{"id":7322,"date":"2011-03-30T06:30:46","date_gmt":"2011-03-30T05:30:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=7322"},"modified":"2011-03-28T16:33:11","modified_gmt":"2011-03-28T15:33:11","slug":"victimas-del-i-ching","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=7322","title":{"rendered":"V\u00edctimas del I-Ching"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0in;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Elhombreenelcastillo.jpg\" alt=\"\" width=\"163\" height=\"250\" \/>Tras la lectura de <em>El hombre en el castillo <\/em>(<em>The Man in the High Castle<\/em>, 1962), una de sus obras m\u00e1s destacadas de Dick y una de las ucron\u00edas m\u00e1s famosas del g\u00e9nero, me sobresalt\u00f3 su final, y no deja de rondarme por la cabeza. Esa es la observaci\u00f3n que deseo compartir en este art\u00edculo con otros aficionados, y que se centrar\u00e1 en el final de la novela, tan ambiguo y controvertido.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0in;\">Su argumento es muy conocido: un mundo diferente del nuestro, donde el eje result\u00f3 victorioso en la II Guerra Mundial. Este mundo de la historia alternativa se nos presenta mediante cuatro historias interrelacionadas, de cuatro individuos representativos de distintas escalas sociales: el se\u00f1or Nobusuke Tagomi, el vendedor de Antiguallas R. Childan, el judio Fran Krink y su socio Ed McCarthy, todas en ellas en territorio japon\u00e9s; y, la m\u00e1s alejada de ellas, y situada en los estados aut\u00f3ctonos, estados del centro de la actual EE. UU., la zona de menor valor de este pa\u00eds, con la mujer de Frink, Juliana.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0in;\">Es precisamente esta \u00faltima historia la que me interesa. Juliana, que ha abandonado a su marido, y reside ahora en los estados aut\u00f3nomos, se encuentra con un camionero, Joe Cinnadella, quien decide acompa\u00f1arla en busca del desconocido autor del libro que todos leen, <em>La langosta se ha posado<\/em>, un libro que describe un mundo donde los nazis perdieron la contienda, un mundo m\u00e1s similar al nuestro. Con esta trama, ya se va perfilando uno de los aspectos m\u00e1s llamativos del libro, el car\u00e1cter metaficcional.<\/p>\n<blockquote><p>-No es una novela policial -dijo Paul-. Al contrario, una forma interesante de la ficci\u00f3n, posiblemente relacionada con la ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Oh no -se opuso Betty-. No hay ciencia en la obra. No se trata del futuro. El tema de la ciencia ficci\u00f3n es el futuro, en particular un futuro donde la ciencia ha avanzado todav\u00eda m\u00e1s. El libro no tiene esas caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>-Pero -dijo Paul- habla de otro presente posible. Hay muchas novelas de ciencia ficci\u00f3n que esa especie. [115]<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"margin-bottom: 0in;\">El libro perfila una tercera posibilidad donde Roosvelt pierde la reelecci\u00f3n a la presidencia y sale elegido como presidente Tedwell, que realiza otro <em>New Deal <\/em>y maneja la guerra de forma diferente, para derivar despu\u00e9s a un mundo posb\u00e9lico donde se desencadenar\u00e1 un enfrentamiento por la hegemon\u00eda econ\u00f3mica entre Estados Unidos e Inglaterra, siendo triunfante la segunda. Con ello se genera en la novela de Dick un juego de realidades alternas o universos paralelos, donde estos tres modelos se presentan como representativos de muchos otros.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0in;\"><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/iching.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-7329\" title=\"iching\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/iching.jpeg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"203\" \/><\/a>Sin embargo, a\u00fan m\u00e1s interesante de esta cuarta trama me resulta el hecho de que, al final, Juliana consiga entrevistarse con el escritor del mencionado libro, Hawthorne Abendsen. Juliana le preguntar\u00e1 c\u00f3mo ha podido conocer ese otro mundo, esa vertiente alterna. Entonces cobra absoluta importancia el libro or\u00e1culo de origen chino <em>I Ching<\/em> (el libro de las mutaciones), que todos los personajes de la novela consultan como gu\u00eda en su vida. Abendsen reconoce haber escrito el libro con miles del consultas al <em>I Ching<\/em>.<\/p>\n<blockquote><p>-Cu\u00e9ntale -dijo Caroline-. Es verdad, tiene derecho a saber, por lo que hizo por ti -se volvi\u00f3 a Juliana-. Se lo dir\u00e9, se\u00f1ora Frink. Hawth fuer armando el libro p\u00e1rrafo a p\u00e1rrafo en miles de consultas, por medio de las l\u00edneas. Per\u00edodo hist\u00f3rico, tema, caracteres, argumento. Le llev\u00f3 a\u00f1os. Hawth lleg\u00f3 a preguntarle al or\u00e1culo si el libro tendr\u00eda \u00e9xito, y el or\u00e1culo le contest\u00f3 que ser\u00eda un gran \u00e9xito; y tiene que haber consultado mucho el or\u00e1culo, para averiguarlo. [259].<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"margin-bottom: 0in;\">Entonces, Juliana fuerza a Abendsen a que reconozca la verdad de esa otra realidad, donde los nazis no dominan el mundo junto con los japoneses. Pero en ese punto me entra la duda. Si la realidad verdadera, seg\u00fan el <em>I Ching<\/em>, es la que describe el libro <em>La langosta se ha posado<\/em>, la que aparece en <em>El hombre en el castillo<\/em> es falsa. Ello desvelar\u00eda el juego metaficcional de la ucron\u00eda de una forma ingeniosa, pero me hace deducir que tambi\u00e9n la nuestra es una realidad inventada, y que un libro dentro de otro libro -un libro tambi\u00e9n existente en nuestro mundo- esconde la \u00fanica realidad verdadera, donde Roosvelt no fue reelegido.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0in;\">Quiz\u00e1, por tanto, sea un personaje de ficci\u00f3n de la maquinaci\u00f3n surgida de la mente de alg\u00fan autor que nos maneja con hilos invisibles. Pero tambi\u00e9n, teniendo en cuenta que alguna vez hab\u00eda afirmado Dick que hab\u00eda escrito <em>El hombre en el castillo<\/em> consultando el <em>I Ching<\/em>, obtendr\u00edamos algo peor: un libro oracular, conocedor de todos los posibles futuros, sabedor de nuestro <em>fatum<\/em>, que niega nuestro libre albedr\u00edo, que se r\u00ede de nosotros, de nuestra ignorancia, de los barrotes con los cuales el tiempo nos aprisiona.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0in;\">Probablemente sean vanos delirios de un servidor, ecos de los delirios del autor de <em>El hombre en el castillo<\/em>, pero, probablemente, y, por ello, como casi concluye la novela:<\/p>\n<blockquote><p>La verdad, pens\u00f3, es tan terrible como la muerte, pero m\u00e1s dif\u00edcil de encontrar. [262]<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la lectura de El hombre en el castillo (The Man in the High Castle, 1962), una de sus obras m\u00e1s destacadas de Dick y una de las ucron\u00edas m\u00e1s famosas del g\u00e9nero, me sobresalt\u00f3 su final, y no deja [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[916,1588,43],"class_list":["post-7322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reflexiones","tag-el-hombre-en-el-castillo","tag-i-ching","tag-philip-k-dick"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7322"}],"version-history":[{"count":8,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7322\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7335,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7322\/revisions\/7335"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}