{"id":9305,"date":"2012-02-23T06:30:14","date_gmt":"2012-02-23T04:30:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=9305"},"modified":"2012-02-23T07:50:29","modified_gmt":"2012-02-23T05:50:29","slug":"cuatro-autores-cuatro-relatos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=9305","title":{"rendered":"Cuatro autores, cuatro relatos"},"content":{"rendered":"<p>Es ya un lugar com\u00fan referirse a los a\u00f1os noventa como la d\u00e9cada dorada de los relatos de ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola. No insistiremos en la supuesta veracidad de esta etiqueta, dado que este no es ni el lugar ni el momento, pero resulta indudable que la confluencia de una serie de circunstancias hizo posible que el g\u00e9nero adquiriera un impulso que, en mayor o menor medida, se ha mantenido hasta la fecha presente. El surgimiento de fanzines y revistas, as\u00ed como las convocatorias de premios, el auge de internet y la segunda etapa de las HispaCones conformaron un f\u00e1ndom activo e inquieto, lo que llev\u00f3 aparejado un aumento en la cantidad y calidad de los relatos de ciencia ficci\u00f3n aut\u00f3ctonos. Muchos de los autores que comenzaron a publicar en aquella \u00e9poca se mantienen activos hoy en d\u00eda; otros se han quedado en el camino, y algunos ya no est\u00e1n con nosotros. Sea como fuere, la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola, en formato breve, vivi\u00f3 momentos m\u00e1s que interesantes. El reflejo m\u00e1s ajustado, exhaustivo y veraz de este <em>boom<\/em> sigue siendo la <em>Antolog\u00eda de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola. 1982-2002<\/em>, recopilada por Juli\u00e1n D\u00edez y editada y saldada por Minotauro. El lector inquieto tambi\u00e9n podr\u00e1 encontrar de su gusto otra antolog\u00eda que se solapa parcialmente con aquella: <em>Cuentos de ciencia ficci\u00f3n<\/em>, seleccionada por Miquel Barcel\u00f3 y Pedro Jorge, y editada por B\u00edgaro.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n de Juli\u00e1n D\u00edez fue impecable aunque, como es l\u00f3gico, solo inclu\u00eda un relato por autor, y no daba cabida a todos los responsables del <em>boom<\/em> de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola de los a\u00f1os noventa. Consciente de ello, Juli\u00e1n inclu\u00eda abundantes referencias bibliogr\u00e1ficas en el ensayo introductorio y en el listado final de recomendaciones. En total, entre los relatos incluidos en la antolog\u00eda y las recomendaciones finales, aparec\u00edan unos ochenta t\u00edtulos de ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola intra f\u00e1ndom que podr\u00edamos considerar, como m\u00ednimo, dignos. El tiempo ha sido relativamente generoso con bastantes de ellos, que se dejan releer con un toque entre tierno y nost\u00e1lgico, s\u00ed, pero tambi\u00e9n los hace aptos para los nuevos lectores, aquellos que tal vez no hayan tenido entre sus manos ning\u00fan ejemplar de <em>Gigamesh<\/em>, <em>BEM<\/em>, <em>Cyber Fantasy<\/em>, las sucesivas encarnaciones de <em>Artifex<\/em> en papel, y no digamos fanzines como <em>N\u00facleo Ubik<\/em>, <em>Kenbeo Kenmaro<\/em>, <em>Parsifal<\/em>, <em>Elfstone<\/em>, <em>Bucanero<\/em> o <em>El Melocot\u00f3n Mec\u00e1nico<\/em>.