La saga de Iron Savior (I)

Hola de nuevo, amigos.

Se acerca la anhelada (pero calurosa) temporada estival, y antes de que el medio en el que se propaga nuestra onda se vuelva más denso e impracticable os envío un pulso firme y de generosa amplitud.

Si últimamente he estado hablando de discos conceptuales y óperas rock, ha llegado el momento de dar un paso más y sumergirnos en un entorno parecido y distinto a la vez. Parecido, porque el foco de mi atención continuará estando dirigido a obras temáticas, pero por otro lado diferente, ya que ahora el artículo no se va a centrar en álbumes sueltos o independientes, ni siquiera en trabajos con dos partes, sino en sagas completas.

Uno de los casos más evidentes, y confieso que mi favorito, es el del grupo alemán Iron Savior. Formado en 1996 y liderado por el multi-instrumentista y productor Piet Sielck, practicó ya desde sus inicios lo que por aquellos tiempos aún se denominaba “metal alemán” (recuerdo definiéndolos con estas mismas palabras en mi programa de radio, Metalmanía) y tuvo la suerte de contar en sus filas, durante los tres primeros discos, con el genial Kai Hansen (Gamma Ray, ex Helloween), a las guitarras. En su debut, además, contó con Thomen Stauch (en Blind Guardian, por aquella época) a la batería y el propio Hansi Kürsch en los coros. En ese primer álbum, Piet se encargó de la voz solista, de la guitarra (tanto rítmica como solista), del bajo y de los teclados. Toma ya.

En esta, y en la siguiente entrega de “Onda futura”, voy a ir desgranando la historia de Iron Savior, y ahora me estoy refiriendo a la máquina y no a la banda. Seguid leyendo y lo entenderéis. Si bien en anteriores artículos me he detenido más en la música, en esta ocasión mi objetivo es la trama, la línea argumental de la saga; saga que, a propósito, comprende cuatro discos: Iron Savior (1997), Unification (1999), Dark Assault (2001) y Condition Red (2002). Hasta la fecha Piet y sus muchachos han sacado dos más (Battering Ram y Megatrópolis), pero no pertenecen a la misma historia (aunque están ambientados en el espacio) y tampoco presentan la misma calidad. De la faceta musical solo diré una cosa: estos trabajos, sobre todo los dos primeros, son de otro mundo. Impresionantes. Sublimes.

Vayamos al asunto, sin más dilación. En el presente artículo os ofrezco un resumen de lo narrado, de forma musical, en Iron Savior y Unification. Aquí lo tenéis.

Iron Savior

En un pasado remoto, en nuestro planeta existen dos culturas diametralmente opuestas. Por un lado se encuentra Atlantis, con un desarrollo ético y tecnológico elevado y una forma de vida sustentada en valores humanos y ecológicos; por el otro, la Alianza, que propugna la supervivencia del más apto y la ambición como revulsivos primordiales.

Pese a su supremacía intelectual, Atlantis ve como poco a poco su rival se vuelve más fuerte, aglutina a más territorios y crece sin medida en poderío militar. Asustados, los dirigentes atlantes ordenan a sus científicos más prominentes crear algún tipo de ingenio bélico que pueda protegerles del, a la postre, inevitable ataque de sus enemigos. El resultado de sus investigaciones y su labor de ingeniería es un artefacto tan colosal como prodigioso: el Iron Savior. Se trata de una gigante máquina de guerra cuyo valor no solo reside en su devastador armamento, sino en poseer como guía un doble dispositivo de control. Además de una potente CPU a cargo de las operaciones técnicas e informáticas, el Iron Savior ha sido dotado de una bio-unidad que le confiere personalidad y que es la salvaguarda de los aspectos éticos; es, en definitiva, el alma humana que insufla en la máquina el espíritu de Atlantis.

No obstante, nada es perfecto. El ingeniero CulDranoc, artífice de la bio-unidad, pide ser el elegido para vincular su cerebro con ella pero obtiene la negativa del gobierno atlante, al juzgar con buen tino que su objetividad siempre estaría empañada. CulDranoc no puede encajar la derrota y cae en un profundo estado de depresión, que nubla su juicio y le lleva a tomar una resolución tan inesperada como funesta: facilitar los códigos de acceso del Iron Savior a la Alianza y brindarle así, en bandeja, la posibilidad de usar el ingenio al servicio de sus propios designios.

