{"id":8701,"date":"2011-11-15T06:30:30","date_gmt":"2011-11-15T04:30:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8701"},"modified":"2011-11-15T00:42:08","modified_gmt":"2011-11-14T22:42:08","slug":"el-metodo-de-juli-zeh","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8701","title":{"rendered":"El m\u00e9todo, de Juli Zeh"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elmetodo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-8703\" title=\"elmetodo\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elmetodo-175x300.jpg\" alt=\"\" width=\"175\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elmetodo-175x300.jpg 175w, http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elmetodo.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>La bi\u00f3loga Mia Holl llora desconsolada la desaparici\u00f3n de su hermano Moritz, encarcelado por conducta antisocial, vandalismo reincidente y asesinato, cargos que lo llevaron a dar con sus huesos en el corredor de la muerte (o de la animaci\u00f3n suspendida con car\u00e1cter indefinido, puesto que la vida de todo ser humano es sacrosanta por imperativo jur\u00eddico en el futuro cercano que nos propone la alemana Juli Zeh). Su imprevisto suicidio, sin embargo, impidi\u00f3 que se cumpliera la pena capital a la que hab\u00eda sido condenado. Desde entonces acompa\u00f1an a Mia \u00abla amada ideal\u00bb, una suerte de avatar espectral de la consciencia de Moritz, y el creciente deseo de arrojar algo de luz sobre los hechos que desembocaron en el precipitado final de su hermano, aunque para ello deba socavar los cimientos de un sistema empe\u00f1ado en velar por el bienestar de sus ciudadanos\u2026 tanto si a \u00e9stos les gusta como si no.<\/p>\n<p>Juli Zeh parte de la tendencia predominante en nuestras sociedades a demonizar cada vez m\u00e1s al enfermo, de quien se espera que \u00abse cuide\u00bb en un intento por aligerar la sobrecarga que padecen nuestros ambulatorios y hospitales, la extrapola a un futuro no muy lejano y lleva al absurdo el viejo dicho de \u00abm\u00e1s vale prevenir que curar\u00bb. A los ojos del estado imperante en el mundo de <em>El m\u00e9todo,<\/em> quien contrae alguna enfermedad es porque no ha cumplido con los reglamentarios protocolos de prevenci\u00f3n y, por tanto, no debe esperar atenci\u00f3n m\u00e9dica ni compasi\u00f3n; tendr\u00e1 suerte, de hecho, si se libra de pagar una multa o aun de pasar una temporada entre rejas. Sin embargo, lejos de cargar las tintas sobre esta proyecci\u00f3n hiperb\u00f3lica de un estado dictatorial e inhumano, antes que la represi\u00f3n de las libertades individuales lo que investiga Zeh con implacabilidad cl\u00ednica son los temas del librepensamiento y el germen de la rebeli\u00f3n que aparentemente albergamos todos en nuestro interior.<\/p>\n<p>De este modo, por medio de <em>flashbacks,<\/em> conoceremos a un Moritz Holl extravagante, quiz\u00e1 incluso algo \u00abido\u00bb, cuestionado por su hermana peque\u00f1a en su af\u00e1n por buscar a la chica de sus sue\u00f1os por sus propios medios en vez de conformarse con la media naranja ideal que podr\u00edan proporcionarle los motores de b\u00fasqueda especializados en compatibilidad gen\u00e9tica. Ya en el presente narrativo conoceremos tambi\u00e9n a una Mia abiertamente \u00abinestable\u00bb, alucinada y con tendencias maniacodepresivas, una rebelde sin m\u00e1s causa que la pena producida por la muerte de su hermano. Alrededor de estos inadaptados, el mundo sigue girando con normalidad; despu\u00e9s de todo, la poblaci\u00f3n no tiene motivos para quejarse. Basta con acatar un pu\u00f1ado de simples normas para no tener que sufrir jam\u00e1s ning\u00fan dolor, ning\u00fan malestar. \u00bfQu\u00e9 es una peque\u00f1a invasi\u00f3n de la intimidad en comparaci\u00f3n con semejante deseo hecho realidad? Los protagonistas de <em>El m\u00e9todo,<\/em> as\u00ed pues, se revelan como meros veh\u00edculos de un dilema leg\u00edtimo\u00a0esbozados a grandes rasgos, desde una perspectiva pragm\u00e1tica: si lo que hacemos nos perjudica\u2026 \u00bfpor qu\u00e9 lo hacemos?