros1.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"188\" \/><\/a><strong>Un proyecto muy deseado<\/strong><\/p>\n<p>Tras a\u00f1os de trabajar en series de televisi\u00f3n y telefilmes, y de dirigir dos largometrajes, <em>Loca evasi\u00f3n<\/em> y <em>Tibur\u00f3n<\/em>, el enorme \u00e9xito de esta \u00faltima permiti\u00f3 a Steven Spielberg materializar su primer proyecto realmente personal. Un proyecto que llevaba acariciando durante a\u00f1os, pr\u00e1cticamente durante toda su vida.<\/p>\n<p>En 1964, con tan s\u00f3lo 17 a\u00f1os de edad pero bastante experiencia realizando cortos dom\u00e9sticos, Spielberg se embarc\u00f3 en una empresa realmente colosal: <em>Firelight<\/em>, un largometraje en 8 mil\u00edmetros de 140 minutos que era una especie de <em>Encuentros en la tercera fase<\/em> de andar por casa. La pel\u00edcula, financiada por pap\u00e1 Spielberg, contaba con los amigos y las hermanas de Steven como actores.<\/p>\n<p>Esta obra, junto con el cuento corto <em>Experiencies<\/em>, escrito por Spielberg en 1970, ser\u00edan los dos precedentes m\u00e1s claros del tercer largometraje profesional del director, que siempre hab\u00eda deseado rodar una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n. Pero el cineasta sab\u00eda que para poder contar con el presupuesto que su proyecto requer\u00eda necesitaba realizar primero una obra que supusiera un taquillazo, ya que en aquellos momentos el g\u00e9nero fant\u00e1stico no se les antojaba demasiado rentable a los dirigentes de los grandes estudios (el \u00e9xito de <em>2001. Una odisea del espacio<\/em> ya estaba lejos, y <em>La guerra de las galaxias<\/em> a\u00fan no se hab\u00eda estrenado). Fue durante el rodaje de <em>Tibur\u00f3n<\/em> cuando Spielberg comenz\u00f3 a esbozar la historia que ser\u00eda el germen de <em>Encuentros en la tercera fase,<\/em> entonces con el t\u00edtulo provisional de <em>Watch the skies<\/em> (Vigila los cielos), basada, como se ha dicho, tanto en <em>Firelight<\/em> como en <em>Experiencies<\/em>. El tremendo \u00e9xito comercial que supusieron las correr\u00edas depredadoras del simp\u00e1tico escualo permiti\u00f3 que Spielberg contara con el apoyo de la Columbia, compa\u00f1\u00eda que puso a su disposici\u00f3n un gran presupuesto, en su mayor parte destinado a la construcci\u00f3n de los enormes decorados en los que se rodar\u00eda la pel\u00edcula as\u00ed como al apartado de efectos especiales. Dicho presupuesto se ver\u00eda posteriormente incrementado hasta el punto de que del \u00e9xito del proyecto depender\u00eda el futuro de la hist\u00f3rica productora.<\/p>\n<p>Spielberg encarg\u00f3 la escritura de la pel\u00edcula al guionista Paul Schrader<strong>, <\/strong>pero qued\u00f3 tan descontento con el tratamiento del autor que rechaz\u00f3 su gui\u00f3n (del que tan s\u00f3lo conserv\u00f3 el t\u00edtulo), y se decidi\u00f3 a escribirlo personalmente. <em>Encuentros en la tercera fase<\/em> se convertir\u00eda as\u00ed en la obra m\u00e1s personal del cineasta, ya que suya ser\u00eda la idea original, el gui\u00f3n y la direcci\u00f3n, hecho que no se ha vuelto a repetir en su carrera, ni siquiera en el caso de <em>E.T.: El extraterrestre<\/em>, otro proyecto muy personal, pero cuyo gui\u00f3n corri\u00f3 a cargo de Melissa Mathison. Habr\u00eda que esperar hasta el a\u00f1o 2001 para que Spielberg volviese a rodar otro largometraje con gui\u00f3n propio, <em>Inteligencia Artificial<\/em>, (basado en un relato de Brian Aldiss, y no en una idea propia del director).<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1as de identidad<\/strong><\/p>\n<p><em>Encuentros en la tercera fase<\/em> relata de forma muy realista y a la vez espectacular c\u00f3mo podr\u00eda producirse un contacto entre la humanidad y una raza extraterrestre. Un enfoque que, m\u00e1s de tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de su estreno, creo que no ha sido superado, e igualado en muy pocas ocasiones.