{"id":8371,"date":"2011-09-20T06:30:51","date_gmt":"2011-09-20T04:30:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8371"},"modified":"2011-09-19T19:14:00","modified_gmt":"2011-09-19T17:14:00","slug":"marea-estelar-de-david-brin","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8371","title":{"rendered":"Marea estelar, de David Brin"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/mareaestelar.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" \/><strong>Fliper Contrataca<\/strong><\/p>\n<p>Una <em>space opera<\/em> muy en la l\u00ednea de lo que Sergio Mars denomina <a title=\"Marea estelar en Rescepto Indablog\" href=\"http:\/\/rescepto.wordpress.com\/2009\/09\/08\/marea-estelar\/\" target=\"_blank\"><em>hard<\/em> necampbelliano<\/a>. Solventes detalles t\u00e9cnicos, compleja caracterizaci\u00f3n de los personajes y del macrocosmos. La trama es ciertamente interesante, con muchos senderos que sirven para que el autor exprima el concepto clave en esta saga, \u201cla elevaci\u00f3n\u201d, llev\u00e1ndolo hasta cotas literarias memorables. Emoci\u00f3n y sabidur\u00eda. En suma, estamos ante un cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>Confieso que en <em><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=5504\" target=\"_blank\">Navegante solar<\/a><\/em>, primera entrega de la tr\u00edada <em>La elevaci\u00f3n de los pupilos<\/em>, el concepto de que la inteligencia tecnol\u00f3gica, lejos de ser consecuencia de un proceso evolutivo, es un saber arcano que unas razas \u201ctutoras\u201d van legando a otras \u201cpupilas\u201d que a su vez \u201celevar\u00e1n\u201d a nueva especies pre-inteligentes, me pareci\u00f3 decepcionante. Ya lo dec\u00eda aquel charlat\u00e1n de Von Daniken, \u00bfy?&#8230; Pero es en <em>Marea estelar<\/em> donde Brin desarrolla la potencia de esta teor\u00eda introduci\u00e9ndonos en las complejas relaciones entre tutores y pupilos, en la importancia de la catalogaci\u00f3n de especies pre-inteligentes, los recelos entre especies,  los d\u00e9ficits de conocimientos heredados de complejas civilizaciones y que se saben utilizar pero no se comprenden, y el papel en este contexto de una extra\u00f1a raza, los hombres, que de chiripa han alcanzado un razonable estado de racionalidad por sus propios medios (para pasmo y envidia de la comunidad gal\u00e1ctica) y \u201celevado\u201d a dos razas pupilas: chimpanc\u00e9s y delfines.<\/p>\n<p>No es nada extra\u00f1o que los Hugo, Nebula y Locus del 84 fueran un desfile militar para <em>Marea estelar<\/em>. El macrocosmos resultante, en forma de una entretenida, compleja y maravillosa <em>space opera<\/em> publicada en 1983, rompi\u00f3 esquemas y abri\u00f3 v\u00eda a una manera de entender la ciencia ficci\u00f3n, rupturista respecto a la agonizante <em>new wave<\/em>, y que tiende puentes con la tradici\u00f3n americana. Por as\u00ed decir, si Asimov y Henlein son el correlato cifi de los Beatles (la <em>new wave<\/em> es la onda sinf\u00f3nica, el ciberpunk el punk, Egan el tecno) Brin es los neo mods, los Jam y grupos que se presentan como restauradores del pop m\u00e1s alegre, esencial y funcional. De alg\u00fan modo, <em>Marea estelar<\/em> es un libro \u201ccruce de caminos\u201d realmente importante y hay que felicitar a la Factor\u00eda por su impagable labor repescando este cl\u00e1sico (desaparecido del mercado hispano tras una primera edici\u00f3n de Acervo en los ochenta).