{"id":6286,"date":"2010-11-26T06:30:37","date_gmt":"2010-11-26T04:30:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6286"},"modified":"2010-11-24T22:15:52","modified_gmt":"2010-11-24T20:15:52","slug":"manias-de-escritores","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6286","title":{"rendered":"Man\u00edas de escritores"},"content":{"rendered":"<p id=\"zw-12c6fa7530arQa-dt1399b9\" class=\"MsoNormal\" style=\"margin-left: 0in;\"><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/asimov-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6292\" title=\"asimov-1\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/asimov-1.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"246\" \/><\/a>Os  ofrezco en este art\u00edculo una recopilaci\u00f3n de las costumbres a la hora  de escribir de conocidos autores de ciencia ficci\u00f3n, o generalistas que  han escrito obras del g\u00e9nero, as\u00ed como algunas de sus man\u00edas personales.<\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530a60JLUX1399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530bkw7i4K1399b9\">Comenzamos por el m\u00e1s popular. Asimov  trabajaba 8 horas al d\u00eda, 7 d\u00edas a la semana, de manera implacable. No  descansaba ning\u00fan festivo o fin de semana, y su horario era inmutable.  Cuando estaba dedicado a escribir, su media era de 35 p\u00e1ginas al d\u00eda. No  le gustaba revisar m\u00e1s de una vez sus escritos, porque lo consideraba  una p\u00e9rdida de tiempo. Era claustrof\u00edlico: le gustaba trabajar en  espacios cerrados y peque\u00f1os, sin ventanas y con luz artificial. En el  apartado de las man\u00edas personales, le ten\u00eda miedo a las alturas y p\u00e1nico  a volar. Solamente vol\u00f3 en dos ocasiones en su vida. Ten\u00eda miedo a las  agujas y a la sangre.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530b96lMX1399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530bUzxENG1399b9\">En  general se puede dividir las rutinas de los escritores en dos tipos:  met\u00f3dico y variable. Stephen King es de los met\u00f3dicos. Seg\u00fan \u00e9l, igual  que cuando te vas a acostar sigues la misma rutina (lavarse los dientes,  beber agua,\u2026), \u00e9l sigue una rutina para empezar a escribir: \u201cComienzo a  las 8-8:30, me tomo mi p\u00edldora de vitaminas, me pongo mi m\u00fasica. Me  siento en el mismo asiento, y los papeles est\u00e1n en el mismo lugar\u201d<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530bzCKe6_1399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530bL5oMqL1399b9\">Otro escritor de ese estilo es Haruki  Murakami. Se levanta a las 4 de la ma\u00f1ana, trabaja 6 horas. A la tarde  corre 10 km o nada 1.500 m, lee, escucha m\u00fasica y se va a la cama a las  9. Sigue esa rutina sin ninguna variaci\u00f3n. Dice que termina siendo una  especie de hipnosis, que le permite alcanzar un profundo estado mental.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530boDgCOp1399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530bonhJFg1399b9\">En el lado contrario est\u00e1 Philip Roth.  Vive solo y es muy irregular en sus h\u00e1bitos. Escribe cuando le viene  inspiraci\u00f3n o cuando le ataca el insomnio.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530cprzk901399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530cvYpTS-1399b9\">No son escasos los escritores que pasan  del ordenador a la hora de escribir, y que lo usan poco en general. Joe  Haldeman, por ejemplo, cree que manteni\u00e9ndose alejado de las  distracciones de ordenador e Internet, puede escribir m\u00e1s r\u00e1pido. El  autor de <\/span><span id=\"zw-12c6fa7530d5C18lw1399b9\" style=\"font-style: italic;\">La guerra interminable<\/span><span id=\"zw-12c6fa7530dP5l0FZ1399b9\"> escribe a mano. \u201cMe gusta la acci\u00f3n  f\u00edsica de escribir con la mano\u201d. Le gustan los cuadernos de anillas.  Tiene siempre a mano un cuaderno de notas para apuntar todo lo que se le  pueda ocurrir al momento. En cuanto a su rutina, se levanta a las 4:30.  