<\/p>\n<p>Por todo ello, considero oportuno referirme a cuatro relatos de ciencia ficci\u00f3n pura y a veces dura escritos por otros tantos autores que comenzaron a publicar (o a despuntar) en los a\u00f1os noventa; por este motivo no incluyo a Rafael Mar\u00edn, Elia Barcel\u00f3 ni Rodolfo Mart\u00ednez. Algunos aparecieron en el sumario de la antolog\u00eda de Minotauro, y otros se quedaron a las puertas. En todo caso, comento relatos no incluidos en esa recopilaci\u00f3n, pero, no obstante, recomendables. No intento ser sistem\u00e1tico, ni compensar los relatos en funci\u00f3n de su a\u00f1o o lugar de publicaci\u00f3n. De hecho, digamos que el criterio que sigo es el siguiente: presento cuatro buenos relatos de ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola, que no han aparecido en ninguna de las dos recopilaciones mencionadas y que, por lo tanto, no suelen citarse como \u00abreferencias obligatorias\u00bb, pese a que cuentan con m\u00e9ritos suficientes para reivindicarlos y que no caigan en el olvido. Podr\u00edamos considerarlos la \u00absegunda l\u00ednea\u00bb de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola de los a\u00f1os noventa, circunstancia que los ha condenado al olvido.<\/p>\n<p>Por supuesto, hay mucho m\u00e1s material donde elegir, y parte de la gracia de este ensayito consiste en fomentar la participaci\u00f3n de los lectores m\u00e1s veteranos o le\u00eddos del lugar.<\/p>\n<p><strong><a title=\"El relato en la Tercera Fundaci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.tercerafundacion.net\/biblioteca\/ver\/traduccion\/32902\" target=\"_blank\">\u00abEl mensaje perdido\u00bb<\/a>, de C\u00e9sar Mallorqu\u00ed<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-9306\" title=\"elcirculodejerico\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/elcirculodejerico.jpeg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"225\" \/>Por lo general, se tiende a conceder a este relato m\u00e1s valor hist\u00f3rico que literario. Gan\u00f3 la primera edici\u00f3n del premio Aznar de relatos, que organizaba la por aquel entonces reci\u00e9n nacida AEFCF (antes de a\u00f1adir la \u00abyT\u00bb a sus iniciales), y se public\u00f3 en el <em>combozine<\/em> de la HispaCon de Barcelona, celebrada en diciembre de 1991. Este dato es relevante, porque, por un lado, la mayor\u00eda de las referencias bibliogr\u00e1ficas sobre la primera edici\u00f3n del relato son err\u00f3neas (su aparici\u00f3n en el n\u00famero 1 de <em>Cyber Fantasy<\/em> es posterior) y, por otro, nos permite hablar de este relato, con toda propiedad, como el hito fundacional del <em>boom<\/em> de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola de los a\u00f1os noventa. Es cierto que C\u00e9sar escribi\u00f3 relatos mucho mejores (\u00abEl reba\u00f1o\u00bb, \u00abLa pared de hielo\u00bb o \u00abLa casa del doctor P\u00e9talo\u00bb, que, sin exagerar, muy bien podr\u00edan hallarse entre los diez mejores de la historia de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola), pero tal vez no habr\u00edan sido lo mismo si no hubiera escrito antes este relato, o, simplemente, no habr\u00edan sido.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo completo de esta historia, \u00abEl mensaje perdido. A orajabi\u00e1 sunca\u00ed e Gede\u00f3n Montoya\u00bb, nos deja claro desde el principio por d\u00f3nde van a ir los tiros. Mallorqu\u00ed fusiona la tradici\u00f3n cienciaficionera de los a\u00f1os cincuenta y sesenta (es, al mismo tiempo, pura Edad de Oro y pura <em>New Wave<\/em>) con el imaginario tradicional espa\u00f1ol, y revitaliza la tan tra\u00edda y llevada ciencia ficci\u00f3n \u00abca\u00f1\u00ed\u00bb que, hasta aquel momento, solo hab\u00edan desarrollado Gabriel Berm\u00fadez Castillo, Ignacio Romeo y Enrique L\u00e1zaro, pero que a partir de entonces se convirti\u00f3 en uno de los puntos de fuga del g\u00e9nero, que acab\u00f3 derivando en el subg\u00e9nero llamado \u00abde cachava y boina\u00bb (cuyos m\u00e1ximos exponentes se pueden leer en los <em>Cuentos fant\u00e1sticos de la Espa\u00f1a profunda<\/em>, editados por AJEC). La mezcla, que ahora llamar\u00edamos posmoderna y considerar\u00edamos hermana