{"id":767,"date":"2009-03-16T06:33:18","date_gmt":"2009-03-16T05:33:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=767"},"modified":"2009-03-15T19:51:28","modified_gmt":"2009-03-15T18:51:28","slug":"767","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=767","title":{"rendered":"Mundo de dioses, Rafael Mar\u00edn"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"168\" height=\"250\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/16-23%2003%202009\/Mundodedioses.jpg\" \/>Tras m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os de historia, las aventuras de superh&eacute;roes han tenido una presencia testimonial en la literatura, al menos dentro de su idiosincrasia habitual. El predominio de la acci&oacute;n ligera, su marcado esteticismo y su adaptaci&oacute;n natural al formato de vi&ntilde;eta la convierten en un material poco atractivo para un escritor. De hecho, no ha sido hasta hace poco que el cine ha encontrado la forma de encajar este subg&eacute;nero en sus fastuosas superproducciones, en las que un tipo musculado embutido en mallas consigue parecer un aut&eacute;ntico h&eacute;roe americano.<\/p>\n<p>En 1997 Rafael Mar&iacute;n tuvo el valor de traspasar esta barrera psicol&oacute;gica y escribi&oacute; <em>Mundo de dioses<\/em>, uno de los pocos intentos de la literatura en castellano de abordar esta tem&aacute;tica, que fue publicado en la serie blanca de Nova. Han pasado m&aacute;s de diez a&ntilde;os y ahora la editorial Alamut reedita esta novela en su Serie Fant&aacute;stica. Parece un momento bastante oportuno, pues el g&eacute;nero esta alcanzando un nivel de reconocimiento impensable por aquel entonces, especialmente gracias al &eacute;xito cinematogr&aacute;fico de las &uacute;ltimas adaptaciones al cine, como <em>Watchmen<\/em> y <em>El Caballero Oscuro<\/em>.<\/p>\n<p>En esta novela Mar&iacute;n no se conforma con aprovechar el contexto habitual en el g&eacute;nero,&nbsp; es decir, un entorno urbano en el que campan justicieros y villanos con o sin superpoderes, sino que decide crear un mundo completamente diferente donde encajar su historia de superh&eacute;roes. Este contexto es una suerte de futuro dist&oacute;pico, dominado por una raza aparentemente todopoderosa conocida como los dioses, que controlan el destino de la humanidad. Entre medias se encuentran los derivantes, un cruce gen&eacute;tico entre dioses y humanos con poderes limitados aunque nada despreciables, y que son considerados una amenaza por el resto de las razas. Estos mutantes son perseguidos por los Centinelas, la guardia humana especializada en la caza de derivantes, equipada con servo-armaduras y armamento pesado al m&aacute;s puro estilo &ldquo;marine espacial&rdquo;.<\/p>\n<p>La relaci&oacute;n con el g&eacute;nero de los superh&eacute;roes no es evidente durante los primeros compases de la obra. A medida que vamos conociendo a los derivantes y a algunos de los personajes que los persiguen comenzamos a encontrar paralelismos y homenajes al mundo de Marvel y DC, en forma de personajes con nombres o superpoderes claramente an&aacute;logos a los de los c&oacute;mics, as&iacute; como otras referencias m&aacute;s veladas que requieren un moderado conocimiento del mundillo. M&aacute;s all&aacute; de estos detalles, Mar&iacute;n consigue introducir la figura del superh&eacute;roe en un universo de ciencia ficci&oacute;n de forma natural, dotando a la novela de un trasfondo muy interesante que no revelar&eacute; aqu&iacute; pues no se descubre hasta pr&aacute;cticamente el final.<\/p>\n<p>El autor desarrolla la el argumento a partir de una multitud de personajes pertenecientes a diferentes bandos, aunque durante el inicio el protagonismo lo ostentan principalmente Andrea Vanderbilt, una derivante oculta en la organizaci&oacute;n de los Centinelas, y Davinia Cross, periodista que investiga la verdad detr&aacute;s de los dioses. A la trama se ir&aacute;n uniendo otros personajes tan variopintos como Takeshi, un cazarecompensas humano que quiere vengarse de los derivantes, o Jason Prince, un cura con un pasado comprometedor. Mientras los dioses intentan por todos los medios acabar con los derivantes, los protagonistas van en busca de una misteriosa organizaci&oacute;n que puede tener la respuesta para acabar con la tiran&iacute;a imperante. Los puntos de vista se alternan de forma continua, apenas se extienden una p&aacute;gina, lo que dota a la novela de un ritmo vertiginoso sin que por ello resulte confuso el desarrollo. En este sentido hay que reconocer el saber hacer narrativo del autor.<\/p>\n<p>El predominio de la acci&oacute;n es total, con un estilo narrativo tremendamente visual, muy cercano al del cine. Entre luchas y explosiones apenas queda hueco para escuetas l&iacute;neas de di&aacute;logo que justifican las acciones de los personajes, que no tienen espacio material para desarrollarse y acaban resultando planos. Igualmente se echa en falta algo de reposo en el desarrollo argumental, que si bien gana en inter&eacute;s a medida que avanza la novela, tiene un cierre un tanto abrupto. Todo esto dificulta que el lector se implique realmente con los personajes y por lo tanto que no termine de interesarse por la trama.<\/p>\n<p><em>Mundo de dioses <\/em>es una constataci&oacute;n de que se pueden hacer buenas novelas basadas en el mundo de los superh&eacute;roes sin por ello tener que renunciar a crear un universo propio ni verse limitado por los t&oacute;picos del g&eacute;nero. Puede que al aficionado a la ciencia ficci&oacute;n m&aacute;s prospectiva le resulte ligera en exceso, pero sin duda satisfar&aacute; a los amantes de los c&oacute;mics, que adem&aacute;s de disfrutar de una novela divertida con un buen argumento se entretendr&aacute;n desentra&ntilde;ando los juegos de referencias creados por Mar&iacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mejor novela espa\u00f1ola de superh\u00e9roes se reedita en el contexto del estreno de Watchmen.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[86,199],"class_list":["post-767","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-rafael-marin","tag-watchmen"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/767","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=767"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/767\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":771,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/767\/revisions\/771"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}