{"id":895,"date":"2009-04-02T06:30:13","date_gmt":"2009-04-02T05:30:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=895"},"modified":"2009-11-21T10:39:58","modified_gmt":"2009-11-21T08:39:58","slug":"el-esclavo-perfecto-yo-robot-de-isaac-asimov","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=895","title":{"rendered":"El esclavo perfecto: Yo, robot, de Isaac Asimov"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"154\" height=\"250\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/30-05%2004%202009\/Yorobot.jpg\" \/>El robot es uno de los iconos claves y m&aacute;s populares de la ciencia ficci&oacute;n. Su menci&oacute;n remite inmediatamente al g&eacute;nero y es la manera, junto a una nave espacial y un marciano de ojos saltones, m&aacute;s extendida de representarlo gr&aacute;ficamente. Su tratamiento ha sido dispar, aunque en la pr&aacute;ctica totalidad de las ocasiones ha ido encaminado en una misma direcci&oacute;n: la plasmaci&oacute;n de un deseo esclavista.<\/p>\n<p>En ese sentido, vamos a analizar uno de los t&iacute;tulos claves de la materia: <em>Yo, robot<\/em>, de Isaac Asimov, publicado como volumen unitario (y, por tanto, obra aut&oacute;noma) en 1950, lo que nos permitir&aacute; a la vez comprobar si soporta el libro las relecturas y el paso del tiempo.<\/p>\n<p>Antes de ello, debemos realizar una peque&ntilde;a menci&oacute;n al otro gran referente de este tema, e inaugurador, que es excepcionalmente ilustrativo para nuestra intenci&oacute;n: <em>RUR<\/em>, de Karel Capek (1921). Existen discrepancias sobre si para esta obra de teatro se invent&oacute; el t&eacute;rmino o si se aprovech&oacute; pero sirvi&oacute; para consolidarlo. En cualquier caso, &ldquo;robot&rdquo; proviene de la palabra checa &ldquo;robota&rdquo;, que quiere decir &ldquo;trabajo mon&oacute;tono y forzado&rdquo; o &ldquo;servidumbre&rdquo;. De hecho, en RUR se crean robots con el objetivo de &ldquo;liberar al hombre de la tiran&iacute;a del trabajo&rdquo;, de conseguir m&aacute;quinas que trabajen por &eacute;l y le permitan dedicarse a otros menesteres menos alienantes. Sin embargo, el relato termina revelando una profunda necesidad de dominio subyacente a todo ello. Es decir, desde su inicio, el robot est&aacute; unido al deseo de poseer un esclavo.<\/p>\n<p><em>Yo, robot <\/em>es la obra m&aacute;s popular de robots. Su autor, Isaac Asimov, a pesar de sus carencias literarias, es tambi&eacute;n probablemente el escritor, desde hace d&eacute;cadas, m&aacute;s conocido del g&eacute;nero y quien m&aacute;s ha contribuido a introducir nuevos lectores j&oacute;venes en la afici&oacute;n. En su defensa hay que alegar una gran capacidad para mantener la tensi&oacute;n narrativa, la gran agilidad de sus textos (sostenidos por di&aacute;logos en su pr&aacute;ctica totalidad) y una excepcional habilidad para desarrollar acontecimientos fascinantes (en suma, para apelar al &ldquo;sentido de la maravilla&rdquo;). Por ello Asimov sigue siendo, como fue para nosotros, la gran puerta de entrada al g&eacute;nero de miles de adolescentes en todo el mundo.<\/p>\n<p>Las historias contenidas en este libro vienen a especular sobre el fundamental aporte del autor: las Tres Leyes de la Rob&oacute;tica. Como los robots tienen la &uacute;nica funci&oacute;n de servir (de la mejor manera posible) al ser humano, estas leyes han sido establecidas para condicionar su comportamiento impidi&eacute;ndoles contravenirlas. Record&eacute;moslas:<\/p>\n<p>1. Un robot no debe da&ntilde;ar a un ser humano o, por su inacci&oacute;n, dejar que un ser humano sufra da&ntilde;o.<br \/>\n2. Un robot debe obedecer las &oacute;rdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas &oacute;rdenes se oponen a la Primera Ley.