<\/p>\n<p>Steven Spielberg construy\u00f3 una pel\u00edcula que cuenta con numerosos elementos que se han convertido en caracter\u00edsticos en la carrera del exitoso cineasta.<\/p>\n<p><span style=\"font-family: symbol;\">\u00b7 <\/span><strong>Lo ordinario enfrentado a lo extraordinario.<\/strong> Roy Neary (un estupendo Richard Dreyfuss) es una persona normal y corriente que se ve envuelto en una situaci\u00f3n totalmente extraordinaria, tal y como explica Lacombe (Francoise Truffaut) en la pel\u00edcula. La presencia de personas corrientes con sus problemas cotidianos ha sido algo habitual en los productos de la factor\u00eda Spielberg. Casos como el de <em>El diablo sobre ruedas<\/em>, Tibur\u00f3n, <em>E.T.: el extraterrestre<\/em>, o <em>Poltergeist<\/em>, son s\u00f3lo algunos ejemplos.<\/p>\n<p><span style=\"font-family: symbol;\">\u00b7 <\/span><strong>La negativa a crecer.<\/strong> Neary es un ni\u00f1o que se niega a crecer, y que se niega a perder la fe en la magia. Esta especie de Peter Pan (uno de los numerosos apodos con los que se conoce a Spielberg, y uno de los personajes literarios favoritos del director, el cual versionar\u00eda directamente en <em>Hook<\/em>) tiene la inmensa fortuna de comprobar que su fe es, finalmente, fundada.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/encuentros2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5738\" title=\"encuentros2\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/encuentros2.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"171\" \/><\/a><span style=\"font-family: symbol;\">\u00b7 <\/span><strong>El protagonismo de los ni\u00f1os.<\/strong> Si los adultos que a\u00fan conservan un ni\u00f1o en su interior son especialmente receptivos a todo lo maravilloso del universo, mucho m\u00e1s abiertos a la magia est\u00e1n los propios ni\u00f1os. La maravillosa visi\u00f3n que Spielberg sostiene de la ingenuidad infantil hace de los peque\u00f1os el veh\u00edculo ideal para que lo fant\u00e1stico entre en el mundo corriente en su cine. El peque\u00f1o Barry (el simp\u00e1tico Cary Guffey) se convierte as\u00ed en un elemento clave de la historia. Es el primero de los protagonistas que toma contacto directo con los extraterrestres, en esa escena en la que los juguetes cobran vida (en otro homenaje a <em>Peter Pan<\/em>). Barry, y por extensi\u00f3n todos los ni\u00f1os, muestran una actitud abierta y positiva ante lo desconocido, frente al recelo y desconfianza propio de los adultos. \u00c9l no tiene duda de que los visitantes s\u00f3lo albergan buenas intenciones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los propios extraterrestres muestran un aspecto muy similar al de los ni\u00f1os, lo que hace suponer que, al igual que los cr\u00edos, no albergan sentimientos hostiles, y que tan s\u00f3lo les mueve el af\u00e1n de conocer y aprender.<\/p>\n<p><span style=\"font-family: symbol;\">\u00b7 <\/span><strong>Los extraterrestres pueden ser buenos<\/strong>. Contradiciendo a d\u00e9cadas de literatura y cine fant\u00e1stico, Spielberg nos sorprende mostr\u00e1ndonos a unos alien\u00edgenas bondadosos (tan maravillosos que utilizan la m\u00fasica como lenguaje), lejos de los violentos colonizadores habituales en el g\u00e9nero. En este mismo sentido abundar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s con otra pel\u00edcula notablemente personal, la celeb\u00e9rrima <em>E.T.: el extraterrestre<\/em>, pero tambi\u00e9n cruzar\u00eda la l\u00ednea al adaptar el cl\u00e1sico <em>La guerra de los mundos<\/em>, en la que los visitantes no resultan tan amistosos.<\/p>\n<p>Pero, pese a que el enfoque es positivo, Spielberg no renunciar\u00eda, en la primera parte de la pel\u00edcula, a meter el miedo en el cuerpo del espectador, a\u00fan ignorante de los verdaderos prop\u00f3sitos de los aliens, en secuencias tan brillantes como la de la abducci\u00f3n del peque\u00f1o Barry.<\/p>\n<p><span style=\"font-family: symbol;\">\u00b7 <\/span><strong>Familias rotas.