{"id":840,"date":"2009-03-26T06:36:06","date_gmt":"2009-03-26T05:36:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=840"},"modified":"2009-12-25T21:12:44","modified_gmt":"2009-12-25T19:12:44","slug":"fundacion-de-isaac-asimov","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=840","title":{"rendered":"Fundaci\u00f3n, de Isaac Asimov"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"159\" height=\"250\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/24-03%2004\/fundacion.jpg\" \/>Hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os que me le&iacute; la serie de las Fundaciones, de Isaac Asimov, concretamente la publicada en la colecci&oacute;n Gran Reno de Plaza &amp; Jan&eacute;s. Recuerdo que en aquel momento (andaba por los diecis&eacute;is a&ntilde;os) me gustaron tanto que me enganch&eacute; de tal manera en la trama y en c&oacute;mo se resolv&iacute;a de manera l&oacute;gica, pero al mismo tiempo sorprendente, que cada fin de semana que &iacute;bamos al entonces Pryca (hoy Carrefour), ca&iacute;a en el carrito uno de sus libros. Seg&uacute;n consulto en su contracubierta, en aquellos a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1980 estaban al m&oacute;dico precio de 395 pesetas, o unos irrisorios 2,37 euros del siglo XXI.<\/p>\n<p>Como adolescente no muy bien adaptado a mi entorno, ten&iacute;a por entonces un hambre insaciable de &quot;esp&iacute;ritu cient&iacute;fico&quot;, y afortunadamente en esos tiempos eso pod&iacute;a ser alimentado de diversas formas: revistas de divulgaci&oacute;n (<em>Conocer, Muy Interesante<\/em>&#8230;), libros cient&iacute;ficos para jovenzuelos (<em>C&oacute;mo hacer, El Joven Cient&iacute;fico<\/em>&#8230;), series de televisi&oacute;n futuristas (incluyendo la muy machista <em>Mazinger Z<\/em>), la popularizaci&oacute;n de la inform&aacute;tica personal&#8230; En fin, una &eacute;poca dorada para todo aqu&eacute;l que tuviera inquietudes de ese tipo y pocas ganas de jugar al f&uacute;tbol o socializar en la calle.<\/p>\n<p>Esa situaci&oacute;n, la de la divulgaci&oacute;n popular de la ciencia en Espa&ntilde;a, era curiosamente parecida a la que se hab&iacute;a producido d&eacute;cadas atr&aacute;s en EE UU, en la edad de oro de la cf, cuando se public&oacute; el libro del que hablo (que fue por primera vez a principios de los 50). Tras salir de la oscura dictadura espa&ntilde;ola, en los a&ntilde;os 70\/80, la ingenier&iacute;a y la ciencia estaban en nuestro pa&iacute;s hasta bien vistas. En Estados Unidos esa tendencia continu&oacute; mucho tiempo m&aacute;s, hasta llegar a ser una idiosincrasia nacional. Aqu&iacute;, definitivamente, no.<\/p>\n<p>Explico todo esto antes de hablar del libro porque <em>Fundaci&oacute;n <\/em>es una apolog&iacute;a de la ciencia y el racionalismo m&aacute;s de lo que es novela, como muchos libros de cf que se editaron en Espa&ntilde;a en aquella &eacute;poca y en particular todos los de Asimov. Quiz&aacute;s por la acogida favorable de esas ideas se pudo publicar con ciertas garant&iacute;as de venta. Por supuesto, el libro no es s&oacute;lo eso, sino tambi&eacute;n un ejemplo de historia de intriga, y otras cosas m&aacute;s, con lo que, aunque me sienta tentado por la perspectiva que me da el mucho m&aacute;s sofisticado y oscurecido siglo XXI, tampoco es mi intenci&oacute;n hacer una clasificaci&oacute;n simplista.<\/p>\n<p>El primer libro de la serie de las Fundaciones est&aacute; dividido en varias partes, fruto del engarce al que fueron sometidos las historias cortas que hab&iacute;an sido publicadas originalmente en la revista <em>Astounding<\/em>. Ese engarce no est&aacute; mal conseguido. Se echa en falta, eso s&iacute;, una secuencia global planteamiento-nudo-desenlace, que s&iacute; aparece en las historias individuales y que quiz&aacute;s est&eacute; m&aacute;s conseguida en la serie completa (que no he vuelto a releer). No es esa carencia lo que lo puede hacer mal libro, de todas formas.