{"id":9592,"date":"2012-10-09T04:32:43","date_gmt":"2012-10-09T02:32:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=9592"},"modified":"2013-07-01T09:53:32","modified_gmt":"2013-07-01T07:53:32","slug":"nosotros-de-evgueni-ivanovich-zamiatin","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=9592","title":{"rendered":"Nosotros, de Evgueni Iv\u00e1novich Zami\u00e1tin"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Nosotros.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-9593\" title=\"Nosotros\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Nosotros-198x300.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Nosotros-198x300.jpg 198w, http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/Nosotros.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/><\/a><strong>Santiago L. Moreno.<\/strong><\/p>\n<p>En las conferencias recogidas en el libro \u201cEn torno a la literatura\u201d, el autor chino Gao Xingjian defiende el concepto de \u201cliteratura fr\u00eda\u201d. Seg\u00fan proclama, el escritor no debe estar sujeto a obligaciones ideol\u00f3gicas de ning\u00fan tipo, ni propias ni provenientes del Estado. El escritor ha de verse libre de este tipo de presiones para poder realizar el acto de creaci\u00f3n literaria de la forma m\u00e1s pura, ajeno a utilitarismos, con una total autonom\u00eda. Este concepto de la escritura cobra aqu\u00ed relevancia tanto por sus implicaciones como por la singularidad de quien lo propone, el \u00fanico autor chino premiado con el Nobel de Literatura, obligado a emigrar por motivos ideol\u00f3gicos. El r\u00e9gimen comunista, inc\u00f3modo con las innovaciones formales que introduc\u00eda en sus obras, puso bajo vigilancia \u201ccultural\u201d a Gao Xingjian, quien tuvo que andarse con cuidado tras la denominada \u201ccampa\u00f1a contra la contaminaci\u00f3n intelectual\u201d. Su transgresi\u00f3n no era pol\u00edtica, sino cultural, pero no le dejaron otra opci\u00f3n que el exilio.<\/p>\n<p>La biograf\u00eda de Evgueni Iv\u00e1novich Zami\u00e1tin coincide en muchos puntos con la peripecia del Nobel chino, sobre todo en lo relativo a la compartida visi\u00f3n del acto literario y a que por ella se viera obligado a abandonar su patria. Abocado al exilio a causa de las reacciones pol\u00edticas y culturales que provoc\u00f3 su obra, el ruso estaba tambi\u00e9n convencido del predominio de la propia literatura sobre cualquier servidumbre ideol\u00f3gica. Su v\u00ednculo con los Hermanos Serapion, comunidad defensora del arte por el arte como hecho ajeno a compromisos pol\u00edticos, es un ejemplo m\u00e1s de que el Zami\u00e1tin escritor no reconoc\u00eda d\u00e9bitos literarios con el aparato ideol\u00f3gico de la Revoluci\u00f3n. Lo principal para \u00e9l era la literatura. La singularidad de ese principio, sumada a hechos vitales de su biograf\u00eda tales como el historial de exilios previos y su ambici\u00f3n viajera, dio a Zami\u00e1tin la imagen de un intelectual at\u00edpico, sospechoso para el Estado y la sociedad rusos.<\/p>\n<p>El gran pensador marxista Le\u00f3n Trotski, autor de \u201cLiteratura y revoluci\u00f3n\u201d, daba gran importancia a la relaci\u00f3n entre los nuevos autores y el compromiso revolucionario. En su ensayo habla precisamente de Zami\u00e1tin y su obra <em>Los isle\u00f1os<\/em> describi\u00e9ndolo como un sujeto poco convencional y un escritor obsesionado por los elementos formales.<\/p>\n<blockquote><p>\u00a0A decir verdad, el tema lo cogi\u00f3 de los ingleses. Zamiatin los conoc\u00eda y los pint\u00f3 bastante bien en una serie de esbozos no malos, pero s\u00ed superficiales, como buen extranjero observador y de talento que no tiene pretensiones especiales. (\u2026) Aunque Zamiatin es aqu\u00ed m\u00e1s sutil, tampoco alcanza gran profundidad. Despu\u00e9s de todo, \u00e9l mismo es un \u201cisle\u00f1o\u201d, habitante de una isla muy peque\u00f1a de la Rusia actual.