literaria de productos como <em>Amanece, que no es poco<\/em>, resultaba novedosa, aunque en realidad era cl\u00e1sica, realmente cl\u00e1sica. Detr\u00e1s de las tribulaciones de un gitano que adquiere el don de la omnisciencia porque, nada m\u00e1s nacer, su cabeza se interpone en la trayectoria de un rayo de luz coherente enviado por una inteligencia extraterrestre superior, se halla un estudio serio y complet\u00edsimo de los mitos art\u00faricos. Por reducci\u00f3n al absurdo, podr\u00edamos decir que \u00abEl mensaje perdido\u00bb es una mezcla de <em>La diosa blanca<\/em>, de Robert Graves, y \u00abVolando voy\u00bb, de Camar\u00f3n de la Isla. El hecho es que, veinte a\u00f1os y dos meses despu\u00e9s, su relectura sigue sorprendiendo.<\/p>\n<p>Como es l\u00f3gico, la propuesta se adelant\u00f3 a su tiempo, el relato pas\u00f3 sin pena ni gloria y C\u00e9sar acab\u00f3 hart\u00e1ndose del f\u00e1ndom (le\u00e1nse sus m\u00e1s que l\u00facidos art\u00edculos alusivos) y convirti\u00e9ndose en uno de los autores m\u00e1s laureados de la literatura juvenil (acaba de obtener su cuarto premio Edeb\u00e9 con una novela de ciencia ficci\u00f3n, <em>La isla de Bowen<\/em>). Y nada de ello fue posible sin \u00abEl mensaje perdido\u00bb.<\/p>\n<p><strong><a title=\"El relato en la Tercera Fundaci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.tercerafundacion.net\/biblioteca\/ver\/contenido\/28204\" target=\"_blank\">\u00abEl sue\u00f1o de la raz\u00f3n\u00bb<\/a>, de Armando Boix<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-9308\" title=\"sombrasdetodotiempo\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/sombrasdetodotiempo.jpeg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"213\" \/>Armando Boix fue uno de los autores indispensables de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola del segundo lustro de los a\u00f1os noventa, y su desaparici\u00f3n del panorama editorial simboliz\u00f3, en cierto modo, las primeras se\u00f1ales de desencanto y desgaste del <em>boom<\/em>. Escribi\u00f3 una docena de relatos impecables (recopilados en <em>Sombras de todo tiempo<\/em>, editada por Mandr\u00e1gora), marc\u00f3 uno de los puntos culminantes de la fantas\u00eda y el terror con elementos hist\u00f3ricos y \u00abcultos\u00bb (que ahora que est\u00e1n tan de moda estos t\u00e9rminos, podr\u00edamos considerar retrofuturistas o <em>steampunks<\/em> sin m\u00e1s), dirigi\u00f3 los mejores n\u00fameros de la revista de cine fant\u00e1stico <em>Stalker<\/em>, se pas\u00f3 a la novela juvenil en el momento en que lo hac\u00edan Elia Barcel\u00f3, C\u00e9sar Mallorqu\u00ed o Javier Negrete, la jugada no le sali\u00f3 bien (gan\u00f3 el Gran Angular con <em>El jard\u00edn de los aut\u00f3matas<\/em>, pero las ventas y repercusi\u00f3n de <em>El sello de Salom\u00f3n<\/em> fueron m\u00e1s bien escasas) y abandon\u00f3 la literatura y el f\u00e1ndom para dedicarse en exclusiva a su actividad profesional. En el camino, como digo, quedaron una docena de relatos de factura impecable, uno de los cuales, \u00abEl sue\u00f1o de la raz\u00f3n\u00bb (<em>Gigamesh<\/em> 13, 1998), era de ciencia ficci\u00f3n; no en vano, fue finalista del certamen Alberto Magno. Y de terror. Y un <em>thriller<\/em>. Y demasiadas cosas, como todos sus cuentos. La atm\u00f3sfera de la cl\u00ednica donde trabaja la protagonista era tan opresiva como el entorno exterior, una Barcelona gris y dist\u00f3pica que, aunque aparece poco, nos recuerda que el relato es, ante todo, una llamada de advertencia. <em>Soylent Green<\/em>, <em>Gattaca<\/em>, <em>La isla<\/em>, <em>Black Mirror<\/em>\u2026 Todos esos referentes, anteriores y posteriores, podr\u00edan venir bien para caracterizar las sensaciones que transmite el mundo que crea Boix en este relato. En cuanto a la trama, lo suficientemente bien resuelta como para que no parezca un telefilme de s\u00e1bado por la tarde, cabe decir que tal vez sea lo menos satisfactorio del conjunto. Y, ante todo, y sin que sirva de precedente, vemos aqu\u00ed un retrato de personaje femenino cre\u00edble y bien caracterizado, cosa que puede parecer una tonter\u00eda, pero que siempre fue el tal\u00f3n de Aquiles de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola de los a\u00f1os noventa.