<br \/>\n3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protecci&oacute;n no entre en conflicto con la Primera o Segunda Ley.<\/p>\n<p>Con este tipo de restricciones, lo que Asimov ha creado es el esclavo perfecto, incapaz no ya de rebelarse, sino de siquiera contradecir sus &oacute;rdenes. Pero el problema b&aacute;sico, el que dispara el dilema moral, radica en haberles dotado adem&aacute;s de forma humanoide, por la proyecci&oacute;n que supone. Aunque se quiere convencernos de que son m&aacute;quinas, lo cierto es que, para los personajes, s&oacute;lo lo son en un plano org&aacute;nico, porque socialmente les ponen nombre y son tratados como personas. Y, desde esa perspectiva, poder ejercer un control total y conseguir una obediencia severa de ellos adquiere una nueva dimensi&oacute;n.<\/p>\n<p>Por otro lado, el sentimiento (y el deseo) de dominaci&oacute;n se hace m&aacute;s patente desde el momento en el que se intuye, conoce y asume que la m&aacute;quina es m&aacute;s capaz:<\/p>\n<p>&ldquo;F&iacute;sicamente, y hasta cierto punto mentalmente, un robot, cualquier robot, es superior a un ser humano. &iquest;Qu&eacute; lo hace esclavo, pues? &iexcl;S&oacute;lo la Primera Ley! Porque sin ella, la primera orden que dar&iacute;a usted a un robot le costar&iacute;a la vida.&rdquo;<\/p>\n<p>Fuera eufemismos y fuera m&aacute;scaras: se reconoce expl&iacute;citamente que es necesario controlarlos para poder seguir siendo utilizados por los humanos a su antojo.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; implicaciones morales tiene todo ello? &iquest;Qu&eacute; tipo de personas son las que considera Asimov que vivir&aacute;n en el futuro, si &eacute;ste es uno de los aspectos m&aacute;s exaltados como avance de su sociedad? &iquest;Es realmente un progreso? Y, por otro lado, &iquest;qu&eacute; estamos reflejando los lectores cuando hemos reconocido y utilizado este personaje como uno de los iconos de (re)presentaci&oacute;n del g&eacute;nero?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"153\" height=\"250\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/image\/30-05%2004%202009\/Yorobot2.jpg\" \/>Incluso, es m&aacute;s, en esa l&iacute;nea cabe plantearse si es el mundo de <em>Yo, robot <\/em>una utop&iacute;a o una distop&iacute;a. Para alguno de sus personajes (bastante planos y estereotipados, especialmente los abnegados cient&iacute;ficos), parece ser que s&iacute;, pero en general no lo es, pues los seres humanos se encuentran atrapados en singulares conflictos porque, a veces, resulta angustioso que descubra uno sus deseos, y es complicado y duro asimilar lo que realmente se desea o lo que de verdad es conveniente. Y, en el fondo, los propios hombres y mujeres no quieren que los robots respeten esas leyes.<\/p>\n<p>En ese sentido, los textos plantean una ataque contra la vanidad y retratan una p&eacute;sima concepci&oacute;n del ser humano, pues el ego&iacute;smo y su hipocres&iacute;a impiden un desarrollo arm&oacute;nico de su sociedad, aunque Asimov no tira del hilo de la posici&oacute;n de poder y de su abuso respecto a los robots. &Eacute;stos, adem&aacute;s, act&uacute;an de manera honesta (&ldquo;los robots son esencialmente honrados&rdquo;), y eso no es tolerable por gran parte de los humanos.<\/p>\n<p>Pero la obra tambi&eacute;n permite una lectura directamente insertada en la pura &Eacute;tica. No en vano, se afirma que &ldquo;las Tres Leyes de la Rob&oacute;tica no son m&aacute;s que los principios esenciales de una gran cantidad de sistemas &eacute;ticos del mundo&rdquo;. Si &ldquo;observa todas estas reglas, puede ser un robot, pero puede tambi&eacute;n ser simplemente una buena persona (&#8230;). Lo que ocurre es que no hay manera de diferenciar un robot de un ser humano bueno&rdquo;. Por tanto, &iquest;qu&eacute; diferencia a un robot del ser humano (tema abordado en el cuento-cap&iacute;tulo del pol&iacute;tico)?