<\/p>\n<p>La escritura tampoco es mala (y eso es ser muy generoso, dada la impresi&oacute;n que recordaba). Tampoco es simple, como pensaba, desde luego si la comparamos con tantos maestros actuales de la nada literaria y las superventas. Creo, de hecho, que bien podr&iacute;a volver a hacerse popular hoy en d&iacute;a si no fuera porque la mayor&iacute;a de los lectores encontrar&iacute;an demasiado &quot;raro&quot;, si no directamente hostil, tanto fundamento cient&iacute;fico y l&oacute;gico en un libro. La escritura queda, pues, mejor parada de lo que se podr&iacute;a esperar al releerlo. En mi opini&oacute;n porque Asimov era listo y se centr&oacute; en lo que sab&iacute;a hacer: &eacute;l no sab&iacute;a narrar, tampoco insinuar sensaciones o sentimientos, mucho menos provocarlos en el lector, y no sab&iacute;a tampoco dibujar personajes. Pero s&iacute; sab&iacute;a hilar una trama de intrigas para llegar a donde quer&iacute;a, sab&iacute;a tener ideas que llamaban la atenci&oacute;n y sorprend&iacute;an, sab&iacute;a, especialmente, hacer di&aacute;logos entretenidos y reflejar su inteligencia en ellos.<\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"225\" height=\"300\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/24-03%2004\/IsaacAsimov.jpg\" \/>Fundaci&oacute;n <\/em>puede tener, siendo prudente, un noventa por ciento de di&aacute;logos dentro del total del libro, lo que hace su lectura bastante &aacute;gil. En esos di&aacute;logos no existen personajes diferenciados, si llamamos diferenciar a un personaje el darle alguna historia y psicolog&iacute;a personales. Asimov se limit&oacute; a distinguir entre personas &quot;irracionales&quot; (por ejemplo Wienis, el regente del planeta hostil a la Fundaci&oacute;n llamado Anacreonte) o &quot;racionales&quot; (casi todos los dem&aacute;s, incluso independientemente de su ocupaci&oacute;n). Adem&aacute;s, este tipo de distinci&oacute;n no la asign&oacute; necesariamente porque los personajes la tuvieran (de nuevo, porque viniera dada por sus vivencias personales), sino porque no supo mostrar en el libro ninguna otra. Y eso lo afirmo porque es evidente que tuvo la oportunidad de hacerlo: el lector puede enumerar alrededor de dos docenas de personajes pululando por sus m&aacute;s de doscientas cincuenta p&aacute;ginas. Tampoco reflejan estos personajes muchos estados de &aacute;nimo, y los que aparecen se muestran directa y claramente como tics superficiales: peque&ntilde;os gestos en las acotaciones de los di&aacute;logos, por cuenta del narrador, y signos de exclamaci&oacute;n. Las fluctuaciones emocionales normalmente s&oacute;lo caen en el lado de la serenidad del razonamiento l&oacute;gico o en el de la perplejidad eventual ante un razonamiento l&oacute;gico mejor.<\/p>\n<p>El libro, a pesar de estar construido sobre di&aacute;logos de personas, se basa en describir la evoluci&oacute;n de un enorme imperio gal&aacute;ctico a lo largo de varias d&eacute;cadas. Todos los personajes se ocupan de, a saber: describirla, rememorarla, predecirla, sintetizarla y analizarla (sin &eacute;xito). Nunca la tuercen a causa de verdaderas formas de ser (puesto que no tienen tal cosa), de caprichos, debilidades y fortalezas particulares o de man&iacute;as no estereotipadas. Pero Asimov, como dije antes, no es tonto, y lo que sabe hacer lo hace bien: esa evoluci&oacute;n del futuro lejano no est&aacute; mal dise&ntilde;ada; es m&aacute;s, se observa en ella el germen de otras grandes historias posteriores, como por ejemplo el uso de la ingenier&iacute;a religiosa (Frank Herbert) o los gremios de mercaderes espaciales (paradigma que trascendi&oacute; a la pantalla y a la cultura popular mundial a trav&eacute;s de <em>Star Wars<\/em>). Las intrigas que van marcando esa historia del futuro tampoco est&aacute;n mal construidas, puesto que Asimov dominaba la l&oacute;gica. Quiz&aacute;s, es &eacute;se uno de los motivos que mantiene el inter&eacute;s del libro, junto con la fresca y sorprendente (en su &eacute;poca) idea de la psicohistoria y otras aportaciones menores, como el reducir el lenguaje hablado a formulaciones l&oacute;gicas o la existencia de un planeta convertido en una sola ciudad que lo ocupa por completo.