La Alianza no pierde su oportunidad y ordena a la enorme máquina bélica que ataque a su eterno antagonista. El ejército atlante, pillado por sorpresa al ser traicionado por la misma nave que juró defender a su gente, intenta desactivarla y hacerle entrar en razón… pero es inútil. En el último momento, acierta a vislumbrar una solución para evitar la destrucción total de su civilización sin acabar a la vez con el Iron Savior, al que todavía no da por perdido. Un comando logra acceder al puente de mando de la nave y la reprograma para que se aleje, y realice un periplo por la galaxia que la lleve de vuelta al planeta solo cuando haya transcurrido el tiempo necesario para que Atlantis haya recobrado el control. El problema es que, en el fragor de la batalla, se produce un fallo tremendo en el cómputo temporal y lo que deberían ser cientos de años se convierten en centenares de miles…

Unification

Tras la peculiar “fuga” del Iron Savior, la Alianza, desprovista del concurso de su poderoso aliado, se desmorona y en un último aliento busca infligir el mayor daño posible. Rozando la locura, hace estallar una bomba termonuclear que sumerge para siempre bajo las aguas el continente de Atlantis, al tiempo que acaba casi por completo con su propio pueblo. Solo unos pocos supervivientes consiguen eludir el holocausto: unos, los menos, escapan al espacio y el resto permanece en la tierra devastada y ennegrecida. Sin recursos ni tecnología, degeneran e involucionan progresivamente… lo que no es óbice para que se conviertan en los ancestros de la humanidad.

Año 2106 de nuestra era. Más de 300.000 años después de la desaparición de Atlantis, el ser humano ha resurgido de sus cenizas y, a base de esfuerzo, tesón y equivocaciones, ha alcanzado de nuevo un grado de desarrollo comparable al de épocas pretéritas. En un ambiente de cierta calma, uno de sus puestos de seguimiento detecta una fabulosa estación espacial entrando en nuestro espacio y emitiendo señales en un idioma incomprensible. En modo alguno pueden anticipar lo que se les viene encima…

Durante cientos de miles de años, el Iron Savior ha vagado en soledad por la galaxia. Durante todo ese tiempo, el control de la nave ha recaído únicamente en la CPU, pues la bio-unidad no responde ya al dictado de ningún organismo fuente. Y el precepto de la unidad central era muy claro: proteger a Atlantis y aniquilar a la Alianza. En consecuencia, cuando se produce el regreso el Iron Savior se enfrenta a una situación que ni reconoce ni comprende; es incapaz de hallar el continente primigenio y comprueba cómo el resto del planeta está ocupado por seres humanos. Mediante una retorcida reflexión que termina en un auténtico disparate, la CPU concluye que ellos son la Alianza y que sus queridos atlantes han sido exterminados. La nave enloquece y se cierne sobre los inocentes terrestres con todo su arsenal.

Durante cinco años se produce una guerra sangrienta y terrible. Los humanos resisten como pueden, sometidos y diezmados, y se dan cuenta de que jamás podrán derrotar al Iron Savior con las armas. Optan entonces por investigar las señales que el artefacto no ha dejado de emitir durante la lucha, y estudiando sus características y la dirección en que se propagan descubren su pasado, relacionado con Atlantis y la Alianza. También averiguan el paradero de la fuente orgánica de la bio-unidad, que había quedado enterrada y en estado de latencia durante cientos de miles de años. Esperanzados, tratan de despertarla y finalmente alcanzan su objetivo, pero sus ilusiones se quiebran en mil pedazos cuando se confirman sus peores temores: el Iron Savior no solo no identifica al cerebro recién alumbrado como su amo, sino que lo considera un señuelo de la Alianza. No hay redención: la humanidad está condenada.

Y sin embargo, la Historia resuelve acudir al rescate para enmendar una de sus propias injusticias. Los descendientes de aquellos supervivientes que salieron al espacio, llamados ahora calderanos, han estado buscando durante eones su mundo de origen, pues el éxodo se llevó consigo la huella de sus ancestros. Cuando, de repente, comienzan a percibir las señales radiadas por un gigantesco ingenio espacial, se apresuran a seguirle la pista y, merced a un afortunado presentimiento, dan cobertura a sus anhelos con una extensa flota militar. Al llegar a la Tierra, el hogar de sus antepasados, se topan con un cuadro aterrador: el artefacto que perseguían, el Iron Savior, ha atacado sin piedad a sus hermanos del pasado y les ha conducido al borde de la extinción.

Aunando fuerzas, terrestres y calderanos se lanzan furiosos a la guerra. Aunque su adversario es formidable, el combinado logra ir cercándolo poco a poco hasta que el Iron Savior es obligado a huir y desaparece en la negrura del espacio. La humanidad está a salvo.

Y como decían en el Un, dos, tres, hasta aquí puedo leer. Espero que os haya picado el gusanillo y tengáis curiosidad por saber cómo sigue la historia, así como por escuchar a la banda.

¡Salud!

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