2012, de Whitley Strieber 7

Muchos científicos pierden el tiempo con las investigaciones más insólitas y una de sus favoritas es intentar describir qué nos diferencia a los humanos del resto de animales. Cualquier lector medianamente hábil podría contestarles que la respuesta está en nuestra mente. Por ejemplo, en esa facilidad que tenemos para angustiarnos gratuitamente no ya ante lo inevitable de la muerte sino a que se produzca de forma espectacular, brutal, grotesca si es posible…, esto es, en medio de una gran catástrofe, un auténtico Apocalipsis. A los animales no sólo les da exactamente igual esta cuestión sino que ni siquiera se lo plantean: cuando les toca morir lo aceptan (o combaten contra ello, como los toros de lidia) y punto.

Por citar sólo las fechas más recientes en las que hemos anticipado (fraudulentamente) una gran catástrofe con cuenta atrás incorporada, recuerdo que en los años inmediatamente anteriores a 1983 más de uno se hizo rico vendiendo libros sobre el presunto desastre planetario que nos depararía una conjunción astronómica de aquel año. Luego llegó el miedo escatológico/vaticano al año 1999 y más tarde el temor informático al 2000. Superados estos hitos, la nueva fecha prevista para La Gran Catástrofe Que Nos Destruirá es 2012, cuando según varios “expertos” en códices mayas (ojo, que hablamos de una cultura cuyo idioma es a día de hoy prácticamente indescifrable para nosotros) llegará el fin del mundo presuntamente profetizado por esta civilización precolombina y que se supone coincide con otros Signos De Los Tiempos.

Toda esta introducción es necesaria para entender por qué existen, y se venden, novelas como 2012. Su autor Whitley Strieber se inscribe en esta corriente de “¡Dios-mío,-se-acaba-el-mundo!” que en Estados Unidos tiene un mercado impresionante (el estudioso Mike Davis cifró en ¡138! las novelas y películas producidas sólo entre 1909 y 1998 que tratan sobre el desarrollo del Apocalipsis, limitándose como escenario a la ciudad de Los Ángeles) con auténticos bestsellers que llegan a adaptar el texto bíblico como una auténtica novela de género.

Strieber se hizo muy famoso a mediados de los años 80 cuando apareció públicamente en numerosos medios de comunicación de todo el mundo asegurando haber sido víctima de una abducción. Dijo haber sido trasladado a un OVNI, donde fue sometido a diversas manipulaciones por parte de un grupo de “no humanos” (él se niega a decir “extraterrestres”, prefiere el término “visitantes”). Cuando descubrió que todo el mundo se forraba vendiendo las entrevistas en las que él contaba su historia, decidió forrarse él mismo y escribió Communion, donde relataba con más detalles su experiencia. Esta obra se convirtió enseguida en el gran éxito de ventas de Estados Unidos en 1987 (y más tarde en el resto del mundo) y de hecho el más grande de su carrera…, porque, a todo esto, el oficio de Strieber era y sigue siendo el de escritor de novelas de terror. Tras una serie de publicaciones con altibajos, su última novela 2012, La Guerra por las Almas (aunque en la edición de Minotauro el título se reduce al año maldito) busca recuperar el éxito pero lo hace con un desarrollo fallido a partir de una idea en principio interesante.

La acción se desarrolla en tres dimensiones paralelas cuyo nexo es el escritor Wylie (atención al nombre, sobre todo para los fanáticos de la serie de televisión V) Dale, burdo trasunto del propio Strieber, que escribe una novela en la que relata la invasión, en otra Tierra muy parecida a la nuestra, de una raza alienígena reptiliana y metamorfa con capacidad para infiltrarse en la sociedad humana. Estos extraterrestres/extradimensionales no sólo pretenden apoderarse del planeta sino además esclavizar a los humanos para comerse sus cuerpos y también (literalmente) sus almas.

El héroe de acción en la segunda Tierra, que se enfrenta con los alienígenas en un mundo devastado por grandes terremotos, tormentas y destrucción apocalíptica generalizada provocada por los reptiles malvados, es el arqueólogo Martin Winters: a su vez una especie de alter ego de Wylie Dale, con una familia, una casa, unos amigos y un pueblo en Kansas casi idénticos a los del escritor.

La cosa se complica cuando Wylie no sólo se da cuenta de que su novela “se escribe sola” a través de escritura automática sino que percibe que lo que él está relatando como una obra de ficción en realidad está sucediendo de verdad en un mundo paralelo. Y no sólo eso, sino que cuando los alienígenas terminen de conquistar esa segunda Tierra harán lo propio con la primera, aprovechando que durante el solsticio de invierno de 2012 los portales interdimensionales serán más fáciles de rasgar que nunca.

