{"id":9531,"date":"2012-04-02T09:18:58","date_gmt":"2012-04-02T07:18:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=9531"},"modified":"2013-07-01T09:57:33","modified_gmt":"2013-07-01T07:57:33","slug":"agujero-en-cristalera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.literaturaprospectiva.com\/?p=9531","title":{"rendered":"Tres ef\u00edmeros"},"content":{"rendered":"<h3>Fernando \u00c1ngel Moreno e Ivana Palibrk.<\/h3>\n<h3><strong>Agujero en cristalera<\/strong><\/h3>\n<p>Hab\u00eda una vez un agujero en la cristalera de un cajero autom\u00e1tico. Ya sabes. En esa cabinita que los bancos construyen para que los mendigos duerman.<\/p>\n<p>Para aprovechar una de aquellas paredes in\u00fatiles, inservibles para los mendigos, el cajero autom\u00e1tico de este banco permit\u00eda sacar dinero, adem\u00e1s de otras transacciones que com\u00fanmente se gestionaban en el interior del establecimiento. Esto resultaba muy c\u00f3modo. A la gente le ven\u00eda bien que hubieran habilitado la posibilidad de sacar dinero desde aquella pared. As\u00ed pod\u00edan acceder directamente a sus cuentas sin tener que andar buscando calle tras calle cada vez que quer\u00edan dar limosna a la mendiga de este cajero autom\u00e1tico.<\/p>\n<p>La mendiga de este cajero autom\u00e1tico no hab\u00eda tenido que pegarse con otros mendigos por este espacio, ni hab\u00eda estudiado todas las opciones de la zona hasta escogerlo. Sencillamente un d\u00eda se meti\u00f3 en \u00e9l y all\u00ed se qued\u00f3.<\/p>\n<p>El mayor problema para ella era que nadie le ofrec\u00eda un billete de mil dinars. Y ese billete era, sin duda, lo mejor para aquel modesto agujero en la cristalera por el que entraban el viento, las cucarachas y el polvo. Nuestra mendiga es una mendiga limpia.<\/p>\n<p>Un d\u00eda entr\u00f3 en el cajero una pareja de microrrelatistas, a punto de separarse por problemas econ\u00f3micos que afectaban a su relaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del amor.<\/p>\n<p>Sacaron sus \u00faltimos mil dinars para d\u00e1rselos a la vieja. Sin embargo, ella se compadeci\u00f3 de ellos y, a pesar de que romp\u00eda por completo la est\u00e9tica de su hogar, decidi\u00f3 tapar el agujero con un simple cart\u00f3n. Y les devolvi\u00f3 aquel hermos\u00edsimo billete.<\/p>\n<p>La pareja vive ahora feliz gracias al sacrificio de aquella buena mujer quien, en el fondo, tampoco necesitaba de tanto lujo para cubrir un simple agujero.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<h3><strong>Gato en autopista<\/strong><\/h3>\n<p>Se aloj\u00f3 durante un tiempo un gato entre cinco autopistas. Viv\u00eda de miseria, de la rabia, de los malos h\u00e1bitos, del exceso de riqueza de los conductores. Por ejemplo, en cierta ocasi\u00f3n una pareja de microrrelatistas discut\u00edan en el interior de su flamante Chevrolet y ella arroj\u00f3 contra \u00e9l una bolsa entera de huevos Kinder. \u00c9l los esquiv\u00f3 \u00e1gilmente y aquel s\u00edmbolo de la frustraci\u00f3n humana cay\u00f3 a las patas de nuestro protagonista, quien se aliment\u00f3 de chocolate durante varios d\u00edas seguidos.<\/p>\n<p>En fin, el gato hab\u00eda llegado all\u00ed al saltar desde el coche de su due\u00f1a, por perseguir el maullido de una gata en celo m\u00e1s all\u00e1 de la E75.<\/p>\n<p>Pero, aunque lascivo, era un gato listo. Sab\u00eda que, una vez en el suelo, cruzar cualquier carril supondr\u00eda la muerte y penosos comentarios cuya sucesi\u00f3n depender\u00eda de la fase en que sus restos fueran absorbidos por los poros del asfalto. \u00abPobre animal.\u00bb \u00abQu\u00e9 asco.\u00bb \u00abNo puedo verlo.\u00bb \u00abNo, yo creo que era una mancha de aceite.