<\/p>\n<p><strong><a title=\"El relato en la Tercera Fundaci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.tercerafundacion.net\/biblioteca\/ver\/contenido\/29911\" target=\"_blank\">\u00abPoetik GmbH\u00bb<\/a>, de Carlos Pav\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-9307\" title=\"gigamesh18\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/gigamesh18.jpeg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"214\" \/>Carlos Pav\u00f3n fue el t\u00edpico ejemplo de autor de unos pocos relatos, cuya escasa producci\u00f3n le impidi\u00f3 ser un autor de referencia. No dejaba de ser un francotirador, alguien que se dedicaba a otras cosas, pero que, adem\u00e1s, escrib\u00eda relatos de vez en cuando. En su caso, era el traductor y contacto en Espa\u00f1a con Greg Egan. Gracias a Carlos, <em>Gigamesh<\/em> pudo publicar relatos del autor australiano, que contaban con el visto bueno del autor, siempre muy receptivo, hasta el punto de que comenz\u00f3 a correr el chascarrillo de que Greg Egan era un seud\u00f3nimo de Carlos Pav\u00f3n. Hablamos de una \u00e9poca en la que todav\u00eda no sab\u00edamos qu\u00e9 aspecto ten\u00eda Egan.<\/p>\n<p>Pero Pav\u00f3n no era solo el traductor de Egan. Tambi\u00e9n tradujo relatos de Pat Cadigan y de Bruce Sterling. Y rese\u00f1aba t\u00edtulos para <em>Gigamesh<\/em>. Todas estas influencias lo caracterizar\u00edan ahora como un lector 2.0 sin m\u00e1s, pero, en 1999, eran algo ins\u00f3lito. Nos hablaban de un lector que estaba a la \u00faltima en todo lo relativo a ciencia ficci\u00f3n de vanguardia, pero a quien le tra\u00eda absolutamente al pairo lo que se estuviese haciendo por aqu\u00ed. No lo necesitaba. Por eso se incurri\u00f3 en el reduccionismo de definir \u00abPoetik GmbH\u00bb como \u00abun cuento de Greg Egan escrito por un espa\u00f1ol\u00bb. Cierto, Pav\u00f3n hab\u00eda traducido a Egan. Cierto, hablaban de los mismos temas; en particular, la memoria y el olvido. Cierto, la est\u00e9tica era parecida. Pero no: Pav\u00f3n iba m\u00e1s all\u00e1. No nos estaba ofreciendo \u00abun cuento de Greg Egan escrito por un espa\u00f1ol\u00bb, sino \u00abel tipo de buena ciencia ficci\u00f3n que se est\u00e1 escribiendo ah\u00ed fuera, pero escrito por alguien de aqu\u00ed\u00bb, que no era lo mismo. Esta diferencia de matiz explica la incomprensi\u00f3n que gener\u00f3 el relato, y es una met\u00e1fora inmejorable de por d\u00f3nde comenzaban a ir los tiros.<\/p>\n<p><strong><a title=\"El relato en la Tercera Fundaci\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.tercerafundacion.net\/biblioteca\/ver\/traduccion\/30587\" target=\"_blank\">\u00abEn las fraguas marcianas\u00bb<\/a>, de Le\u00f3n Arsenal<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-9309\" title=\"besosdealacran\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/besosdealacran.jpeg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"229\" \/>Aunque Le\u00f3n Arsenal ha hecho fortuna en el campo de la novela hist\u00f3rica, es justo recordar que sus diez primeros a\u00f1os de actividad lo definieron como EL autor espa\u00f1ol de relatos de ciencia ficci\u00f3n. Sus colaboraciones con <em>Cyber Fantasy<\/em> elevaron los est\u00e1ndares de calidad de la ciencia ficci\u00f3n cl\u00e1sica, el <em>space opera<\/em> de toda la vida, al que Le\u00f3n sab\u00eda imprimir un toque lo suficientemente moderno, pero sin perder sus ra\u00edces. Sab\u00edamos que nos hall\u00e1bamos ante un <em>pulp<\/em> de toda la vida, pero escrito con lenguaje de <em>New Wave<\/em>. De nuevo, el posmodernismo de las narices, antes de que tuvi\u00e9ramos muy claro en qu\u00e9 consist\u00eda este.