<\/p>\n<p>Un libro que, no obstante y a tenor del paso del tiempo, hay que leer con cari\u00f1o para disfrutarlo como se merece.<\/p>\n<p>Esbozo de argumento: bajo el mar de un remoto planeta, una nave terr\u00edcola hecha una mierda y  tripulada por 150 delfines mutantes, cinco humanos y un mono \u201celevado\u201d, se esconde de la flor y nata de las 5 Galaxias: flotas enteras de las m\u00e1s poderosas y antiguas razas gal\u00e1cticas, enfrentadas entre s\u00ed en una carnicer\u00eda demencial por la posesi\u00f3n del pecio.<\/p>\n<p>Una de las tramas ser\u00e1, pues, la huida a modo de <em>An\u00e1basis<\/em> de estos terr\u00edcolas colgados y qu\u00e9 \u201csecreto\u201d ocultan que les convierte en objetivo estrat\u00e9gico de primer nivel para un <em>totum revolutum<\/em> de razas gal\u00e1ctica, a cual m\u00e1s majara y cabrona (trama esta que no concluye en <em>Marea estelar<\/em>). Pero siendo importante, este motor argumental queda eclipsado por la caracterizaci\u00f3n de la simbiosis hombre-delf\u00edn, donde a su vez se librar\u00e1 una guerra interna entre bandos enfrentados, al tiempo que emerge un tercer <em>leit-motiv<\/em>, el planeta Kithrup, cargado de misterios que apuntan a la legendaria raza extinta detonante del proceso elevador, \u201clos progenitores\u201d. (A\u00f1adan dos o tres l\u00edneas rom\u00e1nticas, basadas en la promiscuidad sexual de los tripulantes, excepci\u00f3n hecha del pobre mono que no me imagino yo c\u00f3mo\u2026 bueno, la verdad que s\u00ed que me lo imagino\u2026)<\/p>\n<p>En el plano t\u00e9cnico, el dise\u00f1o de un h\u00e1bitat compartido para primates y cet\u00e1ceos es todo un alarde en el que descolla el aspecto ling\u00fc\u00edstico. Para mi gusto, Brin est\u00e1 sembrado al dotar a los delfines de hasta tres lenguajes, un primigenio, m\u00edstico (el \u201csue\u00f1o-ballena) y preconsciente; otro intuitivo y artificialmente inducido por el hombre, basado en formas po\u00e9ticas; y por \u00faltimo, un est\u00e1ndar compartido entre el tutor sapiens y sus pupilos, que permite a los cet\u00e1ceos, por ejemplo, desarrollar una l\u00f3gica\u2026 A Wittgenstein le hubiera encantado\u2026 Y lejos de ser una virguer\u00eda de <em>atrezzo<\/em>, este barroquismo de lenguajes es esencial para la resoluci\u00f3n del caso.<\/p>\n<p>Vamos, que al que le gusta la ciencia ficci\u00f3n, raro ser\u00e1 que no se lo pase como un enano con Brin.<\/p>\n<p>Dicho esto, y ci\u00f1\u00e9ndome a mi experiencia lectora, les dir\u00e9 que s\u00ed, que reconociendo que <em>Marea estelar<\/em> es un novel\u00f3n, uno se esperaba algo m\u00e1s.<\/p>\n<p>En parte es culpa m\u00eda, claro. Culpa m\u00eda por no estar ya en el contexto de 1984, en que la recuperaci\u00f3n de la ciencia ficci\u00f3n cl\u00e1sica americana toma ribetes de gesta patri\u00f3tica para el <em>fandom<\/em> saj\u00f3n. Culpa m\u00eda porque de 1984 a aqu\u00ed meter a un calder\u00f3n de almirante en una tecnospace-opera es ya un recurso hasta manido.<\/p>\n<p>Lo que no es culpa m\u00eda es la sospecha de que Brin escribe a lo Asimov, de un tir\u00f3n y salga el sol por Antequera, poniendo m\u00e1s cuidado en la verosimilitud filos\u00f3fico-cient\u00edfica que en los aspectos estil\u00edsticos. Y claro, cuando de buenas a primeras te enfrentas a una nave-pecera, en la que conviven seres de mar y de tierra en una tecnolog\u00eda parcialmente alien\u00edgena, o tienes un estilo muy clarito y comunicativo o te pierdes m\u00e1s de la cuenta. A\u00f1adan la discutible decisi\u00f3n de bautizar a los delfines con nombres impronunciables, vagamente basados en dialectolog\u00eda polinesia tal que Creedakai, Thst\u2019T, Sah\u2019Ot&#8230;  (as\u00ed hasta una desesperante treintena de cet\u00e1ceos con di\u00e1logo en la obra), que convierten la lectura en un proceso adelante-atr\u00e1s, forz\u00e1ndote a consultar cada dos p\u00e1ginas la gu\u00eda-elenco de las p\u00e1ginas iniciales.