{"id":9085,"date":"2012-01-17T06:30:01","date_gmt":"2012-01-17T04:30:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=9085"},"modified":"2012-02-01T11:42:16","modified_gmt":"2012-02-01T09:42:16","slug":"dudo-errante-de-russell-hoban","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=9085","title":{"rendered":"Dudo Errante, de Russell Hoban"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/dudoerrante.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-9086\" title=\"dudoerrante\" src=\"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/dudoerrante-199x300.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/dudoerrante-199x300.jpg 199w, https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/wp-content\/uploads\/dudoerrante.jpeg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/a>Que la normalizaci\u00f3n de la cosa <em>cienciaficcionera<\/em> se acerca irremediablemente a su l\u00f3gica conclusi\u00f3n, es un hecho evidente. Es un peque\u00f1o paso en un proceso m\u00e1s amplio, iniciado hace ya unos cuantos a\u00f1os; el de la desaparici\u00f3n de las barreras que separan la baja y alta cultura, esa cultura en la que vivimos todos inmersos. Quien est\u00e9 m\u00e1s o menos al cabo de la calle, en lo que a cultura popular se refiere, ya sabe que d\u00eda s\u00ed y d\u00eda tambi\u00e9n aparecer\u00e1 su tebeo favorito o su videojuego violento de cabecera en primera p\u00e1gina de un peri\u00f3dico digital. O se encontrar\u00e1 con que la \u00faltima novela de un escritor moderno, que escribi\u00f3 en los ratos libres que le dejaba su afici\u00f3n a matar rusos en el <em>Modern Warfare 3<\/em>, aparece trufada de referencias a juegos de rol japoneses o a la <em>silver age<\/em> de DC. Y en medio de este sindi\u00f3s cultural, aparece la heterog\u00e9nea colecci\u00f3n de Letras Populares de C\u00e1tedra, en la que se ir\u00e1n recuperando obras m\u00e1s o menos emblem\u00e1ticas de los g\u00e9neros por todos conocidos, dentro de la cual destaca, como un oso polar correteando por una isla del pac\u00edfico, <em>Dudo Errante<\/em> de Russell Hoban. \u00a1Qui\u00e9n me iba a decir a m\u00ed que Lovecraft o Robert Howard aparecer\u00edan en la misma editorial que publicaba aquellos manoseados libritos negros plagados de notas que emple\u00e1bamos en las clases de literatura espa\u00f1ola del instituto!<\/p>\n<p><em>Dudo Errante<\/em> es el cl\u00e1sico intraducible de culto por excelencia y una de las m\u00e1s importantes obras de ciencia ficci\u00f3n del siglo XX, de esas que, seg\u00fan el perverso lugar com\u00fan, \u00abtrascienden el g\u00e9nero\u00bb. Aparte de recibir el John W. Campbell Memorial y figurar en <em>Las cien mejores novelas de ciencia ficci\u00f3n<\/em> de David Pringle, tambi\u00e9n aparece en el famoso <em>Canon occidental<\/em> de Harold Bloom y fue saludada por Anthony Burgess con un contundente \u00abla literatura como deber\u00eda ser\u00bb<em>. <\/em>Casi n\u00e1. A pesar de tantas fanfarrias la obra permanec\u00eda en el limbo de los in\u00e9ditos hasta que, hace unos a\u00f1os, la editorial Berenice logr\u00f3 convencer a Russell Hoban para que autorizara y supervisara la traducci\u00f3n de su obra, algo a lo que se hab\u00eda negado siempre, dada la dificultad \u2013incluso sinsentido\u2013 de la empresa. Ahora, C\u00e1tedra recupera la obra, conservando la magn\u00edfica traducci\u00f3n, notas de los traductores y del propio Hoban, y a\u00f1adiendo una exhaustiva introducci\u00f3n nueva.<\/p>\n<p>Publicada originalmente a principios de los ochenta, <em>Dudo Errante<\/em> es una vuelta de tuerca al cl\u00e1sico tema de la supervivencia de la civilizaci\u00f3n en un futuro postnuclear, cercano a los planteamientos de cl\u00e1sicos como <em>C\u00e1ntico por Leibowitz<\/em>. Escrita en primera persona en un ingl\u00e9s degradado, <em>Dudo Errante<\/em> narra la peripecia de un muchacho de doce a\u00f1os, Dudo, por los restos de una Inglaterra futura, sumida en una nueva edad de hierro tras una hecatombe nuclear. El mismo d\u00eda en que Dudo accede a la vida adulta ve morir a su padre, heredando su puesto de nexo \u2013figura