{"id":656,"date":"2009-03-05T10:30:38","date_gmt":"2009-03-05T09:30:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=656"},"modified":"2009-03-13T21:50:02","modified_gmt":"2009-03-13T20:50:02","slug":"miguel-serrano-hasta-que-llego-a-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=656","title":{"rendered":"Miguel Serrano: hasta que Lleg\u00f3 a la Luz"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: small;\">&quot;&iquest;Qu&eacute; se puede opinar del Tigre? &iquest;Se puede opinar de su conveniencia o inconveniencia? &iquest;Sobre su derecho a existir o no? Al tigre solo se puede asistir con sorpresa y abismo. Que otros busquen significados y explicaciones.&quot;<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"200\" width=\"292\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/02-09%2003%202009\/Miguel_Serrano.jpg\" alt=\"\" \/>Las palabras anteriormente citadas corresponden a una conversaci&oacute;n que sostuve con Jorge Baradit a fines del a&ntilde;o 2005, publicadas en el Especial <em>Ygrasil <\/em>de <em>TauZero<\/em>. En ellas Jorge hace alusi&oacute;n al escritor y ex diplom&aacute;tico chileno Miguel Serrano, fallecido el pasado fin de semana en Santiago, a los 91 a&ntilde;os, a causa de un derrame cerebral.<\/p>\n<p>En el momento en que escribo esto, martes 3 de marzo de 2009, la noticia de la muerte de Serrano ha recorrido gran parte de la web, haciendo brotar m&uacute;ltiples comentarios y condolencias doquier se ha informado de ello, comentarios que suelen omitir su legado literario y finalizar con un &quot;Sieg Heil&quot;. Me pregunto acaso si ahora que ha muerto, comenzar&aacute; a operar en Serrano ese proceso de &quot;inmaculaci&oacute;n&quot; del cual me hablaba Baradit en aquella charla, y que seg&uacute;n &eacute;l operaba con todas nuestras grandes plumas: &quot;Se toma su obra, se limpia muy bien de cualquier &#8216;impureza&#8217; poco acad&eacute;mica o por lo menos poco &#8216;aconsejable&#8217; y se rescata un aspecto menor, el menos subversivo, el menos incendiario. A los grandes se les desactiva igual que a una bomba. &iquest;En qu&eacute; se convirti&oacute; la gran desgarrada, la cr&iacute;tica y luchadora social de nombre Gabriela Mistral? Se convirti&oacute; en una autora de poemas para ni&ntilde;os. &iquest;Parra? En un payaso de la contingencia. &iquest;Neruda? En un buey que arrastra poemitas de amor. &iquest;En qu&eacute; est&aacute;n convirtiendo a Serrano? En el viejito exc&eacute;ntrico que escribi&oacute; <em>Las visitas de la Reina de Saba<\/em>, prologado por un famoso. El resto de su obra ser&aacute; considerada &quot;un mero desatino de este gran genio de la poes&iacute;a cr&iacute;ptica&quot;. No me cabe duda.&quot;<\/p>\n<p>Y los augurios de Baradit comienzan a cumplirse&#8230;<\/p>\n<p>En el diario <em>Las Ultimas Noticias <\/em>de hoy se presenta a Serrano como &quot;el escritor y ex diplom&aacute;tico que cre&iacute;a que hubo una guerra subterr&aacute;nea entre Estados Unidos y los extraterrestres para discernir qui&eacute;n dominar&iacute;a el mundo&quot;. C&oacute;mo le&iacute; en alguna parte, pese a los mejores esfuerzos de los bi&oacute;grafos, en la mente del p&uacute;blico una vida suele ser una caricatura, una l&iacute;nea identificatoria o dos. Tomemos el caso de T. S Eliot, por ejemplo: el autor de <em>La tierra bald&iacute;a <\/em>ha quedado reducido a un antisemita de pluma inmortal que intern&oacute; a su perturbada esposa en un asilo y luego la abandon&oacute; ah&iacute; para siempre.