{"id":6675,"date":"2011-01-14T06:30:42","date_gmt":"2011-01-14T05:30:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6675"},"modified":"2011-06-03T22:22:47","modified_gmt":"2011-06-03T20:22:47","slug":"el-sueno-de-galileo-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=6675","title":{"rendered":"El sue\u00f1o de Galileo, de Kim Stanley Robinson"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/suenogalileo.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"298\" \/>Kim Stanley Robinson es una de las actuales \u201cvacas sagradas\u201d de la ciencia ficci\u00f3n estadounidense, sobre todo a ra\u00edz de su monumental trilog\u00eda marciana que en su d\u00eda consigui\u00f3 el raro privilegio de recoger las alabanzas de p\u00fablico y cr\u00edtica a la vez, adem\u00e1s de embolsarse los premios m\u00e1s famosos del mercado. Su obra es amplia y reconocida e incluso ha logrado llamar la atenci\u00f3n de lectores no aficionados al g\u00e9nero con una curiosa ucron\u00eda como <em>Tiempos de arroz y sal<\/em>.<\/p>\n<p>Su \u00faltima novela publicada en nuestro pa\u00eds, <em>El sue\u00f1o de Galileo<\/em>, fue concebida para seguir apuntalando su fabuloso cach\u00e9 como autor y da la impresi\u00f3n de que tambi\u00e9n para seguir tendiendo puentes m\u00e1s all\u00e1 del g\u00e9nero. Relata la vida y aventuras de Galileo Galilei durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os de su vida, a partir de la co-invenci\u00f3n del telescopio: un instrumento cient\u00edfico fabricado por vez primera en Holanda a principios del siglo XVII. Un antiguo alumno de Galileo le escribi\u00f3 desde Par\u00eds anunci\u00e1ndole la construcci\u00f3n de tan asombroso artilugio que permit\u00eda ver objetos lejanos y que resultaba de gran utilidad para examinar las estrellas. A partir de esta noticia, el cient\u00edfico italiano construy\u00f3 por sus propios medios un telescopio muy mejorado respecto al holand\u00e9s y bastante m\u00e1s potente que le permiti\u00f3 desarrollar espectaculares observaciones astron\u00f3micas y le condujo a la fama mundial\u2026, y a los problemas con el por entonces todopoderoso Vaticano, puesto que las observaciones cient\u00edficas derivadas de semejante avance pusieron en tela de juicio muchas de las ideas defendidas hasta entonces por la Santa Iglesia Cat\u00f3lica, Apost\u00f3lica y Romana, empezando por el sistema geoc\u00e9ntrico y el aristotelismo.<\/p>\n<p>En la novela, el alumno franc\u00e9s es sustituido por un extra\u00f1o personaje de acento indistinguible llamado Gan\u00edmedes que dice venir de Europa, sin m\u00e1s precisiones. M\u00e1s tarde descubriremos que no se refiere al Viejo Continente sino a una de las lunas de J\u00fapiter. Con ayuda de un extra\u00f1o aparato llamado entrelazador, Gan\u00edmedes teletransporta en varias ocasiones a Galileo en el tiempo (hacia el futuro) y en el espacio (a varias lunas jovianas) para utilizarle como asesor y apoyo en una confusa disputa que enfrenta a diversas facciones de los habitados sat\u00e9lites de J\u00fapiter.<\/p>\n<p>A partir de este momento, la obra se desgaja en dos ramales muy descompensados entre s\u00ed. Por un lado, la parte hist\u00f3rica: la minuciosa y brillante reconstrucci\u00f3n de la vida de Galileo, con un car\u00e1cter m\u00e1s hagiogr\u00e1fico que biogr\u00e1fico, pese a que el autor no tiene inconveniente en describir tanto las virtudes como los defectos (que no son pocos) del exageradamente bautizado como \u201cprimer cient\u00edfico de la Historia\u201d. Su dif\u00edcil y narcisista car\u00e1cter, su pasi\u00f3n por la investigaci\u00f3n, sus filias y fobias con personajes de su tiempo (en especial, el complejo clerical que censura sus ideas revolucionarias), su pat\u00e9tica relaci\u00f3n con sus hijas (la descripci\u00f3n de sus relaciones con Mar\u00eda Celeste es de lo mejor de la obra), el famoso juicio a que fue sometido por la Inquisici\u00f3n\u2026, est\u00e1 todo relatado con un perfecto pulso narrativo y una documentaci\u00f3n encomiable.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/robinson.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-6676\" title=\"robinson\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/robinson.