Desvío mi atención del libro. Mis pensamientos se mecen con el traqueteo del tren. Esta es mi rutina semanal a hora punta: de pie, rumbo a la empresa que es mi cárcel; contemplando como un auténtico pasmarote el interior de un vagón parcialmente lleno, o vacío, según se mire. Repleto de almas grises, de vidas calculadas; abarrotado de mentes deformadas por el insustancial vaivén del día a día. Pero también vacío de sentimientos, de seres humanos como tales: un vagón desierto de ilusión, de pasión, de cerebros sanos.
Read more on Visiones metálicas…
Continue reading »