<\/p>\n<p>Pero antes que &quot;viejito exc&eacute;ntrico&quot; o &quot;antisemita de pluma inmortal&quot;, Serrano es el m&aacute;s destacado exponente de la generaci&oacute;n del 38. Es desde aquella generaci&oacute;n de j&oacute;venes impecablemente vestida de cuello y corbata con la cual sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s los autores de mi generaci&oacute;n parecieran identificarse m&aacute;s plenamente. Es desde all&iacute; que elijo acercarme a Serrano, porque en un universo participativo la realidad misma, tal y como postula la Interpretaci&oacute;n de Copenhague de la f&iacute;sica cu&aacute;ntica, se fundamente en la elecci&oacute;n. Es el &quot;Elige de nuevo&quot; que resum&iacute;a la cosmovisi&oacute;n de Aenea en <em>El ascenso de Endymion<\/em>. Y en lo que se refiere a personalidades y autores de la magnitud de Miguel Serrano, cada cual elegir&aacute; con qu&eacute; aspectos de su vida y obra se queda. Es as&iacute; como no hay contradicci&oacute;n alguna en que Serrano sea un h&eacute;roe y un santo para los nazis por un lado, y un referente obligado para escritores chilenos de literatura fant&aacute;stica y ciencia ficci&oacute;n que no poseemos ning&uacute;n v&iacute;nculo ni simpat&iacute;a con el nacional socialismo pero que s&iacute; reconocemos en Serrano a ese autor tal vez &uacute;nico entre los nuestros que, tal como dice Francisco Ortega, &quot;&#8230; se la jug&oacute; por construir en su prosa un universo imaginario chileno, una mitolog&iacute;a que pudiera competir a la par con un Tolkien o un Lovecraft.&quot;<\/p>\n<p>Eduardo Anguita, uno de los miembros de la generaci&oacute;n del 38, resumi&oacute; el anhelo y caracter&iacute;stica de la misma en ciertas palabras de Kirilov, uno de los personajes de <em>Demonios<\/em>, de Dostoievsky: &quot;Toda mi vida he querido que hubiera algo m&aacute;s que palabras. S&oacute;lo he vivido para eso. Para que las palabras tuvieran un sentido, para que fueran actos&quot;. Y si hay un acto por el que yo al menos debo agradecer a Serrano, ese fue que a los 21 a&ntilde;os publicara su <em>Antolog&iacute;a del Verdadero Cuento en Chile<\/em>. Todo lo dem&aacute;s en lo que a m&iacute; respecta palidece frente a este legado gigantesco como la Cordillera de los Andes tras la cual nada m&aacute;s existe porque, parafraseando a Serrano, Chile es todo el mundo. La menci&oacute;n de los Andes no es casual (no existen las casualidades) ya que la monta&ntilde;a es clave para entender a Miguel Serrano. En el cuento &ldquo;Hasta que Llegue a la luz&rdquo; incluido en su antolog&iacute;a, Serrano escribe: &quot;Ya es hora de que partamos. Vamos a empezar a subir, a subir hacia las altas monta&ntilde;as de nuestra tierra todo lo que m&aacute;s podamos&#8230; De la mano de este desconocido -&iquest;por qu&eacute; no?-, de la mano del Se&ntilde;or&#8230; Desde all&aacute;, desde nuestras casas, las monta&ntilde;as de nuestra tierra se ven siempre azules. Ahora subir&#8230; hasta donde resista el coraz&oacute;n.&quot;<\/p>\n<p>Seg&uacute;n da cuenta Anguita en su libro <em>La belleza de pensa<\/em>r, Serrano y sus pares generacionales se hac&iacute;an llamar &quot;los gigantes de la monta&ntilde;a&quot; y buscaban en la cordillera la fuente y matriz de revelaciones, el profundo sentir del paisaje an&iacute;mico del sur del mundo. Esta fue la raz&oacute;n que llev&oacute; a Serrano a despreciar a Vicente Huidobro, t&iacute;o suyo en segundo grado por l&iacute;nea materna, quien proclam&oacute; los cuentos de su sobrino publicados en <em>La &Eacute;poca m&aacute;s Oscura <\/em>como los m&aacute;s notables de la literatura moderna. Para Serrano, Huidobro era un desarraigado que cebaba sus &iacute;mpetus literarios en los climas mentales de otras culturas, y este descontento lo convirti&oacute; en acci&oacute;n quemando en los faldeos cordilleranos casi toda la edici&oacute;n de <em>La &Eacute;poca m&aacute;s Oscura<\/em>. Seg&uacute;n nos cuenta Anguita, Serrano despreciaba la literatura confinada en s&iacute; misma, defini&eacute;ndola como &quot;un bast&oacute;n que sirve para subir un cerro y, una vez en la cima, hay que arrojar lejos.