En una época en la que la rentabilidad económica de un libro parece valorarse por su peso y publicar antologías de relatos se puede considerar, cuanto menos, arriesgado, la editorial eppur no sólo apuesta por ello, sino que además lo hace con un libro de ciencia ficción y sin rehuir en ningún momento esa etiqueta, que en muchas ocasiones margina al libro al ostracismo.
José Leandro Ayllón, el autor de Máquinas, se ha acercado a la ciencia ficción sin complejos, sin esconder sus referentes y sin perderse en ellos. Narra con oficio y soltura dieciocho historias que abordan temas que al lector habitual del género le resultarán conocidos e, incluso en ocasiones, manidos. Sin embargo el estilo personal de José Leandro Ayllón, su brillante prosa, permitirá que dicho lector disfrute sin inconvenientes estas narraciones.
Máquinas es una antología sugerente, que incluye varios relatos muy inspirados y que no debería perderse en el caos de novedades sin espíritu que inundan las librerías. Cuando algunas voces nos dicen que el género de ciencia ficción en castellano está muerto (o moribundo, en el mejor de los casos) obras como Máquinas me animan a creer que todavía queda hueco en las estanterías para las antologías de género, y que gracias a libros como éste la cf sigue viva.
El lector habitual, como ya he dicho, no va a encontrar ideas revolucionarias o argumentos asombrosos, pero sí a va poder disfrutar de un autor que incursiona en temas ya tratados anteriormente desde una óptica personal, sensible y alejada de lo evidente, lo que le permite narrar en escenarios ya conocidos historias frescas y llenas de matices.
Máquinas no es un libro redondo porque, en primer lugar, quizá su brevedad inicial ha inducido al editor (o al autor) a incluir algunos relatos menos intensos, perfectamente olvidables, que son precisamente en su mayoría los que eluden el género, y en segundo lugar el relato más largo, y que por extensión debería llevar el peso de la antología, "Noche bajo el escudo", desmerece en comparación con otros más brillantes como "Tarjeta de visita" o "Miserere". Pero aceptando que en una antología cada lector elegirá uno u otro relato en función de sus gustos, sí es un libro valiente, un libro recomendable que, y me repito, no debería pasar desapercibido.