{"id":8706,"date":"2011-11-16T06:30:34","date_gmt":"2011-11-16T04:30:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8706"},"modified":"2011-11-13T19:58:34","modified_gmt":"2011-11-13T17:58:34","slug":"los-pinguinos-tambien-se-ahogan-de-steve-redwood","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8706","title":{"rendered":"Los ping\u00fcinos tambi\u00e9n se ahogan, de Steve Redwood"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/pinguinos.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-8707\" title=\"pinguinos\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/pinguinos.jpeg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"282\" \/><\/a>Steve Redwood es un ingl\u00e9s maj\u00edsimo, con un sentido del humor muy brit\u00e1nico y con relatos editados en diversas publicaciones anglosajonas. Le conocemos por estos pagos gracias a sus dos novelas, <em>El pescador de demonios<\/em> (El tercer nombre) y <a title=\"\u00bfQui\u00e9n necesita a Cleopatra? en Prospectiva\" href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3531\" target=\"_blank\"><em>\u00bfQui\u00e9n necesita a Cleopatra?<\/em> <\/a>(AJEC), tan entretenidas como sarc\u00e1sticas. Por tanto, la publicaci\u00f3n de un pu\u00f1ado de sus relatos en <em>Los ping\u00fcinos tambi\u00e9n se ahogan<\/em> (Torre de Marfil) me parec\u00eda a priori muy atractiva pero\u2026 tras terminar el libro la sensaci\u00f3n que me queda es de agridulce desconcierto.<\/p>\n<p>Casi el mismo desconcierto con el que comenc\u00e9 su lectura al contemplar la portada, absolutamente gore y que no se corresponde en absoluto con el contenido del libro (ni siquiera en el t\u00edtulo, puesto que ninguno de los cuentos se llama as\u00ed y en ninguna parte se explica el porqu\u00e9 de ese nombre). Para empezar, la recopilaci\u00f3n contiene una veintena de cuentos (o, mejor dicho, diecinueve cuentos y una novela corta) que poco tienen que ver entre s\u00ed y aparecen mezclados en un orden ca\u00f3tico, un poco como la famosa caja de bombones de la madre de Forrest Gump, de manera que cuando terminas uno nunca sabes cu\u00e1l ser\u00e1 el tono del siguiente: s\u00f3lo que ser\u00e1 completamente distinto. Si te gustan las sorpresas, enhorabuena; sin embargo, mis genes germ\u00e1nicos han rechinado lo suyo ante la acumulaci\u00f3n, mezcla y desparrame sin medida de g\u00e9neros y materias diferentes. De hecho, m\u00e1s que una selecci\u00f3n de cuentos de Redwood parece una \u201cobra completa\u201d con narraciones de todas las \u00e9pocas de su vida como escritor pero, como digo, completamente desordenada. En un r\u00e1pido recuento, podemos decir que el libro contiene ocho relatos clasificables como de terror, seis de vida normal (por llamarlo de alguna manera\u2026, digamos que no tienen nada que ver con el Fant\u00e1stico), tres de ciencia ficci\u00f3n (incluyendo la novela corta), dos de fantas\u00eda y uno inclasificable (humor\u00edstico de todas formas, marca de la casa).<\/p>\n<p>La calidad de las narraciones es casi tan variada como los temas tratados y resulta una verdadera l\u00e1stima porque da la sensaci\u00f3n de que los cuentos que salen peor parados podr\u00edan haber salvado muy bien la cara si hubieran sido sometidos a una revisi\u00f3n m\u00e1s en profundidad por el autor (no s\u00f3lo en su redacci\u00f3n sino en detalles como hablar de las pesetas como la moneda de uso corriente en Espa\u00f1a o citar personajes hoy conocidos pero que no lo ser\u00e1n para quienes le lean dentro de veinte a\u00f1os) o si no sufrieran unas traducciones tan peculiares que a veces da la impresi\u00f3n de que algunas de las personas que revisaron los textos en realidad no son m\u00e1s que seud\u00f3nimos del propio Redwood enfrentado a la juguetona ordal\u00eda de traducirse a s\u00ed mismo o, qui\u00e9n sabe, a la de escribir directamente en espa\u00f1ol (lo cual tendr\u00eda su m\u00e9rito).