&quot; Serrano no s&oacute;lo arroj&oacute; lejos el bast&oacute;n sino que le prendi&oacute; fuego en un ritual con el que abandonaba &quot;&#8230;asc&eacute;ticamente la est&eacute;tica para consagrase a las iniciaciones sagradas&quot; (Anguita).<\/p>\n<p>As&iacute; como Serrano despreciaba a su t&iacute;o Huidrobro, destacaba a Pablo Neruda, un poeta &quot;hondo y vern&aacute;culo por crecer en el suelo, mojado en las ra&iacute;ces con todo lo triste y sin amparo.&quot; Sin embargo a Neruda le faltaba lo que la generaci&oacute;n del 38 tra&iacute;a: &quot;El deseo de levantar la cabeza hacia los cielos puros y los soles impasibles que coronan las cumbres de los montes. Y levantarla, no en forma europea, no con esp&iacute;ritu extra&ntilde;o, sino de nuestro suelo, desde el fondo de todo lo que aqu&iacute; sufre y se&ntilde;ala un tiempo m&aacute;s lejano.&quot; Para que el esp&iacute;ritu advenga en la cosmovisi&oacute;n de Serrano, el alma debe penetrar muy hondo en la noche de los tiempos y una vez all&iacute; arrebatar los materiales con los que ser&aacute; posible tejer su t&uacute;nica de novia para desposarse con el sol del esp&iacute;ritu. Como pocos autores, Serrano se remont&oacute; y adentr&oacute; en los mitos originarios y las sabidur&iacute;as orientales para as&iacute; extraer la revelaci&oacute;n de la identidad chilena. Basta leer <em>Ni por mar ni por tierra<\/em>, donde da cuenta de su viaje inici&aacute;tico a la Ant&aacute;rtida, para darse cuenta de c&oacute;mo Serrano convoca con maestr&iacute;a sin igual un admirable poder mitogen&eacute;tico al superponer a los grandes ciclos monom&iacute;ticos una serie de mitos creados por &eacute;l mismo, basados en sus propias experiencias durante el periplo que le llevar&iacute;a a encontrarse con el Diablo sumergido boca abajo.<\/p>\n<p>Miguel Serrano no fue un escritor de ciencia ficci&oacute;n, tampoco de lo que se podr&iacute;a denominar m&aacute;s ampliamente como &quot;g&eacute;nero fant&aacute;stico&quot;, pero su obra e influencia se hace sentir en todos los g&eacute;neros y subg&eacute;neros que no son m&aacute;s que bifurcaciones del gran r&iacute;o del que bebe toda la literatura humana: la imaginaci&oacute;n. Marcelo Novoa en <em>A&ntilde;os luz: mapa estelar de la ciencia ficci&oacute;n chilen<\/em>a, declara a la <em>Antolog&iacute;a del Verdadero Cuento en Chile<\/em> como el primero y m&aacute;s importante de los trabajos que gu&iacute;an sus pasos. Yo mismo, en el marco del ciclo de conferencias denominada <em>Octubre Fant&aacute;stico<\/em> en la Biblioteca de Santiago (2007), le&iacute; un fragmento del pr&oacute;logo de la antolog&iacute;a de Serrano, un fragmento que habla del deber de la generaci&oacute;n del 38 que hoy en d&iacute;a no ha perdido validez alguna: &quot;El deber de nuestra generaci&oacute;n es organizar la vida conforme a la verdad, conforme a ella misma. Am&eacute;rica del Sur, continente nuevo, se contagia de Europa. Siendo que aqu&iacute; podemos vivir distintos, realizar lo cierto. Es necesario luchar contra el imperialismo espiritual. Tenemos el deber de vivir conforme a la verdad, de hacerla carne alg&uacute;n d&iacute;a. Por eso luchamos hoy contra la vida conformada en lo falso. Porque vida es acci&oacute;n sobre el mundo.