\u00bb<\/p>\n<p>Vivi\u00f3 el gato, de este modo, durante cuatro largos a\u00f1os, socorrido por el agua de un desag\u00fce mal construido cuya competencia se arrojaban entre s\u00ed el gobierno del municipio y el de la provincia.<br \/>\nNo fue mala vida.<\/p>\n<p>Finalmente, tras dos meses de especial \u00e9xito con el surtido de provisiones, decidi\u00f3 no ignorar por m\u00e1s tiempo su objetivo inicial de conquistar aquel maullido en celo.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<h3><strong>Mosca en la cerveza<\/strong><\/h3>\n<p>Hab\u00eda una vez una mosca en la cerveza de un tipo.<\/p>\n<p>Lo peor del asunto no era el insecto de ojos polifacetados en s\u00ed. Lo peor era la cuesti\u00f3n del primer trago. Corr\u00eda prisa tomar una decisi\u00f3n. Si esta se demoraba demasiado, la espuma se ir\u00eda, la presi\u00f3n de las burbujas ser\u00eda menor y, absolutamente inaceptable, la temperatura subir\u00eda.<\/p>\n<p>El tipo no pod\u00eda entretenerse con pre\u00e1mbulos.<\/p>\n<p>\u00bfBeberla o no beberla?<\/p>\n<p>La espuma a\u00fan se manten\u00eda.<\/p>\n<p>El gas no parec\u00eda afectado.<\/p>\n<p>El cristal continuaba helado al tacto.<\/p>\n<p>La \u00fanica ventaja consist\u00eda en que el insecto en s\u00ed no le daba asco, pero eso apenas importaba.<\/p>\n<p>Importaba m\u00e1s preguntarse si alguien lo hab\u00eda visto. Al fin y al cabo, no le hac\u00eda gracia que nadie le tomara por un tipo descuidado, de los que no prestan atenci\u00f3n a lo que hacen.<\/p>\n<p>Por otra parte, no depend\u00eda solo de que le hubieran visto (por ejemplo, aquella pareja de microrrelatistas), sino de que \u00e9l mismo era un cotilla y jam\u00e1s hab\u00eda sido capaz de no contar un percance propio, por \u00edntimo o vergonzoso que este fuera. Es decir, pronto sabr\u00edan todos que hab\u00eda sido un tipo dejado en sus obligaciones. Nadie creer\u00eda que el insecto en s\u00ed le resultara indiferente.<\/p>\n<p>La espuma a\u00fan se manten\u00eda.<\/p>\n<p>El gas no parec\u00eda afectado.<\/p>\n<p>El cristal continuaba helado al tacto.<\/p>\n<p>Por otra parte, si no daba aquel primer, maravilloso, sublime sorbo, lo recordar\u00eda durante el resto de su vida, en cada primer sorbo de cerveza que tomara de all\u00ed en adelante.<\/p>\n<p>La cosa amenazaba con convertirse en una frustraci\u00f3n vital, existencial, cuasi divina. Al fin y al cabo, siempre se hab\u00eda arrepentido tanto de ignorar problemas como de resolverlos con demasiada indiferencia. Tem\u00eda, en una palabra, al futuro.<\/p>\n<p>La espuma parec\u00eda un poco menos s\u00f3lida.<\/p>\n<p>El gas no continuaba tan vibrante.<\/p>\n<p>El cristal no se manten\u00eda tan fr\u00edo al tacto.<\/p>\n<p>Pidi\u00f3 con presteza una nueva cerveza, consciente de que beberla ignorando la mosca le condenar\u00eda a largos a\u00f1os de arrepentimiento por su debilidad ante los prejuicios sociales.<\/p>\n<p>La camarera le dijo: \u00abEnseguida\u00bb.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s hab\u00eda sufrido una espera tan angustiosa ni jam\u00e1s volver\u00eda a sufrirla.<\/p>\n<p>Pasaron los minutos.<\/p>\n<p>Uno a uno.<\/p>\n<p>Cuando la nueva cerveza lleg\u00f3, su espuma era blanca, el gas era chispeante, el cristal era hielo.<\/p>\n<p>Con calculada delicadeza, tom\u00f3 la mosca de la primera cerveza con dos dedos, la pas\u00f3 a la nueva jarra y la engull\u00f3 junto a ese primer, intenso, poderoso primer sorbo.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s dio otro a la primera cerveza, que a\u00fan not\u00f3 satisfactoriamente fr\u00eda.<br \/>\nFue el primer d\u00eda de su vida con dos primeros sorbos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<h3><strong>Agujero en cristalera<\/strong><\/h3>\n<p>Hab\u00eda una vez un agujero en la cristalera de un cajero autom\u00e1tico. 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