de la tribu encargada de interpretar para el colectivo las representaciones que llevan a cabo los Mistros itinerantes, quienes dan a conocer la pol\u00edtica del gobierno mediante espect\u00e1culos de t\u00edteres\u2013 para acabar huyendo de su aldea, guiado por un extra\u00f1o impulso tras encontrar un gui\u00f1ol del Sr Punch tirado en una zanja. A partir de ese momento trascendental, Dudo inicia el cl\u00e1sico viaje de iniciaci\u00f3n e iluminaci\u00f3n espiritual, vagando por esa \u201cEnlaterra\u201d arrasada, enred\u00e1ndose en una nebulosa trama que recuerda a una primitiva carrera de armamentos, tejida alrededor de la b\u00fasqueda de un Poder arcano y destructor.<\/p>\n<p>El elemento b\u00e1sico sobre el que se cimenta el discurso central de <em>Dudo Errante<\/em> es el dudohabla \u2013<em>riddleyspeak<\/em>\u2013 en el que est\u00e1 escrito. Hoban destruye el idioma ingl\u00e9s para recomponerlo despu\u00e9s de tal forma que recuerda a un espejo roto reconstruido con fragmentos que no acaban de encajar entre s\u00ed, arrojando la imagen deformada del ingl\u00e9s actual \u2013en este caso hemos de a\u00f1adir otro elemento distorsionador; la traducci\u00f3n al castellano\u2013. Un idioma ca\u00f3tico compuesto por palabras rotas, palabras nuevas y palabras creadas a partir de la fusi\u00f3n de etimolog\u00edas err\u00f3neas o mal interpretadas, que adquieren as\u00ed otra dimensi\u00f3n de significado \u2013sobre todo en el original ingl\u00e9s, donde la pronunciaci\u00f3n evoca otras ideas y acepciones, generando una extra\u00f1a po\u00e9tica en el relato\u2013. Pero el dudohabla no es una ocurrencia gratuita de Hoban para epatar o complicarnos innecesariamente la lectura. El dudohabla es el lenguaje como la herramienta b\u00e1sica de nuestro cerebro para interpretar la realidad, el elemento mediante el cual traducimos el mundo. Es decir, el dudohabla es el reflejo de esa realidad tan ajena a la nuestra en la que vive Dudo, de su sociedad primitiva que ha regresado a la tradici\u00f3n oral, de ese mundo arrasado, y de una sociedad traumatizada y herida.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, en la narraci\u00f3n de Dudo se insertan numerosos cuentos populares de car\u00e1cter m\u00edtico construidos sobre acontecimientos del pasado, malinterpretados y deformados. En el mundo de Dudo, donde la cuenta de los a\u00f1os casi ha desaparecido, la historia se ha convertido en mito, reflejo de una sociedad perdida en su pasado, que sue\u00f1a con una Edad de Oro tecnol\u00f3gica pero que a la vez es consciente de que esa misma tecnolog\u00eda les ha llevado a la ruina en la que se ven sumidos. Tal y como ocurre con el dudohabla, nuevos mitos construidos a base de desechos de la antigua civilizaci\u00f3n vienen a sustituir a los anteriores, cubriendo las necesidades de la nueva sociedad. La leyenda de San Eustaquio, seg\u00fan un folleto tur\u00edstico que se conserva como si de las Sagradas Escrituras se tratase, se convierte en la historia de Eusa, una par\u00e1bola sobre la guerra nuclear con Jesucristo incluido (uno de los m\u00e1s brillantes ejemplos de dudohabla, cuando el t\u00e9rmino crucificado se convierte en <em>crisolificado<\/em>, identificando el \u00e1tomo con Cristo y la fisi\u00f3n con la crucifixi\u00f3n). El eterno arquetipo de la triple diosa del sexo, el misterio del nacimiento y la muerte toma forma en la historia de Yerna. O c\u00f3mo el hombre adquiri\u00f3 la conciencia mirando a los ojos del lobo y la inteligencia tecnol\u00f3gica mirando a los ojos de la cabra \u2013animal que simboliza la agricultura y la ganader\u00eda\u2013. Y c\u00f3mo la agricultura fue la primera maldici\u00f3n\/bendici\u00f3n en la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica del hombre, el origen de la propiedad privada, el trabajo, la medida del tiempo y, sobre todo, los n\u00fameros, que tanta importancia tienen a lo largo de la novela.