<\/p>\n<p>Pero hablaba de \u201cbajonazos\u201d estil\u00edsticos, que alguno achacar\u00e1 al traductor pero yo, como el que firma es Brin, se lo imputo al autor. Entre otras, la man\u00eda de introducir frases antit\u00e9ticas con el sentido del p\u00e1rrafo (y que desde mi punto de vista no son m\u00e1s que despistes en el proceso de revisi\u00f3n). \u00bfC\u00f3mo puede ser que a un arma le pase esto \u2013pag 340-?: \u201c\u2026Comprob\u00f3 que su pistola estaba en perfecto estado. A la pistola no le quedaban m\u00e1s que unas pocas flechas\u201d.  O peor a\u00fan (281): \u201cDesenfund\u00f3 la pistola y la sujet\u00f3 con ambas manos\u2026 Estir\u00f3 el brazo con el que sujetaba la pistola\u201d. Un poco antes, un delf\u00edn ling\u00fcista se caga en todo y m\u00e1s porque le han encomendado una farragosa misi\u00f3n sin ning\u00fan encanto para \u00e9l. Pocas frases despu\u00e9s te encuentras con que al delf\u00edn le apasionaba el tema. No s\u00e9. Desconcierto lector. Que a m\u00ed, escritorzuelo aficionado, me pase esto, tira que te va&#8230; \u00bfpero a alguien como Brin?<\/p>\n<p>Sospecho que el autor no est\u00e1 precisamente bendecido por la musa, a pesar de ser \u00e9l mismo un reputado divulgador y conferenciante. Al principio especialmente, cuando su intento explicativo de la mega-batalla en las inmediaciones del planeta es un sindi\u00f3s, un Stalingrado en chungo; el escritor resuelve con adjetivos algo que ped\u00eda a gritos una planificaci\u00f3n m\u00e1s tolstoiana, algo as\u00ed como los soros se concentraban en el cuadrante tal, con tantas unidades desplegadas en tal formaci\u00f3n\u2026 Un poco de orden t\u00e1ctico y mesura para recrearnos la madre de todas las batallas.<\/p>\n<p>Y acaso ah\u00ed reside el quid de la cuesti\u00f3n con mi no \u201ccompleta\u201d satisfacci\u00f3n lectora de un libro en principio espectacular. Algunos neocampbellianos de segunda hornada \u2013Hamilton, Aguilera, Simmons- ofrecen productos muy parecidos a <em>Marea estelar<\/em> escritos con m\u00e1s oficio. Lo que no suelen ofrecer es la hondura de ideas que s\u00ed depara <em>Marea estelar<\/em>. De ah\u00ed que, a pesar de los pesares, considere este libro todo un cl\u00e1sico de lectura obligatoria.<\/p>\n<p>NOTA. Por cierto \u00bfAlguien me podr\u00eda explicar de qu\u00e9 va la portada? \u00bfTiene algo que ver con el libro?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Factor\u00eda recupera una de las novelas fundamentales para entender la ciencia ficci\u00f3n norteamericana que se escrib\u00eda durante la d\u00e9cada de los 80.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[273,1266],"class_list":["post-8371","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-david-brin","tag-marea-estelar"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8371"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8371\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8374,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8371\/revisions\/8374"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}