{"id":8813,"date":"2011-11-29T06:30:48","date_gmt":"2011-11-29T04:30:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8813"},"modified":"2011-12-01T20:25:21","modified_gmt":"2011-12-01T18:25:21","slug":"nemesis-de-juan-miguel-aguilera","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8813","title":{"rendered":"N\u00e9mesis, de Juan Miguel Aguilera y Javier Redal"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/nemesis.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"291\" \/>Asunto peliagudo el de las reescrituras. Jam\u00e1s oir\u00e1n al lector pedirlas, suelen provenir\u00a0 de la voluntad y el af\u00e1n perfeccionista del autor. La idea es potenciar una obra determinada que, en su opini\u00f3n o en la del editor, necesita una puesta al d\u00eda. Aunque la intenci\u00f3n sea loable, la empresa raramente es coronada por el \u00e9xito. El principal escollo que la nueva versi\u00f3n ha de superar nace de la impresi\u00f3n compartida por gran parte de los lectores de que la obra primera, a pesar de sus imperfecciones, est\u00e1 dotada de un halo de autenticidad que le va a otorgar siempre una ventaja adicional en la comparaci\u00f3n. Al nuevo libro le va a costar mucho desprenderse de su condici\u00f3n de copia. Hay otro factor importante que el escritor raras veces tiene en cuenta. Me refiero al efecto que la duplicidad tiene sobre el lector, la duda que a partir de ese momento le embarga a la hora de escoger entre una obra o la otra.<\/p>\n<p>Por ejemplo, puestos a leer <em>Guerra y paz<\/em>, empresa seria que supera las mil p\u00e1ginas, \u00bfqu\u00e9 versi\u00f3n escoger? \u00bfLa que comenz\u00f3 a publicarse en 1864 denominada \u201coriginal\u201d, m\u00e1s breve y directa, o la can\u00f3nica de 1873, que cuenta con una mayor enjundia literaria, con un final distinto y 600 p\u00e1ginas m\u00e1s? Si elegimos dedicarle nuestro tiempo a la primera, \u00bfhabremos le\u00eddo realmente <em>Guerra y paz<\/em> o un borrador previo escrito por un Tolstoi algo m\u00e1s joven? Si nos inclinamos por leer la segunda, \u00bfestaremos renunciando al acto creativo inicial, a la frescura, a la idea original que dio fecundidad a la obra? \u00bfEs la versi\u00f3n m\u00e1s larga una adulteraci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 derecho ten\u00eda el Tolstoi posterior, m\u00e1s experto pero tambi\u00e9n m\u00e1s maleado, a cambiar la obra de un Tolstoi m\u00e1s vital? Si el autor ha cambiado, \u00bfno cambiar\u00e1 tambi\u00e9n la obra, como si hubiera sido escrita por individuos distintos? Son preguntas leg\u00edtimas que el lector puede llegar a hacerse y que tal vez ayuden a desincentivar la lectura de cualquiera de los dos libros.<\/p>\n<p>La \u201cv\u00eda Tolstoi\u201d, en todo caso, no es la \u00fanica que existe para reescribir una obra. A veces el retoque parte de una intenci\u00f3n opuesta a la del ruso, de un mero deseo de simplificaci\u00f3n, como ha ocurrido recientemente en el caso de <em>El nombre de la rosa<\/em>, novela a la que su autor, Umberto Eco, ha decidido restar peso cultural mediante el uso de la tijera. Como efecto colateral de esta maniobra, las dos versiones existentes de <em>El nombre de la rosa<\/em> se transforman en un rasero con el que medir la inquietud literaria del lector, que podr\u00e1 ser calificado de m\u00e1s o menos complejo seg\u00fan cu\u00e1l de ellas elija. Curioso e interesante. Y meramente introductorio, as\u00ed que vayamos ya al grano. \u00bfQu\u00e9 v\u00eda ha elegido Juan Miguel Aguilera para reelaborar <em>El refugio<\/em>? Se puede decir que la cuant\u00eda del \u201carreglo\u201d realizado a la novela que escribiera hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os junto con Javier Redal la coloca en un camino intermedio pero distinto al de los ejemplos citados. El escritor no ha extendido la obra ni la ha acortado, pero en realidad ha ido m\u00e1s all\u00e1, pues los cambios en la forma son tan numerosos como diferenciadores.