Se hace algo de caf\u00e9 y se va a escribir al porche de su casa. All\u00ed no  tiene electricidad y por eso usa l\u00e1mparas de aceite. \u201cTodo est\u00e1  tranquilo y con una luz suave\u201d.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530dMr2hSV1399b9\" class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/ellison2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6291\" title=\"ellison2\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/ellison2.jpg\" alt=\"\" width=\"175\" height=\"258\" \/><\/a><span id=\"zw-12c6fa7530dwxZP1399b9\">Entre  los que no usan el ordenador est\u00e1 Harlan Ellison, que escribe todos sus  textos con una m\u00e1quina de escribir. Como an\u00e9cdota con respecto a este  autor, contar que en una ocasi\u00f3n fue contratado como escritor para los  estudios Walt Disney. Pero fue despedido en el primer d\u00eda de trabajo,  tras escuchar el director del estudio a Ellison haciendo una broma  acerca de hacer una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica con los personajes de Disney.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530dU7OjxN1399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530dGDwFwK1399b9\">Un autor que emple\u00f3 un curioso m\u00e9todo  para mejorar sus escritos fue Cyril M. Kornbluth. Decidi\u00f3 auto-educarse  leyendo una enciclopedia entera, de la A a la Z. Luego introduc\u00eda en sus  relatos palabras nuevas, seg\u00fan la letra en la que iba en su lectura de  la enciclopedia. Tal y como relata su compa\u00f1ero de escritura Frederik  Pohl, cuando Kornbluth escrib\u00eda una historia que inclu\u00eda una palabra  extra\u00f1a que empezaba por C, \u00e9l ya sab\u00eda que \u00e9ste hab\u00eda terminado el  estudio de la B, y ya estaba en la C. A nivel personal, Kornbluth era  una persona exc\u00e9ntrica y con h\u00e1bitos extra\u00f1os. Por ejemplo, nunca se  lavaba los dientes, por lo que llegaron a estar aut\u00e9nticamente verdes.  Muy avergonzado por ello, desarroll\u00f3 la costumbre de mantener una mano  frente a la boca, cubri\u00e9ndosela, cuando hablaba con alguien.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530eG6mBKx1399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530e75JNW01399b9\">Volviendo a los autores contempor\u00e1neos,  Robert J. Sawyer escribe en su casa, en un despacho lleno de plantas. Su  esposa, Carolyn, trabaja a tiempo completo como ayudante (fotocopias,  fax, b\u00fasquedas en Internet, etc,..). Sawyer nunca escribe en fin de  semana. Reserva esos d\u00edas para la familia y los amigos. En cuanto a la  escritura en si, todav\u00eda trabaja con WordStar para DOS: \u201cme gusta,  porque te permite teclear todo, incluso las ordenes\u201d. Se suele marcar  unos objetivos muy concretos de trabajo al d\u00eda. Por ejemplo, cuando est\u00e1  escribiendo el primer borrador se marca 2000 palabras para ese d\u00eda.  \u201cCuando llego a esas 2000, que me suele costar mucho, lo dejo, incluso  en mitad de una frase\u201d. Trabaja 6-7 horas al d\u00eda efectivos, pero, como  hace muchas paradas, se alarga muchas veces hasta las 14.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530ePZ2tDW1399b9\" class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/chrichton.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6290\" title=\"chrichton\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/chrichton.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"230\" \/><\/a><span id=\"zw-12c6fa7530eXe-jMm1399b9\">Uno de los escasos escritores del g\u00e9nero  que consigui\u00f3 convertirse en un <\/span><span id=\"zw-12c6fa7530eA2ydLi1399b9\" style=\"font-style: italic;\">bestseller<\/span><span id=\"zw-12c6fa7530e4cJn3Y1399b9\"> fue Michael Chrichton. Este autor era  un aut\u00e9ntico adicto al trabajo. Y cuando no estaba escribiendo,  continuaba pensando en la escritura. Se cas\u00f3 cinco veces y se divorci\u00f3  cuatro. Su cuarta esposa Anne-Marie Martin, declar\u00f3 tras el divorcio que  las costumbres de trabajo de Chrichton le dejaban abandonada. \u201cEra como  vivir con un cuerpo inerte. Michael estaba siempre en otra parte.