{"id":6585,"date":"2011-01-05T06:30:10","date_gmt":"2011-01-05T05:30:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6585"},"modified":"2013-08-19T12:50:18","modified_gmt":"2013-08-19T10:50:18","slug":"las-canciones-secretas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6585","title":{"rendered":"Las canciones secretas, de Fritz Leiber"},"content":{"rendered":"<p>por\u00a0<strong>Ignacio Illarregui G\u00e1rate<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/lascancionessecretas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-6586 alignleft\" style=\"margin-left: 3px; margin-right: 3px;\" title=\"lascancionessecretas\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/lascancionessecretas.jpg\" alt=\"\" width=\"170\" height=\"250\" \/><\/a>Hace escasas semanas, Abuelo Igor <a title=\"Antiguos \u00eddolos: Fritz Leiber\" href=\"http:\/\/ambargris.blogspot.com\/2010\/11\/antiguos-idolos-fritz-leiber.html\" target=\"_blank\">reivindicaba en <em>Visiones fugitivas<\/em> la figura de Fritz Leiber<\/a>, un escritor forjado en el <em>pulp<\/em> que<\/p>\n<blockquote><p>se paseaba por las p\u00e1ginas de papel barato como Vincent Price por los plat\u00f3s de la American International, manteniendo una elegancia, una distinci\u00f3n, una dicci\u00f3n cultivada y shakespeariana, que entonces nadie asociaba a lo que llamaban \u201csubliteratura\u201d\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Animado por sus palabras, y el inmejorable recuerdo de novelas como <em>Nuestra se\u00f1ora de las tinieblas<\/em> o <em>\u00a1H\u00e1gase la oscuridad!<\/em>, y relatos como \u201cVoy a probar suerte\u201d, \u201cNave de sombras\u201d o \u201cAciago encuentro en Lankhmar\u201d, estas navidades me lanc\u00e9 sobre <em>Las canciones secretas<\/em>, una colecci\u00f3n de cuentos publicada por Ver\u00f3n hace casi 40 a\u00f1os. Una elecci\u00f3n de lo m\u00e1s agradable para estos d\u00edas que tanto apetece arrebujarse en el sill\u00f3n para perderse en la ficci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Las canciones secretas<\/em> re\u00fane una docena de relatos provenientes de varios momentos de la carrera de Leiber. El m\u00e1s antiguo, \u201cFantasma de humo\u201d, fue publicado en 1941 en <em>Unknown<\/em>, mientras que el m\u00e1s moderno, \u201cLas moscas del invierno\u201d (\u201cThe Inner Circles\u201d en ingl\u00e9s), apareci\u00f3 en 1967 en <em>The Magazine of Fantasy and Science Fiction<\/em>. Entre ambos nos hallamos ante un compendio que abarca un cuarto de siglo en el que se aprecian la mayor\u00eda de las caracter\u00edsticas que glosa Abuelo Igor en su semblanza.<\/p>\n<p>El relato m\u00e1s conocido de los que se recogen en <em>Las canciones secretas<\/em> es \u201cLa muchacha de los ojos hambrientos\u201d. En \u00e9l una mujer se introduce en la vida de un fot\u00f3grafo para darle vuelta y media gracias a la fascinaci\u00f3n que levantan las fotograf\u00edas que la toma. Una historia de vampirismo posmoderno que funciona como terror\u00edfica advertencia del incipiente poder de la imagen en el mundo que sigui\u00f3 a la Segunda Guerra Mundial. Una fabulaci\u00f3n sobre la atracci\u00f3n que despierta la cultura popular que tambi\u00e9n se encuentra en la base de cuentos como \u201cRump-Titty-Titty-Tum-Tah-Ti\u201d, en el que una tonada cautiva a toda la humanidad, y de \u201cFantasmas de humo\u201d, o c\u00f3mo los viejos mitos del terror resucitan con los ropajes de los nuevos escenarios urbanos para explotar los mismos miedos de siempre.<\/p>\n<p>Cuentos en los que Leiber hac\u00eda nuevo lo viejo. Peligroso lo inocuo.<\/p>\n<p>Pero creo que es el relato m\u00e1s extenso de la colecci\u00f3n, \u201cNo es una gran magia\u201d, el que mejor define la manera en que Leiber conceb\u00eda la literatura. A lo largo de setenta p\u00e1ginas cuenta lo que ocurre entre los bastidores de una compa\u00f1\u00eda de teatro durante una representaci\u00f3n de <em>Macbeth<\/em>. Gracias a peque\u00f1as alteraciones en el desarrollo de la narraci\u00f3n, sabemos que hay algo que no funciona como debiera. No por nada \u201cNo es una gran magia\u201d se enclava dentro de la serie de <em>El Gran Tiempo<\/em>; un peque\u00f1o episodio dentro del interminable enfrentamiento a lo largo y ancho del tiempo entre Serpientes y Ara\u00f1as. Sin embargo Leiber est\u00e1 mucho m\u00e1s interesado en transmitir su pasi\u00f3n por Shakespeare y el teatro. P\u00e1gina tras p\u00e1gina detalla los instantes previos a la representaci\u00f3n, el trasiego detr\u00e1s del tel\u00f3n, c\u00f3mo se van resolviendo los peque\u00f1os contratiempos\u2026 Es un <em>Macbeth<\/em> como, creo, no se hab\u00eda le\u00eddo hasta entonces (y no se ha visto desde entonces), con un pulso narrativo f\u00e9rreo, un lenguaje rico que (es una pena) se ha perdido en parte en la traducci\u00f3n\/edici\u00f3n, y un aire de comedia que sobrepasa por todos lados a la ciencia ficci\u00f3n que hay en la historia.