<\/p>\n<p>Escriba sobre los rusos de Londres o sobre los ingleses de Leningrado, Zamiatin sigue siendo un emigrado interior. Por su estilo, algo ampuloso y exponente de las buenas normas literarias que le son propias (y que rayan con el esnobismo), Zamiatin parece haber sido creado para ense\u00f1ar a los c\u00edrculos de j\u00f3venes \u201cisle\u00f1os\u201d, instruidos y est\u00e9riles.<\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed lo presenta Trotski: ajeno al sistema y responsable de una literatura, aunque sofisticada, no comprometida, est\u00e9ril, carente de prestancia ideol\u00f3gica. Este \u00faltimo punto es fundamental, pues incide en esa obligatoriedad pol\u00edtica situada en el extremo opuesto al que comparten Xingjian o Zami\u00e1tin, y que escritores como Jean-Paul Sartre (\u201cLa literatura es s\u00f3lo una excusa para el compromiso pol\u00edtico\u201d) o George Orwell (quien cargando de contenido pol\u00edtico los descubrimientos de Zamiatin crear\u00eda <em>1984<\/em>, la distop\u00eda definitiva) consideraban fundamental. En su ensayo, Trotski sentencia como falsa la postura del autor no involucrado en la realidad sociopol\u00edtica del momento.<\/p>\n<blockquote><p>El rasgo m\u00e1s peligroso de los \u201cSerapion\u201d es su jactancia de carecer de principios. Eso es estupidez y tonter\u00eda. Como si pudieran existir artistas \u201csin tendencia\u201d, sin relaciones definidas con la vida social -aunque est\u00e9n impl\u00edcitas y no se formulen en t\u00e9rminos pol\u00edticos-.<\/p><\/blockquote>\n<p>El escritor, en respuesta a las cr\u00edticas recibidas por <em>Nosotros<\/em> y a la persecuci\u00f3n ideol\u00f3gica a la que fue sometido tras su publicaci\u00f3n, acus\u00f3 a sus detractores de no haber entendido la novela. Contra las premisas propias del formalismo ruso del que Zami\u00e1tin era simpatizante, <em>Nosotros<\/em> fue considerada como una herramienta al servicio de las ideas sociales y pol\u00edticas del escritor. \u201cIdeas\u201d tremendamente subversivas, para algunos contrarias a la Revoluci\u00f3n, pues aunque la novela cuenta con varias posibilidades de abordaje, es el car\u00e1cter dist\u00f3pico lo que resalta sobre el resto. As\u00ed, el estado totalitario que presenta la novela result\u00f3 para muchos identificable. \u00a0Zami\u00e1tin tuvo que pedirle a Stalin la merced del exilio para evitar algo peor. Muri\u00f3 en Francia, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, dejando para la posteridad, adem\u00e1s de una obra ingente, la primera gran distop\u00eda de la literatura del siglo XX.<\/p>\n<p>Al margen del debate intencional, el contenido pol\u00edtico en <em>Nosotros<\/em> salta a la vista. Aunque la novela ofrece diversos niveles de lectura, el punto de inter\u00e9s se centra en su car\u00e1cter dist\u00f3pico. El protagonista, D-503, es poco m\u00e1s que un n\u00famero en una sociedad homog\u00e9nea conformada por individuos que han renunciado de forma casi total a su individualidad. La privacidad no existe, excepto para la relaci\u00f3n sexual, un corto periodo de tiempo al d\u00eda en el que, como excepci\u00f3n, se pueden correr las cortinas del hogar y ocultar tu actividad a los dem\u00e1s. El fin principal de la sociedad es la producci\u00f3n, llevada a cabo bajo la doctrina taylorista, una teor\u00eda real basada en la organizaci\u00f3n cient\u00edfica del trabajo defendida por Frederick Winslow Taylor en su <em>Principles of Scientific Management<\/em> (1911). Los ciudadanos, considerados sin rubor simples n\u00fameros, rinden pleites\u00eda a la figura del Gran Benefactor, el dictador de facto de un Estado en el que se glorifica la raz\u00f3n en la misma medida que se condena la imaginaci\u00f3n como fuente de todo mal.