{"id":8096,"date":"2011-07-14T06:30:56","date_gmt":"2011-07-14T04:30:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8096"},"modified":"2011-07-13T09:19:57","modified_gmt":"2011-07-13T07:19:57","slug":"cronicas-de-la-tierra-y-del-espacio-de-domingo-santos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8096","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas de la Tierra y del espacio, de Domingo Santos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/cronicasdomingosantos.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"303\" \/>Admiro la labor desempe\u00f1ada por Domingo Santos durante las d\u00e9cadas de los 60, 70 y 80 en diversos proyectos editoriales. A\u00f1os en los que edit\u00f3 la revista clave en la historia de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola, <em>Nueva Dimensi\u00f3n<\/em>, adem\u00e1s de dirigir un mont\u00f3n de colecciones que publicaron t\u00edtulos fundamentales de este g\u00e9nero (y muchos otros que no lo son tanto; lo habitual cuando se seleccionan cientos de t\u00edtulos). Todo habr\u00eda sido muy diferente sin su talento ni, sobre todo, su pasi\u00f3n. Sin embargo, como es f\u00e1cil imaginar despu\u00e9s de esta breve presentaci\u00f3n, me veo enfrentado a la ingrata labor de rese\u00f1ar su \u00faltima colecci\u00f3n de relatos y razonar por qu\u00e9 me parece un libro prescindible. Hablo de <em>Cr\u00f3nicas de la Tierra y del espacio<\/em>, un repaso a las cinco d\u00e9cadas de Domingo Santos como escritor de ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>El volumen recoge cronol\u00f3gicamente once relatos escogidos por el propio Santos en estrecha colaboraci\u00f3n con el editor de Espiral, Juanjo Aroz, entre los dos centenares que ha escrito. De ellos, diez fueron publicados en diversas antolog\u00edas, colecciones, revistas y <em>fanzines<\/em>, mientras que uno permanec\u00eda in\u00e9dito hasta el momento: \u201cEl largo camino al mar\u201d.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la narraci\u00f3n que mejor refleja mi postura sea \u201cEn la ciudad\u201d, un cuento publicado en 1980 por <em>Nueva Dimensi\u00f3n<\/em>. La historia de un muchacho y su perro que comparten un lazo telep\u00e1tico y que recorren una Tierra asolada por un holocausto nuclear. Seg\u00fan cuenta el propio Santos, no mantiene ninguna relaci\u00f3n con el relato de Harlan Ellison \u201cUn muchacho y su perro\u201d, aunque a mis ojos las semejanzas van m\u00e1s all\u00e1 de esta breve sinopsis. Pero ese es otro asunto.<\/p>\n<p>\u201cEn la ciudad\u201d se inicia con dos breves p\u00e1rrafos escritos con un leve lirismo destinados a esbozar el escenario para, a continuaci\u00f3n, relatar una escena en la que el muchacho y el perro se deshacen de unos merodeadores que los acechan. Esto da pie a rememorar de d\u00f3nde surgieron, la tragedia que los uni\u00f3, c\u00f3mo han sobrevivido desde entonces&#8230; Este ejercicio de memoria ocupa m\u00e1s extensi\u00f3n que la narraci\u00f3n en el \u201cpresente\u201d y se hace a machamartillo, sin elaborar el discurso ni la sucesi\u00f3n de recuerdos, cercenando cualquier tensi\u00f3n generada hasta el momento. Como ocurre en la mayor\u00eda de los relatos, Santos parece tener m\u00e1s inter\u00e9s en contar y exhibir la idea detr\u00e1s de cada uno que en su literaturizaci\u00f3n. Y he aqu\u00ed el <em>quid<\/em> de la cuesti\u00f3n: la biograf\u00eda de ambos personajes es pedestre y no enriquece con nuevos matices el estereotipo; los retornos al presente apenas ofrecen una (leve) progresi\u00f3n argumental; los personajes est\u00e1n definidos en dos p\u00e1rrafos, no se profundiza en su psicolog\u00eda y el estilo carece de la mordiente necesaria para poner de relieve los hechos truculentos que desarrolla.<\/p>\n<p>Ese af\u00e1n por describir hechos tal cual que sobreexplican contumazmente aspectos triviales mientras dejan otros sin explotar est\u00e1 presente desde el relato que abre la antolog\u00eda. \u201cFelipe\u201d es un cuento de 1965 sobre los problemas con los que se toparon en una f\u00e1brica de robots a la hora de crear su primera inteligencia artificial y que, a su manera, tiene mucho de Asimoviano. Pero todo todo todo es una descripci\u00f3n un tanto banal y bastante ins\u00f3lita del proceso que llev\u00f3 a su construcci\u00f3n y el dilema que se encontr\u00f3 su creador cuando vio lo que hab\u00eda alumbrado. Sin trampa ni cart\u00f3n pero, tambi\u00e9n, sin profundidad ni matices.