<\/p>\n<p>Lamentablemente una novela no se construye con una trama, ni siquiera con ideas geniales, sino con personajes. Este libro le cuenta al lector una serie de acontecimientos en forma de enorme compendio de di&aacute;logos, pero no desde el punto de vista vivo, personal, subjetivo, de quienes los dicen, sino desde una perspectiva abstracta y superior, como a vista de p&aacute;jaro, en la que los caracteres son meros arquetipos, y no m&aacute;s de dos o tres. El libro adquiere as&iacute;, curiosamente, el tono de fondo que tendr&iacute;a la Enciclopedia Gal&aacute;ctica que el propio Asimov inventa para desgranar las citas iniciales de cada cap&iacute;tulo. Y una enciclopedia es un libro, pero no es una novela.<\/p>\n<p>Tampoco existe pr&aacute;cticamente ambientaci&oacute;n: las descripciones del universo creado son escas&iacute;simas y fr&iacute;as, todas referidas a aparatos u objetos inanimados. Las de los personajes son demasiado superficiales: un color de ojos, una vestimenta, alg&uacute;n gesto que nunca se convierte en tic para llegar a ser descripci&oacute;n o sostener quiz&aacute;s la sombra de una historia personal detr&aacute;s. Todo ello hace muy dif&iacute;cil para el lector &ldquo;ver&rdquo; al personaje, no digamos ya meterse en su pellejo o comprenderlo.<\/p>\n<p>Se podr&iacute;a argumentar que el libro trata de la psicohistoria, que es una supuesta ciencia de la historia capaz de predecir el futuro; por tanto es normal que los personajes se conviertan en meros espectadores del mismo (de hecho casi todos los personajes que est&aacute;n al cargo de la Fundaci&oacute;n en distintas &eacute;pocas deciden precisamente no hacer nada); se podr&iacute;a defender lo as&eacute;ptico y fr&iacute;o por que no hay lugar para las emociones individuales ni para que los personajes sean quienes construyan la historia en un libro que trata de algo que ya est&aacute; predestinado.<\/p>\n<p>Eso podr&iacute;a ser cierto.<\/p>\n<p>Pero insisto: si los personajes no existen, entonces el resultado no es una novela.<\/p>\n<p>En mi opini&oacute;n, hay que comprender que esto sucediera as&iacute;&#8230; hasta cierto punto. Lo que trat&oacute; de construir Asimov podr&iacute;a parecer un imposible literariamente hablando: si la historia de la galaxia est&aacute; prescrita por la psicohistoria, tu libertad de acci&oacute;n como autor est&aacute; tremendamente limitada: s&oacute;lo puedes describir los acontecimientos predichos conforme se desarrollan, mantener el inter&eacute;s dejando ocultas ciertas cosas que est&aacute;n por venir&#8230; que los acontecimientos individuales, las emociones, los actos de las personas est&eacute;n capados, limitados a &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n locales y ef&iacute;meros que no puedan utilizarse para narrar ni definir largos flujos de tiempo.