{"id":6196,"date":"2010-12-01T06:30:58","date_gmt":"2010-12-01T04:30:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6196"},"modified":"2010-11-28T21:59:44","modified_gmt":"2010-11-28T19:59:44","slug":"zendegi-de-greg-egan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6196","title":{"rendered":"Zendegi, de Greg Egan"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/159780174702lzzzzzzz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6345\" title=\"159780174702lzzzzzzz\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/159780174702lzzzzzzz.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"297\" \/><\/a>Es dif\u00edcil no acercarse a una obra con prejuicios. Bien por recomendaciones externas, bien por experiencias pasadas con el autor, siempre hay algo que el lector espera y que, en caso de no cumplirse, parece decepcionar. De Greg Egan espero siempre historias de enorme v\u00e9rtigo intelectual, que lleven la ciencia y sus implicaciones al l\u00edmite y, a pesar de que todo el mundo lo adhiera sin condiciones a la vertiente m\u00e1s <em>hard<\/em> o cientifista de la ciencia ficci\u00f3n, que examine esas implicaciones en la sociedad. Tomando esa vara de medir, <em>Zendegi<\/em> puede quedarse algo corto en comparaci\u00f3n a otros libros anteriores del autor, pero eso ser\u00eda terriblemente injusto con el libro.<\/p>\n<p>Estructuralmente, <em>Zendegi<\/em> est\u00e1 dividido en dos partes completamente diferenciadas. La primera, situada 20 minutos en el futuro (las elecciones iran\u00edes de 2012) pertenece m\u00e1s al <em>techno-thriller<\/em>, con muy poco de <em>techno<\/em> en realidad. Martin, el protagonista del libro, es un periodista australiano enviado a cubrir dichas elecciones y la revoluci\u00f3n contra el r\u00e9gimen de los ayatollahs subsiguiente. Es una historia atractiva y envolvente, m\u00e1s cercana a Le Carr\u00e9 que, bueno, a Egan. Cada cierto tiempo el foco cambia a Nasim, una cient\u00edfica exiliada tras la muerte de su padre en EE.UU. que trabaja en el mapeado del cerebro humano y que sigue con atenci\u00f3n los acontecimientos de su pa\u00eds.<\/p>\n<p>La segunda parte es bastante m\u00e1s propia del g\u00e9nero. Han pasado 15 a\u00f1os y Martin sigue residiendo en Ir\u00e1n. Nasim ha dejado la investigaci\u00f3n y trabaja en Zendegi, una sofisticada \u201cconsola de videojuegos\u201d de realidad virtual iran\u00ed que debe luchar contra su poderosa contrapartida india. Para ello no dudar\u00e1 en emplear sus estudios sobre el mapeado humano. Algo que Martin necesita para que su legado permanezca m\u00e1s all\u00e1 de la muerte.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed nos encontramos ante un territorio m\u00e1s propio de la literatura de Egan. Sin embargo uno tiene la sensaci\u00f3n de que es una versi\u00f3n <em>light<\/em> de temas anteriormente tratados en <em>Ciudad permutaci\u00f3n<\/em> o <em>Di\u00e1spora<\/em>, en las que la digitalizaci\u00f3n de la esencia humana estaba llevada a un extremo. Tal vez sea deliberado, pretendiendo mostrar el otro lado de la balanza, y de paso abriendo su obra a un abanico amplio de lectores. Probablemente <em>Zendegi<\/em> sea la obra m\u00e1s accesible de Egan, no solo por lo comentado anteriormente, sino porque tambi\u00e9n es la m\u00e1s \u201chumana\u201d, algo que siempre se ha criticado al australiano. La relaci\u00f3n de Martin con su hijo, unido a la primera parte de la novela, m\u00e1s pol\u00edtica, gustar\u00e1 a muchos lectores, incluso los m\u00e1s reticentes al g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Otro punto interesante es, por supuesto, el escenario. Egan parece sumarse a una corriente cada vez m\u00e1s numerosa, la de situar historias futuristas en ambientes ex\u00f3ticos, la llamada <em>World SF<\/em> de la que es claro exponente Ian McDonald. Aunque en <em>Teranesia<\/em> ya situaba la acci\u00f3n en el Sudeste Asi\u00e1tico, es la primera vez que el autor sale de su pa\u00eds natal, y en su p\u00e1gina <em>web<\/em> podemos encontrar su diario de viaje. La sensaci\u00f3n de inmersi\u00f3n se consigue m\u00e1s en la primera parte, siendo la segunda mucho m\u00e1s gen\u00e9rica salvo por los viajes de Martin y su hijo a Zendegi, en los que participan como personajes del <em>Shahnameh<\/em>, el poema \u00e9pico iran\u00ed que recuerda mucho a otras narraciones m\u00e1s conocidas en occidente como <em>Las mil y una noches<\/em>.<\/p>\n<p>Finalmente, como se hab\u00eda mencionado anteriormente, el autor trata de demostrar las implicaciones \u201cfilos\u00f3ficas\u201d de los adelantos cient\u00edficos que propone. En general, como suele suceder, se queda s\u00f3lo con los dos extremos del espectro: los entusiastas inquebrantables de la nueva tecnolog\u00eda, rayanos en la fe en la seudociencia, y aquellos que se oponen radicalmente a ella. Inevitablemente aparece un grupo isl\u00e1mico radical, pero tambi\u00e9n una asociaci\u00f3n que se opone a la digitalizaci\u00f3n de la conciencia por motivos completamente opuestos. Aunque sea de forma algo burda, Egan siempre muestra los pros y contras de los adelantos que fabula sin ser tan maniqueo como otros autores, aunque se nota que sus inclinaciones tienden m\u00e1s hacia el progreso tecnol\u00f3gico sin apenas restricciones.<\/p>\n<p>Como apunte final, aunque extraliterario, quisiera comentar que esta cr\u00edtica se ha realizado a partir de la versi\u00f3n electr\u00f3nica del libro, comprada a solo 6 $. Recordemos que es una novedad de septiembre, es decir, estamos hablando de un precio de salida cercano a los 4 \u20ac. Un precio muy ajustado por una novedad sin DRM y que se puede descargar en casi cualquier formato, desde el texto plano al pdf. En resumen, un acierto por parte del autor y su editorial, al menos comparado con el precio cercano a 20 \u20ac al que se vend\u00edan algunas obras de Vernor Vinge bastante antiguas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La novela m\u00e1s asequible de Greg Egan hasta la fecha, situada en un Ir\u00e1n del futuro cercano.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[200],"tags":[282,1399],"class_list":["post-6196","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-unahabitacionconvistas","tag-greg-egan","tag-zendegi"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6196"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6348,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6196\/revisions\/6348"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}