{"id":659,"date":"2009-03-09T06:31:37","date_gmt":"2009-03-09T05:31:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=659"},"modified":"2009-03-06T17:23:04","modified_gmt":"2009-03-06T16:23:04","slug":"en-el-oceano-de-la-noche-gregory-benford","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=659","title":{"rendered":"En el oc\u00e9ano de la noche, Gregory Benford"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\" zid=\"19\"><em><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"20\">Introducci&oacute;n de Juli&aacute;n D&iacute;ez<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"20\">Comenzamos nuestra secci&oacute;n de recuperaci&oacute;n de rese&ntilde;as cl&aacute;sicas con un trabajo del a&ntilde;orado Emilio Serra; de hecho, el m&aacute;s elogioso hacia una novela que, por lo recuerdo, jam&aacute;s publicara. Se trata de una cr&iacute;tica tras la primera edici&oacute;n de <i style=\"\" zid=\"21\">En el oc&eacute;ano de la noche<\/i>, de Gregory Benford; por a&ntilde;adidura, una obra que no cuadra en l&iacute;neas generales con los gustos m&aacute;s frecuentes de Serra. <br \/>\n<o:p zid=\"22\"><\/o:p><\/span><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"24\"><br \/>\nComo coment&eacute; en mi art&iacute;culo de historia de la cr&iacute;tica especializada en Espa&ntilde;a -publicado en <em>H&eacute;lice<\/em>-, Serra colabor&oacute; durante algo m&aacute;s de un a&ntilde;o con <em>Nueva Dimensi&oacute;n<\/em>, en una relaci&oacute;n convulsa pero que result&oacute; muy influyente para posteriores estudiosos y aficionados del g&eacute;nero, en particular en los que se vertebraron en torno a <em>Gigamesh.<\/em> Antes de Serra, <em>Nueva Dimensi&oacute;n <\/em>no hab&iacute;a publicado regularmente rese&ntilde;as, aunque luego capt&oacute; a otros cr&iacute;ticos -notablemente Juan Carlos Planells, Javier Redal, Alfredo Ben&iacute;tez Guti&eacute;rrez y Albert Sol&eacute;- cuando su marcha dej&oacute; un hueco evidente para los lectores, que ya se hab&iacute;an acostumbrado a recibir una informaci&oacute;n que les auxiliara en un periodo en el que las novedades aparec&iacute;an con una frecuencia inusitada hasta entonces. Hablamos de la &eacute;poca dominada por Super Ficci&oacute;n de Mart&iacute;nez Roca, Acervo, Nebulae Segunda &Eacute;poca y las primeras publicaciones de Minotauro en Espa&ntilde;a. <br \/>\n<o:p zid=\"25\"><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\" zid=\"26\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"27\">Aunque no muy extenso, este texto es una de las cr&iacute;ticas m&aacute;s amplias que se publicaran hasta entonces en <em>Nueva Dimensi&oacute;n<\/em>, y tiene tanto la longitud &nbsp;como el tono que se har&iacute;an habituales desde entonces en la revista. Su publicaci&oacute;n original corresponde al n&uacute;mero 115 de N<em>D,<\/em> septiembre de 1979.<\/p>\n<p><\/span><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"30\">Sobre el contenido en s&iacute;, un par de comentarios: en esa &eacute;poca, s&iacute;, las novelas de 400 p&aacute;ginas parec&iacute;an aut&eacute;nticos <i style=\"\" zid=\"31\">tour de force<\/i>; las extensiones por encima de 300 se reservaban para obras magnas, y no eran como hoy la medida cotidiana. Por otra parte, Serra se equivoc&oacute; al colocar <i style=\"\" zid=\"32\">En el oc&eacute;ano de la noche<\/i> como segunda parte de una trilog&iacute;a; era la primera, y finalmente, result&oacute; serlo de una hexalog&iacute;a, luego reeditada en varias ocasiones por Ediciones B y disponible hasta bien poco en bolsillo -y de calidad, a mi juicio, bastante descendente respecto a este primer volumen-. La primera edici&oacute;n de la obra, sin embargo, correspondi&oacute; a una editorial llamada Pomaire, que arranc&oacute; con gran entusiasmo una colecci&oacute;n de cf que apenas tuvo cuatro entregas. <o:p zid=\"33\"><\/o:p><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"35\">Sin m&aacute;s, con ustedes, Emilio Serra. <br \/>\n<o:p zid=\"36\"><\/o:p><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\" zid=\"37\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"38\">&nbsp; <\/span><\/p>\n<p><o:p zid=\"39\"><\/o:p><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;\" zid=\"40\"><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"41\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"170\" height=\"250\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/10-17%2003%202009\/oceano-noche.jpg\" alt=\"\" \/>Gigantesca (400 p&aacute;ginas), llena de homenajes a Clarke, alusiones a Lewis Carroll y ataques a <st1:personname productid=\"la NASA\" w:st=\"on\" zid=\"42\">la NASA<\/st1:personname> y la administraci&oacute;n norteamericana, segunda parte de una futura