{"id":8536,"date":"2011-10-20T06:30:49","date_gmt":"2011-10-20T04:30:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8536"},"modified":"2011-10-16T09:16:16","modified_gmt":"2011-10-16T07:16:16","slug":"el-doctor-lerne-imitador-de-dios-de-maurice-renard","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=8536","title":{"rendered":"El Doctor Lerne. Imitador de Dios, de Maurice Renard"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/doctorlerne.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-8537\" title=\"doctorlerne\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/doctorlerne.jpeg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"292\" \/><\/a>Si uno acude a alguna enciclopedia o historia de la ciencia ficci\u00f3n no es raro que se tope con el nombre de Maurice Renard, un autor franc\u00e9s del primer tercio del siglo XX que goz\u00f3 de gran fama en su \u00e9poca y que hoy en d\u00eda est\u00e1 casi totalmente olvidado. Y digo casi porque Renard fue el autor de <em>Las manos de Orlac<\/em>, una novela que inspir\u00f3 una serie de pel\u00edculas cl\u00e1sicas de terror cuyo recuerdo a\u00fan perdura entre los aficionados y cuyo tema (las manos de un asesino transplantadas a un pac\u00edfico pianista intentan volver a sus antiguos h\u00e1bitos) se ha convertido en un t\u00f3pico de la cultura popular.\u00a0El caso es que Renard debi\u00f3 ser un hombre de gran imaginaci\u00f3n e inventiva; en sus muchas novelas y relatos present\u00f3 en sociedad temas luego usados profusamente por la ciencia ficci\u00f3n cl\u00e1sica como la clonaci\u00f3n, los extraterrestres superiores a los humanos a los que consideran animales carentes de raz\u00f3n, el cristal lento (luego usado por Bob Shaw y por Arthur C. Clarke y Stephen Baxter), el viaje a universos sub-at\u00f3micos, los cyborgs, etc.<\/p>\n<p>Desde luego, semejante curriculum despierta la curiosidad de cualquiera, pero intentar acceder a la obra de Renard es misi\u00f3n imposible. Aunque existen ediciones espa\u00f1olas de su obra de los a\u00f1os 20 y 30\u00a0 no hab\u00eda ninguna reimpresi\u00f3n moderna de sus trabajos, ni siquiera de <em>Las manos de Orlac<\/em>, hasta que en 2007 Valdemar (\u00a1c\u00f3mo no!) present\u00f3 <em>El Doctor Lerne. Imitador de Dios<\/em> (1908), la primera novela de Renard.\u00a0Y visto lo visto s\u00f3lo puedo esperar que se sigan editando el resto de la obra de este franc\u00e9s alocado y maravilloso porque este libro es una aut\u00e9ntica bomba. Basado en <em>La isla del Doctor Moreau<\/em> de Wells (por quien Renardd profesaba gran admiraci\u00f3n, s\u00f3lo similar a su desd\u00e9n hacia Verne), hay que decir r\u00e1pidamente que cualquier parecido con la obra del brit\u00e1nico es mera coincidencia. Las caracter\u00edsticas del autor franc\u00e9s son, desde luego, abrumadoramente diferentes a las de la ciencia ficci\u00f3n anglosajona.<\/p>\n<p>Renard parte, m\u00e1s bien, del follet\u00edn cl\u00e1sico galo, con una gotas justas de Decadentismo (Viliers de L\u2019Isle-Adam principalmente), y un mucho de novela policiaca a lo LeBlanc o Leroux. Todo ello mezclado con una potente imaginaci\u00f3n y una perturbadora facilidad para la creaci\u00f3n de im\u00e1genes absurdas, on\u00edricas y poderosas, dignas del surrealismo m\u00e1s desbordado, que le entroncan directamente con las vanguardias (no en vano, Apollinaire y Marinetti fueron fans de esta novela).<\/p>\n<p>La historia es s\u00ed tiene un inicio cercano a la novela de misterio. Un sobrino algo tarambana sorprendido por los cambios en la personalidad de su t\u00edo, el doctor Lerne del t\u00edtulo, aut\u00e9ntico prototipo del cient\u00edfico loco m\u00e1s <em>pulp<\/em>, decide investigarle ya que sospecha que algo raro ocurre. Y una ambientaci\u00f3n deudora de la novela g\u00f3tica, con un palacete semirruinoso, ubicado en un lejano bosque, aislado y lleno de laboratorios delirantes y habitaciones en las que es mejor no entrar.