¡Feliz Año Nuevo!, de Luis Montero 8

Escribir una novela de humor, no un monólogo, no un micro, no un articulillo, escribir una novela de humor es como el triple salto hacia atrás sin tomar impulso y despegando desde un taburete. Por eso muy poca gente se anima. Lo normal es considerar el humor una “asignatura transversal”, que debe empapar la novela estallando aquí y allí como complemento, como guarnición del plato fuerte, que sigue siendo la trama en sí.

De modo que hacer humor a pelo es difícil. De hecho, cuento con los dedos de la mano las novelas declaradamente de humor que consiguieron su objetivo. En los últimos años, Los hijos de Anansi y para de contar.

He aquí un valiente, Luis Montero, que en ¡Feliz Año Nuevo! se lanza a firmar una de risa. Partimos de una historia disparatada, la competición entre tres planetas para conquistar la Tierra. El planeta Gliese elige a su mejor playgamer, trasunto adolescente con tejanos y camisa de franela a cuadros, y lo teletransporta a la Tierra. A partir de aquí, enrredos, más disparates y una trama a tres o cuatro voces con el principal objetivo de catalizar carcajadas.

Orion1, protagonista inicial, fracasa. Y entonces se envía un clon, una copia de seguridad, Orión2, que fracasa igualmente… Así hasta Orión153 (si no perdí la cuenta). La idea es convertir ¡Feliz Año Nuevo! en un vodevil, una de puertas (de retretes, en concreto) que se abren y se cierran a un ritmo enloquecido. Un camarote de los hermanos Marx, demenciado ma non troppo, sazonado con disparatadas acumulaciones de detalles.

Para empezar, diría que el arranque es flojo y que los gags tardan en estallar. De hecho, vas por la página 50 y te dices que si te han contado algún chiste tú no lo pillaste. En esta parte la novela se sostiene por el magnífico estilo de Montero. Una prosa transparente y con un enorme sentido del ritmo al servicio de la siguiente idea humorística: imaginen que un marciano aterriza en la Tierra para una improbable misión. Imaginen que para ilustrar sus andanzas se parte de léxico wikipédico recogido de manuales y guías de turismo. El objetivo cómico es rodear al marciano de impersonalidad para que sus errores de concepción, sus ideas marcianas preconcebidas, topen con la realidad. Y que este choque (la confrontación entre expectativa lógica y resultado real) sea a su vez relatado con un tono flemático. Humor por contraste a lo Sin noticias de Gurb. Pero como ya digo, en esta primera parte de la novela Montero se queda corto de caña. Risas pocas.

Salto de página. Me instalo en la cien y las cosas mejoran. Ya hay algún personaje más, el Intelligence Trooper James Francis Ryan, por ej. O el protagonismo de 08, la IA (por así decir) que asiste (por así decir) a los Oriones. El libro mejora notablemente. Siguen faltando gags hilarantes, a mi entender, pero la trama ya está más madura y se va tornando interesante por momentos. El clímax está bien resuelto y el final es de mérito. Pero concluido el libro el balance será lo bien que escribe este señor y no “caray, que jartá de reír me metí”, que era el plan.

Yo le diría a Montero que no se preocupe. Tiene talento sobrado para intentarlo una vez más. Por lo demás, el problema puede que sea del lector y me explico.

El humor es subjetivo, es cosa de dos. Como repiten los oriones de Montero, “uno nunca sabe a quién encontrarás al otro lado”. Yo también, como lector, tengo mucho que ver en la apreciación de los gags. Voy a poner un ejemplo. Es claro que la referencia de Montero es La guía del autoestopista galáctico, o, más claro si cabe (al menos en el estilo me lo recuerda), las novelas de Wodehouse. Pero para lo primero, y desde mi perspectiva lectora, le falta humor cañero en personajes y textos, y para lo segundo -además- la carga social que supone caricaturizar un segmento social desde dentro del segmento. Pienso que Montero acierta plenamente con el tono pero no con el qué. Que hubiera debido manejar protagonistas más cómicos y a la vez novelescos, susceptibles de resultar más chistosos y profundos. Pienso que debería diseñar las situaciones como el que pone la ratonera. Mantener la atención del lector con subtramas y chistes y dedicarse a sembrar los dispositivos de la trampa con mucha distancia para, en el momento preciso, chasss, disparar el muelle de la comicidad y cerrar el gag. Pero claro, eso lo digo yo y, por cierto, sabiendo que no es nada pero que nada fácil. No lo es porque, desde mi perspectiva, una novela de humor sólo aguanta si es, antes, una novela magistral.

Ahora, si lo que el lector persigue es cambiar de onda y distraerse… si lo que busca es una del tipo Sin noticias de Gurb, sin más pretensiones ni alharacas, pues prueben con Montero. Fresco e ingenioso.

8 thoughts on “¡Feliz Año Nuevo!, de Luis Montero

  1. almu Nov 18,2010 2:31 pm

    Pues a mí me ha gustado mucho. Supongo que porque en ningún momento he pensado que entre mis manos tenía un libro de humor.

  2. Laura Nov 19,2010 7:01 am

    No conozco esta novela, pero ¿por casualidad leíste «Forastero en cuerpo extraño» de Fermín Moreno? La tengo como única referencia de una novela humorística escrita originalmente en castellano y que es además de ciencia ficción. No me reí a carcajadas, pero sí que me supo arrancar más de una risa auténtica y me dejó con la sonrisa pegada en la boca. De manera genuina. Si la leíste, ¿será más o menos como ésta de Montero o se inscriben en registros distintos?

  3. Sim Nov 19,2010 10:25 am

    Hola Laura. Pues lo cierto es que no conocía esa novela de Moreno (otra más de mis carencias). Como curiosidad, comentar que la CF -Sí, la CF- española posiblemente arranca con la novela-zarzuela, «El Anacronópete», editada en 1887, de Enrique Gaspar Rimbau -yo supe de ella por Sedice, que es donde se ha reivindicado al bueno de Gaspar-. Algunos años antes que Wells, el anacronópete ya toca el tema máquina del tiempo. Una caja de acero bañada en el «Fluido MArtínez» que permite viajar en el tiempo al científico, su novio, una troupe de gitanos, etc… Puro teatro cómico steampunk del tercer tercio del XIX, te termina gustando por rancio.
    Si miráis Gaspar Rimbau en la wiki, más.

    Yo insisto en que Montero es un autor a seguir. No es fácil hacer lo que hace él, y lo hace bien. Ahora, como humor-humor, puesss yo tiro por otros lados.

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  5. Laura Nov 20,2010 2:50 am

    Gracias por el apunte. No conocía tampoco a Gaspar.

  6. Emegé Nov 20,2010 3:45 pm

    La novela de Montero me hizo gracia, no reir reir. Y le doy la nota más alta en cuanto a lo que se entiende por literatura, tiene mucha calidad. Quiero leer otra…

  7. Emegé Nov 20,2010 3:46 pm

    … otra de Montero

  8. Juan Garcia Robledo Nov 22,2010 2:38 pm

    La novela no está mal. Muy bien escrita. Pero le falta algo de humor…
    En este 2010 salió una novela con la que si me reí: Goma de borrar, aventuras del chico perfecto, que pillé en las novedades de la biblioteca, de un autor desconocico y que recomiendo dar un vistazo porqué lograba el objetivo que debe perseguir un libro de humor: la carcajada expontánea.

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