De la interpretación algorítmica de intenciones

Mientras anudaba el otro extremo de la corbata, roja que casi palpitaba, a la lámpara del techo, el modelo 54A entró en la habitación.

-Un comercial de la Telco pregunta si desearía cambiar de compañía de acceso a la luzfera y aprovechar una nueva promoción tres por dos.

-No quiero saber nada más de comerciales -masculló, como si estuviera irritado con el nudo-. Ni de nada.

Dos semanas después se vieron obligados a entrar. Descubrieron, además, un montón muy reciente de cadáveres, salvajemente descuartizados. Pudieron averiguar que no se había empleado herramienta de filo para tal fin. Había sido pura tracción.