\u00a0Pero, r\u00e1pidamente, la novela da un giro hacia la ciencia ficci\u00f3n (o lo cient\u00edfico maravilloso en palabras del propio Renard) y, en concreto, hacia el tema de los experimentos biol\u00f3gicos (de ah\u00ed la influencia del Moreau de Wells). Es cierto que, a d\u00eda de hoy, las descripciones de las investigaciones del Doctor Lerne suenan a algo muy viejo (esos transplantes de cerebros de un animal a otro\u2026), pero no es menos cierto que el momento cumbre del libro es la descripci\u00f3n de los espantos que encierra el laboratorio del palacete, un aut\u00e9ntico cat\u00e1logo de horrores tan repulsivos como fascinantes, tan asombrosos como perturbadores. Improbables, desde luego, acient\u00edficos, por supuesto, pero m\u00e1s de un buen escritor de ciencia ficci\u00f3n hubiese dado un brazo por haber escrito ese magistral cap\u00edtulo cercano al surrealismo.<\/p>\n<p>A partir de cierto punto, la novela se convierte en una aventura de ritmo endiablado, llena de sorpresas, tremendos descubrimientos y giros y m\u00e1s giros a cual m\u00e1s descabellado y delirante. Quiz\u00e1 ese tono de <em>grand gui\u00f1ol<\/em> del final del libro pueda molestar a m\u00e1s de uno, en especial cuando la historia abandona sus cauces m\u00e1s o menos cientificistas y desemboca en una conclusi\u00f3n claramente fant\u00e1stica. Personalmente me ha parecido coherente con las ideas est\u00e9ticas de Renard y con la forma de escribir ciencia ficci\u00f3n de su \u00e9poca, y no deja de tener m\u00e1s de un punto en com\u00fan con la corriente actual llamada <em>new weird<\/em>. En cualquier caso, Renard puede ser algo incoherente en sus premisas cient\u00edficas pero, a cambio, es terriblemente divertido y refrescante. Sin olvidar que el libro posee un erotismo un tanto viciado que es imposible descubrir ya no en la ciencia ficci\u00f3n anglosajona de su \u00e9poca si no siquiera en la de cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Renard es, por tanto, una especie de eslab\u00f3n perdido entre H. G. Wells y el <em>pulp<\/em> de los a\u00f1os 30. Un eslab\u00f3n imposible, ya que escribe mucho mejor que los autores <em>pulp<\/em> norteamericanos y es poco probable que estos le conociesen. Pero, curiosamente, encaja de una forma bastante congruente entre ambos mundos.<\/p>\n<p>A la espera de que alguien se anima a seguir publicando a este autor, al que s\u00f3lo puedo calificar de imprescindible, animo a cualquier lector a hacerse con un\u00a0 ejemplar de este <em>El Doctor Lerne<\/em>, magn\u00edficamente editado por Valdemar (y a un buen precio), estupendamente traducido por Rebeca Le Rumeur y con el a\u00f1adido de una interesante introducci\u00f3n de Jes\u00fas Palacios, ideal para conocer a fondo la figura de Renard que, adem\u00e1s, es un personal ajuste de cuentas de su autor con la dictadura de lo anglosaj\u00f3n en la cultura popular.<\/p>\n<p>En fin, h\u00e1ganme caso, Renard merece la pena y esta novela da sopas con hondas a la mayor\u00eda de las que se est\u00e1n escribiendo en anglosajonia. As\u00ed que compren el libro, conseguir\u00e1n dos cosas: disfrutar como enanos y, a lo mejor, convencer a la editorial de que merece la pena seguir con Renard. As\u00ed podremos gozar de todos esos in\u00e9ditos que, con s\u00f3lo leer sus sinopsis, ponen los dientes largos al aficionado m\u00e1s templado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una sabrosa muestra de proto ciencia ficci\u00f3n rescatada por Valdemar hace unos a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1792,13,945,1794,1793],"class_list":["post-8536","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-el-doctor-lerne-imitador-de-dios","tag-hg-wells","tag-la-isla-del-dr-moreau","tag-las-manos-de-orlac","tag-maurice-renard"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8536"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8536\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8563,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8536\/revisions\/8563"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}