<\/p>\n<p>Tal vez no tan brillante como \u00abEl centro muerto\u00bb (que fue el relato seleccionado por Juli\u00e1n D\u00edez), \u00abEn las fraguas marcianas\u00bb es una declaraci\u00f3n de amor a la ciencia ficci\u00f3n \u00abde antes\u00bb. La puesta en escena es espectacular. Arsenal escribe en el a\u00f1o 1999 (y se lleva sendos premios Pablo Rido e Ignotus por ello),\u00a0 pero nos describe un Marte m\u00e1s propio de las novelas de Edgar Rice Burroughs. Estamos en Barsoom, pero tambi\u00e9n en las <em>Cr\u00f3nicas marcianas<\/em> de Ray Bradbury, sin que suene demod\u00e9; todo lo contrario: la coherencia del conjunto es asombrosa, y uno no puede dejar de so\u00f1ar con ese Marte. De nuevo, ahora dir\u00edamos que el relato es posmoderno y retrofuturista, pero en 1999 era una maravillosa declaraci\u00f3n de amor al sentido de la maravilla con el que todos los lectores ya talluditos nos enganchamos a la ciencia ficci\u00f3n cuando \u00e9ramos adolescentes. El Marte de Le\u00f3n Arsenal es el para\u00edso perdido de los implicados en el <em>boom<\/em> de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola de los a\u00f1os noventa; por eso se llev\u00f3 el Ignotus, y por eso se convirti\u00f3 en el canto del cisne de Arsenal como escritor de ciencia ficci\u00f3n breve. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda a\u00f1adir? Arsenal se meti\u00f3, \u00e9l solo, en un callej\u00f3n sin salida. Lo siguiente que hizo fue dar carpetazo a su faceta de escritor de relatos con la m\u00e1s que notable recopilaci\u00f3n <em>Besos de alacr\u00e1n y otros relatos<\/em>, y pasarse a la novela hist\u00f3rica. Se cerraban as\u00ed los m\u00e1gicos a\u00f1os noventa y, tal vez y de rebote, todo el <em>boom<\/em> de la ciencia ficci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Por supuesto, hay m\u00e1s autores y m\u00e1s relatos. Podr\u00edamos hablar de Joaqu\u00edn Revuelta y \u00abM\u00e1s tequila\u00bb, o de Manuel D\u00edez Rom\u00e1n y \u00abCualquier noche puede salir el sol\u00bb, o de Ram\u00f3n Mu\u00f1oz y su fascinante \u00abBajando\u00bb, o de \u00abLos viejos d\u00edas de la contracultura\u00bb, de Carlos Fern\u00e1ndez Castros\u00edn, pero para ello ser\u00eda necesario otro ensayo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuatro relatos escritos en los a\u00f1os 90 que resumen el excelente momento que atraves\u00f3 en Espa\u00f1a la narrativa breve de ciencia ficci\u00f3n durante aquella d\u00e9cada.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[1465,1922,1924,1921,191,1628,142,282,998,1923],"class_list":["post-9305","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reflexiones","tag-antologia-de-la-ciencia-ficcion-espanola-1982-2002","tag-armando-boix","tag-besos-de-alacran","tag-carlos-pavon","tag-cesar-mallorqui","tag-el-circulo-jerico","tag-gigamesh","tag-greg-egan","tag-leon-arsenal","tag-sombras-de-todo-tiempo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9305","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9305"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9305\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9314,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9305\/revisions\/9314"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}