{"id":6577,"date":"2011-01-19T06:30:05","date_gmt":"2011-01-19T05:30:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6577"},"modified":"2011-01-19T06:55:58","modified_gmt":"2011-01-19T05:55:58","slug":"bioshock-disparos-con-cerebro","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6577","title":{"rendered":"Bioshock, disparos con cerebro"},"content":{"rendered":"<p>Los FPS (acr\u00f3nimo de <em>First person shooter<\/em>, juegos de disparos en primera persona) son, en la actualidad, uno de los g\u00e9neros de videojuegos m\u00e1s desarrollados y jugados. Desde los ya lejanos <em>Wolfenstein<\/em> o <em>Doom<\/em> a los modernos juegos de hoy en d\u00eda los gr\u00e1ficos han mejorado enormemente, pero las caracter\u00edsticas principales (un arma en la pantalla, exactamente lo mismo que ver\u00eda el personaje que nosotros encarnamos, y un mont\u00f3n de enemigos contra los que descargarla) apenas han variado. La mayor parte de t\u00edtulos se desarrollan en alguna guerra, real o ficticia, de los siglos XX o XXI. La 2\u00aa Guerra Mundial fue uno de los escenarios predilectos gracias a las sagas <em>Medal of Honor<\/em> o <em>Call of Duty<\/em> y su capacidad para hacernos part\u00edcipes de las grandes batallas y pel\u00edculas ambientadas en dicho escenario, pero parece que los conflictos de baja intensidad protagonizados por operaciones especiales o grupos terroristas se han hecho con el trono en la actualidad. Sin embargo, la ambientaci\u00f3n o la historia han quedado en un segundo plano ante la llegada de internet. El mayor placer parece ser enfrentarte a jugadores a lo largo de todo el globo en lugar de a las predecibles IAs del videojuego.<\/p>\n<p>La otra gran ambientaci\u00f3n de los FPS es, precisamente la ciencia ficci\u00f3n, y el juego m\u00e1s emblem\u00e1tico del g\u00e9nero, <em>Half Life<\/em>, pertenece de lleno al g\u00e9nero. <em>Half Life<\/em> (y su continuaci\u00f3n), sin descuidar para nada el aspecto <em>online<\/em>, es recordado sobre todo por la campa\u00f1a de un jugador que nos introduc\u00eda de lleno en unas instalaciones militares en las que un experimento descontrolado da lugar a una invasi\u00f3n extraterrestre. Pero antes de <em>Half Life<\/em> ya existieron otros t\u00edtulos como <em>Doom<\/em> o <em>System Shock<\/em>. Precisamente de la segunda parte de este \u00faltimo se proclama sucesor espiritual la saga que hoy nos ocupa, <em>Bioshock<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/bioshock.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6593\" title=\"bioshock\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/bioshock.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"281\" \/><\/a>El primer juego comienza con Jack, el protagonista, viajando en avi\u00f3n de EEUU a Europa durante la d\u00e9cada de 1950. En la secuencia de inicio abrimos un regalo al llegar a unas coordenadas determinadas, provocando una explosi\u00f3n que hace que el avi\u00f3n caiga en mitad del Atl\u00e1ntico, justo al lado de un misterioso faro. Cuando accedemos a su interior descubrimos un extra\u00f1o ascensor que nos lleva a las profundidades submarinas, a una ciudad bajo el agua que responde al sugestivo nombre de <a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Rapture\">Rapture<\/a> y que es, sin duda alguna, la verdadera protagonista del juego.<\/p>\n<p>Rapture fue fundada por Andrew Ryan, un empresario estadounidense fan\u00e1tico, (como su propio nombre indica) del objetivismo, la filosof\u00eda ultracapitalista de la <a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=4629\">escritura rusa Ayn Rand<\/a>. Harto de las injerencias gubernamentales Ryan funda Rapture como para\u00edso para aquellos que piensan como \u00e9l. Un lugar en el que las mejores mentes podr\u00e1n desarrollar todo su potencial sin el molesto lastre de los \u00abpar\u00e1sitos\u00bb que se aprovechan de su trabajo sin dar nada a cambio. Artistas, m\u00e9dicos, cient\u00edf\u00edcos y empresarios acuden a la llamada para aportar su granito de arena a la utop\u00eda so\u00f1ada por Ryan\/Rand.<\/p>\n<p>Rapture es una Nueva York sumergida, una metr\u00f3polis art-dec\u00f3 construida en una dorsal abisal con sus cl\u00ednicas, sus jardines y sus barrios rojos. Una ciudad que tendremos que recorrer matando a todos los supervivientes. Porque pr\u00e1cticamente todo el mundo ha enloquecido. La culpa la tiene una sustancia con el b\u00edblico nombre de ADAM, un descubrimiento cient\u00edfico que permite la mejora de las capacidades humanas, recombinando la gen\u00e9tica, y por la que todos compiten hasta la muerte. A efectos jugables esto nos concede una serie de mejoras que van desde una mayor barra de vida al uso de \u00abpoderes\u00bb tales como la telequinesis o el lanzamiento de bolas de juego. La barra de \u00abman\u00e1\u00bb que controla el gasto de estos poderes recibe el no demasiado imaginativo nombre de EVE, y tendremos que recargarla igual que en otros juegos al uso.