{"id":745,"date":"2009-03-18T06:31:34","date_gmt":"2009-03-18T05:31:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=745"},"modified":"2009-03-13T16:42:04","modified_gmt":"2009-03-13T15:42:04","slug":"un-reloj-sobre-fondo-negro-ahogado-en-sangre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=745","title":{"rendered":"Un reloj sobre fondo negro ahogado en sangre"},"content":{"rendered":"<p>Me parece un buen momento para reflexionar sobre qu&eacute; significa Watchmen. Y con ello elimino el discurso sobre qu&eacute; signific&oacute;, que gentes m&aacute;s doctas que yo han escrito largo y tendido sobre ello.<\/p>\n<p><em>Watchmen<\/em> es la posmodernidad desde el tiempo.<\/p>\n<p>Y la posmodernidad es la desconfianza en los sistemas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" height=\"250\" width=\"164\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/16-23%2003%202009\/WatchmenComic2.jpg\" alt=\"\" \/>Ning&uacute;n sistema se ha mostrado operativo, seguro, v&aacute;lido&hellip; Ni la religi&oacute;n ni la ciencia ni la &eacute;tica ni el Derecho ni la literatura ni el arte en general ni el amor ni el odio ni la autodestrucci&oacute;n ni la familia ni la vida ni la muerte ni el tiempo&hellip;<\/p>\n<p><em>Watchmen<\/em> es desolador porque la posmodernidad es desoladora.<\/p>\n<p>Es muy dif&iacute;cil hablar de <em>Watchmen<\/em> sin hablar de la &uacute;ltima vi&ntilde;eta, pero en ella est&aacute; la &uacute;ltima broma de la nada sobre la realidad. Digo: &laquo;la nada&raquo; por no decir &laquo;Dios&raquo; y porque se entienda que no hay sentido ni justicia po&eacute;tica en la realidad. Nadie triunfa de verdad al final de Watchmen porque el triunfo de Rorschach es la derrota de la realidad, de la esperanza.<\/p>\n<p>Cuando se analiza la narrativa posmoderna, siempre se habla de los dos sistemas m&aacute;s destruidos por nuestro tiempo: el Yo y el Tiempo. Y, por espacio, me centrar&eacute; en un &uacute;nico ejemplo: el manejo del tiempo en el c&oacute;mic.<\/p>\n<p>De un modo hoy dif&iacute;cilmente superable -en mi no modesta opini&oacute;n<span style=\"font-style: italic;\">&#8211;<\/span><em> Watchmen<\/em> entronc&oacute; con estructuras que hoy se desarrollan en la literatura m&aacute;s experimental, como ese soberbio cap&iacute;tulo del Dr. Manhattan. En &eacute;l se retoma la idea de que el tiempo es una falacia, aunque falacia muy convincente. Muchos autores literarios lo hab&iacute;an transmitido. Los mejores ejemplos quiz&aacute;s fueran Proust y Cort&aacute;zar, pero en mi opini&oacute;n <em>Watchmen<\/em>?en este aspecto? supera a <em>En busca del tiempo perdido<\/em> y a <em>Rayuela<\/em> gracias al buen hacer de Moore y Gibbons y, ante todo, gracias a las enormes posibilidades del c&oacute;mic, que permite la simultaneidad temporal como no la permite la novela.<\/p>\n<p>Recordemos: el c&oacute;mic es el &uacute;nico g&eacute;nero dise&ntilde;ado expl&iacute;citamente para que manipulemos el tiempo a nuestro antojo. La pintura y la fotograf&iacute;a nos obligan a detenernos en un instante y a fundar todas nuestras especulaciones temporales en un est&aacute;tico instante. El cine, la novela, el cuento&hellip; est&aacute;n dise&ntilde;ados desde y para su linealidad (como tantas veces le fastidi&oacute; a Borges), aunque podamos detenernos y volver sobre ellos.<\/p>\n<p>S&oacute;lo el c&oacute;mic aspira a que el lector lo manipule como quiera, par&aacute;ndose en esos colores de<em> 300<\/em> para relacionar vi&ntilde;etas y momentos diferentes, ese <em>Phone Bone<\/em> sentado so&ntilde;ando y deleitarnos con las l&iacute;neas, la composici&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Ese Comediante que cae mientras el tiempo se desarrolla en paralelo para que podamos volver a &eacute;l y relacionarlo, volver a hacerle caer, redescubrirlo y vuelve a caer y seguimos adelante y vemos de qu&eacute; va la cosa y volvemos a ver al Comediante caer, caer, caer&hellip; Porque&nbsp; en <em>Watchmen<\/em> el Comediante caer&aacute; eternamente, a nuestro capricho, porque se sabe que es as&iacute; como se lee un c&oacute;mic y no como se suele ver un DVD, por muchos botones que tenga un mando.<\/p>\n<p>La revisi&oacute;n en un DVD es anecd&oacute;tica. La revisi&oacute;n en <em>Watchmen <\/em>es parte de <em>Watchmen<\/em>.<\/p>\n<p>El tiempo en<em> Watchmen<\/em> lo es todo, pues une pasado presente y futuro: el horrible futuro que se nos niega, que el lector debe rellenar sin m&aacute;s herramienta que la desolaci&oacute;n. Watchmen es el tiempo roto: es la vejez y la juventud, la mezcla entre el tiempo del c&oacute;mic ?y del tiempo del c&oacute;mic en el tiempo del c&oacute;mic (en el del pirata): la ficci&oacute;n en la ficci&oacute;n? y nuestro tiempo (recordemos que es una ucron&iacute;a), el tiempo en la mente de Rorschach y el tiempo en la mente del psiquiatra como en la de cada peque&ntilde;o personaje que completa la obra, el tiempo de &quot;hemos llegado a tiempo para detenerte&quot;, el tiempo del reloj en cada contraportada, el tiempo de la simultaneidad de almas en la vi&ntilde;eta, en la p&aacute;gina, en la obra entera y sobre todo en la muerte.<\/p>\n<p>Cito a Fidel Ins&uacute;a para cerrar la reflexi&oacute;n: ante el horror del caos que supone <em>Watchmen<\/em>, s&oacute;lo se salva Rorschach, la creaci&oacute;n de un c&oacute;digo personal que se mantiene aunque mantenerlo cueste horror, mayor desolaci&oacute;n y, por supuesto, mayor caos. Es decir, s&oacute;lo el Yo salva a la posmodernidad. Pero es un Yo tan pat&eacute;tico&hellip;<\/p>\n<p>Porque <em>Watchmen <\/em>muestra como ning&uacute;n c&oacute;mic qu&eacute; es el c&oacute;mic.<\/p>\n<p>Porque Watchmen, hoy, es el c&oacute;mic como arte, como entretenimiento, como lenguaje, como uno de los m&aacute;s l&uacute;cidos signos de nuestro tiempo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un an\u00e1lisis sobre la relevancia actual y el legado de Watchmen, como obra capital en la historia del c\u00f3mic.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[201,199],"class_list":["post-745","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-vinetas","tag-julio-cortazar","tag-watchmen"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=745"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":748,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/745\/revisions\/748"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}