Con estos presupuestos, se podría haber conseguido una novela al menos entretenida, pero el texto decae enseguida lastrado a mi juicio por tres razones fundamentales:

  1. La copia descarada y descafeinada (también llamada “documentación”) que Strieber hace de algunos argumentos conspiranoicos de gran interés y largo recorrido al menos en el mundo anglosajón, como el de los reptiles metamorfos infiltrados en los principales puestos de poder de nuestro mundo. Pero si a alguien le interesa el tema le recomiendo los muy entretenidos libros de David Icke, algunos de ellos fácilmente descargables traducidos en Internet.
  2. La confusión general en el desarrollo de la acción, que se deriva precisamente de la falta de originalidad del autor: cuando se le acaban los cimientos de la obra, basados en las profecías, las civilizaciones antiguas y la conspiranoia, justo entonces, en el momento en el que puede disparar su creatividad, la novela entra en barrena. Y el tema se agrava en la última parte del libro cuando quedan apenas unas decenas de páginas y quizá porque no sabe cómo resolver el caos que ha montado. Es entonces cuando echa mano de uno de los trucos más sucios que puede emplear un novelista al cambiar, sin previo aviso, todo lo que sabemos sobre algunos de los personajes protagonistas, y resolver así felizmente la cuestión.
  3. Por último, los inevitables (¿por qué?) tópicos de tantos novelistas o guionistas de cine y televisión estadounidenses que no sólo aburren sino que nos proporcionan una constante sensación de déjà vu (la familia norteamericana tópica con una relación tópica en un entorno social tópico y con unas respuestas tópicas a los graves acontecimientos tópicos).

7 thoughts on “2012, de Whitley Strieber

  1. Mario Moreno Cortina Jul 14,2009 11:27 am

    Yo leí la novela y la mandíbula se me iba descolgando más y más a medida que leía. Tengo varias páginas con las esquinas dobladas para señalar momentos memorables, como cuando habla de las «mil millones de víctimas del comunismo, y quinientos millones de víctimas de la II Guerra Mundial». Otro fragmento memorable es cuando se explica que los lagartos que dominan el mundo para atrapar nuestras almas, introdujeron entre nosotros el Materialismo, el Comunismo y la Ciencia para apartarnos de la espiritualidad y de Dios y así ser presas fáciles.

    En cuanto a las conspiranoias varias, tengo la sospecha de que Strieber no es un simple caradura, sino que padece algún tipo de esquizofrenia. He tenido algún contacto con personas que padecen la enfermedad y mientras leía la novela tenía la sensación de estar viviendo un brote psicótico monstruoso.

    Y sobre lo de David Icke, mirando por internet parece que son amigos o al menos «colaboradores» y que comparten la teoría de que una raza de lagartos inteligentes viven entre nosotros, formando la élite de la Humanidad.

    Por último, parece que Michael Bay va a llevar al cine la novela de Strieber. Mandan güevos.

    Saludos.

  2. Nacho Jul 15,2009 3:25 pm

    El director no era Bay sino el gran destructor de paisajes urbanos Roland Emmerich. Puedes ver el trailer en

    http://www.youtube.com/watch?v=Hz86TsGx3fc

    y una parodia brillante en

    http://www.youtube.com/watch?v=ZW2qxFkcLM0

  3. Santiago Eximeno Jul 15,2009 6:04 pm

    Vaya, pues a mí el trailer me ha dejado con ganas de más, pero viendo cómo ponéis el libro… Nah, la veré igualmente.

  4. Mario Moreno Cortina Jul 16,2009 11:33 am

    Nacho, Santiago: hay tres películas con el título 2012:

    1.- 2012 (a secas), de Roland Emmerich, que trata de catástrofes: http://www.imdb.com/title/tt1190080/

    Esta es la del trailer espectacular que hemos visto todos.

    2.- 2012: Doomsday, de Nick Everhart, que trata también del tema del supuesto fin del mundo maya: http://www.imdb.com/title/tt1132130/

    El trailer está en Youtube y no parece muy espectacular.

    3.- 2012: The War for Souls, basada en la novela de Strieber: http://www.imdb.com/title/tt0988032/. Se baraja el nombre de Michael Bay para hacer la adaptación, pero está aún en proyecto. No hay ni trailer ni teaser, aunque circula un trailer falso hecho por unos chavales.

    Para acabar de liar la cosa, resulta que la anterior película de Roland Emmerich, «El día de mañana», está basada en una novela de Whitley Strieber.

    Saludos informantes.

  5. Kaplan Jul 16,2009 11:36 am

    Tocayo, es Emmerich: hay que verla.

  6. Santiago Eximeno Jul 16,2009 1:28 pm

    Cierto, cierto, siendo Emmerich no puedo decir que no.

  7. Mario Moreno Cortina Jul 16,2009 1:36 pm

    Es Roland Emmerich, pero no es la versión de la novela de Strieber, eso es lo que yo decía.

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