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s interesante es que las encargadas de recolectar el ADAM de los cad\u00e1veres ca\u00eddos son unas ni\u00f1as mutadas y condicionadas para realizar esa labor. Las \u00abLittle Sisters\u00bb, como son conocidas, son objetivo prioritario y nuestra fuente de ADAM. El problema es que van escoltadas por unos guardaespaldas de lo m\u00e1s duro: los \u00abBig Daddies\u00bb, personajes ic\u00f3nicos por excelencia. Para llegar a las ni\u00f1as y su preciado ADAM es necesario acabar antes con estos gigantescos buzos armados hasta los dientes que las defender\u00e1n como un padre a su hija. S\u00f3lo cuando acabemos con ellos podremos decidir la suerte de las peque\u00f1as: recolectarlas, acabando con su vida y consiguiendo mayor cantidad de ADAM en el proceso, o salvarlas. La decisi\u00f3n no es balad\u00ed, puesto que tendr\u00e1 influencia en el final del juego, algo m\u00e1s anecd\u00f3tico que otra cosa comparado con otro tipo de juegos, pero relativamente novedoso en un FPS.<\/p>\n<p>A lo largo del juego iremos recolectando testimonios de los habitantes de la ciudad, grabados en cintas magnetof\u00f3nicas, que nos ir\u00e1n desvelando la veradera historia de Rapture y c\u00f3mo la \u00abutop\u00eda\u00bb imaginada por Andrew Ryan acab\u00f3 colapsando en el infierno que nos encontramos hoy en d\u00eda. Y, por supuesto, c\u00f3mo encaja Jack en el esquema de las cosas. Esto, unido a su <a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3239\">est\u00e9tica innegablemente <em>dieselpunk<\/em><\/a>, es lo que hace memorable a un juego que no es especialmente interesante desde el punto de vista de la jugabilidad, pero que aparte de una delicia para los sentidos (con un picante toque de terror) tiene una historia s\u00f3lida e imaginativa que ya desear\u00edan muchas novelas y pel\u00edculas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/bioshock2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6594\" title=\"bioshock2\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/bioshock2.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"282\" \/><\/a>La segunda parte retoma el escenario y algunos de los personajes, pero cambia radicalmente el foco de la cr\u00edtica pol\u00edtica. Si el primer juego era una distop\u00eda basada en el ultraindividualismo ateo, cuando comienza el segundo juego se ha adue\u00f1ado de los restos de Rapture un culto religioso colectivista liderado por la psic\u00f3loga Sophia Lamb. La Familia, como se autodenominan, piensa que la ca\u00edda en desgracia de la ciudad ha sido debida al libre albedr\u00edo, y no al ego\u00edsmo, y es esto lo que debe ser suprimido. En esta ocasi\u00f3n encarnaremos nosotros mismos al primero de los Big Daddys, el Sujeto Delta. \u00bfNuestra misi\u00f3n? Rescatar a Eleanor, nuestra \u00abhija\u00bb (y la de Sophia Lamb).<\/p>\n<p>No hay apenas novedades en lo que a la jugabilidad se refiere, s\u00f3lo de historia, y aunque el tono es quiz\u00e1 menos revolucionario que el primero, el hecho de ser un Big Daddy, algo que parec\u00eda una simple concesi\u00f3n a la galer\u00eda de fan\u00e1ticos del g\u00e9nero, se torna extremadamente interesante. Adem\u00e1s de las Little Sisters, en nuestras manos est\u00e1 el destino de tres secuaces de la Dra. Lamb, y dependiendo de nuestra decisi\u00f3n respecto a sus vidas as\u00ed cambiar\u00e1 el final de la aventura. Es imposible hablar del juego sin mencionar una de las fases m\u00e1s espectaculares: un parque de atracciones en el que los ni\u00f1os aprenden el por qu\u00e9 de la filosof\u00eda de Rapture. Tan salvaje y descarnado que en una cinta que encontramos el propio Andrew Ryan reconoce que le produce escalofr\u00edos.<\/p>\n<p>Recientemente ha sido anunciada una tercera parte: <em>Bioshock Infinite<\/em>, que abandona la ciudad submarina de Rapture y sus habitantes para presentarnos Columbia, una ciudad voladora orgullo de los EEUU, con una aire mucho m\u00e1s cercano al <em>steampunk<\/em>. Adem\u00e1s de <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=wIaslJJBpSc\">un prometedor trailer<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=tGXZ2VKRpwk\">diez espectaculares minutos de juego real <\/a>han sido tambi\u00e9n presentados. Por desgracia tendremos que esperar a 2012 para disfrutarlo.<\/p>\n<p>Mientras tanto, ambas encarnaciones de <em>Bioshock<\/em> son juegos extremadamente recomendables. Dos joyas m\u00e1s del nuevo y naciente arte que podr\u00edan ser estudiadas por muchos escritores y cineastas para comprobar que no todo est\u00e1 escrito y existen nuevas ideas. S\u00f3lo hay que buscarlas y, despu\u00e9s, desarrollarlas como se merecen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los FPS (acr\u00f3nimo de First person shooter, juegos de disparos en primera persona) son, en la actualidad, uno de los g\u00e9neros de videojuegos m\u00e1s desarrollados y jugados. Desde los ya lejanos Wolfenstein o Doom a los modernos juegos de hoy [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[176,1219,1439],"class_list":["post-6577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-afines","tag-ayn-rand","tag-bioshock","tag-bioshock-2"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6577"}],"version-history":[{"count":14,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6577\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6737,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6577\/revisions\/6737"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}