<\/strong> Seguramente influido por la separaci\u00f3n de sus padres, Spielberg muestra con frecuencia en sus pel\u00edculas familias problem\u00e1ticas o directamente rotas, como son los casos de las de los dos protagonistas de <em>Encuentros en la tercera fase<\/em>, Roy y Jillian (Mellinda Dillon).<\/p>\n<p><strong>Colaboradores de lujo<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el colaborador m\u00e1s notable con el que Spielberg cont\u00f3 para esta pel\u00edcula fue Francoise Truffaut, el c\u00e9lebre director franc\u00e9s a quien Steven admira profundamente. Tambi\u00e9n cont\u00f3 con John Williams, legendario m\u00fasico que ha sido casi una constante durante toda su carrera, y que adem\u00e1s de la banda sonora del filme cre\u00f3 la secuencia musical que sirve como clave de comunicaci\u00f3n entre humanos y extraterrestres.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/encuentros3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5739\" title=\"encuentros3\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/encuentros3.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"170\" \/><\/a>Pero hubo tambi\u00e9n otras aportaciones decisivas para conseguir que la pel\u00edcula se convirtiese en ese cl\u00e1sico que sin duda es. Douglas Trumbull se encarg\u00f3 de realizar unos magn\u00edficos efectos especiales que resultar\u00edan claves para dotar de credibilidad a una obra de este tipo. El director de fotograf\u00eda, el espl\u00e9ndido Vilmos Zsigmond, principal responsable del apartado visual del film, aunque no el \u00fanico, ni mucho menos: William A. Fraker rod\u00f3 las escenas adicionales en Am\u00e9rica; Douglas Slocombe las escenas en la India; Allen Daviau, John Alonzo y Laszlo Kovacks las escenas adicionales de la edici\u00f3n especial; y Steve Poster fotografi\u00f3 las escenas de la segunda unidad.<\/p>\n<p><strong>La tensa espera<\/strong><\/p>\n<p>A pesar del estupendo equipo humano involucrado en la pel\u00edcula, durante las semanas previas al estreno la tensi\u00f3n resultaba palpable en las oficinas de la Columbia. Eran conscientes de lo que se jugaban con el proyecto, y la coincidencia de fechas entre el estreno de su pel\u00edcula y el de <em>La guerra de las galaxias<\/em> no resultaba precisamente tranquilizadora. Pero la realidad fue que la pel\u00edcula result\u00f3 un \u00e9xito tan grande que la productora no tard\u00f3 en encargar a Spielberg la supervisi\u00f3n de una secuela, de la que incluso se lleg\u00f3 a escribir el argumento con el t\u00edtulo de <em>Night Skies<\/em>.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, el estrepitoso batacazo que supuso la siguiente pel\u00edcula del director, <em>1941<\/em> (la cual, a juzgar por los hechos, le quit\u00f3 las ganas de volver a dirigir una comedia), hizo que el proyecto fuera abandonado. De modo que, en lugar de afrontar una segunda parte que se supon\u00eda costos\u00edsima, la Columbia decidi\u00f3 exprimir a\u00fan m\u00e1s la pel\u00edcula original, y se puso en marcha una curiosa experiencia pionera.<\/p>\n<p>Spielberg ha confesado p\u00fablicamente su inseguridad a la hora de estrenar, y ha explicado que se pasar\u00eda la vida retocando sus pel\u00edculas, quitando y poniendo cosas, v\u00edctima del eterno dilema de todo artista: \u00bfcu\u00e1ndo se puede dar por terminada una obra? Pero afortunada o desgraciadamente, la industria cinematogr\u00e1fica impone fechas de estreno concretas, por lo que las pel\u00edculas deben estar listas para ser presentadas al p\u00fablico en el momento previsto, est\u00e9 o no de acuerdo su responsable. En este caso la fecha de estreno se\u00f1alada para <em>Encuentros en la tercera fase<\/em> oblig\u00f3 a su director a dar por terminada la pel\u00edcula con cierta precipitaci\u00f3n, sin haber quedado totalmente satisfecho del resultado final, a pesar del \u00e9xito de p\u00fablico y cr\u00edtica que cosech\u00f3.