{"id":3697,"date":"2010-03-01T06:30:58","date_gmt":"2010-03-01T04:30:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3697"},"modified":"2010-02-12T14:05:36","modified_gmt":"2010-02-12T12:05:36","slug":"el-novato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=3697","title":{"rendered":"El novato"},"content":{"rendered":"<p>-&iquest;Ad&oacute;nde va? Aqu&iacute; se supone que el impetuoso soy yo. <\/p>\n<p>El caballo rojo corcove&oacute; impaciente mientras el hombre que lo cabalgaba le conten&iacute;a con una mano al tiempo que con la otra sujetaba una espada que parec&iacute;a empapada en sangre fresca. <\/p>\n<p>-No s&eacute;, ser&aacute; cosa del caballo que no tiene riendas. <\/p>\n<p>Su compa&ntilde;ero, un hombre con aspecto satisfecho, tocado con corona y armado con un arco, era el m&aacute;s tranquilo de los cuatro. Montaba un caballo blanco que agachaba el cuello y mordisqueaba hierba. A su derecha hab&iacute;a otros dos jinetes.Uno era tan solo un esqueleto que enarbolaba una guada&ntilde;a, y el otro un hombre cubierto por un sudario manchado de sangre y pus que se le supuraba por infinitud de llagas. De los cuatro, era el que m&aacute;s terror produc&iacute;a, ya que su mirada era la de la locura. <\/p>\n<p>Cuesta abajo de la suave colina desde d&oacute;nde los cuatro observaban la ciudad, la cabalgada de un quinto caballo levantaba una nube de polvo. <\/p>\n<p>La voz de la Muerte sonaba a viento removiendo el interior de una tumba muy antigua.<\/p>\n<p>-Es muy novato, no sabe que es mejor ir todos juntos. Se va a cansar muy pronto y luego nos pedir&aacute; ayuda. <\/p>\n<p>-No creo. -El jinete de las p&uacute;stulas hablaba, casi gritaba, sin dejar de mirar al cielo-. Es un joven voluntarioso. Ya visteis lo que lleva hecho hasta ahora en el tercer mundo. <\/p>\n<p>-Eso es cierto -concedi&oacute; el guerrero. <\/p>\n<p>La Muerte insisti&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Ya, pero es un salvaje, para &eacute;l no hay normas que valgan. Ah&iacute; tienes la prueba, ni siquiera nos espera. <\/p>\n<p>El hombre del arco se volvi&oacute; a sus viejos compa&ntilde;eros, juntos llevaban miles de a&ntilde;os cabalgando por el mundo. A veces hab&iacute;a temporadas buenas, otras regulares, pero nunca hab&iacute;an estado ociosos. <\/p>\n<p>-Chicos, o nos damos prisa en bajar detr&aacute;s de &eacute;l, o este Kapitismo nos deja sin trabajo. <\/p>\n<p>-Capitalismo, creo que se pronuncia Capitalismo -corrigi&oacute; la Muerte. <\/p>\n<p>El primero en soltar riendas, fue la Guerra, le siguieros los otros tres, pero a pesar de que espolearon a sus monturas, y de que estas eran ejemplares recios y veloces, no consiguieron adelantarse, ni siquiera llegar a la par de los estragos que estaba causando su nuevo compa&ntilde;ero de trabajo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-&iquest;Ad&oacute;nde va? Aqu&iacute; se supone que el impetuoso soy yo. El caballo rojo corcove&oacute; impaciente mientras el hombre que lo cabalgaba le conten&iacute;a con una mano al tiempo que con la otra sujetaba una espada que parec&iacute;a empapada en sangre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-3697","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-efimeros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3697","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3697"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3697\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3698,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3697\/revisions\/3698"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3697"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3697"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3697"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}