trilog&iacute;a y (agradable sorpresa) no demasiado mal traducida por Eduardo Goligorsky, es lo mejor del mes. Con ella Benford nos demuestra que tiene imaginaci&oacute;n y, lo que es m&aacute;s importante, que sabe escribir muy bien cuando quiere. Felicitaciones a la editorial que, por fin, nos ha dado una colecci&oacute;n de alta calidad, no demasiado cara (a peseta por p&aacute;gina, y son p&aacute;ginas grandes e impresas con letra muy peque&ntilde;a y muy pocas erratas) y con obras y autores actuales. Esperemos que contin&uacute;e en la misma l&iacute;nea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"45\">La trama es verdaderamente ambiciosa, casi monumental: un primer contacto, en la l&iacute;nea de <i style=\"\" zid=\"46\">Cita con Rama<\/i>, de Clarke, pero mucho m&aacute;s humanizado; una relaci&oacute;n sexual que, por primera vez, profundiza en la psicolog&iacute;a de los personajes (tri&aacute;ngulo); un an&aacute;lisis del fen&oacute;meno de las sectas pseudoreligosas, de plena actualidad en la cultura occidental, y que nos advierte de lo peligroso que ser&iacute;a que &eacute;stas alcanzaran niveles de poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico que les permitieran hacer y deshacer a gran escala; una cr&iacute;tica dur&iacute;sima de la estupidez del <em>establishment <\/em>cient&iacute;fico, del miedo a lo nuevo, del &ldquo;dispara primero y pregunta despu&eacute;s&rdquo;; unos personajes maravillosamente desarrollados, cre&iacute;bles, humanos (los hombres son hombres y las mujeres, por una vez, mujeres; una riqueza de imaginaci&oacute;n verdaderamente alucinante, que baja hasta los m&aacute;s nimios detalles, que construye un universo vivo, plausible, en el que incluso te gustar&iacute;a vivir, que mezcla las antiguas leyendas norteamericanas con las m&aacute;s modernas teor&iacute;as cient&iacute;ficas, que&#8230; en fin, que es una de las mejores y m&aacute;s divertidas novelas que he le&iacute;do nunca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"49\">Y lo m&aacute;s asombroso es que est&aacute; bien escrita. El autor emplea todos los recursos literarios posibles y sabe hacerlo: distintos tiempos y personas, saltos, fundidos, escritura subjetiva, cambios del punto de vista etc&#8230; A pesar de que existe un personaje principal (Nigel), no hay protagonistas. Todos los caracteres, desde Alexandria, Shirley, Ichino o Nikka, que son los que dominan la novela, hasta los que s&oacute;lo salen en tres p&aacute;ginas, o en una sola escena, est&aacute;n vivos, los puedes ver a tu lado, en la calle, en tu casa, en cualquier sitio. Incluso los que no son humanos: el Snark, por ejemplo, o los &ldquo;Bigfoot&rdquo; de los bosques n&oacute;rdicos, est&aacute;n perfectamente descritos en su inhumanidad, en su humanidad, en su esencia. Por que la caracter&iacute;stica m&aacute;s importante de la obra es que no hay absolutos, arquetipos, estereotipos. Si alguien es malo, o hace da&ntilde;o, es por miedo o por falta de informaci&oacute;n, y no por otra cosa. Y el amor, la necesidad de amor, la b&uacute;squeda de amor, es totalmente universal. Incluso el Snark, cuyo objetivo deber&iacute;a ser destruir y que s&oacute;lo es una m&aacute;quina, se redime y nos redime a trav&eacute;s del amor. Cuando el protagonista, al final de la obra, es algo m&aacute;s que un hombre (o algo distinto, o algo menos), ese amor traspasa hasta las barreras temporales, se funde constante y perpetuamente con el cosmos, con todos los seres, sean o no humanos, con las propias palabras que constituyen el libro. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt; font-family: Verdana;\" zid=\"52\">A leer inexcusablemente. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comenzamos a recuperar rese\u00f1as cl\u00e1sicas de t\u00edtulos de inter\u00e9s, y a cargo de los cr\u00edticos que trazaron la historia del g\u00e9nero de ciencia ficci\u00f3n en castellano.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[135],"tags":[144,140,139,29,146,137,142,136,80,138,143,145,42,141],"class_list":["post-659","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-evaluaciones-recuperadas","tag-acervo","tag-albert-sole","tag-alfredo-benitez-gutierrez","tag-arthur-c-clarke","tag-eduardo-goligorsky","tag-emilio-serra","tag-gigamesh","tag-gregory-benford","tag-javier-redal","tag-juan-carlos-planells","tag-martinez-roca","tag-nebulae-segunda-epoca","tag-nueva-dimension","tag-revista-helice"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=659"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/659\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":684,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/659\/revisions\/684"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}