<\/p>\n<p>En esta coyuntura, y al no poder abordar la secuela, el director decidi\u00f3 retocar el original, realizar una nueva edici\u00f3n de la pel\u00edcula en la que pudiera introducir algunas ideas que se la hab\u00edan quedado en el tintero. As\u00ed se eliminaron 16 minutos del anterior montaje, y se a\u00f1adieron 13 nuevos (aunque s\u00f3lo 7 de ellos fueron rodados expresamente para la ocasi\u00f3n). Se introdujo de esta forma la escena del barco encontrado en el desierto, el momento en que Roy entra en la nave espacial (escena utilizada como principal reclamo comercial de esta nueva edici\u00f3n), y la canci\u00f3n \u201cWhen you wish upon a star<em>\u201d<\/em> (nuevo homenaje a la literatura infantil, ya que el tema aparec\u00eda en la banda sonora del <em>Pinocho<\/em> de Disney), y que se hab\u00eda decidido no incluir en la primera versi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/encuentros4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-5740\" title=\"encuentros4\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/encuentros4.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"250\" \/><\/a>As\u00ed, tres a\u00f1os despu\u00e9s del estreno de <em>Encuentros en la tercera fase<\/em> se present\u00f3 al p\u00fablico la Edici\u00f3n Especial de la pel\u00edcula, la cual, a decir verdad, no resultar\u00eda tan \u201cespecial\u201d: adem\u00e1s de no funcionar demasiado bien en taquilla (hecho l\u00f3gico hasta cierto punto ya que, al fin y al cabo, se trataba b\u00e1sicamente de la misma pel\u00edcula que todo el mundo hab\u00eda visto ya), la cr\u00edtica opin\u00f3 que, pese a resultar m\u00e1s espectacular que la primera versi\u00f3n, esta nueva edici\u00f3n incid\u00eda menos en lo referente a los elementos psicol\u00f3gicos y sociol\u00f3gicos de la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero si art\u00edsticamente esta nuevo montaje result\u00f3 bastante decepcionante (no aportaba nada a la historia, y las escenas a\u00f1adidas resultaban bastante superfluas) el experimento s\u00ed fue un \u00e9xito desde el punto de vista comercial: abri\u00f3 el camino a esas \u201cEdiciones Especiales\u201d tan abundantes hoy en d\u00eda que permiten a los estudios vendernos una y otra vez la misma pel\u00edcula, tras introducir unos m\u00ednimos cambios o a\u00f1adir algunos extras. El ejemplo m\u00e1s sangrante de esta estrategia es, sin duda, el culebr\u00f3n <em>Blade Runner<\/em>, pel\u00edcula que ya ha contado con numerosos montajes, muchos de ellos supuestamente definitivos en el momento de su lanzamiento.<\/p>\n<p><strong>La magia que lleg\u00f3 del espacio<\/strong><\/p>\n<p>Pero, estrategias de <em>marketing<\/em> aparte, lo que sin duda perdura tras contemplar cualquiera de las ediciones de <em>Encuentros en la tercera fase<\/em> es ese maravilloso y espectacular desenlace lleno de optimismo, esa luminosa comuni\u00f3n extraterrestre, de uni\u00f3n de razas. Un final que apuesta por la adopci\u00f3n de un talante positivo ante el futuro y las nuevas tecnolog\u00edas (algo poco habitual en el g\u00e9nero fant\u00e1stico), que intenta hacernos ver lo vital que resulta mantener vivo al ni\u00f1o que fuimos, lo necesario que es seguir creyendo en los milagros y en la magia.<\/p>\n<p>Un final que incide en lo necesario que resulta, como dir\u00eda Clint Eastwood en <em>Los puentes de Madison<\/em>, \u201cabrazar el misterio\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00e1lisis de una pel\u00edcula fundamental en el desarrollo del g\u00e9nero y en la carrera de uno de sus creadores m\u00e1s influyentes<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[306,1307,810,1310,1309,1036,455,1311,1308],"class_list":["post-5706","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-afines","tag-brian-aldiss","tag-encuentros-en-la-tercera-fase","tag-et","tag-francoise-truffaut","tag-inteligencia-artificial","tag-john-williams","tag-la-guerra-de-los-mundos","tag-night-skies","tag-steven-spileberg"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5706"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5736,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5706\/revisions\/5736"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}