<\/p>\n<p>El enfrentamiento entre estos dos elementos aparece en la novela ya en su primer cap\u00edtulo, titulado ANOTACI\u00d3N N\u00daMERO 1. La Integral, uno de los motivos centrales de la historia, es el cohete que llevar\u00e1 el \u201cbienhechor yugo de la raz\u00f3n\u201d al cosmos, a los habitantes de otros mundos. El Peri\u00f3dico Estatal pide a todos los n\u00fameros la escritura de poemas y odas que loen la grandeza del Estado \u00danico y la felicidad matem\u00e1ticamente infalible que proporciona, que compongan versos sobre la mayor obra de ingenier\u00eda realizada. La matem\u00e1tica como s\u00edmbolo de perfecci\u00f3n, de imposibilidad de error, est\u00e1 muy presente en los cap\u00edtulos del diario que escribe D-503. El lector la ver\u00e1 enfrentada al caos incontrolable de las emociones, formando parte de una dualidad que acabar\u00e1 por desestabilizar la cabeza y la vida del pobre y pat\u00e9tico ingeniero.<\/p>\n<p>Antes de entrar a analizar el escenario que presenta <em>Nosotros<\/em>, tanto en el aspecto pol\u00edtico como en lo social, hay que tener en cuenta que la voz narrativa con la que Zami\u00e1tin acerca ese mundo dist\u00f3pico al lector, mediante un diario escrito, ti\u00f1e de subjetividad el contenido de la historia y pone en duda su veracidad. El lector no es testigo de la realidad del Estado \u00danico, sino de la visi\u00f3n que de \u00e9l tiene D-503. Y eso es sumamente importante, no s\u00f3lo por la evidente carga de parcialidad que conlleva, sino porque el responsable t\u00e9cnico de la construcci\u00f3n de la Integral es, adem\u00e1s, lo que podr\u00edamos catalogar como, ser\u00e9 expl\u00edcito, un lechuguino. El protagonista, ingeniero como el propio Zami\u00e1tin, es presentado como un hombre inflexible, alienado, entregado al sistema. Su enfrentamiento al Estado, su vulneraci\u00f3n de las normas, no partir\u00e1 de una reflexi\u00f3n moral, ni de nuevas inquietudes pol\u00edticas, sino del motivo m\u00e1s prosaico imaginable: el encaprichamiento amoroso.<\/p>\n<p>Todas las convicciones previas del ingeniero, tan convincentemente descritas en los primeros cap\u00edtulos de su diario, son dejadas de lado debido a la arrolladora fuerza de la pasi\u00f3n. El protagonista, tan estirado como intransigente, se sumerge en un proceso de acercamiento obsesivo a I-330, una mujer a la que conoce por casualidad. Ella le arrastrar\u00e1, sin que \u00e9l llegue a ser siquiera consciente de ello, hacia la insurrecci\u00f3n. No hay en el protagonista una toma de conciencia, ni siquiera un atisbo de rebeld\u00eda contra el sistema. No es mas que una herramienta neutra utilizada por los aut\u00e9nticos revolucionarios de la novela. Incapaz de pensar por s\u00ed mismo, para \u00e9l s\u00f3lo tienen sentido los preceptos que le llegan por los medios de comunicaci\u00f3n de masas del Gran Benefactor, el dogma estatal. Cuando finalmente lo transgrede, es para poder cobrar su recompensa carnal.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre ambos n\u00fameros es, de hecho, m\u00e1s f\u00edsica que rom\u00e1ntica. El narrador alude a aquello que le fascina de forma velada, como quien estuviera reconociendo la ca\u00edda en lo pecaminoso. Las alusiones a sus labios y al tri\u00e1ngulo que conforma su frente, a su cuerpo cada vez que rememora sus instantes con ella, son frecuentes. La lucha interior de semejante individuo, estirado, contradictorio, d\u00e9bil, pat\u00e9tico en suma, choca con la realidad dist\u00f3pica exterior con cierta sorna, dando una sensaci\u00f3n de humor inteligente bajo la superficie sin cuya patencia la lectura de <em>Nosotros<\/em> pierde contexto y significaci\u00f3n. Un humor con m\u00e1s de un matiz, que se torna sarc\u00e1stico en los p\u00e1rrafos en los que el protagonista ataca la creencia cat\u00f3lica y sus inconsistencias, ridiculiz\u00e1ndola en contraposici\u00f3n a los logros del Estado \u00danico. Fernando \u00c1ngel Moreno, autor de la extensa introducci\u00f3n a la obra, se\u00f1ala en ella, precisamente, la importancia que cobra el humor en esta novela, imprescindible para hacer una lectura apropiada en su conjunto. Es quiz\u00e1s esta parte la que los cr\u00edticos rusos no entendieron, un clavo m\u00e1s en el ataud de amargura que debi\u00f3 sentir Zami\u00e1tin a su alrededor tras su aparente fracaso.