<\/p>\n<p>De hecho, los cambios superficiales efectuados para dar vida a la nueva versi\u00f3n de <em>El refugio<\/em> han sido tantos que la obra resultante, si me permiten la terminolog\u00eda cinematogr\u00e1fica, no ha resultado ser el <em>director\u2019s cut<\/em> esperado, sino m\u00e1s bien un <em>remake<\/em>. Quiz\u00e1 el punto m\u00e1s rese\u00f1ables en cuanto al origen de esta reelaboraci\u00f3n se encuentre en la disparidad de opini\u00f3n de sus autores. Si bien Aguilera consigui\u00f3 el <em>nihil obstat<\/em> de Redal, \u00e9ste no consideraba necesaria ninguna reconstrucci\u00f3n, y aunque finalmente haya querido contribuir en el proyecto, s\u00f3lo lo ha hecho en labores de asesoramiento. Eso ha dejado como \u00fanico responsable de la escritura a Aguilera, quien ha acometido la tarea con las mismas intenciones de modernizaci\u00f3n que ya aplicaran a <em>Mundos en la eternidad<\/em>, versi\u00f3n unificadora de los cl\u00e1sicos <em>Mundos en el abismo<\/em> e <em>Hijos de la eternidad<\/em> cuyo resultado final fue, en opini\u00f3n de muchos, insatisfactorio.<\/p>\n<p>Bajo las distintas superficies, ambas novelas comparten el mismo argumento. La acci\u00f3n comienza con el env\u00edo de una onda de positrones mortal hacia la Tierra. Los responsables del ataque son unas entidades alien\u00edgenas ocultas en la nube de Oort que albergan el prop\u00f3sito de acabar con la presencia humana en el Sistema Solar. La investigaci\u00f3n del ataque por parte de los escasos supervivientes de la masacre es facilitada por una tecnolog\u00eda antigua descubierta en las pir\u00e1mides de Marte. Tras diversas peripecias, todo acaba con el viaje de una expedici\u00f3n al oc\u00e9ano gaseoso que consituye la atm\u00f3sfera de J\u00fapiter, lugar en el que se desvelan todos los misterios. La historia de fondo es la misma, visita al cometa inclu\u00edda, pero en <em>N\u00e9mesis<\/em> las subtramas que la configuran y los personajes que la protagonizan presentan grandes cambios. Y cada uno de ellos afecta de una forma decisiva al desarrollo de la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elrefugio.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-8814\" title=\"elrefugio\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elrefugio-196x300.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elrefugio-196x300.jpg 196w, http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elrefugio.jpeg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a>La reservada Susana, por ejemplo, protagonista en la novela original, juega aqu\u00ed un papel importante, pero forma parte de un reparto mucho m\u00e1s coral en el que la presencia femenina no tiene tanto peso. El car\u00e1cter multi\u00e9tnico de los personajes, aspecto sobresaliente y algo adelantado ya presente en la novela original, tiene a\u00fan mayor significaci\u00f3n. Si la importancia de las fuerzas religiosas ya era notable en <em>El refugio<\/em>, ahora es absolutamente determinante, sobre todo para la nueva subtrama pol\u00edtica que tiene lugar en Marte. Aunque esta supone un acierto por la diversidad que a\u00f1ade a la narraci\u00f3n, tambi\u00e9n parece a ratos algo forzada. Al haber extendido Aguilera la destrucci\u00f3n a toda la Tierra, cosa que no ocurr\u00eda en <em>El refugio<\/em>, los restos de la Humanidad sobreviven por entero en las ciudades marcianas, pero hay un peque\u00f1o choque entre la impresi\u00f3n que el lector tiene de Marte al principio de la novela, un desierto con peque\u00f1as ciudades refugio herm\u00e9ticamente cerradas, y la visi\u00f3n m\u00e1s poblada y extensa que se presenta al final.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n y la pol\u00edtica aparecen en primer plano, y juegan un papel destacado en su funci\u00f3n como poderes estabilizadores del nuevo orden. De hecho, hay una preocupaci\u00f3n por el entramado social que no estaba tan presente en la anterior novela. Y tambi\u00e9n m\u00e1s acci\u00f3n. Aguilera ya hab\u00eda demostrado en sus \u00faltimas obras, <em>Mundos y demonios<\/em> y <em>La red de Indra<\/em>, un mayor dominio en su desarrollo. Aqu\u00ed demuestra que cada vez se le da mejor la narraci\u00f3n de escenas al l\u00edmite, plenas de lucha y movimiento. Esa preponderancia de la acci\u00f3n y un mejor dise\u00f1o estructural dotan a esta novela de una agilidad mayor de la que ten\u00eda <em>El refugio<\/em>. Y a pesar de que no hay un aumento significativo de p\u00e1ginas, el escritor logra ese efecto sin renunciar a las caracter\u00edsticas de ciencia ficci\u00f3n dura que la hac\u00edan tan atractiva para los lectores del g\u00e9nero. Todo el ideario <em>hard<\/em> del original est\u00e1 presente en esta novela, diluido en el caldo narrativo que configuran las nuevas subtramas.