<\/p>\n<p>De este modo, sin duda<em> Yo, robot<\/em> plantea una serie de conflictos filos&oacute;ficos muy sugerentes, pero en ning&uacute;n caso se hayan ni bien desarrollados (en el fondo, cargan m&aacute;s los lectores en la reflexi&oacute;n que lo que se extrae del propio texto) ni trasladados a la narraci&oacute;n, que es el veh&iacute;culo que ha buscado el autor para exponerlos. Asimov se queda en los conceptos, y como obra literaria <em>Yo, robot <\/em>resulta deficiente.<\/p>\n<p>No es ninguna novedad subrayar que el estilo de Asimov es bastante parco. Se sustenta en el di&aacute;logo, que resulta lo m&aacute;s &aacute;gil y apropiado, por otro lado, para la exposici&oacute;n y el intercambio de teor&iacute;as e hip&oacute;tesis que fundamentan el volumen. Ese predominio absoluto del juego del di&aacute;logo tambi&eacute;n hace posible que se potencie y mejore el funcionamiento de la base detectivesca del volumen, presente aqu&iacute; como en gran parte de su obra, en la l&iacute;nea m&aacute;s intelectual de ese g&eacute;nero (lo que resulta extraordinariamente acorde con los planteamientos narrativos de Asimov). Sin embargo, por el contrario, el escritor peca de cierta ingenuidad en las descripciones, que son extremadamente t&oacute;picas, inh&aacute;biles e irrelevantes. Todos estos elementos hacen que <em>Yo, robot <\/em>(que est&aacute; compuesto de relatos, no lo olvidemos ni perdamos esa perspectiva), a nivel narrativo, resulte muy tosco.<\/p>\n<p>Asimov gira y razona sobre una idea, pero dial&eacute;cticamente, no literaria o art&iacute;sticamente. Los relatos (cap&iacute;tulos, m&aacute;s bien, una vez asumida la obra como texto unitario) son estudios de comportamientos de los robots, especulaciones en torno a ellos, pero no poseen un desarrollo narrativo. Todo son experimentos, juego con las hip&oacute;tesis. El libro se convierte as&iacute; en una exhaustiva exploraci&oacute;n de todas las posibilidades de sus Leyes, en una concienzuda indagaci&oacute;n para ver hasta d&oacute;nde se es capaz de llegar, pero es insostenible a nivel narrativo porque ignora los principios b&aacute;sicos de cualquier narraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por todo ello, actualmente, <em>Yo, robot <\/em>es una obra insatisfactoria e insuficiente. Salvo por su importante aportaci&oacute;n, desde un punto de vista hist&oacute;rico, al motivo del robot, con la s&oacute;lida base que entreg&oacute; al g&eacute;nero al exponer las Leyes de la Rob&oacute;tica, el libro no hace m&aacute;s que glosar el concepto, matiz&aacute;ndolo, sin construir un aparato literario logrado, que debe ser puesto en su justo lugar, alejado de nost&aacute;lgicas idealizaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un an\u00e1lisis desde un punto de vista \u00e9tico de los relatos de robots del autor neoyorquino.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[575,563,108,574,502,64,147,562,566,567,228,565],"class_list":["post-895","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundoespejo","tag-alamut","tag-antologia","tag-distopia","tag-edhasa","tag-el-robot-completo","tag-isaac-asimov","tag-karel-capek","tag-relato","tag-robots","tag-rur","tag-utopia","tag-yo-robot"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=895"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/895\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2993,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/895\/revisions\/2993"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}