<\/p>\n<p>La cuesti&oacute;n, que nunca resolveremos, es si Asimov desarroll&oacute; una historia abstracta y as&eacute;ptica porque la psicohistoria le tendi&oacute; una trampa literaria o si lo hizo porque no fue suficientemente capaz como escritor para salvar esa trampa. Mi opini&oacute;n personal es lo segundo. Asimov no era un buen escritor, s&oacute;lo un contador de historias entretenidas (que es muy distinto; se nota especialmente en sus libros de divulgaci&oacute;n). Creo que la idea psicohist&oacute;rica le atrap&oacute; y le venci&oacute; en ciertos momentos. Es muy evidente en la primera parte: en varias escenas en que las acciones individuales de algunas personas son las que mantienen el flujo de los acontecimientos, supuestamente predichos por la psicohistoria, cuando precisamente la psicohistoria no pod&iacute;a haber predicho nada basado en actos individuales (arresto de Hari Seldon y su futuro bi&oacute;grafo, por ejemplo). Mucho m&aacute;s adelante en el libro, el hecho ya comentado de que los responsables del planeta T&eacute;rminus, donde est&aacute; la <em>Fundaci&oacute;n<\/em>, decidan no hacer nada ante lo que se les va viniendo encima, d&eacute;cada tras d&eacute;cada, parece ser la &uacute;nica escapatoria que encontr&oacute; Asimov para que hubiera personas ah&iacute; a&uacute;n a pesar de no tener papel alguno; es decir, para evitar volver a quedar atrapado en su libro por la propia idea que hab&iacute;a tenido de la psicohistoria.<\/p>\n<p>Pero igual que opino que a Asimov le vino grande la idea de la psicohistoria a la hora de hacer una novela con ella, tambi&eacute;n considero que hubiera sido muy dif&iacute;cil resolver el dilema partiendo de una idea tan anti-literaria. Consigui&oacute;, con sus limitadas capacidades como escritor de ficci&oacute;n, hacer un libro entretenido, con un ritmo r&aacute;pido, divertido por momentos; perfectamente digerible y admirable por una generaci&oacute;n ilusionada por la ciencia; supo pulir inteligentemente los enganches entre los relatos cortos que lo iban a componer, dar toques de iron&iacute;a e inteligencia a los di&aacute;logos y mantener el inter&eacute;s del lector por saber c&oacute;mo acabar&iacute;an cada una de las aparentes amenazas al futuro predicho por Hari Seldon. Quiz&aacute;s a las dos primeras partes (los Psicohistoriadores y los Enciclopedistas) se les noten m&aacute;s las costuras, la multiplicidad de personajes casi indistinguibles por lo as&eacute;ptico y uniforme de sus caracteres, algunas incongruencias a la hora de resolver la trama, etc., pero la parte de los Alcaldes y posteriores consiguen una soltura y coherencia suficientes para que se termine de leer con agrado.<\/p>\n<p>En definitiva: un libro entretenido, agradable, inteligente; tambi&eacute;n interesante para cualquier escritor, especialmente por la oportunidad de examinar de cerca la trampa literaria en que se vio atrapado Asimov y tratar de pensar en c&oacute;mo se podr&iacute;a haber resuelto mejor&#8230; y, en mi opini&oacute;n, sin mucho sentido hoy en d&iacute;a para lectores no espec&iacute;ficamente motivados por la ciencia ficci&oacute;n o la ciencia en general.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCl\u00e1sicos o viejos? En esta secci\u00f3n, Juan Antonio Fern\u00e1ndez Madrigal volver\u00e1 a algunos de los t\u00edtulos fundamentales de la historia del g\u00e9nero para tratar de analizarlos desde el punto de vista de un escritor contempor\u00e1neo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[127],"tags":[171,224,328,64,225],"class_list":["post-840","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revisitando","tag-astounding","tag-frank-herbert","tag-fundacion","tag-isaac-asimov","tag-star-wars"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/840","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=840"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/840\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":844,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/840\/revisions\/844"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=840"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=840"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=840"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}