<\/p>\n<p>Y no se puede decir que los relatos sean particularmente originales. A los dos mencionados hasta el momento, que me reconozco incapaz de entender sin las obras de las que parecen haber surgido, se suma, por ejemplo, \u201cLas rotas alas de los dioses\u201d (1969), una trasposici\u00f3n del momento en que los simios capturan a los humanos en <em>El planeta de los simios<\/em>, cambiando simios por androides y escondiendo una motivaci\u00f3n que, a poco perspicaz que se sea, se descubre mucho antes de llegar a su exposici\u00f3n final a trav\u00e9s del t\u00edpico mon\u00f3logo socr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Tampoco hay acercamientos cientifistas que exijan explicar los artefactos m\u00e1s adelantados a su tiempo ni las teor\u00edas que los sustentan. Ni se penetra en entresijos argumentales que demanden demasiadas p\u00e1ginas orientadas a exponer nuevos escenarios. Las tramas esbozadas no requieren mucha extensi\u00f3n para ser esclarecidas. Hay una situaci\u00f3n de partida y un af\u00e1n divulgador n\u00edtidos, en algunas piezas cr\u00edtica social de diversa \u00edndole, un giro final que puede resultar o no sorprendente&#8230; y una elaboraci\u00f3n tosca que, creo, no se justifica ni a\u00fan asumiendo que durante las d\u00e9cadas de los 60 y de los 70 la ciencia ficci\u00f3n apenas hab\u00eda permeado el acervo cultural en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En los relatos aparecen algunos de los temas que se han convertido en los preferidos de Santos: el belicismo de nuestra especie y el holocausto nuclear, la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica, el regreso a la barbarie, un claro desencanto por el curso del progreso tecnol\u00f3gico&#8230; De todos son \u201cLa canci\u00f3n del infinito\u201d y \u201cEl largo camino al mar\u201d los que he encontrado m\u00e1s satisfactorios. El primero describe, mezclando la tercera y la primera persona, el sufrimiento de un astronauta separado de su nave y destinado a perecer en la soledad m\u00e1s absoluta. Con la cantidad justa de palabras y conjugando dos estilos diferentes nos acerca a su tragedia desde un punto de vista bastante intimista.<\/p>\n<p>Mientras el segundo, el m\u00e1s extenso de todos (m\u00e1s que relato, por extensi\u00f3n y estructura es una novela corta), escapa en parte a los problemas antes comentados al vestir mejor su base argumental. Todo est\u00e1 orientado a hablar de la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica padecida por un mundo en el que el agua escasea y donde la historia pasada se ha perdido, a trav\u00e9s de unos personajes que buscan el m\u00edtico oc\u00e9ano del que hablan las leyendas. Quiz\u00e1s la suspensi\u00f3n de incredulidad se tambalea m\u00e1s de la cuenta (la manera de hablar de los personajes, las expresiones que utilizan&#8230; est\u00e1n re\u00f1idos en varios momentos con el hecho de haber perdido su pasado) y se mueve por convenciones muy asentadas. Sin embargo es una buena narraci\u00f3n de supervivencia que depara una agradable lectura con alg\u00fan que otro momento de tensi\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Cr\u00f3nicas de la Tierra y del espacio<\/em> es un volumen de indudable valor hist\u00f3rico para conocer uno de los pioneros de la ciencia ficci\u00f3n en Espa\u00f1a y el tipo de relatos que escrib\u00edan los escritores aficionados durante las d\u00e9cadas de los 60, 70 y 80, pero de un valor literario muy limitado. Una colecci\u00f3n que interesar\u00e1 m\u00e1s a estudiosos del g\u00e9nero que a lectores del siglo XXI.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colecci\u00f3n de relatos retrospectiva de uno de los autores claves para entender la historia de la ciencia ficci\u00f3n en Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1660,67],"class_list":["post-8096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-cronicas-de-la-tierra-y-del-espacio","tag-domingo-santos"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8096"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8098,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8096\/revisions\/8098"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}