<\/p>\n<p>En cuanto a la caracter\u00edstica por la cual <em>Nosotros<\/em> perdurar\u00e1 en la historia de la Literatura, esto es, su cualidad dist\u00f3pica, cabe resaltar su condici\u00f3n seminal dentro del subg\u00e9nero. Esta novela no es s\u00f3lo la primera gran distop\u00eda del siglo XX, es tambi\u00e9n, por influencia y presencia de algunos de sus elementos en obras posteriores, la madre de todo un subg\u00e9nero. Y sin embargo, se puede afirmar que la construcci\u00f3n de la anti utop\u00eda en <em>Nosotros<\/em> es casi minimalista. Apenas se conocen detalles de ese Estado \u00danico m\u00e1s all\u00e1 de quien lo gobierna y del resultado principal de sus acciones, el sometimiento agradecido de sus habitantes a la muerte de la individualidad y a la l\u00f3gica como motor de la producci\u00f3n. Las paredes de las casas son transparentes, y la ciudad est\u00e1 encerrada tras un muro que protege a sus habitantes del barbarismo creado por antiguas guerras. No hay nada m\u00e1s. Ese estado totalitario apenas est\u00e1 bosquejado. Y sin embargo, imprime su sello con fuerza en la mente del lector.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n que se hace de esa sociedad en la novela es casi una generalizaci\u00f3n. Apenas se dan detalles de ella, s\u00f3lo peque\u00f1as particularidades que ata\u00f1en al protagonista, evidencias de su admiraci\u00f3n por la belleza de un Estado cuasi matem\u00e1tico, pero son pocos los hechos en los que se ve envuelto. El lector recibe la informaci\u00f3n sobre el Estado \u00danico de una sola fuente, a trav\u00e9s de los rendidos escritos en el diario, y es precisamente la alienaci\u00f3n de quien los escribe el elemento que permite adquirir una lectura correcta de la magnitud dist\u00f3pica de esa sociedad. El ideario reflejado por D-503 en sus escritos, su percepci\u00f3n del Estado, m\u00e1s que elogiosa, ditir\u00e1mbica, obliga a realizar una doble lectura. La iron\u00eda subyacente en el exagerado tono del ingeniero delata una realidad opuesta, la de un sistema totalitario del que no son necesarias m\u00e1s descripciones. El pensamiento de los rebeldes no llega a estar nunca al alcance del lector, ya que ni I-330 ni S-4711, por motivos evidentes, hacen part\u00edcipe de ellos al protagonista.<\/p>\n<p>Tampoco hay mucha peripecia en la novela. No es este un libro extravertido, abierto a grandes acciones. Prepondera el contenido ideol\u00f3gico. Pocos acontecimientos de relevancia suceden en sus escasas 200 p\u00e1ginas: contadas visitas a una casa antigua, otra al exterior del muro y el corto viaje de prueba de la Integral. No hay nada m\u00e1s. Y sin embargo, el contenido de la novela resuena alto y claro en la cabeza del lector. Gracias a esa escasez de elementos, a la parquedad en los detalles que conforman ese Estado totalitario, la obra ha atravesado casi una centuria manteniendo su vigencia, a salvo de las inconsistencias y exageraciones que han acabado con otras distop\u00edas m\u00e1s expl\u00edcitas. De hecho, como se\u00f1al\u00e9 antes, se la puede considerar como la madre de las grandes obras posteriores con las que el subg\u00e9nero ha ido poniendo sobre aviso a la Humanidad.