\u201d<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530ftOGdSa1399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530fpFTTo1399b9\">Por su parte el escritor Amitav Gosh,  autor de <\/span><span id=\"zw-12c6fa7530fKCs-6c1399b9\" style=\"font-style: italic;\">El cromosoma Calcuta<\/span><span id=\"zw-12c6fa7530f7fSpK1399b9\">, es bastante obsesivo es su trabajo.  Dice que cada frase que aparece en sus libros ha sido revisada al menos  20 veces. Es tambi\u00e9n muy especial con la escritura. S\u00f3lo escribe con un  bol\u00edgrafo Pelikan negro, y sobre un papel elaborado por un fabricante  franc\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530f9G2kz1399b9\" class=\"MsoNormal\"><span id=\"zw-12c6fa7530fGlimyU1399b9\">Un autor cl\u00e1sico del que tenemos  informaci\u00f3n acerca de sus h\u00e1bitos es Fredric Brown. No fue un escritor  prol\u00edfico. Su promedio diario era de tres p\u00e1ginas. A veces escrib\u00eda seis  o siete p\u00e1ginas, pero eso era algo excepcional. Cuando urd\u00eda un  argumento, Brown caminaba de una habitaci\u00f3n a otra de su casa. Puesto  que habitualmente \u00e9l y su esposa estaban en casa buena parte del tiempo,  tuvieron el problema de que ella le hablaba mientras caminaba,  interrumpiendo entonces el hilo de sus pensamientos. Despu\u00e9s de probar  varias soluciones que no dieron resultado, decidieron que se pusiera una  gorra de algod\u00f3n rojo cuando no quer\u00eda ser molestado. As\u00ed, cada vez que  su mujer le quer\u00eda decir algo, le miraba autom\u00e1ticamente a la cabeza  antes de abrir la boca. Seg\u00fan su esposa, Brown \u201codiaba escribir, pero  adoraba haber escrito\u201d. Hac\u00eda todo lo posible para postergar el momento  de sentarse ante la m\u00e1quina de escribir: tocaba la flauta, le\u00eda algo,  iba a recoger el correo o a jugar a ajedrez. Cuando regresaba a casa,  pensaba que era tarde para empezar y lo dejaba para el d\u00eda siguiente.  Cuando llevaba varios d\u00edas as\u00ed le entraba el remordimiento de  conciencia, y se sentaba por fin frente a la m\u00e1quina de escribir. Si se  le atascaba un argumento, muchas veces se iba unas horas de viaje en  autob\u00fas. Algunas veces pasaba varios d\u00edas fuera, pero volv\u00eda con la  trama resuelta. En el apartado de las man\u00edas, odiaba que escribiesen mal  su nombre. Era frecuente que figurara Frederic o Frederick. Brown era  una gran defensor de la exactitud ortogr\u00e1fica, no en vano se dedic\u00f3  profesionalmente en una \u00e9poca de su vida a depurar gazapos de los  periodistas del Milwaukee Journal.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa7530fG6ByTO1399b9\" class=\"MsoNormal\"><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/tiptree.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6289\" title=\"tiptree\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/tiptree.jpg\" alt=\"\" \/><\/a><span id=\"zw-12c6fa7530f4TvZE1399b9\">Lo  peculiar en el caso de James Tiptree, Jr. no fue ninguna man\u00eda, sino  precisamente su nombre. Era el seud\u00f3nimo que utiliz\u00f3 la escritora Alice  Sheldon cuando publicaba ciencia ficci\u00f3n. Eligi\u00f3 un nombre gen\u00e9rico como  James, y luego sac\u00f3 el apellido de la marca de un tarro de mermelada.  \u201cSent\u00eda que un hombre pasar\u00eda desapercibido. Hab\u00eda tenido demasiadas  experiencias en mi vida por ser la primera mujer en una ocupaci\u00f3n  determinada\u201d. A\u00f1os despu\u00e9s, la mayor\u00eda de los aficionados ya sab\u00eda que  era un seud\u00f3nimo, pero se dec\u00eda que era para proteger la identidad de un  oficial de inteligencia. \u201cTiptree\u201d nunca hizo una aparici\u00f3n p\u00fablica,  pero s\u00ed se comunicaba con los aficionados por correo. Cuando se le  preguntaba por su vida, proporcionaba datos verdaderos, salvo  informaci\u00f3n acerca de su sexo. Se termin\u00f3 descubriendo en 1976, cuando  falleci\u00f3 su madre. Dio datos sobre vida y profesi\u00f3n de la fallecida, que  ayudaron a descubrir su identidad.