<\/p>\n<p>Todo lo anterior, si lo pensamos un momento, no se diferencia demasiado de c\u00f3mo percibimos la realidad, el pasado y la historia. La distancia que separa a Dudo de nuestra \u00e9poca, alrededor de dos mil trescientos a\u00f1os en el futuro, es la misma que nos separa a nosotros de los antiguos griegos o romanos, por ejemplo. De una manera u otra, nosotros tambi\u00e9n interpretamos el pasado como buenamente podemos, tambi\u00e9n hemos convertido a personajes hist\u00f3ricos en mitos, incluso en personajes pop. De lo que se infiere la imposibilidad de conocer la verdad de las cosas, de interpretar la realidad, de enterarse de algo en suma, esa sensaci\u00f3n tr\u00e1gica de que, a pesar de las sangrientas lecciones que nos ofrece la Historia, no aprendemos nada. En el gui\u00f1ol prohibido de Dominor y Verbiclemente, el Sr Punch, la marioneta arcana e inmortal, mataba una y otra vez a su beb\u00e9, salvaje met\u00e1fora de los errores que, como civilizaci\u00f3n, nos emperramos en cometer, sumidos en un Zirqulo del Loco del que no podemos escapar.<\/p>\n<p>Un Zirqulo del Loco que Dudo recorre en m\u00edstica espiral, interrog\u00e1ndose sin parar, navegando entre el ansia de recuperar el Poder y la Gloria que atesora el saber antiguo o rechazarlo como causante de toda desgracia. Examinando y descartando las respuestas establecidas a preguntas b\u00e1sicas \u2013o <em>riddles<\/em>, \u00abacertijos\u00bb\u2013 sobre la civilizaci\u00f3n y la naturaleza humana. \u00bfEst\u00e1 el hombre predestinado a destruirse a s\u00ed mismo?, \u00bfes la violencia y la destrucci\u00f3n parte intr\u00ednseca de nosotros?, \u00bfes la religi\u00f3n necesaria?, \u00bfes bueno o malo el progreso?, \u00bfes esa b\u00fasqueda del Poder un modo de progresar o es una maldici\u00f3n? A medida que avanza en su camino, Dudo encuentra cada vez m\u00e1s preguntas y menos respuestas, hasta que sufre la epifan\u00eda gracias a la cual encuentra la verdad en su interior, incorporando su descubrimiento en la \u00fanica forma de arte \u2013y por tanto comunicaci\u00f3n\u2013 que sobrevive en su mundo. As\u00ed, convierte este arte en necesario factor subversivo y corrector de los desvar\u00edos de la pol\u00edtica, en la herramienta fundamental de la reconstrucci\u00f3n espiritual, que es el verdadero h\u00e1ndicap de la civilizaci\u00f3n post-nuclear de Dudo en particular y humana en general.<\/p>\n<p>Y el sufrido visitante de <em>Prospectiva,<\/em> que habr\u00e1 saltado directamente al \u00faltimo p\u00e1rrafo agotado por tanta palabrer\u00eda, pensar\u00e1; \u00abvale, vale, todo esto est\u00e1 muy bien, pero, \u00bfel libro est\u00e1 bien, mal, aburre, divierte o qu\u00e9?\u00bb. Hombre, querido lector post-todo, que esos conceptos son caducos y hasta contrarrevolucionarios. Hoban cumple todos sus objetivos con precisi\u00f3n y sutileza y, como bien habr\u00e1n deducido de la espesa parrafada anterior, el resultado es una novela exigente, de argumento difuso, que se pierde a menudo en disquisiciones filos\u00f3ficas. Una obra que requiere alcanzar ese estado mental en el que, m\u00e1s que leer, <em>experimentamos<\/em> <em>Dudo Errante<\/em><strong>, <\/strong>dejando que su po\u00e9tica desquiciada tome el control de nuestro cerebro, superponiendo la visi\u00f3n del mundo de Dudo sobre la nuestra. Al lector queda decidir si le merece la pena el viaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las m\u00e1s importantes obras de ciencia ficci\u00f3n del siglo XX, reeditado por C\u00e1tedra en su colecci\u00f3n Letras Populares.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1886,1884,1885,1883],"class_list":["post-9085","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resenas","tag-catedra","tag-dudo-errante","tag-ridley-walker","tag-russell-hoban"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9085","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9085"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9085\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9186,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9085\/revisions\/9186"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9085"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9085"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9085"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}