<\/p>\n<p>Sucede por ejemplo con \u201cNo entres d\u00f3cilmente en esa buena noche\u201d (\u00bfde verdad es \u00e9ste el t\u00edtulo real del cuento?), uno de los relatos terror\u00edficos m\u00e1s castigado con alambicadas construcciones y con repeticiones del estilo \u201cEl intruso aparec\u00eda ahora tanto horrorizado como horroroso\u201d. O, por poner otro ejemplo, con \u201cLa novena cabeza\u201d, uno de mis favoritos, donde nos encontramos directamente con la palabra Metro en ingl\u00e9s (\u201c\u2026hasta llegar a la entrada del Underground, donde vio a un anciano\u2026\u201d) o con una pintoresca traducci\u00f3n del habla de un chaval pobre de un barrio del norte de Londres (\u201c\u00bfC\u00f3mo es que el perro de \u2018ust\u00e9\u2019 \u2018pu\u00e9\u2019 hablar y c\u00f3mo es que \u2018ti\u00e9\u2019 tres cabezas?\u201d).<\/p>\n<p>Aparte de estos dos, destaco \u201cGracias por su relato\u201d (mi preferido, dedicado a todos los autores que alguna vez han sido rechazados por alguna editorial\u2026, es decir, dedicado a todos los autores), \u201cUna mano caritativa\u201d (genial autodescripci\u00f3n de la xenofobia inglesa, aunque la disimule bajo un personaje surafricano), \u201cLos sanadores\u201d (la novela corta: una vuelta de tuerca al tema \u201cinvasores de la Tierra\u201d, muy bien llevada en cuanto al misterio de la procedencia y forma de actuar de \u201cellos\u201d, aunque un poco larga para mi gusto) y \u201cJuego de n\u00fameros\u201d (inmisericorde y divertida visi\u00f3n del funcionariado espa\u00f1ol desde la \u00f3ptica de un ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, algunos de los cuentos de vida normal rayan a una gran altura, incluso por encima de los fant\u00e1sticos, pero parecen fuera de lugar en esta selecci\u00f3n. Es el caso por ejemplo del citado \u201cEl ping\u00fcino del chaleco morado\u201d (historia de amores frustrados muy bien planteada y desarrollada), \u201cEl efecto Solaris\u201d (que de ciencia ficci\u00f3n s\u00f3lo tiene una referencia a la famosa obra de Stanislaw Lem pero es en realidad otra historia de amor) o \u201cUn profesor muy raro\u201d (sobre el descacharrante desencuentro idiom\u00e1tico y cultural entre un profesor ingl\u00e9s y sus alumnos saud\u00edes).<\/p>\n<p>Sin embargo, otros relatos ni siquiera deber\u00edan haber pasado \u201cel corte\u201d de calidad y aqu\u00ed se echa en falta la labor editorial, como el confuso \u201cEl rosario\u201d, el insufrible \u201cEpifan\u00eda al sol\u201d, el bizarro \u201cLa oveja blanca\u201d o el adolescente \u201c\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s esperando?\u201d<\/p>\n<p>Y para los aficionados al completismo, una sorpresa: \u201cLa conjura de la Crucifixi\u00f3n\u201d, que no es sino la versi\u00f3n alternativa de uno de los cap\u00edtulos de <em>\u00bfQui\u00e9n necesita a Cleopatra?<\/em> o, m\u00e1s probablemente, el cuento del que surgir\u00eda la novela.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antolog\u00eda de relatos que, a modo de totum revolutum, ofrece un compendio de terror, ciencia ficci\u00f3n, fantas\u00eda e historias cotidianas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[764,1828,763,584],"class_list":["post-8706","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-el-pescador-de-demonios","tag-los-pinguinos-tambien-se-ahogan","tag-quien-necesita-a-cleopatra","tag-steve-redwood"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8706"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8709,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8706\/revisions\/8709"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}