<\/p>\n<p>Es comprensible que el modelo social en el que se enmarca <em>El m\u00e9todo<\/em> no tarde en convertirse en la estrella principal de la trama, supeditada al vigor de una idea troncal cuyas ramificaciones argumentales en ocasiones parecen tener verdaderas complicaciones para brillar por s\u00ed solas (es sintom\u00e1tico que el \u00abmisterio\u00bb detonante de la rebeli\u00f3n de Mia, el asesinato que supuestamente cometiera su hermano, termine resolvi\u00e9ndose de un plumazo tan previsible para el lector avezado como incomprensiblemente invisible para los personajes de la novela). Puesto que el historial de Juli Zeh permite intuir que podr\u00eda haber orientado f\u00e1cilmente su historia en cualquier otra direcci\u00f3n, cabe suponer que era su deseo consciente escribir una suerte de f\u00e1bula moderna con el totalitarismo y el libre albedr\u00edo, no ya como tel\u00f3n de fondo, sino pr\u00e1cticamente como \u00fanicos impulsores de un gui\u00f3n que palidece frente al escenario en que se enmarca.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter sat\u00edrico que impregna las p\u00e1ginas de la novela nos remite a t\u00edtulos como \u201cPeter Skilling\u201d, de Alex Irvine, m\u00e1s que al <em>1984<\/em> de Orwell, obra con la que se compara machaconamente <em>El m\u00e9todo<\/em> en casi todas las rese\u00f1as aparecidas hasta la fecha. En el relato de Irvine, publicado originalmente en su antolog\u00eda <em>Pictures from an Expedition<\/em> y recientemente reeditado en <em><a title=\"Rese\u00f1a de Brave New Worlds en Prospectiva\" href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8210\" target=\"_blank\">Brave New Worlds<\/a>,<\/em> el imprescindible compendio de ficci\u00f3n breve dist\u00f3pica recopilado por John Joseph Adams, un hombre despierta noventa y ocho a\u00f1os despu\u00e9s de que lo dieran por muerto. Este forastero en la tierra extra\u00f1a que antes era su hogar descubre que la avanzada medicina del futuro le ha concedido una segunda oportunidad\u2026 pero el nuevo sistema judicial, el cual comprende la imprudencia temeraria como delito susceptible de castigarse con la pena capital, podr\u00eda arrebat\u00e1rsela. Se trata de un cuento potente y conciso, primo nada lejano de <em>El m\u00e9todo,<\/em> mal que pudiera pesarle esta comparaci\u00f3n a una escritora que en 2010 no dud\u00f3 en rechazar la nominaci\u00f3n al prestigioso premio de ciencia ficci\u00f3n Kurd-La\u00dfwitz por considerar que, puesto que su novela no se adhiere a ese g\u00e9nero, tampoco ser\u00eda de rigor que recibiera un galard\u00f3n perteneciente al mismo. Tal vez por incuria o simple despiste, ese mismo a\u00f1o <em>Corpus Delicti: Ein Proze\u00df <\/em>se mantuvo en la lista de nominados al DSFP (<em>Deutsche Science-Fiction-Preis<\/em>) hasta que se hizo p\u00fablica la resoluci\u00f3n del jurado, el cual terminar\u00eda concediendo el premio a Karsten Kruschel por su d\u00edptico <em>VILM (Der Regenplanet y Die Eingeborenen),<\/em> una \u00f3pera espacial sin complejos.<\/p>\n<p>No puedo por menos de concluir esta rese\u00f1a sin elogiar la impecable traducci\u00f3n de Laura Manero, quien realiza un trabajo sobresaliente a la hora de verter en nuestro idioma los diferentes registros empleados por la autora, respetando siempre el estilo de Zeh (ora sucinto, ora desatadamente aleg\u00f3rico), sin arredrarse ante ning\u00fan juego de palabras ni tomar la v\u00eda f\u00e1cil ni siquiera ante los circunloquios m\u00e1s enrevesados. Tanto por versatilidad l\u00e9xica como por precisi\u00f3n sem\u00e1ntica y correcci\u00f3n sint\u00e1ctica nos encontramos ante un ejemplo de buen hacer francamente sobresaliente que convierte en un ejercicio placentero la lectura aun de los pasajes m\u00e1s \u00e1ridos, y eleva a la categor\u00eda de verdadera delicia los compases mejor afinados de este moderno drama jocoso que es <em>El m\u00e9todo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta novela su autora propone un mundo dist\u00f3pico donde los enfermos son responsables de su condici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1826,1827],"class_list":["post-8701","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-el-metodo","tag-juli-zeh"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8701"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8701\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8705,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8701\/revisions\/8705"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}