<\/span><\/p>\n<p id=\"zw-12c6fa753109WQVuB1399b9\" class=\"MsoNormal\" style=\"margin-left: 0in;\"><span id=\"zw-12c6fa75310iVsiqL1399b9\">Y para terminar incluyo dos listados de  reglas para escribir de sendos escritores de g\u00e9nero. En primer lugar las  normas de oro del escritor de Robert A. Heinlein:<\/span><\/p>\n<ol id=\"zw-12c6fa7ccd3PbEBVM1399b9\" style=\"list-style-type: decimal;\" type=\"1\">\n<blockquote>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75312VJag2O1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">Debes  escribir<\/span><br id=\"zw-12c6fa7ccd6QRgNtQ1399b9\" \/><\/li>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75312l-nOpz1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">Debes  terminar aquello que escribes<\/span><br id=\"zw-12c6fa7ccd7DXFrDN1399b9\" \/><\/li>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75313oFHd_w1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">Tienes que  abstenerte de reescribir, excepto por mandato del editor<\/span><br id=\"zw-12c6fa7ccd70053_u1399b9\" \/><\/li>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75314cWu6qj1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">Tienes que  colocar tu trabajo en el mercado<\/span><br id=\"zw-12c6fa7ccd8KX1-I1399b9\" \/><\/li>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75314j-uYHZ1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">Tienes que  mantener tu trabajo en el mercado hasta que lo vendas (m\u00e1s tarde  Heinlein admiti\u00f3 que s\u00ed termin\u00f3 revisando y reescribiendo los textos  antes de enviarlos al editor)<\/span><br id=\"zw-12c6fa7ccd9GIpWK41399b9\" \/><\/li>\n<\/blockquote>\n<\/ol>\n<p id=\"zw-12c6fa75315qrgTdd1399b9\" class=\"MsoNormal\" style=\"margin-left: 0in;\">Por su parte,  las 5 cosas que un aspirante a escritor debe saber, seg\u00fan Kevin J.  Anderson son:<br id=\"zw-12c6fa7dc6f_RMSsF1399b9\" \/><\/p>\n<ol id=\"zw-12c6fa7baceUGIJin1399b9\" style=\"list-style-type: decimal;\" type=\"1\">\n<blockquote>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75315Pfdobs1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">La  persistencia es m\u00e1s importante que el talento<\/span><br id=\"zw-12c6fa7bad1WBeN5e1399b9\" \/><\/li>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75316Oo8i_1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">Siempre  habr\u00e1 alguien con menos merecimientos que consiga un \u00e9xito que tu nunca  lograr\u00e1s<\/span><br id=\"zw-12c6fa7bad2oq7NfS1399b9\" \/><\/li>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75317pNUTLq1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">Los  editores tardan una eternidad en pagar.<\/span><br id=\"zw-12c6fa7bad2eIGYFb1399b9\" \/><\/li>\n<li><span id=\"zw-12c6fa75318NxrH8c1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">El tel\u00e9fono  sonar\u00e1 cuando est\u00e9s en el momento de m\u00e1s profunda concentraci\u00f3n<\/span><br id=\"zw-12c6fa7bad3DzFT2W1399b9\" \/><\/li>\n<li><span id=\"zw-12c6fa753187sikFv1399b9\" style=\"text-indent: -18pt;\">Nunca  lograr\u00e1s encontrar el tiempo que necesitas para escribir. Tienes que  crearlo por ti mismo.<\/span><\/li>\n<\/blockquote>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoce los h\u00e1bitos de trabajo de varios de los autores m\u00e1s populares que han cultivado la ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1396,92,124,268,1395,64,707,94,1397,289,181,16,111,246],"class_list":["post-6286","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reflexiones","tag-amitav-gosh","tag-cyril-m-kornbluth","tag-fredric-brown","tag-harlan-ellison","tag-haruki-murakami","tag-isaac-asimov","tag-james-tiptree-jr","tag-joe-haldeman","tag-kevin-j-anderson","tag-michael-crichton","tag-philip-roth","tag-robert-a-heinlein","tag-robert-j-sawyer","tag-stephen-king"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6286"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6286\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6288,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6286\/revisions\/6288"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}