&quot;<\/p>\n<p>Y es por eso, por este esp&iacute;ritu inclaudicable de vivir verdaderamente, de convertir las palabras en actos, que mi generaci&oacute;n sigue escribiendo a pesar de las editoriales, y a pesar de los &quot;escritores consagrados y las Alianzas de Escritores, o los que, ya solos, se dan vueltas de carnero en un sal&oacute;n&quot;. Es por eso que Jorge Baradit y Sergio Meier y Teobaldo Mercado y Luis Saavedra y Pablo Castro persisten con porf&iacute;a y convicci&oacute;n quijotesca en su literatura enfrent&aacute;ndose a los &quot;magnates de viento&quot; descritos por Serrano, los cuales tras seis d&eacute;cadas siguen empe&ntilde;ados en perpetuar su poder mediante el pillaje y la ignorancia. Tal como dijo Serrano en aquel l&uacute;cido pr&oacute;logo que no me canso jam&aacute;s de leer: &quot;Nuestra generaci&oacute;n no tiene necesidad de nadie sino de ella misma. No necesita de nadie. Por el contrario, LA NECESITAN.&quot;<\/p>\n<p>En la nota introductoria a la edici&oacute;n del 2000 de <em>Antolog&iacute;a del Verdadero Cuento en Chile<\/em> Serrano escribe: &quot;Abro entre las p&aacute;ginas de esta antolog&iacute;a y leo los nombres de sus escritores. Todos ya se fueron, ninguno queda en esta tierra, salvo yo, para poder recordarlos, grabando en la roca de los Andes sus nombres con signos r&uacute;nicos, los que permitir&aacute;n que el olvido sea derrotado y, conmigo, con mi amor por ellos, con mi estremecido recuerdo y mi agradecimiento, pasen a viajar en la luz de una estrella, para siempre.&quot;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"200\" width=\"199\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/02-09%2003%202009\/Ilustraci%C3%B3n%20de%20Julio%20Esc%C3%A1mez%20-%20Las%20visitas%20de%20la%20reina%20d%20e%20Saba(2).jpg\" alt=\"\" \/>Esa estrella de la cual habla Serrano hoy brilla con mayor intensidad ya que &eacute;l ha dejado de &quot;alentar y empobrecer pasos en la tierra&quot; reuni&eacute;ndose por fin con esa luminosa generaci&oacute;n del 38, con su gran amigo H&eacute;ctor Barreto asesinado por un grupo de nazis a la salida de un caf&eacute;, con su pastor alem&aacute;n Thor, con la mujer que presumo de hermosa belleza a la cual dedic&oacute; el ejemplar de <em>Las visitas de la reina de Saba<\/em> que poseo en una primera edici&oacute;n publicada en Nueva Delhi. Este es mi saludo y mi homenaje para Miguel Serrano, un saludo desprovisto de esv&aacute;sticas y manos alzadas que obedece, no a un vano intento de higiene biogr&aacute;fica, sino m&aacute;s bien a mi propia experiencia con un maestro del cual, c&oacute;mo todo buen alumno, tom&eacute; lo mejor que pod&iacute;a ofrecerme, lo que yo necesitaba.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El escritor chileno Sergio Amira comienza sus colaboraciones con nuestra p\u00e1gina valorando el legado del recientemente fallecido Miguel Serrano para los autores de literatura de cf en su pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[128,129,131,130,132,134,133],"class_list":["post-656","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-golpe-a-la-catedra","tag-chile","tag-jorge-baradit","tag-luis-saavedra","tag-miguel-serrano","tag-pablo-castro","tag-sergio-meier","tag-teobaldo-mercado"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=656"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/656\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":763,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/656\/revisions\/763"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}