{"id":6457,"date":"2010-12-17T06:30:18","date_gmt":"2010-12-17T05:30:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6457"},"modified":"2010-12-22T20:15:50","modified_gmt":"2010-12-22T19:15:50","slug":"un-mundo-invertido","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6457","title":{"rendered":"Un mundo invertido, de Christopher Priest"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/mundoinvertido-191x300.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" \/>Caracterizando universos alternativos, la ciencia ficci\u00f3n nos adentra en historias inquietantes, bellas, misteriosas, ir\u00f3nicas, historias en las que afloran las pasiones y problemas de los hombres; su sabidur\u00eda, miserias y contradicciones. A este tipo de ciencia ficci\u00f3n se adscribe <em>Un mundo invertido<\/em>, de Cristopher Priest, publicada en 1973 y ahora reeditada por La Factor\u00eda de Ideas. El consejo es que si al lector le gusta la literatura que trilla terrenos metaf\u00edsicos, dist\u00f3picos, prospectivos, h\u00edbridos de esto y aquello, mutantes y dem\u00e1s, deje <em>ipso facto<\/em> lo que sea que lea en este momento y se meta de cabeza en esta novela. Es corta intensa e inolvidable y est\u00e1 bien traducida.<\/p>\n<p>Descontando el pr\u00f3logo (necesario, a tenor del final), <em>Un mundo invertido<\/em> comienza con un antol\u00f3gico \u201cHab\u00eda cumplido los mil cuarenta kil\u00f3metros de edad\u201d. Habla de Helward Mann, adolescente que ingresa en la sociedad de los adultos \u2013\u201clos gremios\u201d- de una ciudad port\u00e1til: Tierra.<\/p>\n<p>Algo le ha pasado al mundo y el \u00fanico vestigio de civilizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica es esta ciudad sobre ra\u00edles. Me la imagino como una especie de portacontenedores que, a raz\u00f3n de 110 metros d\u00eda, surca los continentes siguiendo el \u00d3ptimo; un campo energ\u00e9tico ambulante, t\u00e9cnicamente ventana de translateraci\u00f3n, de la que depende la estabilidad del espacio-tiempo de la ciudad. 50 kil\u00f3metros al norte, el tiempo se dilata y el espacio se difumina; 50 kil\u00f3metros al sur, todo se comprime. Consecuentemente, la ciudad, los gremios, libran una batalla permanente para mantener a su ciudad en sincron\u00eda con el \u00d3ptimo. Hay tendedores de v\u00edas, constructores de puentes, mercaderes que comercian con las tribus de \u201ctucos\u201d, milicianos, exploradores y, la \u00e9lite, los que deciden la ruta de la ciudad, los navegantes. Todo en la ciudad gira en torno al ritmo.<\/p>\n<p>Naturalmente, Helward no sabe nada de fisica relativista, y lo que es peor, la jerarquizada sociedad de la ciudad burbuja ha optado por cubrir de secretos y tab\u00faes este \u201cpecado original\u201d que les impone la trashumancia vitalicia. El secreto se supone que es tan gordo que el iniciado deber\u00e1 descubrirlo heur\u00edsticamente, aportando sus propias teor\u00edas y contrast\u00e1ndolas con las de los dem\u00e1s en un ambiente de secretismo. De manera que el lector sigue al comp\u00e1s de Helward la resoluci\u00f3n de este misterio en lo que es una lecci\u00f3n de literatura de la buena. Y oficio. No en balde, Priest dosifica ejemplarmente cada tesela del mosaico sin olvidarse de, cuando el lector y Helward atisban un principio de claridad, facilitar la pieza cabrona, la que no encaja de ninguna de las maneras si no es removiendo todo lo construido hasta la fecha y reiniciando desde cero.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/priest.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6460\" title=\"priest\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/priest.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"250\" \/><\/a>Parece un argumento <em>hard<\/em> (y lo es) pero en realidad es una historia de misterio muy bien ambientada en una sociedad tecnofeudal y en la teor\u00eda de la relatividad. Las vivencias del protagonista est\u00e1n tan bien definidas que, llegado el caso, te parece lo m\u00e1s normal que las monta\u00f1as se compriman y tus compa\u00f1eros de traves\u00eda vayan menguando en cosa de horas hasta devenir hormigas. En realidad, es una historia tan buena que el final, perfectamente coherente, decepciona un tanto en la que es la principal -por no decir \u00fanica- pega que tiene <em>Un mundo invertido<\/em>: no est\u00e1 en consonancia con el planteamiento.<\/p>\n<p>Pero hay m\u00e1s. Gandul que soy, no me gusta especialmente enfrentarme a significados m\u00e1s o menos ocultos que no aportan excesivamente, como que la ciudad port\u00e1til es una met\u00e1fora de la b\u00fasqueda de la utop\u00eda y la necesidad expansiva del conocimiento (en general, estas visiones moralizantes de la literatura me sobran). No es el caso de la inevitable lectura pol\u00edtica de la novela.<\/p>\n<p>Escrita en 1973, la ciudad burbuja es la Inglaterra poscolonial, obligada a abastecerse de mano de obra (\u00a1y sexo!) con, y cito literalmente, \u201cun mundo an\u00e1rquico y en ruinas, lleno de gente ignorante y sin educaci\u00f3n, golpeada por la pobreza\u201d, y que por a\u00f1adidura, son alegres, perezosos, morenitos y hablan espa\u00f1ol. Yo al principio pens\u00e9 que era una trasposici\u00f3n del neocolonialismo yanqui y sus tensas relaciones con la latinidad, pero no. M\u00e1s parece \u2013como atinadamente se apunta en el op\u00fasculo- que la burbuja es Inglaterra y sus anquilosados valores en contradicci\u00f3n con un mundo an\u00e1rquico. En cualquier caso, el choque cultural es otro eje de la novela; no lo puedes ignorar. Y en esto se nota que es ciencia ficci\u00f3n inglesa, siempre al pique de establecer met\u00e1foras con el presente y de interconectar la ciencia con lo social.<\/p>\n<p>Ya digo que felizmente la novela no s\u00f3lo va de eso, pero son lecturas que para nada sobran. Est\u00e1n bien. Le a\u00f1aden complejidad y materia de reflexi\u00f3n. Aunque realmente a m\u00ed lo que me gusta es ese car\u00e1cter port\u00e1til del mundo. Me recuerda a <em>El castillo ambulante<\/em> de Miyazaki, el Arca de No\u00e9 o la isla del Doctor Dolittle. No s\u00e9, tienen algo especial\u2026<\/p>\n<p>Concluimos con una ovaci\u00f3n para los editores. Repescar un t\u00edtulo perdido es siempre una apuesta arriesgada. Consta una traducci\u00f3n del a\u00f1o 77, editada por Ultramar y convertida en algo as\u00ed como el criptonomic\u00f3n de los superfrikis. Debo decir que la versi\u00f3n de 2010, obra de David Luque, le da ciento y raya a aquella y es mucho m\u00e1s justa para con el buen hacer de Priest. Solo un pero. Me parece discutible traducir millas por kil\u00f3metros, aunque s\u00f3lo sea por esa magn\u00edfica frase inicial: \u201cHab\u00eda cumplido las 650 millas de edad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caracterizando universos alternativos, la ciencia ficci\u00f3n nos adentra en historias inquietantes, bellas, misteriosas, ir\u00f3nicas, historias en las que afloran las pasiones y problemas de los hombres; su sabidur\u00eda, miserias y contradicciones. 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