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/secretsongs.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-6587 alignright\" style=\"margin-left: 3px; margin-right: 3px;\" title=\"secretsongs\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/secretsongs.jpg\" alt=\"\" width=\"154\" height=\"250\" \/><\/a>Estas prioridades tan alejadas de la mayor\u00eda de sus escritores coet\u00e1neos, en matrimonio con una imaginaci\u00f3n nada encorsetada por las convenciones, tambi\u00e9n se observan, por ejemplo, en \u201cLas moscas del invierno\u201d. Una narraci\u00f3n alucinatoria en la que un escritor dialoga con varias de sus creaciones en un entorno tan cotidiano, y tan (a priori) cercano, como su hogar. Incluso son el santo y se\u00f1a de los relatos m\u00e1s en sinton\u00eda con la l\u00ednea con los temas predominantes en las revistas de finales de la d\u00e9cada de los 40 y comienzos de los 50. Cuentos que remiten a miedos como el holocausto nuclear (\u201cLa luna es verde\u201d), la guerra fr\u00eda (\u201cEl hombre que se hizo amigo de la electricidad\u201d) o la cat\u00e1strofe planetaria (\u201cUn cubo de aire\u201d) retorcidos con la idea de estirar el horizonte de expectativas del lector hasta trasladarle m\u00e1s all\u00e1 de la frontera de la comodidad.<\/p>\n<p>Sin embargo me acerco a esta rese\u00f1a con un pesar. Hace diez o quince a\u00f1os, cuando el panorama editorial estaba en recesi\u00f3n, se pod\u00eda esperar que, con la mejora que se iba a producir, se recuperar\u00edan estas (y otras) historias en una nueva edici\u00f3n. Un rescate de la obra breve de Leiber con una traducci\u00f3n acorde a la mejora de las ediciones que se ha producido. No obstante, esa decisi\u00f3n o bien fue abortada por la canallada de Pulp ediciones, que maltrat\u00f3 especialmente su obra, o simplemente era fruto de la calenturienta mente de un fan fatal.<\/p>\n<p>Ahora mismo, con la mayor\u00eda de las editoriales con el m\u00f3dulo de supervivencia conectado en el grado extremo y con el libro electr\u00f3nico a la vuelta de la esquina, parece imposible que se produzca. Como comentaba Abuelo Igor en el texto que me anim\u00f3 a leer <em>Las canciones secretas<\/em>, estamos ante la cara perturbadora de Leiber, casi en las ant\u00edpodas narrativas de los relatos de Fafhrd y el Ratonero Gris que suelen recordar el grueso de los lectores. Lo que sumado al tradicional problema que arrastran las colecciones de relatos me deja resignado a no volver a ver una colecci\u00f3n de cuentos como esta en las librer\u00edas\u2026 a no ser que una editorial como Valdemar decida \u201cconvertirlo\u201d en G\u00f3tico. Mientras, estas peque\u00f1as obras de artesan\u00eda quedar\u00e1n s\u00f3lo en manos de los que encuentren un volumen en alguna librer\u00eda de viejo a un precio razonable o a los poseedores de un libro electr\u00f3nico que la consigan por los canales habituales. Triste pero\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fritz Leiber es uno de los grandes autores surgidos a ra\u00edz de las revistas pulp de los a\u00f1os 30 y 40. En <em>Las canciones secretas<\/em> se encuentran algunos de sus mejores relatos, publicados hace casi cuatro d\u00e9cadas por Ver\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1805],"tags":[305,1438],"class_list":["post-6585","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-descatalogados","tag-fritz-leiber","tag-las-canciones-secretas"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6585"}],"version-history":[{"count":13,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6585\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9806,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6585\/revisions\/9806"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}