<\/p>\n<p>Como ya saben sus seguidores, Aguilera est\u00e1 fascinado por ciertos conceptos, lo cual se refleja en la reiterada aparici\u00f3n de cada uno de ellos en sus novelas de ciencia ficci\u00f3n. Aqu\u00ed el lector no va a encontrar ideas nuevas (esas que algunos empezamos a anhelar con fuerza), lo cual en este caso no deja de ser normal, puesto que se trata de la modernizaci\u00f3n de una obra anterior con un argumento ya establecido. Aunque se hayan potenciado tanto el trasfondo como la interrelaci\u00f3n entre los personajes, la tem\u00e1tica de fondo es exactamente la misma, as\u00ed que vuelven a estar presentes, de facto o por simple menci\u00f3n, algunos de esos temas tan familiares para el aficionado: especies que subsisten en la Nube de Oort, ascensores espaciales, esferas de Dyson, tecnolog\u00edas biol\u00f3gicas, m\u00e1quinas org\u00e1nicas <em>a la<\/em> Von Neumann, delfines super inteligentes\u2026 Un fest\u00edn de ideas atractivas, no por conocidas menos v\u00e1lidas.<\/p>\n<p>Aunque es innegable que la novela se ha agilizado, no todos los retoques han funcionado igual de bien. Hay un cierto descuido en la elaboraci\u00f3n, y detalles que parecen menos acertados que otros, como el abuso de cierto artificio en los di\u00e1logos por el que Aguilera lleva tiempo apostando para ganar verosimilitud. Sus personajes, al igual que ocurre en los momentos de tensi\u00f3n en nuestra realidad, se expresan\u00a0 de manera deslenguada. El aumento de tacos es tan notorio que a veces no s\u00f3lo parece soez, sino fuera de lugar, como ocurre en el pasaje que incluye una peque\u00f1a arenga de un soldado a su superior. Por otro lado, el escritor (y el editor con \u00e9l, lo cual me parece incomprensible) comete un gazapo cervantino motivado, tal vez, por la dificultad que ha tenido para implementar las partes nuevas. Una acci\u00f3n situada en el cap\u00edtulo 4 en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico, frente a la costa chilena, pasa a tener lugar en el cap\u00edtulo 6 en la dorsal atl\u00e1ntica, entre Am\u00e9rica y Europa, sin razones previas o referencia a preparativos de viaje y sin que medie entre ambos mas que media hora en helic\u00f3ptero. Como apunta el verso de Horacio, \u201chasta el buen Homero dormita de vez en cuando\u201d.<\/p>\n<p>En el recuento final, la adaptaci\u00f3n de <em>El refugio<\/em> re\u00fane m\u00e1s razones para el elogio que para la cr\u00edtica. Volviendo al principio, si me preguntan c\u00faal de las dos novelas recomiendo, les dir\u00e9 que la original se corresponde m\u00e1s con la ortodoxia de lo que entendemos como ciencia ficci\u00f3n propia de colecci\u00f3n de g\u00e9nero. La idea es el centro y todo lo dem\u00e1s est\u00e1 puesto a su servicio. En <em>N\u00e9mesis<\/em> van a encontrar las mismas ideas, pero con un aire m\u00e1s accesible para el profano, m\u00e1s vendible, si me entienden, porque Aguilera aplica las mismas t\u00e9cnicas que acercaban <em>La red de Indra<\/em> al <em>tecnothiller<\/em>. O al <em>best-seller<\/em> si lo prefieren. Creo, en todo caso, que la recuperaci\u00f3n de esta novela, inencontrable desde hace tiempo, era un hecho necesario.<\/p>\n<p>Y acabo ya, recuperando, si me lo permiten, el discurso del comienzo. \u00bfRecuerdan que Aguilera y Redal hab\u00edan publicado una reescritura de su extraordinaria novela <em>Mundos en el abismo<\/em>? Pues bien, han dedidido rizar el rizo y en breve vuelven a publicar la original. En unos meses la tendr\u00e1n en sus librer\u00edas.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><em>Santiago L. Moreno es, entre otras cosas, responsable de<\/em> <a title=\"Literatura en los talones\" href=\"http:\/\/literaturaenlostalones.blogspot.com\/\" target=\"_blank\">Literatura en los talones<\/a><em>, un blog dedicado especialmente a la cr\u00edtica literaria, en su mayor parte de ciencia ficci\u00f3n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reescritura de la novela <em>El refugio<\/em> que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de peque\u00f1as modificaciones est\u00e9ticas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1835,80,71,395,1463,1837,1836],"class_list":["post-8813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-el-refugio","tag-javier-redal","tag-juan-miguel-aguilera","tag-la-red-de-indra","tag-mundos-en-el-abismo","tag-mundos-en-la-eternidad","tag-nemesis"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8813"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8850,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8813\/revisions\/8850"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}