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"242\" \/><\/a>Por otro lado, la parte fant\u00e1stica: se trata de un batiburrillo claramente decepcionante en el que nunca se aclara bien cu\u00e1l es el papel que Gan\u00edmedes (quien por cierto enseguida se pierde en un segundo plano) quiere que desempe\u00f1e Galileo y en el que tambi\u00e9n posee importancia el personaje de Hera, una especie de superpolic\u00eda rival de Gan\u00edmedes que protege al cient\u00edfico terrestre pero sin explicar tampoco demasiado qu\u00e9 pretende de \u00e9l. En esta parte de la novela, el argumento gira en torno a una entidad desconocida e inteligente que parece existir en el interior de Europa y la discusi\u00f3n radica en si tomar contacto con ella o ignorarla\u2026, o incluso destruirla. M\u00e1s tarde se descubrir\u00e1 que existe un ser a\u00fan m\u00e1s grande y poderoso en el interior de J\u00fapiter, que es padre y\/o madre del que existe en Europa y, posiblemente, dentro del resto de los sat\u00e9lites del gigante c\u00f3smico. El hecho de que la acci\u00f3n se desarrolle en los sat\u00e9lites de este planeta y no, por ejemplo, en los de Neptuno, se debe a que precisamente gracias al telescopio Galileo descubri\u00f3 la existencia de estas lunas y midi\u00f3 sus movimientos. Sin embargo, ante la falta de m\u00e1s ideas para desarrollar, el autor se dedica a describir los paisajes de los distintos sat\u00e9lites jovianos junto con fragmentos de sus sociedades (lo m\u00e1s curioso, una especie de carnaval parecido al de Venecia) y a llenar p\u00e1ginas con especulaciones cient\u00edficas sobre el tiempo y el espacio, as\u00ed como el posible desarrollo futuro de la humanidad.<\/p>\n<p>La parte hist\u00f3rica adquiere as\u00ed una clara preeminencia sobre la fant\u00e1stica, con cap\u00edtulos separados seg\u00fan la acci\u00f3n se desarrolle en una u otra. Para desplazarse a los sat\u00e9lites de J\u00fapiter con el entrelazador, Galileo tambi\u00e9n echa mano de un personaje que pod\u00eda haber dado m\u00e1s de s\u00ed: Cartophilus, un criado que le asigna Gan\u00edmedes para que act\u00fae de agente de conexi\u00f3n, y que vaga por el argumento al estilo de la leyenda del jud\u00edo errante.<\/p>\n<p><em>El sue\u00f1o de Galileo<\/em> es, a mi juicio, una novela fallida porque padece de dos pecados capitales. Primero, es una obra sobredimensionada, con muchas m\u00e1s p\u00e1ginas de las que necesitaba. Recuerdo una vieja an\u00e9cdota cinematogr\u00e1fica sobre cierto director de cine al que le pasaron una pel\u00edcula de un joven colega y, al pedirle opini\u00f3n sobre la misma, contest\u00f3: \u201cle sobran cuarenta y cinco minutos\u201d. Asombrado por la precisi\u00f3n del metraje en su opini\u00f3n sobrante, el joven le pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda calcularlo tan bien y el veterano contest\u00f3: \u201cporque hace cuarenta y cinco minutos que me duele el culo de estar sentado\u201d. Evidentemente no me voy a poner yo a darle lecciones a Robinson, que tiene bastante m\u00e1s nombre, oficio y obra publicada que un servidor, pero en lo personal me sobran unas doscientas p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>El segundo pecado, y el m\u00e1s grande, es que esta novela pretende ser una cosa y se nos vende como tal cuando en realidad es otra muy diferente. Se supone que es una obra de g\u00e9nero pero\u2026 O mucho me equivoco, o el deseo del autor habr\u00eda sido escribir una novela hist\u00f3rica y punto. Un homenaje personal a este cient\u00edfico al que es evidente que admira profundamente hasta el punto de llamarle \u201cmaestro\u201d en una Nota del Autor ubicada al final del libro en la que llega a sugerir c\u00f3mo alguna universidad norteamericana podr\u00eda hacerse con los derechos de sus textos italianos originales para traducirlos y ponerlos as\u00ed a disposici\u00f3n del p\u00fablico anglosaj\u00f3n en general. Sin embargo, Robinson no se atrevi\u00f3 a publicar este libro como una novela del <em>mainstream<\/em>, quiz\u00e1 porque no confiaba del todo en sus capacidades como novelista hist\u00f3rico (aunque no deber\u00eda temer por eso: ya digo que la parte hist\u00f3rica est\u00e1 magistralmente redactada) o quiz\u00e1 porque tem\u00eda perder el favor de sus editores, su p\u00fablico y sus cr\u00edticos que le demandaban una nueva obra de ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kim Stanley Robinson es una de las actuales \u201cvacas sagradas\u201d de la ciencia ficci\u00f3n estadounidense, sobre todo a ra\u00edz de su monumental trilog\u00eda marciana que en su d\u00eda consigui\u00f3 el raro privilegio de recoger las alabanzas de p\u00fablico y cr\u00edtica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1454,1456,197,1455],"class_list":["post-6675","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-el-sueno-de-galileo","tag-galileo-galilei","tag-kim-stanley-robinson","tag-tiempos-de-arroz-y-sal"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6675"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6679,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6675\/revisions\/6679"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}