<\/p>\n<p>La influencia de <em>Nosotros<\/em> en novelas como <em>Un mundo feliz<\/em>, <em>Farenheit 451<\/em> y <em>1984<\/em> es bastante evidente, no s\u00f3lo por el reconocimiento expl\u00edcito de sus autores, sino porque en ellas se pueden encontrar materiales semejantes a aquellos con los que Zami\u00e1tin cre\u00f3 su obra. Aunque es cierto que hay obras anteriores que tratan la misma tem\u00e1tica, en <em>Nosotros<\/em> se establecen las bases definitivas de la anti utop\u00eda, un Estado futuro que el sistema de gobierno asegura perfecto, pero que en realidad se asienta sobre la eliminaci\u00f3n de los elementos de libertad o humanidad que definen al ser humano. En definitiva, la distop\u00eda se instaura por definici\u00f3n como el reverso de la utop\u00eda, como una utop\u00eda falsa. Esa circunstancia se revela meridianamente clara para cualquier lector que se aventure en la lectura de <em>Nosotros<\/em>. As\u00ed lo fue, desgraciadamente, para los cr\u00edticos marxistas.<\/p>\n<p>La guinda de este magn\u00edfico libro la pone su impecable edici\u00f3n. <em>Nosotros<\/em> es el tercer n\u00famero de la nueva colecci\u00f3n de C\u00e1tedra dedicada a las letras populares. La ilustraci\u00f3n de cubierta corresponde a un sello de 1967, a\u00f1o del lanzamiento de la primera Soyuz, conmemorativo de la exploraci\u00f3n espacial sovi\u00e9tica. La traducci\u00f3n es nueva, directa del ruso, a cargo de Alfredo Hermosillo y Valeria Artemyeva. Y como es norma en la prestigiosa editorial, la novela viene complementada con un extenso art\u00edculo de 90 p\u00e1ginas escrito por el te\u00f3rico de la literatura Fernando \u00c1ngel Moreno, uno de los mayores expertos espa\u00f1oles del g\u00e9nero. Si bien es m\u00e1s que discutible la inclusi\u00f3n de alg\u00fan nombre y subg\u00e9nero en el estudio sobre las distop\u00edas, el an\u00e1lisis tanto de la vida como, especialmente, de la obra de Zami\u00e1tin (aborda el estudio de <em>Nosotros<\/em> desde diferentes niveles de lectura e interpretaciones: cristianismo, psicolog\u00eda, pol\u00edtica&#8230;), lo convierte en un texto de acompa\u00f1amiento imprescindible, el mejor ensayo espa\u00f1ol de ciencia ficci\u00f3n publicado en 2011.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s no sea esta la mejor novela dist\u00f3pica del siglo XX (este honor le corresponde a <em>1984<\/em>, por su confecci\u00f3n extremadamente compleja y visionaria de un Estado dist\u00f3pico), pero se trata sin duda de una obra extraordinaria. En el cuarto punto de su ensayo <a href=\"http:\/\/orwell.ru\/library\/essays\/wiw\/english\/e_wiw\">\u201cPor qu\u00e9 escribo\u201d<\/a>, George Orwell, precisamente autor de <em>1984<\/em>, distop\u00eda deudora de <em>Nosotros<\/em>, asegura que lo hace en gran medida por prop\u00f3sitos pol\u00edticos. Escritores como Evgueni Iv\u00e1novich Zami\u00e1tin y Gao Xingjian intentaron ejercer su oficio ajenos a esos prop\u00f3sitos, pero fueron juzgados precisamente por ellos. Desde nuestra actual perspectiva, pocos podr\u00edan negar que en el fondo de una novela como <em>Nosotros<\/em> y detr\u00e1s del premio Nobel concedido al escritor chino refulge el hecho pol\u00edtico. Una vez m\u00e1s se demuestra que la obra del escritor, al igual que hace un hijo, se libera de sus padres al llegar a cierta edad y se convierte en un ser independiente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera de las tres grandes distop\u00edas fundamentales para entender el siglo XX, recientemente recuperada por C\u00e1tedra en una edici\u00f3n \u00fanica.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[448,1952,1458,276,1670],"class_list":["post-9592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-448","tag-evgueni-ivanovich-zamiatin","tag-fernando-angel-moreno","tag-george-orwell","tag-nosotros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9592"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9597,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9592\/revisions\/9597"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}